miércoles, febrero 14, 2007

Frikis y sexo


De todo cabe en ese enorme mosaico multicultural que son los Estados Unidos de América. Desde palurdos que recogen gallinas a un dólar la hora, hasta parejas liberales de la metrópoli por excelencia, que deciden hacer una relación a tres bandas.

Los frikis y el sexo nunca se han llevado muy bien. Al menos con el sexo de verdad. Aquí tenemos dos películas que se contraponen. Por un lado, unos personajes que con su frikismo, rayano en el retardo mental, pierden toda oportunidad de contacto sexual, aunque también ahí habrá sorpresas. Por el otro, varias personas que también tienen problemas de esta índole, aunque no precisamente por abstención.

Napoleon Dynamite es la primera. Yo tenía mis dudas sobre si sería para tanto el fenómeno que había creado. Tras verla, creo que es un clásico desde ya. Una reinvención del cine de nerds e institutos, que da la vuelta a los tópicos de manera inteligente. Y desternillante, al menos para mí, porque me lo pasé a lo grande. No importa que el final feliz sea forzado. ¡Es el triunfo del freak power! Aunque dicen que no es tan bueno, habrá que dar una oportunidad al siguiente largo de Jared Hess, Super Nacho. Por lo que a mí respecta, solo diré, como pone en la camiseta: ¡Vote for Pedro!

Quizá lo que más llame la atención de Shortbus sea que las escenas de sexo sean explícitas. Vamos, que la gente folle de verdad. Abstenerse Opus y gente a la que le haya gustado El gran silencio. A los demás, decir que no es para tanto. Que ni hay tantas escenas ni son tan duras. En una peli porno tú no vas a analizar el guión, y este filme tiene un gran guión, del también director Jhon Cameron Mitchell, divertido, muchas veces dramático y de diálogos chispeantes. Hay que tener un par para hacer una película así ante la ola reaccionaria de Bush, ahora en feliz decadencia. De eso habla el film, de una ciudad de Nueva York que, tras pasar por la paranoia del sida en los 80 con Reagan, y la paranoia post 11S con el tío de la silla eléctrica, aún mantiene un espíritu libertario escenificado en el bar que da nombre al filme. en el cual, como pone en el póster, la gente se reúne para hablar de política, de arte, música, bailar, beber.... y practicar sexo todos con todos, de manera segura eso sí. Es en este club donde se desarrollan los mejores momentos. Lo del huevo vibrador no tiene precio.

Las recomiendo las dos aún a riesgo de reacciones coléricas. A fin de cuentas, que levante la mano quien no haya visto un pene erecto.

Heroes


Tenía razón mi gran amigo Hall. El domingo fue un día de esos que no se olvidan. Por muchos motivos. Por la mañana fui al rastro a ver si encontraba algunos piercings falsos que necesitaba para el rodaje de por la tarde. Ya se ve, un director con gran sentido de la planificación. En un kiosco de la Gran Vía encontré un juego de ordenador que me llamó la atención al instante. Más que nada la carátula, que me era familiar. He de señalar que yo no dedico mi tiempo a los videojuegos. Estoy en el paro, pero debo dejar de estarlo. Y hay mucho que escribir, guiones, series y sagas épicas.

Pero en todo hay excepciones. Y la mía se llama Heroes of Might and Magic. Y ese hallazgo era una colección del juego, versiones 1 a 4. Por cinco euros, casi a euro por juego. ¡Pardiez! Qué ilusión. Sobre todo por la primera entrega. Fue como coger esa máquina del tiempo de la que Alicia siempre dice que me pertenece. El Heroes Uno... Vaya. Cuando me entra la vena existencialista y me pregunto por el sentido de esta vida, no necesito gran cosa. Tan solo recordar algunos pequeños momentos por los que tan solo ya merece la pena vivirla. Este es uno: Car, Juan y yo, de vez en cuando con Espe acoplándose, mientras jugamos por primera vez a esa primitiva versión que yo tuve el gusto de recuperar ayer, y si no fuera un insensible se me hubiera caído alguna lagrimita. Con esos gráficos que son como dibujos animados. Esa simpleza, y los encantadores bichejos, los ogros con su garrota, los mocos, el gran Jojosh, Eddie Murphy... Se que no sabéis de qué coño hablo, aunque espero que al menos haya alguna persona que lo sepa.

Si en una novela como la primera de los Abrasadores he dedicado un capítulo a ese juego, aunque sea en versión futurista, no es asunto baladí. Y escucharlo, si es posible, con música de Franco Batiatto: Ya le he escrito una carta, al gobernador de Libia, laaaaaa, lalalalalalallalaaaaa...

Bueno, no desbarro más con mis nostalgias. Solo se que Heroes seremos todos... Forever.

PD- ¿El dragón morado de la foto de donde salía? ¡Cohone, que no me acuerdo!

lunes, febrero 12, 2007

Vagos y maleantes: Episodio 1.

En realidad, se debería decir sketches 1 y 2 de los personajes llamados Caballo, Marmoto y Luisi. Eso es lo que hemos rodado esta tarde. Y, la verdad, puedo estar satisfecho. Primero, porque no llevo un mes en Madrid y la serie ya se ha empezado a rodar. Segundo, porque el rodaje se planificó a trancas y barrancas, este martes, y tanta precipitación no hacía esperar nada bueno. Tercero, el comienzo se retrasó un par de horas, lo cual el único efecto que tuvo fue que en vez de tres sketches se rodaron dos, un buen comienzo de todos modos.
Es una serie cómica, no olvidemos eso. Por encima de todo, busca la risa. Y yo particularmente me he reído, y mucho más que cuando lo estaba escribiendo. Creo que la gente se lo va a descargar, y no solo conocidos, y conocidos de conocidos. Desde luego que no hay que pecar de ingenuos, sabemos muy bien qué mercado debe tener un proyecto como este. Pero a partir de aquí solo se puede ir a más. Hoy estuvimos más verdes, pero en sucesivos capítulos los personajes irán creciendo con nosotros, y confío qu también con la complicidad del público.
Gracias a todos, y por adelantado a quienes se interesen por ello. El próximo domingo 25, si todo va bien, me estreno en doble faceta de actor y director, lo cual me provoca más nervios aún. Pero me siento agusto en ello. El personaje de Martín Cortés me espera, para sacar mi lado fachilla, jeje. Primero, los colgados. Luego, los políticos. Y lo que vendrá.
Aquello que surgió en noviembre ya no es solo un sueño. Hoy ha tomado parte en la realidad, y es solo el comienzo. Ya solo por ello, mereció la pena mi temporada en barbecho en León. Y mi regreso aquí.
Como buen rodaje, ha sido cansado y por ello no diré más por ahora. Solo quería haceros partícipes de mi entusiasmo, e invitaros a que, en breve, podáis decir si esto os alegra el poco un día o no.
Gracias, peña.

PD- Hay fotos del rodaje, pero se pondrán en el blog de Hall.

sábado, febrero 10, 2007

Escritores maricas


Resulta perfecto el último plano de Infamous, la segunda película en dos años sobre Truman Capote. Un detalla sobre sus gafas, la pluma y el bloc de escritor que tan solo contiene un título: Plegarias atendidas, la novela que jamás terminaría. Porque su anterior obra, A sangre fría, sobre cuyo proceso de realización tratan ambos filmes, fue a la vez su obra cumbre y tumba literaria.

Puede que el término marica ofenda a algunos, juro que no soy un topo del Foro de la Familia, pero particularmente la palabra gay nunca me gustó. Hoy vamos a hablar sobre dos películas cuyos protagonistas son escritores homosexuales con traumas en su infancia. Ese es un punto en común. El otro es el paso fugaz de una Gwniteh Paltrow más preocupada en su maternidad que en otra cosa.

Una me gustó y otra no. La que no se llama Recortes de mi vida, basada en la autobiografía de Augusten Burroughs, la cual por cierto sí quiero leer. Si no te dicen que es una historia real, la verdad es que no te lo crees. Es tal el cúmulo de desgracias, frikis y cosas raras que aparecen, que hace bueno el dicho ese, que yo he podido comprobar en León, que la realidad supera siempre a la ficción. Pero me aburro, no tiene alma. Se dedica a poner esas excentricidades, pero no veo el hilo. Y no tiene la gracia de otros relatos de familias disfuncionales como American Beauty o Miss Sunshine. Un montón de caras conocidas, de las que se salva Annette Bening, en otro papel de madre desequilibrada, aunque prefiero con mucho el otro que hizo. En fin, lo que digo yo: vivir entre chiflados vende mucho a la hora de escribir.

Dentro de esa tendencia que surge a veces de hacer dos filmes casi al mismo tiempo sobre lo mismo, Infamous se ha visto perjudicado. Quizá por estrenarse después o por lo que sea, pero a mí me ha parecido mucho mejor. Toby Jones se parece más, en físico y gestos, a Capote que el oscarizado Philip Seymour Hoffman (gran actor por otra parte) Aunque habla de lo mismo, recrea más la vida habitual del escritor, esas fiestas de alta sociedad neoyorquina en las que se intuye por qué acabó siendo desterrado por sus amigos. También opta por centrarse en la relación entre el asesino, un espléndido Daniel Craig pre-Bond, y Capote. Hasta Sandra Bullock hace el mejor papel de su carrera. Aún no se ha estrenado pero no os la perdaís si es posible en VO, que la voz de Capote siempre ha sido muy característica.

Y, si a través de la película llegáis a su obra, tanto mejor. Yo estoy leyendo sus Cuentos completos, luego releeré su biografía y me falta su correspondencia y una novela breve inédita. Inagotable el hombre...

Me marcho, espero en que mañana pueda ser la primera sesión de rodaje de Vagos y Maleantes. Quizá sea algo precipitado, pero... Hay que crearse ilusiones.

jueves, febrero 08, 2007

Dos misterios sobre trabajo


Ya que mañana voy a ir a echar currículums, si nada se tuerce, planteo dos misterios sobre mis antiguos trabajos:


- ¿Por qué llegué a trabajar cinco meses en Pozuelo?


- Esta mañana tuve una mala experiencia con la televisión, comparable a la de la niña de Poltergeist. En el ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón daba una conferencia el añorado por todos los humoristas, Ánsar. Ante un auditorio repleto de palmeros, y con la compañía inestimable de Pedro J., que le animó a volver al ruedo, yo por suerte ya dejé de comprar su periódico los viernes aunque me gustaba el Metrópoli. A ver cuando le sacan otra peliculita a ese señor. Ánsar, cuatro año después, reconoció que no había armas de destrucción masiva en Irak, pero dijo que por aquel entonces, ¿quién iba a saberlo? Todos se rindieron ante él en aplausos, y yo no pude comprender por qué soporté a tantos pozuelanos airados. Sería por el dinero.


- ¿Hay locales malditos?


- Hace un año exacto que me puse a trabajar en Blockbuster. Al día siguente, me dijeron que la tienda se iba a pique. Luego, en ese local amplio pero infestado de cucarachas, pusieron un BodyBell. Vi en las noticas que había sido víctima de un alunizaje, llevándose los cacos lo que pudieron aunque, eso sí, les pillaron luego. ¿Qué será lo próximo en ese lugar de la calle Corazón de María?


Hay un tercer misterio, no el de Fátima. Y es dónde curaré yo ahora. Bueno, espero que os lo pueda decir pronto.

miércoles, febrero 07, 2007

A mi manera


Gracias a todos los que me habéis mandado comentarios sobre los Abrasadores, y a Hall por la crítica que me hará en su blog. Al resto os esperaré fervorosamente. Era el empujoncito que me faltaba para comenzar la segunda novela, hecho que espero suceda entre este mes y el que viene. El trabajo me lo dificultará más, y tendré que renunciar a bastantes distracciones, pero yo cuando me pongo, me pongo, y los Abrasadores son adictivos para mí.

Gracias tb a Clara por sus consejos y sus birras en nuestro meeting del lunes. Me hizo darme cuenta de bastantes aspectos de mi profesión. Como que juntar en un mismo tiempo demasiados proyectos personales puede ser contraproducente en alguien que quiere vivir de esto y no tener que llevar traje hasta la senectud. Yo siempre he creído que comercialidad no se opone a calidad, por tengo una nueva idea de guión de largometraje para este año. Os iré contando de qué va, pero no mucho, porque la intriga, intriga psicológica de este relato, y los sucesivos giros, son de mucha importancia.

Segunda reunión de Vagos y Maleantes ayer, esta vez éramos cuatro. ¿Se podrá rodar este domingo? No se, pero en cualquier caso estamos más cerca. Chicas, animáos a ello.

Y no me olvido del soporte económico que debe sostener estas empresas... Diez o doce sitios, más los que se me ocurran, confío en que tengan mi currículum mañana.

Me voy, no sin antes soltar la amenaza de que cualquier día de estos haré un artículo apologético de cierto grupo musical que alguno de vosotros habéis vilipendiado bastante. No os lo tengo en cuenta, así como tampoco he dejado de hablar a Irene porque le guste la batuka. Al menos ella está conmigo en esto.

Bueno, que las musas estén con nosotros.

domingo, febrero 04, 2007

El eje del mal


Dicen que el fútbol lo une todo. Fijáos en nuestro país. A mí no me gusta visionar ese deporte, bueno, ni ese ni ninguno. Pero siempre acabo sufriendo como un imbécil por culpa de una selección que, por más canciones ridículas que le dediquen, sigue incapaz de pasar de octavos.

¿Cómo comprenderíamos aquí la emoción de un grupo de jovencitas iraníes porque su país, solamente, consiga llegar al Mundial? Fácil. Hay todo tipo de razones, no solo nacionales. Ya no se trata de explicar el tópico de que el fútbol es deporte de hombres. Es que allí, las mujeres ni siquiera pueden entrar a los estadios.

Bienvenidos al maravilloso mundo del ayatolá Jomeini, donde el aperturismo de buena parte de la sociedad se da de hostias con la reserva espiritual de oriente que, buscando el futuro nuclear, les retrotrae a un pasado digno del famoso califato de Córdoba. La verdad, en asuntos religiosos siempre me cuesta ser neutral. La fe siempre me parece muy respetable en el ámbito de lo privado, como hacen los budistas. Pero el proselitismo me da asco. No nos cuenten historias. Si alguien quiere buscar a Dios, que lo busque él solito. Y querer regir un país basándose en entelequias, pues imagináos. Sí, cuesta creer que apartar la vista de ahorcamientos, lapidaciones y flagelaciones sea cuestión de respetar la libertad religiosa.

Por suerte, la sociedad se rebela. Tiene sus instrumentos. Uno de ellos es el cine, y cine irani creo que no es sinónimo de echarse la siesta. El que no me crea, que vea esta comedia de Jafar Panahi, Offside. Las jóvenes, las estudiantes, ese reprimido baluarte por el modernismo. Un grupo de ellas se rebela contra la prohibición de asistir al partido de fútbol por el cual Irán puede clasificarse para el Mundial de Alemania. Lo que sucede a partir de esa premisa, me recuerda a las comedias de Berlanga durante el franquismo. Puro surrealismo cómico, basado en unas leyes imposibles que solo pueden forzar situaciones risibles. Soldados y jóvenes, todos van en el mismo barco aunque estén enfrentados por el régimen. Hacia el final, esa diferencia estalla, y ya nada puede frenar el entuasiasmo.

A pesar del título, yo no comulgo con la doctrina de Bush. Lo de democratizar países ya hemos visto que se le da mal. Confío en que Irán pueda encontrar poco a poco su camino, sin necesidad de que los misiles les masacren. Aunque, si se trata de los del turbante, por mí les manden al carajo a todos.


PD- Hopewell, sí he encontrado al fin una peli que recomendarte. Se llama 13-Tzameti, y me recordó bastante a cierto mediometraje en el que yo me desangraba...

sábado, febrero 03, 2007

Abrasadores, os recordamos


Sí, hoy dedico el post a los héroes que han dado nombre al blog, aunque últimamente no aparecen mucho por aquí. No importa, ellos son como esa novia o novio a los que, por muchos cuernos que les pongas, te sientes unido por un vínculo mucho más fuerte que cualquier aventurilla.

Hace poco más de un mes que la novela se estrenó en la Nochebuena. Desde entonces, he recibido algún comentario, la mayoría buenos por suerte. Pero echo de menos algún comentario en el blog. Para eso lo creé. Sobre todo, por parte de aquellos que son protagonistas en la historia. De todos modos, lo comprendo. Que yo estoy aquí agustito, en el paro y sin tener que estudiar, y ellos no. Quizá aún no hayan podido leerlo, en el caso de que sí lo hayan hecho, me conformo con un par de líneas. No busco una crítica como la del Miñambres en Diario de León.

Pero algún comentario me vendría bien antes de ponerme con el segundo. ¡Siete libros más! Soy joven, pero he debido perder la jodida olla. Eso sí, prometo que cuando los termine no me dedicaré a ensuciar las paredes, como hizo JK Rowling con el último Harry Potter.

Chicos, si os gusta el libro y tenéis un rato, os mandaré los veintipocos folios con los cuales he completado la novela. Fuera de coña, esto sí es importante. Hay un posible cambio de tono que dirá mucho acerca de los derroteros que va a tomar la saga.

¿Sabéis qué os voy a decir ahora? Desde luego. Que el gobernador de Libia os acompañe.

viernes, febrero 02, 2007

La noche es de los que aman


Sí, en los últimos días he visto tantos filmes con canciones de los 60 y los 70, que se me quedan en la cabeza y ni hay puñetera manera de quitarlas. La del título, original version of course, salía como apropiado telón de fondo en una escena de Una casa en el fin del mundo, adaptación de segunda de la novela de Michael Cunningham, que hubiera ganado bastante de quitar esos pelucones propios de la serie Vagos y Maleantes.

Yo aún no he vivido del todo la noche en Madrid este año, aunque la primera, la del estreno de Escombros, fue memorable. No lo he buscado pero tampoco es un síntoma preocupante, solo un cúmulo de circunstancias que posiblemente mañana conlcuirán ya. La noche es de los que aman. Es irónico. Llevo dos viernes consecutivos ligando a la una del mediodía. No es exactamente amor, pero no entiende de horas. Hoy sí he transcurrido un rato en la noche del centro, que siempre apabulla sobre todo días como este. Ver ese amalgama de caos y, en ocasiones, belleza. También podría haberme tomado algo por ahí. No me quedo con el simplista argumento de que todo aquel que sale solo es un perturbado, un borracho o un vagabundo. Aunque sí es cierto es que por lo general los lobos solitarios buscan algo que les cuesta muchas copas, cigarros y miradas furtivas conseguir... O no. En todo caso, eso mismo lo conseguí yo con esfuerzo cero. Y casi el doble. Por tanto, no me puedo quejar. Por tanto, y dado que mi situación actual no invita a hacer el gasto de más de una noche, ya veremos mañana si me recuerda en algo a aquella de noviembre justo antes de dar paso a esos meses en los que tantas cosas pasaron.

PD- Una película con un título como Virgen a los 40 es difícil de tomar en serio. Si no fuera porque estaba prevenido, hubiera esperado una comedia chorra. No lo es. Steve Carrell está genial, aquí y en Little Miss Sunshine. Catherine Keener, adorable. Las risas ideales para después de una peli... profunda.

miércoles, enero 31, 2007

¡Están locos estos canadienses!


Hoy se edita en DVD este dramón familiar-religioso-generacional-de aprendizaje etc. No se muy buen cómo definirlo. El hecho de visionar filmes con los que te puedas sentir identificado siempre es cabalgar sobre un arma de doble filo. Pierdes en objetividad lo que ganas en que se te introduzca en la fibra sensible. Por lo que respecta a este, yo a veces no sabía si estaba mirando al portátil o a un puto espejo.

Ambientada en la vida de, curiosamente, cinco hermanos varones y sus padres, refleja de manera magnífica el ambiente de aquella época. Después de ver a Bowie haciendo el ridículo en ese bodrio de El truco final, aquí se le recupera en su esplendor, el rímel nos salpica, nos colocamos en glam y todo con una banda sonora de excepción y un vestuario con más campanas que una iglesia. El relato trata sobre una familia disfuncional. Sí, no solo hay en Estados Unidos, la locura también se extiende hacia arriba. En especial, la relación entre el padre y el cuarto hijo, que nació el mismo día que Jesucristo, pero no se parece mucho a él... ¿O si? Lamento la blasfemia. Hay ciertas frases que parecen sacadas de mi guión de largometraje. De hecho, me planteo plagiarlas. Cuando el joven dice: Entre vivir sano y feliz o jodido y desgraciado, ¿qué elegir? Eso dá qué pensar. De hecho, yo lo pienso ahora mismo. Aunque a veces la elección no siempre corre por cuenta propia. La verdad es que aunque la peli me estaba machacando por dentro, al final hay un destello de esperanza. Tan genuino que me hace pensar en el regalo idóneo para el día del padre.

Confío en que alguna vez pueda reseñar una peli que le guste a Hopewell, jeje. Eso sí, no lo prometo.

Estoy viendo mucho cine, pero bajaré el ritmo. El cine no da euros. Al menos, no de momento. Eso sí, si hay una película que me merezca la pena de no tenerla en pirata, es esta.

Ah, y no es de Canadá, es de Québec. Son independientes ¿o no? A mí como todos los independentistas me parecen unos capullos...

martes, enero 30, 2007

Vagos y maleantes


Esta película es mi recomendación de hoy, pero no hablaremos sobre ella. Está muy bien apoyar una ópera prima de cineasta joven, pero más aún hablar sobre nuestros propios intentos de hacernos un camino en el medio.
Esta tarde, con los únicos elementos de una pizarra Velleda, un cuaderno, incienso de iglesia y de cannabis, algunas birras y nuestra propia locura, tuvo lugar la primera reunión creativa de la serie Vagos y Maleantes, un proyecto cómico de sketches que tenemos pensado rodar y colgar por internet y envíar a otros medios. Estáis todos invitados a participar. No importa lo loca que sea vuestra idea, seguro que ya la hemos superado. Llegar al límite, incluso a costa de dejar nuestra propia imagen en ridículo, es factible si la cuestión es impactar, dejando un reguero de pólvora que se extienda por la red para que, en el peor de los casos, al menos hacer reír a la gente, que falta hace.
Seguiremos informando. VyM. Quedáos con la copla.

lunes, enero 29, 2007

Hay luz al final del túnel


Imita, que algo queda, debieron pensar los responsables de los Goya tras ver la debacle absoluta del año pasado, al menos en cuanto a gala se refiere. Y decidieron hacerlo sin ningún pudor a modelo de los Oscar, lo cual no me parece mal siempre y cuando haya algo de sustancia en dicha mímesis. El propio José Corbacho dijo que quería presentar al estilo Billy Cristal, quizá sabiendo que es misión imposible, se quedó en aprendiz padawan que ha sabido asimilar con soltura la lección.
El primer sketch, de montaje de varias escenas, de hecho es muy parecido a los que suelen iniciar las galas de Cristal. El ritmo, dinámico. Los gags, desiguales, pero con chispas repartidas. Los premiados, menos coñazo esta vez por suerte. Y, sobre todo, y esto es muy de agradecer, menos panfletarios y quejicas. La presidenta nueva dijo que no se iba a quejar, y no lo hizo, soltó un discurso sobre la prehistoria y no dio mala imagen. Para mí lo mejor fue el momento final de Santiago Segura. Se nota que entre los dos cómicos hay buen rollo.
Y lamento que se fuera de vacío el corto de animación del profesor de la escuela de cine de Ponferrada. Se lo arrebató otro proyecto, cuyo creador puso la única nota de rancia demagogia de la noche, en plan buen rollito, aquí no hay barreras y todos cabemos.
Bien por Volver, bien por El laberinto. Buena cosecha, años como estos son difíciles de ver. Como esta semana habrá que empezar a plantearse buscar curro, no se si veré los Oscar, de todos modos estos Goya no me han dejado la permanente sensación de cabreo de los anteriores... ¡Y no premiaron a la Juani!

domingo, enero 28, 2007

Momento Fotogramas


Hoy mis colegas están de rodaje. Yo me libro pero, para compensar, ideo propuestas, como la de que yo seré el primero en desnudarme y hacer el ridiculo en la serie, para dar ejemplo al resto de actores. Mientras el paro lo permita, voy de relax. Hoy he pillado la revista del título. De portada, Angelina Jolie, que solo me cae bien por ser bisexual. Varios estrenos interesantes, uno con mucho peligro llamado Shortbus y otro que le gustará mucho, mucho a mi amiga Alicia. Tambien se votan las mejores del año. Entre españolas, Volver y el Fauno. En extranjeras, Babel. Aquí va a haber hostias... Lo mejor, un reportaje sobre los 20 mejores guiones de la historia del cine en USA. A ver si coincido.
Como penitencia por imaginarme a mí mismo en tanga, después de comer veré una peli de monjes rezando durante tres horas. ¿Sabéis cuál, verdad? Of course.
Bueno, quizá entre alguna cabezada.

sábado, enero 27, 2007

Retardo (Volumen 2)


La gala de los Goya acabó con la paciencia de la derechona aquel famoso año del No a la guerra. Pero no solo eso. También acabó con la mía. Yo me manifesté varias veces contra la ilegal, injusta y asesina guerra de Irak, cuyos resultados están a la vista de todos. Incluso con el riesgo de tener una pelota incrustada en mi cara. Pero al ver que habían convertido el acontecimiento más importante del cine español en un mitin, casi me da un ataque. Libertad de expesión, sí, como no. ¿Borreguismo? No, gracias. Ahí se notaba que hasta el último técnico de pacotilla se veía obligado a decir no a la guerra por no quedar mal. Lo de la pelota vasca, tres cuartos de lo mismo. Y mientras, se premiaba a las películas, más que por la calidad, por la candencia o no de los temas que proponían. Violencia de género, paro, eutanasia... Bueno, lo del Bola ya fue para pegarse un tiro. ZP hizo mal en ir a la ceremonia justo después de haber sido elegido, porque daba la impresión de que iba a rendir pleitesía por los favores otorgados, en una gala en la que la claudicación absoluta hacia Mar adentro no pareció buen signo del estado de salud de la cinematografia.
Me niego a decir nada sobre la del año pasado, con Méndez-Leite y el hijo enchufado de Concha Velasco haciendo un guión que no se veía por ningún lado.
Vistas como están las cosas, ¿el retardo? Si es una solución, bienvenida sea pardiez.

PD- Ayer vimos Yo soy la Juani, y aún intento recuperar la respiración. Quizá esa película fuera la última que le pusieron a Sadam Hussein. Es curioso como el dinero, ahorrado como cajera, se multiplica milagrosamente para pagar pensiones, tatuajes, operaciones de tetas y mil y un trapitos de la calle Fuencarral. Como no todo puede ser malo, he de decir que al menos no la han rodado como una comedieta juvenil.
Hay un fondo muy amargo que he de reconocer. Pero el envolotorio no es el adecuado.

viernes, enero 26, 2007

Retardo (Volumen 1)


Cuando me enteré de que la gala de los Goya de este año iba a ser emitada en diferido, con un retardo de media hora, al principio me cabreé. Treinta segundos más tarde, me alegré. Este cambio de idea se debe a que considero que dicha gala necesitaba ya de medidas desesperadas para su salvación. Veamos. Tras el ridículo escándalo del pesón de Janet Jackson en los USA, los Oscar se retransmitieron con un retardo de unos cinco segundos, decían que no era por coartar la libertad de expresión, sino por si se daban cosas inadecuadas de ese estilo. No seré yo quien me queje. Cualquier gala de los Oscar, por mediocre que sea, es mejor que una de los Goya. No es de extrañar que José Corbacho la presente este año en solitario, siguiendo el ejemplo del inimitable Billy Cristal. Pero en España el retardo no se da por censurar nada... ¡Faltaría plus! Se da, y todos los comprendemos, para que no sea un coñazo tan infumable como fue la del año pasado. Recortar los momentos más rollo, aquellos en los que el técnico desconocido de turno quiere aprovechar sus quince minutos de fama, y de hecho da la impresión que quiere aprovechar los quince minutos de manera literal, dando la chapa agradeciéndolo desde al abuelito hasta al canario. Pues no, chicos. Si yo alguna vez gano un premio, cosa dudosa, lo último que querría, y espero no mentir, sería hacer un rollo patatero que a esas horas de la noche invite a decenas de espectadores a irse a la cama. No...
La ceremonia de los Goya requiere un ensayo más en profundidad... Seguiremos comentando.

martes, enero 23, 2007

Emule presenta:

Como tenía planeado, tras los fastos del estreno de Escombros he hecho un parón de un par de días para hacer labor de hormiguita, en plan recolectar vituallas y limpiar mi casita. Mañana ya regresaré a la zona que más me estimula, la centro, aún con los riesgos para mi bolsillo que ello conlleva.
Como no todo va a ser trabajo, he recuperado un poco el ritmo de estrenos actuales, de toda calaña. Se va a cumplir un año desde que entré en el Blockbuster justo para que me dijeran que iba a la quiebra. Ni me creí que fuera culpa de la piratería, ni me lo creo ahora. Si hay alguna película que me interese de verdad, no quiero guardarla en una copia de mala calidad con siluetas de paisanos entrando en la sala. La compro. Pero claro, hay que seleccionar, porque hay mucha morralla, y las críticas de las revistas muchas veces llaman a engaño. Si hay quien lo entienda como un robo, pues vale. En este país todos roban. Y quien pague una renta de piso sabe que es cierto.
Si el cine español pierde espectadores no es por la pirateria, es porque la mayoría de las películas son masturbaciones que se hacen sus directores sin tener en cuenta el público. Si algún filme llama la atención, aunque sea malo, irán a verlo. Alatriste es el ejemplo.
Como sería largo hacer cuatro críticas, resumo:

- Apocalypto: muy bueno todo el apartado técnico. Recuerda a un cine épico que no se ve ya. Lo mejor, la primera parte, hasta la secuencia de los sacrificios. Cuando el mayita huye, es como una mezcla de Mad Max, Depredador, El fugitivo y otros pastiches que hacen que, al menos yo, no me la acabe de tomar en serio. Mel Gibson ha perdido la olla, y los críticos flipan.

- Casino Royale: la mejor. Tras los fuegos de artificio de la última entrega, esta vuelta al thriller sobrio, realista y bien construido es un alivio. De lo mejor que he visto en la saga aunque, claro, he visto poco de la misma.

- Noche en el museo: muy aceptable muestra de cine familiar, del especialista, aquí en lides de productor, Chris Columbus, que deleitó nuestra infancia con esos lejanos Gremlins y demás. A ese hombre se le puede poner una pega: ¿Por qué siempre tiene que dar el coñazo con lo de los padres divorciados y el papá que tiene que demostrar a su hijo lo que vale, todo ese rollo sentimental...? Se huele a trauma.

- El truco final, El prestigio: horrible título español para un filme original, que tiene un gran interés cuando habla de las rivalidades de los magos, pero lo pierde hacia el final. Si toda la película está construida como un truco de magia, la sorpresa final no hace que me levante del asiento y aplauda.

Próximos estrenos: María Antonieta, Banderas de nuestros padres, etc.
Voy a bajar el ritmo, porque nuestros propios proyectos están pidiendo a gritos que alguien les de, con perdón, de mamar.

Que el gobernador de Libia nos acompañe.

domingo, enero 21, 2007

Noche de estreno


Aún no tenemos quien nos abrillante la alfombra roja, pero el estreno de ayer ha supuesto un paso bastante avanzado desde aquellas proyecciones en vídeo en el piso franco de León, que ahora ha abandonado esa función para asumir otras que quizá este blog aún no tenga la osadía de comentar.
Yo no he participado en el cortometraje Escombros, de Víctor y Alejandro, pero me siento igualmente orgulloso por ellos y porque da la impresión de que nuestra andadura profesional va, si acaso no todo lo rápido que esperásemos, al menos con paso firme. Vi positivo que la proyección se viera dentro de un ambiente de respeto que desde luego no me recordaba al de los cortometrajes de la escuela de cine de Ponferrada, que también solían contener interminables elucubraciones un tanto pedantes. Tiene razón Víctor cuando dice que por lo general los espectadores no dieron muestras de crítica, ni positiva ni negativa, en sus comentarios. De hecho, me incluyo en este grupo. Y me fastidia, porque precisamente cuando yo escribo algo me gusta asimismo que me lo analicen con una mínima profundidad, sus pros y sus contras. Quizá para algunos no era el momento. Quizá para otros, simplemente no lo entendieron.
Yo la verdad es que soy vago en un primer visionado. Me dedico sobre todo a mi ámbito, a seguir la historia, pasando algo por alto el resto de aspectos, la mayoría técnicos, sobre los que nunca tuve pajolera idea aunque, eso sí, no quiera decir que no los valore. Y Escombros se basa mucho en eso, en la atmósfera, esa conjunción de elementos que al menos a mí sí me pusieron en la situación del hombre encerrado: música, iluminación, efectos sonoros, color, etc. El trabajo de post-producción ha sido impresionante y eso, chicos, lo habéis sufrido bien.
Como guionista, he de decir que la razón por la que no escribo guiones de cortos ni relatos es por lo mucho que me cuesta resumir un planteamiento, un nudo y un desenlace en tan poco tiempo. Es por ello que aquí la historia ya comienza en un momento álgido de tensión, que apenas baja algún momento para indagar concisamente en la psicología de los personajes, pero es ante todo el dilema del personaje principal lo que estamos esperando. Algunos matices yo sí preferiría valorarlos en un segundo visionado, pero de momento me convence, al menos más que esas estupideces que me medio forzaban a escribir a mí en su momento.
Dado que es de sospechar que algunas personas quieran criticar aspectos del corto pero no se atrevan a decirlo a la cara de los directores por el falso concepto de quedar bien, propongo que para un próximo estrenos nos americanicemos al grado máximo y pongamos las consabidas tarjetitas y el buzón a la entrada.
Hasta entonces, larga vida profesional a Escombros.

viernes, enero 19, 2007

Conversaciones con un señor de derechas


El surrealismo me persigue, incluso cuando ya no estoy en León. En el viaje de venida, por razones que no me son explicables, me tocó sentarme al lado del único paisano que tenía ganas de ser parlanchín. No es el anciano de la foto, pero necesitaba poner la foto de alguien mayor, y tampoco me confesó si era de derechas, pero eso son cosas que me imagino. Y, después de los hechos acaecidos en la última semana, la verdad es que una conversación incansable sobre temas autorizados para los públicos al menos me distrajo un poco. Y fue algo agradable que no se suele dar mucho a diario. Ni siquiera me comí el sandwich, que luego entregué a un mendigo del metro que dijo tener cáncer, debo suponer que así fuera.
¿Por qué será que todo el mundo da por hecho que tengo novia? Bueno, es el consuelo que me queda. He aquí mi regreso a Madrid. Y daré gracias al señor Gallardón, mejor dicho, darán gracias mis músculos, por las escaleras mecánicas del metro, o quizá por la ausencia de ellas...

miércoles, enero 17, 2007

Y una para el 2008


No todos los días se pueden poner fotos de gente guapa. El muchachote en cuestión es Dan Fogler, un actor que debe tener prestigio en Broadway, pero que yo no tenía el gusto de conocer. Va a interpretar, ni más ni menos, que a Alfred Hitchcok en la película Number 13, que cuenta con un argumento realmente curioso. Durante el rodaje de la película del mismo nombre del director inglés, hay lugar para triángulos amorosos y crímenes, como si se tratara del argumento de uno de sus propios filmes. No se si estará basada en alguna historia real, pero yo me he leído varias veces la biografía de Donald Spoto y no recuerdo cosas de tal manera.
Hay un pero que debo ponerle. En principio, el encargado de dar vida a Hitch iba a ser Matt Lucas, al cual supongo que no conoceréis, pero se trata de la mitad del dúo encargado de la serie Little Britain, el que tiene los personajes más memorables. Seguro que hubiera hecho buen trabajo, pero veremos cómo lo hace el tal Fogler.
¿Alguna vez habrá un biopic a la altura del orondo maestro?

domingo, enero 14, 2007

¿Qué película esperáis más este año?


¿No es precioso? No se por qué razón me he puesto en plan romántico esta mañana. Esta foto es más bonita que otras del mismo filme, que eran más explícitas, pero me parecieron más burdas. Se trata de Virgin territory, una muy libre adaptación del Decamerón de Bocaccio, libro que tengo pero que no he leído.
La historia es sencilla. Diez jóvenes florentinos deben escapar de la peste negra o algo así, y se refugian en el campo, contándose historias cachondas unos a otros. Vamos, lo que todos deseamos hacer. No es que sea la película que más espero este año, pero esta vez me pierde el morbo. Lo reconozco. Es lo que me fastidia de tener un blog, que luego te fuerzas a poner comentarios que mejor sería guardarlos para uno.
¿No sentís envidia de al menos uno de los dos? Él es Hayden, Lord Vader, Christensen, demostrando que aprendió bien el manejo del sable láser. Esta vez nadie le chamusca, aunque termina con un tajo en el cuello vaya usted a saber por qué. Ella es una petarda de una serie de televisión sobre pijos de California. Ya sabéis, amigos, nos espera un verano tórrido con estrenos como este. Desde luego, que nadie espere un erotismo del estilo del de Passolini en su versión del clásico, pero es más de lo normal para una industria tan pacata. Que sea al menos algo bonito, no como un estriptís ozoriano de Kira Miró.
Sea como fuere, ¿qué película tenéis especial interés en ver este año, sea por motivos confesables o no? Ya me diréis.

viernes, enero 12, 2007

Yo contra el mundo.


No tengo intención de hacer un blog político, aunque tanto hoy como ayer haya coincidido así. El último atentado terrorista mortal en la ciudad de León pilló a cincuenta pasos de mi colegio, en la calle que yo utilizaba para regresar a casa. Vamos, que si por ETA fuera, yo no estaría aquí. Vaya por delante respecto a mi actitud frente a ello.
Pero me enerva la utilización política que está dando a todo este asunto. Considero que el PP no recuperará el poder por esa vía. No es que todos estén contra él. Es que, dentro de las diferentes corrientes que hay dentro del partido, se ha instalado en la de yo contra todos. Lo de esta semana ha sido surrealista. Es muy probable que el gobierno se haya equivocado en la lucha antiterrorista, pero la manifestación es en repulsa de dos crímenes. Creo que condena claramente el terrorismo. Querían que le añadieron una palabrita, lo hicieron y sin embargo siguen sin ir porque dicen que es una manifestación política. Bueno, ¿y acaso no lo son las cincuenta que ellos han convocado? El hacer una manifestación que sea políticamente neutral es casi imposible. Incluso en la del 11-M, que estuvieron todos, tuvieron que meter la constitución aunque no pintaba nada.
Pero no tener unidad tras un atentado de estas caractérísticas, me parece muy grave. Cuando lo de La pelota vasca, se quejaban de que los actores no condenaban a ETA. Ahora que van a lo del sábado, se siguen quejando. ¿En qué quedamos?
Lo de la AVT, no comment, sobre todo de ese presidente que parece un cyborg con el disco duro más rallado que otro poco. Pero eso sí, a Valle-Inclán le hubiera encantado esa federación de ecuatorianos fantasma que surge dos días antes de la protesta para desmarcarse de sus compatriotas. ¿Quiénes son? ¿Quizá chachas de habitantes de Pozuelo, pagadas por ellos?
A saber... Señor Rajoy, incluso ese argumento de yo contra el mundo se termina. Que no tengan que cambiar de idea, como con las bodas entre hombres...

jueves, enero 11, 2007

Cumpleaños infeliz


¡Cumpleaños infeliz,
cumpleaños infeliz,
te deseamos Guantánamo
cumpleaños infeliz!

Cinco años ya de esta pantomima. Y he de decir que, si yo viviera en un régimen como el de los talibanes, el fin menos duro que tendría sería que me pasara por encima una apisonadora en un estadio de fútbol. Y, sin embargo, nada justifica esta burla. Nosotros no podemos hacer nada, pero al menos no debemos permanecer indiferentes.

lunes, enero 08, 2007

En la variedad está el gusto


Estos son mis, en principio, proyectos literarios para este año:

- Primer poemario de Luis León: Sí, no me he vuelto loco. Sí acaso, intento encarar retos nuevos que doy de antemano por imposibles. Y siempre me he considerado un inútil para la poesía, frente a amigos bastante más dotados para ello que yo. Pero sea porque hay pensamientos en mi mente que solo pueden expresarse de esa manera, o por envidia de toda esta caterva de jóvenes trovadores llioneses, la cuestión es que voy a intentarlo, y espero que el experimento no sea recibido con muchos tomates.

- Obra de teatro: Esto ya no me parece tan chungo, claro. No se muy bien cómo quiero hacerla, pero podría ser esta: Esperando a Follot, una comedia absurda siguiendo parámetros de Samuel Beckett, estaría inspirada en los absurdos acontecimientos que han tenido lugar en la ciudad de León durante los últimos dos meses.

- El ser reprimido: guión de largometraje. Al fin, una de mis obras más queridas dará, al menos intentará, dar el salto a guión de largo. Tengo todas mis esperanzas puestas.

- Vagos y maleantes: serie cómica. Cualquiera que haya seguido el blog la conoce de sobra.

Last but not least:

- Los Abrasadores: Guardianes del Umbral. A acabar, imagino, en 2008.

Dicen que el que mucho abarca poco aprieta. Yo opino que una vida variada es una vida aprovechada.

Por cierto, ¿alguien conoce a algún agente?

Acción/Reacción

Esta primera semana del año ha tenido lugar un fenónemo que ya me sucedió a finales del extinto dos mil seis. El primer día, intenté poner todo de mi parte para lograr un objetivo. No es que sea una meta que me obsesione, pero la veo tan cercana, y a la vez tan lejana, que he hecho todo lo posible por conseguirla. El ciclo se ha repetido esta vez. Primero una acción, para lograr un fin. Cuando no se consigue, reacción, para neutralizar ese fracaso, a veces desproporcionada, pero necesaria en todo caso. Luego, la rueda vuelve a girar. Acción. En este segundo intento, el objetivo aún se puede conseguir. Pero es difícil. Lo que me fastidia es que, como en los dibujos animados, me he quedado a un palmo de la llegada, casi volando en el aire, y todo ha sucedido de manera tan absurda que daría para escribir una obra de Samuel Beckett. Y ha habido una reacción. Hoy mismo. Que se prolongará, mientras espero a ver si la acción se consuma antes de mi marcha a Madrid.
¿Habéis entendido algo? Supongo que no, pero era necesario para mí escribir esto.

sábado, enero 06, 2007

Reyes


No es que me haya portado muy bien este año, pero sus majestades orientales no lo han tenido muy en cuenta que digamos. Estos son mis regalitos:

- Un talón generoso, aunque nada es suficiente para la voracidad de la burbuja inmobiliaria matritense.

- Unas gafas de sol que me hacen sentir protagonista de alguna secuela, precuela o paja mental a lo Matrix.

- Un cd con una selección de Alfred Hitchcock: Psicosis, La soga, La ventana indiscreta y Crimen perfecto. Exquisité.

- Un cd de rarezas de La oreja de Van Gogh. Ni tan rarezas. Hay alguna que más bien parece de la banda sonora de Blade. No es lo que pedí, pero quizá algún paje transmitió mal el mensaje.

- Un libro sobre cómo hacer un cortometraje. No es que tenga planeado hacer ninguno, pero quizá para la serie cómica valga, aunque no es que tenga pensado dirigirla. ¿Algún candidato?

En fin, estoy satisfecho. No es que tenga ya edad para esto, pero esta vez los presentes han sido variados y doy fe que los aprovecharé.

Que los Reyes Magos, reinen o no sobre Libia, os acompañen.

miércoles, enero 03, 2007

La cuesta de enero


Si ya os lo decía yo, semanas como la pasada cansan, pero se acaban echando de menos. Yo lo hago ya, sobre todo por lo que se avecina. Alargaré, a lo sumo, mi estancia aquí lo justo para ver los Golden Globes del día 15, pero nada más. Mi ciclo ya está agotado. Han sido dos meses de alegrías y penas, para analizar sosegadamente. Pero es hora de regresar pallá, con lo que sea. Asusta pensar en ello, pero más aún la perspectiva de no hacer nada. De hecho, podría irme esta misma semana, pero aún tengo pendiente finiquitar la novela que da nombre a este blog, algo que me disponía a hacer esta semana, pero la somnolencia que me da el jarabe ha echado la tarea por la borda.
En fin, algo hallaré, pero espero no tener que vivir situaciones como la que sale en la foto.

lunes, enero 01, 2007

Touché


Sí, vamos a iniciar el año haciendo algo bueno. Vamos a pedir disculpas, como en el informativo de Iñaki Gabilondo. No porque nos las hayan pedido, pero como decía Iñaki, porque considero que he cometido un error. Y estoy tocado, no como en un duelo cutre de Alatriste, pero sí en una pelea como las de la última película del año, la impagable venganza de los Sith.
Y no lo hago a la ligera, desde luego. Vine a esta ciudad con ciertas expectativas, y cometí errores que no pueden sino avergonzarme. Con los cuales puede que haya conseguido obtener reacciones que yo en ningún caso quería. También es verdad que yo tampoco he hallado actitudes que hayan estado a la altura de las circunstancias, pero eso no me excusa en absoluto.
¡Qué suerte tengo! Tengo una nueva oportunidad. Y no suelen darse mucho. Bene. Ahora ya se perfectamente lo que quiero. Eso no me lleva a hacer circunloquios, sino a tratar de que el tópico de un año nuevo mejor no se quede en eso, en el mero tópico. Si no, me dejaré llevar por la ira. Y ya se sabe que la ira lleva al odio, y el odio al lado oscuro de la fuerza.
A quien correspondan las disculpas, he de perdirte que las aceptes. Y que sepas que esperaba mucho más de ti.

domingo, diciembre 31, 2006

De finde


Bueno, aquí estamos un año más, y no pienso hacer balance. Hay tradiciones por las que siento respeto, y otras me resbalan. Para mí, poco importa el hecho de que hoy sea un año y mañana otro, de cara a mis planes no me afecta en absoluto. EL dicho de que a año nuevo, vida nueva, no solo no se cumple, sino que es un consuelo para la gente que quiere cambiar sin saber cómo.
El propósito de enmienda no se calibra por fechas o días. Si queremos mejorar nuestras existencias, que tienen aspectos precarios aunque no por ello dejemos de ser privilegiados, se debe hacer de una manera progresiva.
Yo por eso no formulo deseos de nuevo año. Además, no son necesarios. Quienes me conozcan o sigan un poco el blog ya sabrán cuáles son, y no precisamente fáciles.
Ya que me he visto obligado ha descuidar este blog por motivos mayores, a partir del año que viene, y esto no es un propósito sino una realidad, ya empezaré a darle más vida, o al menos a intentarlo.

Aunque sea por cumplir con las formalidades, feliz año nuevo.

miércoles, diciembre 27, 2006

Relax


La Navidad es una semana muy especial, y por especial no se entiende quedarse en casita viendo pelis para comentar aquí, jeje. Yo la verdad es que necesitaba un día para descansar, y este es bueno. Ayer también podía haber sido, pero tuve esa cena de la apuesta que os dije, y la verdad es que no me arrepiento de haber fallado con ese Gnómobil, porque la cena en el hindú fue una experiencia nueva muy interesante. Me abstendré de comentar el giro que dio la noche tras ella, porque la autoncensura me lo impide.
En Nochebuena fue el estreno previsto del libro. La portada les gustó, aunque los Abrasadores casi no reconocían sus jetos en ella. Ahora falta la prueba de fuego. El pulido final a la novela deberá esperar a que las aguas vuelvan un poco a su cauce, justo antes de regresar a la aventura navideña.
Estoy bastante contento a ese respecto, y creo que esta Navidad, aunque haya tenido algunos contratiempos tan inesperados como estúpidos, va a ser recordada de manera grata.

domingo, diciembre 24, 2006

El Gnómobil


No, no me he vuelto chiflado aún. Es solo que por esta película de Disney, sobre un gnomo de 900 años y su puñetero automóvil, he perdido una apuesta. Dije que una película con este nombre era imposible que existiera. Craso error. Resulta que no he tenido infancia. Pero bueno, por lo menos voy a descubrir los encantos de la comida hindú, porque eso me aposté, pagando yo...
El Gnómobil os desea feliz Navidad, también divinidades como Visnú, Shiva y todos esos. Recordad a las personas que deben pasar estas fechas en la más temible soledad. A quienes no tienen vivienda, como ayer recordábamos en una manifestación estatal. En general, a todos aquellos para quienes estas fechas no tienen ese espíritu deseado. Pasadlo en familia, si podéis, recordando que el concepto familia está en lo que cada uno de vosotros quiera que sea.
Feliz Navidad.

miércoles, diciembre 20, 2006

La segunda vez


Es fácil malpensar, pero me refiero al segundo libro. Sí, autoeditado, ¿y qué? No por ello deja de ser un libro. Pero sí, el simil es un poco erótico. Cuando me llegó El diez por ciento, fue algo novedoso, con lo que pude emocionarme mucho más. Esta mañana me llegó el otro, y bueno, la verdad es que sí me ha hecho ilusión, pero no es lo mismo. Fui pragmático, aspiré un poco el olor de sus páginas nuevas, y luego me dediqué a completarlo. No escribiendo encima, desde luego, sino ultimando una nueva versión que, lamentablemente, no llegó a tiempo para ser editada, pero sí llegará a editoriales y concursos. Realmente, la emoción debe llegar en Nochebuena, como si del Almendro se tratase, porque allí haré el estreno del libro ante mis familiares, y es que ellos, pardiez, son los auténticos protagonistas del mismo. Puede que mañana comience su andadura, ya mismo, si lo muestro a varios amigos. En todo caso, aquí empieza todo. No es lo mismo colgar una novela en un blog como este, que la sensación de estar tocando su textura y gozando de un nuevo retoño en forma de libro. Sed justos con él.
Glory, glory, aleluya.

martes, diciembre 19, 2006

Remedios para el desamor


Mi relación, virtual, con las escritoras comienza a ser enfermiza. Ahora le he tomado el gusto a una señora como Isabel Allende, tanto en su faceta adulta como en la juvenil. !Y eso que podría ser mi madre! Sin embargo, he roto con una escritora española, más o menos de mi edad, de la que me había enamorado platónicamente. Se llama Laura Gallego, es esa de la foto. Yo siempre la vi un cierto atractivo. No, no os riáis chicos, jodó qué malos. Vale, está un poco rellena de abajo, pero tened en cuenta que una persona que dedica tantas horas al día a la escritura no puede ejercitarse mucho. Yo la quise por muchas razones. Estudió Filología Hispánica, carrera que he abandonado. Comenzó a publicar muy joven, al igual que el de Eragon. Eso me hace desconfiar de los autores de fantasía que comienzan a escribir en pleno desequilibrio hormonal. Compartimos gustos... Incluso le mandé un ejemplar de El diez por ciento (esto es en serio), pero no me contestó. Desconozco si porque no tenía tiempo o porque le horrorizó. Aún así, no perdí la esperanza de sentar la cabeza un día con ella, y hablar de hobbits en la cama.
Pero faltaba la prueba de fuego, y era leerme un libro suyo, nada menos que la primera parte de Memorias de Idhún, esa famosa trilogía cuyo desenlace nos ha tenido locos en el Corte. Pues bien, he aguantado cien páginas. No está mal. No podía más. Lo encontraba vacío, qué queréis que os diga. Es asombroso cómo la prosa recargada y oscura de los cuentos de terror de Leopoldo María Panero, otro libro que leía, se me hace mil veces más ágil e interesante que el estilo llano y juvenil de esa novela. No puedo. No le he encontrado alma, algo que me instara a seguir. Y no exagero en absoluto. Yo tenía buenas vibraciones con ese libro.
Y ahora, Laura, estoy desconsolado. No es buena época para amar mujeres jóvenes. Quizá en el futuro pueda redescubrirte, con Finis Mundi o alguna cosa por el estilo. Recibe un beso, pese a todo. Me sigues resultando admirable, pero creo que nuestros estilos no concuerdan mucho.

Eragon again, y a toda mecha.


Misterios del cine. Un libro de cien escasas páginas como el segundo de Narnia se puede convertir en una película de dos horas y media. Un ladrillo de seiscientas como Eragon, le rebajan una hora de metraje y el resultado es que parece que va acelerado, lo cual es un alivio porque me resume la lentitud insufrible del libro, pero también diluye un tanto la historia, no digamos ya los personajes. No se a qué se habrá debido esta rebaja de minutaje, pero tengo la impresión de que este filme no se lo han tomado demasiado en serio. Más que subproductos como Dungeons and Dragons, pero menos que Lord of the rings, por ejemplo. Ya mosquea que hayan fichado de director a un especialista en efectos especiales, que tampoco puede lucirse mucho excepto en la dragona prota. Porque la mayor acción,que reside en la batalla final, se resume apenas en cinco minutos. Es que va todo mu rápido...
Las caras conocidas cumplen su cometido. Y Eragon en sí, que es ese chaval tan mono de la foto (el de la barba no), pues ni decepciona ni entusiasma, está bien para ser un debut actoral.
Con el material de partida no podían hacerse maravillas, pero esta vez se les ha visto demasiado el plumero de operación comercial navideña. Bueno, King Kong duraba el doble y era un coñazo como un templo, así que tampoco me quejaré.
Leeré ahora a la fantasía patria, Memorias de Idhún, aunque creo que el maná de las subvenciones oficiales no daría para producirla...

sábado, diciembre 16, 2006

Babel. O de la incomunicación.


Hoy he intentado comunicarme y no he sido capaz. Creo que no he aprendido nada de esta gran película que vi ayer. ¿O sí? ¿Acaso toda comunicación es verbal? Nope. Comunicarse por gestos es un lenguaje universal, y a fin de cuentas las palabras se las lleva el viento. Por tanto, yo sí he recibido comunicación. Vía verbal indirecta, y vía gestual. Me conformo con eso para saber lo que ya se.
Amigos, la incomunicación es uno de los grandes males del siglo.
Tratemos de afrontarla, o paguemos las consecuencias.

viernes, diciembre 15, 2006

La ciudad de las bestias. ¿Telepatía?


Querida Isabel:

desde mis tiempos de vendedor corty llevo queriendo leerme tu trilogía juvenil cuyo nombre completo ahora no recuerdo. Me bastó con leer la sinopsis para percatarme de que había bastantes similitudes entre los Abrasadores y tu obra. En efecto, unos protagonistas jóvenes, lugares exóticos como la Amazonía, asuntos como la protección del medio ambiente, una fantasía que se aleja por fortuna de la fantasía heroica más trillada... También un tono más maduro de lo habitual, aunque en mi caso creo que eso me aleja un poco del concepto de literatura juvenil.
Hasta tal punto ha llegado alguna similitud que incluso me he indignado, viendo cómo tras esta lectura voy a tener que cambiar el nombre de uno de mis más queridos villanos, el doctor Walter Torres. También está el mito del buen salvaje que, teniendo parcos medios para vencer el civlizado imperialsista, se ve ayudado por una fuerza superior, bestial y mitológica.
Desde luego que también hay cosas que nos diferencian. Tu padre Valdomero, aunque la gente le tome por loco, no puede compararse con el humor surrealista, pero aún así con base real, del hermano David.
En fin, solo espero que leer las próximas dos y que no me decepcionen.
Al colegio que al inicio de la campaña escolar me hizo pedir una veintena de ejemplares de este libro, decirle que por una vez no están equivocados. ¿Sería un colegio cristiano? Lo dudo. Hay una frase en el libro claramente crítica con ciertos procedimientos cristianos. El que la encuentre, que me la mande.

martes, diciembre 12, 2006

Capítulo piloto

Pues ya tengo escrito el borrador del primer capítulo de la serie. Y digo borrador porque yo nunca pretendí escribirla yo solo. Es decir, he hecho una serie de sketches, pero que son muy mejorables en equipo. Solo he planteado una base. A quien quiera leerlo, se lo mando. Dura unos treinta minutos más o menos, quizá se pueda añadir algún sketch más. A la hora de elaborarlo, he sido consciente de que no tenemos muchos medios, por lo que he puesto cosas fáciles de rodar, pero sin que por ello pierdan su calidad.
Se que varios de vosotros andan liados con sus propios guiones y series, pero si acaso para esa entrañable fecha de las navidades podremos leerlos. Bueno, no os entretengo más.

domingo, diciembre 10, 2006

Capítulo séptimo: Tragedia en San Isidro.

VII. Tragedia en San Isidro.

Si el prólogo de esta aventura nos proporcionaba un viaje temporal de ruta turística por los parajes de la provincia leonesa, ahora le añadiremos algunos años más y un destino bastante alejado del anterior pero asimismo con un flujo regular de visitantes, la fronteriza estación invernal de San Isidro, a caballo entre León y Asturias, uno de los sitios con más encanto en la infancia de nuestros héroes, ya que sus padres eran grandes aficionados al esquí, desde pequeñines fueron dando pequeños pasitos y más de un tropezón sobre las pistas, sus cuadernos bien daban recuerdo de aquellos fines de semana que pasaban en el hotel Toneo, batallas de bolas de nieve y la mala costumbre de Tis en meter la bota en agujeros donde su pierna quedaba aprisionada hasta que varios de sus primos y hermanos tiraban de él para liberarle. Para el chico siempre fue uno de los parajes naturales con mayor encanto, tanto más en verano, cuando las montañas quedaban desnudas de ese uniforme color blanco y se abría un nuevo horizonte para el ocio, no es extraño que la penúltima excursión de los Abrasadores, nada más regresar Tis de Inglaterra y antes de la que estamos relatando, fuera un par de días en esta zona, durmiendo en un coqueto bungalow para cuatro y realizando rutas hasta los lagos Ausente e Isoba, por el circo del Cebolledo y demás.
Pero no solo en familia viajaron a ese entorno. Casi todos los colegios se apuntaban a regalar a sus alumnos un día en la nieve. Así lo hizo cada cual en su respectivo centro religioso. Tis con los maristas, Juan y Espe en las discípulas y, vamos entrando en materia, Car en las carmelitas, valga la redundancia casual. El recorrido solía ser espantoso, tanto para chavales como para quienes debían cuidarles. Aquel día de marzo del año dos mil treinta y ocho, cercano ya a la primavera y con un clima verdaderamente privilegiado, las hermanas fletaron varios autobuses, tan cutres como los que tiempo adelante y convertidas en nueva congregación las llevarían a Ponferrada. A nuestra vieja conocida la hermana Urraca le había correspondido la peliaguda misión de enfrentarse a la revolución hormonal de los alumnos de último curso. Ella no era de las que se echaban para atrás, nada que ver con la dulce monjita que iba en el autobús en el que una Car de diez añitos, sus amigas y el resto de rapaces circulaban con la mayor ilusión del mundo, tan solo empañada un poco durante la última parte del trayecto, en que las vueltas y más vueltas de la carretera del puerto de montaña causó que algún aguafiestas pidiera bolsas para el mareo. Pero al llegar les esperaba un sol de justicia, reflejado en la nieve de tal manera que la cuidadora no dejó que ningún chico se pusiera los esquís antes de embadurnarles bien de crema protectora. Tis y Car solían ser muy reacios a ella, cierto día en que solo se cubrieron media cara por la impaciencia se quedaron medio quemados de manera bastante cómica. En esta ocasión la chica sí se dejó untar mientras con sus gafitas casi de juguete contemplaba el telesilla que les trasladaría hasta su pista de aprendices, de poca pendiente, el remonte que debían coger para llegar arriba tenía el apropiado nombre de telebaby. Nada más bajar de la silla vieron lo animado que estaba ese sector, pues en la base de las pistas para adultos se encontraba la cafetería, cerca de allí haraganeaban bastantes adolescentes que no tenían mucho interés en el deporte en sí, más bien en lucir mono nuevo y broncearse. La hermana Urraca acechaba de cerca, aunque su aspecto no inspirara mucho respeto, ya que el hábito no quedaba bien para ir a la nieve y se había calzado unas botas y gorrito que se dirían del ejército ruso en la época de los zares. Se había colocado cerca de un grupito al que con toda seguridad ya tenía fichado de antes, tres chicas con aspecto de maniquíes de la nueva temporada invernal y un joven que les hacía la corte, aunque sin recibir mucho a cambio. Una de ellas se quitó sus guantes de piel sintética para sacar el paquete de tabaco, al tiempo que dirigía una mirada de malicia hacia una cuarta amiga que se encaminaba hasta ellos, tras separarse cariñosamente de un chico con bastante más percha que el acompañante adulón. Urraca ya iba a cantarles las cuarenta antes que la enamorada llegara.
- ¿Qué te he dicho de fumar, Paloma?- la regañó.
- Hermana, es tan solo tabaco- replicó ella con descaro.
- ¡No me importa lo que sea! No puedes fumar. Primero, porque no tienes la edad. Segundo, porque estás en una excursión del colegio. Y tercero, porque vivirás menos.
- De algo hay que morir, ¿no?- continuó con la burla.
- Hermana, no se preocupe por nosotros- intervino la recién llegada- ¿Por qué no va a buscar a María? La he visto por allí arriba, no está haciendo nada, se queda sentada con la guitarra y pone cara de estar en otro planeta. Igual se congela.
Este comentario ofendió a la religiosa más que mil cigarros juntos.
- ¿Cómo te atreves ni siquiera a nombrarla, Loli? María es un ejemplo para todas vosotras. Habrá pocas vocaciones, pero la de ella es un regalo de Dios.
- Y está buenísima- protestó el único hombre, siendo ignorado- ¿Por qué ella precisamente tiene que hacerse monja?
Loli sacó también un pitillo, como si se hubieran quedado solas.
- ¿Me das fuego?- preguntó a Paloma- Creo que he perdido el mechero.
- ¿Dónde?
- Ya te contaré- respondió con una sonrisilla.
- ¡Esto es lo que faltaba!- estalló la hermana Urraca- Si creéis que vais a chulearme, cuando lleguemos a León lo hablaréis con la directora. Voy a llamarla ahora mismo.
Y se encaminó hacia la cafetería con una furia acorde con su traje de cosaco, mientras las chicas y el acoplado se burlaban de ella. A edades más tempranas había mayor disciplina, al menos en el grupo de Car, que se guiaba por medio de un par de monitores federados que les ayudaban a bajar. La chica se sentía insegura sobre sus esquís, lo cual resultó extraño para ella porque tenía mayor experiencia que muchos de sus compañeros, habiendo seguido las sabias lecciones del tío Pedro casi desde que pudo mantenerse erguida en dos piernas. Quizá el desayuno se le había revuelto en sus tripas por el traqueteo de la vieja cafetera que les trajo hasta allí.
- Car, ¿no vienes?- la preguntó una amiga que iba a incorporarse al grupo principal.
- Ahora os pillo, ¿vale?- fue su corta respuesta, y la amiga se fue sin extrañarse, ya que sabía que Car esquiaba bastante bien. Y así era, pero ella vio alejarse a sus compañeras con fastidio, allí abajo seguramente harían un descanso para ir a comprarse uno de esos bollos de chocolate y nata que tanto gustaban tanto a Tis como a ella. Refunfuñó, mirando hacia arriba, el imponente pico escarpado que coronaba las pistas con su calvita de piedra. Bajar desde allí sí que sería un desafío, y no la suave cuesta para bebés que no se decidía a tomar. Con rabia cogió impulso para deslizarse por la nieve, pero su enfado la condujo a un error, se vio desplazada hacia un lateral, saliéndose de la pista y llegando hasta un terreno virgen en el que se estrelló contra un montículo nevado, el golpe no fue duro y logró salir de allí, aunque empapada y con el doble de mal genio. En realidad no se había desviado muchos metros de la pista, pero parecía sola por completo, hasta que un rasgueo de guitarra llegó hasta sus oídos, acompañado de un canto suave que apaciguó la fiera que llevaba dentro. Provenía de detrás del lugar en que había tenido su accidente.
Si el camino se hace largo,
si te cansas bajo el sol,
si en tus campos no ha nacido
ni la más pequeña flor,
mira siempre hacia delante,
no abandones tu ilusión,
confía en el Señor.
Glory, glory, aleluya,
Glory, glory, aleluya,
Glory, glory aleluya
en el nombre del Señor.
Descubrió a la cantante, su curiosidad pudo con la educación que le sugería dejar a la chica tranquila en su soledad. Además, su rostro no le era desconocido. Eso sí, hasta ahora no habían intercambiado una palabra. Hasta los niños pequeños sabían quién era María, incluso algunos hacían bromas con ella imitando a los mayores. Esa joven de quince años era el orgullo de las monjas, y por tanto la bestia negra de los alumnos, al menos de los de su edad. Pero no existía el rencor dentro de esa cabecita dorada. Ella siempre perdonaba, era el don cristiano que más veces utilizaba a lo largo del día. Si se fue hasta ese apartado paraje no lo hizo por huir de sus compañeros, sino por buscar ese momento de oración y silencio que el bullicio le negaría. En ese momento, el hábito de su futura orden no tapaba aún su belleza, que era más auténtica que la de los trapitos caros de las otras jóvenes, ella nunca había ocultado las dificultades económicas de su padre, un abrigo de paño de segunda mano la tapaba por completo, la cabellera suelta y brillante, sus dedos se deslizaban por las cuerdas sin importar el frío. Finalmente, Car no pudo pasar desapercibida, y María no solo no se mostró sorprendida, sino que la invitó a acercarse hasta allí con una sonrisa. Car rodeó el montículo para comprobar, con sorpresa, que a poco de allí el terreno se abría de manera abrupta para formar la entrada a una gruta, tan alta que una persona del doble de su estatura podría entrar sin problemas.
- ¿Cómo te llamas?- preguntó María ayudándola a subir para sentarse a su lado.
- Car.
- ¿Car? De Carmen, supongo. Yo soy María. Bueno, ¿y qué haces que no estás con los otros niños?
A ella la sabía un poco mal mentir a esa joven tan agradable, sobre todo porque tenía la impresión que si no decía la verdad la iba a pillar. No obstante, lo hizo.
- No tenía ganas.
- ¡Vaya! ¿No te gusta esquiar? Yo no tengo dinero para esquís. Ni siquiera para alquilarlos. Pero no me quería perder la excursión. ¿Sabes? Aquí arriba tengo más motivos para dar gracias a Dios por las maravillas que ha creado. Pero no quiero aburrirte. ¿Tú crees en Dios?
La niña no se lo pensó un instante.
- Sí. Rezo todos los días antes de dormirme. Y los domingos, cuando volvemos de la excursión por el campo, suelo ir a misa por la noche en San Isidoro con mi madre, mis tíos y mi primo Tis.
- ¡Tis y Car! Vaya, bonitos nombres. Tienes suerte en poder ir a misa con tu familia. Yo me tengo que esconder de mi padre cada vez que voy. Pero bueno, no estamos aquí para pensar en cosas tristes. Hace un día precioso, ¿no crees?
Car observó de nuevo el pico de cabeza de huevo, los rayos del sol le conferían un brillo que pareciera estar de acuerdo con el comentario de María. Sin embargo, pese a la quietud que se vivía en el ambiente, la niña percibió un ligero movimiento allá arriba. Sin que la más leve racha de viento se levantara, había nieve desprendiéndose en la coronilla del pico. No era una gran cantidad, sus ojos apenas podían percibirla a través de las gafitas. Pero se movía. Quizá se estuviera derritiendo por efecto del calor, llegó a pensar, pero era muy poco, y estaba demasiado lejos para preocuparse. Pese a ello, su nueva amiga notó su ansiedad.
- Te has quedado muda de asombro. No me extraña. Somos unas testigos privilegiadas. Podemos estar aquí mientras las fuerzas de la naturaleza guiadas por la mano del Señor convierten la estación de la muerte en la de la vida, derritiendo el hielo y fundiendo la nieve…
- Fundiendo la nieve- repitió Car en un susurro.
- ¿Tienes miedo?
Car señaló el punto que provocaba su inquietud. La nieve acumulada iba aumentando su grosor, y descendía de manera lenta, pero sin detenerse. María se notó algo incómoda, pero luego sonrió como si pensara que la ingenuidad infantil había provocado esas sospechas en su mente.
- ¿Qué va a pasar?- preguntó, poniendo sus manos blanquecinas en los hombros de la niña- Es solo un ligero desprendimiento, ni siquiera llegará hasta aquí.
Allí abajo también reinaba la calma más absoluta, si es que se puede llamar de este modo al jaleo montado en la cafetería. La hermana Urraca llevaba más de diez minutos esperando a cara de perro que una mamá que atufaba con un insistente olor a aceite de zanahoria terminara todos los detalles a la niñera, sin duda una lista considerable, a juzgar por la duración, o tal vez es que no se entendieran por el barullo de gritos y tránsito que pasaba al lado de la pequeña cabina situada en un pasillo. Si no se aclaraban, quizá sería mejor esperar a llegar a la capital para soltarle el rollo a la directora, aparte de lo que hubiera que añadir en el viaje de vuelta, sin duda otra batalla campal digna de recuerdo. Para entretenerse, miró por la ventana hacia el grupo que le había plantado cara. Allí seguían, con sus chismes y risitas. Ella también tendría motivos para alegrarse al día siguiente. Quizá con mamá no se pusieran tan altivas, sobre todo si estaba en juego el ir a la siguiente verbena o participar en el baile de las fiestas del colegio. No, desde luego que ser maestro hoy en día era pagado con crueldad, pero también podía devolverse la misma moneda. Y en breve, porque la mujer del teléfono ya estaba haciendo unos enérgicos gestos con las manos que anunciaban la parte final del discurso. Y acabó, adelantándose la monja con cierta mirada de resentimiento. Pensó que debería ser más buena. A las buenas las colocaban con los niños pequeños, que pueden ser diablillos pero al menos no suelen amenazar con pegar palizas. En momentos como aquel, su único consuelo era pensar en María. Le gustaría saber por dónde se encontraba allí arriba, pero tras esperar tanto no era momento de distraerse, porque en ella tenía confianza ciega, así que marcó el número del despacho de la viejecita directora, lista para desahogarse.
Y su estimada alumna María continuaba en su rincón de ermitaña, recordando lo que Jesús dijo sobre los niños, y que tal vez si un alma cándida como aquella que se había aparecido alertaba de un peligro, no era probable que mintiera, constituyendo quizá hasta una señal divina. Sí, tales eran los pensamientos que se le ocurrían a veces, rebuscados pero en ese caso acertando. Mientras la mayoría de esquiadores continuaban a su rollo, solo esa niña era consciente de que la ola nevada comenzaba pequeña y suave, pero a medida que descendía la ladera su tamaño y velocidad iban a aumentar. ¿No era ese el significado de la expresión? Extenderse como una bola de nieve. En cuestión de instantes, lo que resultó un pequeño punto allí arriba fue creciendo hasta que el alud estuvo a unos metros de ellas.
- ¡Hay que avisar a la gente!- gritó María.
-¡No hay tiempo!- contestó Car, dirigiéndose de modo torpe hacia la entrada de la gruta.
Era cierto. Sus sentimientos cristianos enfrentados con el modo realista de percibir el mundo que tenía aquella niña. Pues si era una señal, debía seguirla. Con su mayor agilidad alcanzó la oscura abertura, pese a que tan solo calzaba unas botas remendadas que se hundían continuamente en el terreno, pero Car cayó a mitad del camino, con los esquís atravesados. El rumor se percibía ya demasiado cerca para no alarmarse.
- ¡Car!
-¡Vete, no te dará tiempo!- sollozó.
- ¡No pienso dejarte ahí!
Por fin había llegado la ocasión de pasar de las oraciones a los hechos, y María dejó atrás esa dulzura habitual para convertirse en una luchadora que se arrojó de un salto para agarrar los guantes de la chica y arrastrarla hacia el único lugar en que estarían a salvo. Gritó de rabia, esas manos delicadas en las que la sangre casi se había congelado tenían que soportar el peso no solo de Car sino de sus botas y esquís, pero el alud estaba frente a ellas. Lo percibió, pero no quiso mirar hacia allí, sino tan solo a los ojos de Car, que tras haber perdido las gafas mostraban todo su miedo pero también un anhelo de esperanza. Cuando el alud pasó sobre ellas, ya habían conseguido traspasar el umbral de la cueva. María, de cuerpo entero. Pero los pies de Car quedaron atrapados por sus botas, a la entrada de la abertura que quedó taponada de nieve. La oscuridad allí era absoluta.
- Pues ya sabe, hermana, esta vez sí aprenderán- comentó como conclusión la hermana Urraca, antes de colgar y acercarse a la ventana para contemplar a aquellos sobre los que iba a caer el peso de la justicia. No estaban por allí. Por lo visto se habían cansado de hacer el vago y también andaban esquiando. Algunos de ellos la reconocieron al pasar por allí, y aprovechando que iban irreconocibles con el gorro y las gafas, ayudados además por la velocidad, la dedicaron un gesto obsceno antes de desaparecer. Urraca volvió a hincharse de enojo, y a punto estaba de coger de nuevo el auricular cuando ocurrió un fenómeno que no pudo comprobar en su magnitud hasta que lo observó después en los medios de comunicación. Solo supo que, literalmente, alguien había echado el telón en la ventana frente a la cual permanecía, y a partir de ahí solo pudieron guiarse por la luz artificial de la cafetería, entre los estallidos de pánico de los presentes.
Cuando el rumor hubo desaparecido, y lo hizo con tanta rapidez como cuando surgiese, María trató de serenarse, primero besó una gargantilla de oro con un crucifijo que su padre en un par de ocasiones había tratado de arrancar a la fuerza, y luego buscó el aliento de la niña para saber que estaba viva, aunque sus jadeos entrecortados la delataban. Había demostrado ser toda una valiente. Lloraba, sí, pero en silencio, y de una manera tranquila. Al menos así lo percibían sus sentidos. No veía nada, pero pasó su mano, ya casi insensible, pensaba que se le caería a pedazos, sobre el rostro de Car, en el que las lágrimas se confundían con toda la nieve de la que estaba empapada, y que la mantenía atrapada hasta los tobillos. Si al menos pudiera desabrochar sus botas, que estaban ancladas a los esquís, pero quizá ya había sacado todas sus fuerzas, hasta de donde no tenía.
Tuvo que tumbarse un momento en el suelo incómodo y pedregoso, para descansar unos segundos y aclararse las ideas. Desistió. Los cantos rasgaban su carne incluso a través de la vieja pelliza. Estaba en un estado tan sensible que no obstante percibió un pequeño objeto que no tenía forma de piedra. Era pequeño y de forma rectangular, al palparlo accionó un botón que hizo que se encendiera, y no era otra cosa que uno de esos mecheros de fantasía que suelen regalar en las ferias, en varios colorines representaba la escena de un mono tocando el tambor. Una tontería de órdago, María no pudo evitar soltar una carcajada, para liberar tensión y también por la alegría del hallazgo, cuya luz llevó para iluminar el rostro de la niña.
- ¡Pequeña Car, Dios aprieta pero no ahoga! Y este chisme, que sospecho cómo llegó hasta aquí, es la prueba. Voy a sacarte de ahí aunque sea lo último que haga.
- María, no es necesario…- gimoteó Car- Ya vendrá alguien.
Pero ella no escuchaba, parecía haber entrado en trance.
- ¿Eres un ángel?- preguntó de repente a la niña, como si fuera lo más normal.
- ¿Yo? En todo caso el ángel serías tú, ¿no? Porque quieres salvarme.
- ¿Cuántas oraciones conoces?
- Bueno… No muchas.
- Reza todo lo que sepas. En voz baja, para que no te canses. Yo haré lo mismo.
Entre las dos comenzó un murmullo persistente, que María llevaba a cabo mientras se arremangaba y cerraba los puños.
- El Señor es mi pastor- dijo- Nada me falta.
Introdujo de golpe los brazos en el bloque de nieve, sustituyendo los rezos por gritos de dolor angustiosos, mientras hundía cada vez más sus miembros hasta llegar a tocar el metal de las botas de Car. Allí estaban las grapas que debía liberar. Toda esa seguridad para mantener el pie bien sujeto al soporte, en ese caso había resultado peligrosa para ella. Hasta cinco, y después el duro taco del talón que también había que desenganchar. Pero una vez llegadas las manos hasta allí no parecía haber esfuerzo mayor, y en un par de minutos Car estuvo libre del calzado, siendo impulsada hacia el suelo por María, que se arrojó de manera literal al mismo, agotada, llevando de sus manos a Car, que aterrizó sobre ella y se fundieron en un abrazo motivado no solo por la emoción sino por el frío. Allí estaban. Lo habían conseguido, pero de nada podría servir si permanecían encerradas en la cueva. ¿Era ese el martirio adecuado? Siempre pensó que Dios la sometería a alguna o varias situaciones así para comprobar su fe, aunque de ella no se podía alegar falta de obediencia a los mandamientos, excepto hacia el cuarto. Pero, ¿por qué esa niña también? ¿Qué había hecho? Quizá debía redimir los pecados de sus mayores. Así abrazadas, encendió de nuevo el mechero solo para asegurarse de que estaban allí y no habían pasado a la otra vida. Una vida que, de todos modos, ella estaba dispuesta a aceptar sin paliativos. Posiblemente sería mucho mejor para ella.
- ¿Vamos a morir?- preguntó Car serena, en un hilillo de voz.
- No lo se. Yo no tengo miedo. Pero entiendo que tú lo tengas. Ojalá yo muera si eso sirve para que tú vivas. Si la última imagen que tengo de este mundo es la tuya, Car, entonces es que algo bueno me espera allá arriba. Pero, en el caso que así sea, ¿podrías hacerme un favor?
- ¡Me has salvado la vida! ¡Haría lo que fuera por ti!
- No, no, no. No me debes nada en absoluto. Pero tengo un asunto pendiente. No me he despedido personalmente de mi padre. La verdad es que no creo que nos volvamos a ver, hacia donde voy no suele haber mucho sitio para gente como él… Por eso quiero que le vayas a ver, ahora o cuando crezcas. Dile que le perdono, y que confío en que él me perdone a mí también.
- ¿Dónde vive tu padre?
Tras realizar esa pregunta en apariencia sencilla, la fortaleza de la que estaba haciendo gala María se derrumbó al fin, como una grieta en una presa que deja salir todo el agua a presión, así escapó su llanto, abrazada a Car, que lloró con ella sin querer saber más de esa promesa que esperaba no tener que cumplir. Todo eso le pareció el fin, hasta que comenzó a escuchar los helicópteros, después los perros… Y al final, la luz.

Todo ello lo sentía muy próximo, pese a que tan solo se tratara de un sueño o, tal vez, de una pesadilla dentro de otra pesadilla. Porque tampoco le parecía muy creíble la circunstancia en que se encontraban ahora. Atrapados en la ermita de Grandoso por un grupo de chavales y varias monjas misteriosas. Estaba oscuro, pero quizá debió hacer algún espasmo al despertarse, porque Tis, que tampoco dormía, lo había notado.
-¡Car!- dijo, en tono normal. No había de quién esconderse.
- ¡Tis! ¿Has soñado tú lo mismo?
- No. Yo ya soñé ayer, ya tengo bastante.
- ¿Con María?
Tis asintió, y aunque su prima no podía verle, supo que así era. Se notaba como que habían sido encerrados en un húmedo calabozo o catacumba. Las rejas de hierro no dejaban ninguna escapatoria, no había ventanas y tanto el suelo como las paredes eran tan pedregosos como la cueva del sueño. Juan roncaba como un tronco, y Espe parecía dormir feliz también. Sin duda el spray les habría afectado en mayor grado a ellos.
- ¿Qué está pasando?- se preguntó Tis, al no saber nada más que decir.
- No se qué pensar, pero el día que es hoy, la congregación, los sueños… Demasiadas coincidencias, Tis. Demasiadas.
- Tú crees lo de Ponferrada, ¿verdad?
- Si tú hubieras estado en esa cueva creerías cualquier cosa.
- Car, se que ya hemos hablado de esto, pero… ¿Por qué dejaste de verla? Te salvó la vida, lo normal es que os hicierais amigas.
- Lo norma no es algo a tener en cuenta con María. Después del alud fue cuando la directora perdió la chaveta, y la pobre chica se convirtió en su emblema. La última vez que la vi antes de lo de Ponferrada fue en el Hogar del Transeúnte, donde hacía voluntariado. Uno de los vagabundos más desagradables resultó ser su padre. A la hora de la comida, María se presentó y fue recibida a gritos y casi golpes por él. Se marchó rápido, pero antes me lanzó una mirada. Me había reconocido, sin duda. Después de eso, siempre me negué a servir a ese hombre.
- ¿Pero hubieras cumplido con lo que te pidió?
- Desde luego.
Hubo un prolongado instante de silencio, en el que pudo parecer que se dormirían de nuevo esperando a su incierto futuro.
- Yo he perdido la fe por completo- confesó Tis al fin- No obstante, aquí están sucediendo cosas que no parecen tener ninguna lógica.
- ¿Crees que serviría de algo rezar ahora?- preguntó su prima.
- Sinceramente, no.
Nuevo espacio en blanco dentro de la conversación.
- Car, si no salimos de esta al menos me alegro que hayamos podido pasar la última aventura de los Abrasadores juntos.
Se abrazaron. Les habían quitado todo. El Huevomóvil, la cámara, el cuaderno, la pistola de lapas, pero por alguna razón habían dejado en el bolsillo de Car un amuleto que llevaba siempre. Era un mechero en el que un mono tocaba el tambor.

viernes, diciembre 08, 2006

Bigger, Longer and Uncut

Ante todo, quiero pediros disculpas. Pero he visto la luz al final del tunel.
La primera novela abrasadora, cuyo estreno mundial, ejem, tendría pensado para nochebuena, no es la versión definitiva de la obra. Mis razones tenía para autoeditarla de cara a estas fiestas. Pero ahora voy a crear otra versión que espero sea la final. ¿Por qué?
Ayer sucedió un hecho muy trivial en la taberna Casa Benito. No le di importancia. Tenía otras cosas en la cabeza. Pero esta tonta mañana vacía me ha venido a la mente. Y todo ha echado a rodar. No, los Abrasadores no es una novela juvenil al estilo. Puede serlo en la medida en la que los jóvenes la lean, pero no exclusiva. Voy a suplir los vacíos. Hacerla más sincera. Y solo entonces la mandaré a editoriales y concursos.
Si para algo me he venido bien estar en León, por lo menos es para que empiece a ver las cosas claras. De todos modos, no quiero que pensáis que la novela que voy a editar es un fraude. No. Pongamos que es una película, y ahora haré el montaje del director. Al contrario que en el Señor de los anillos, las escenas que añada no serán superfluas y coñazos, sino verdaderamente necesarias e imprescindibles.
De momento tengo un capítulo nuevo... Se llamará: Casa Benito.

PD- Se qué es un coñazo registrarse aquí para dejar posts. Pero, aunque no hayáis leído aún la novela, me gustaría que me orientárais un poco sobre qué tono debo escoger al final. Ya sabéis: hitch69@hotmail.com

domingo, diciembre 03, 2006

Ángeles y demonios: La fe a través del miedo.


Una de las ideas que se entreven tras la lectura de este libro es esa. Fortalecer una fe tibia a través del pánico. No es nada nuevo. Aquí tenemos numerosos agoreros, con más o menos medios, que intentan crear ese miedo entre los creyentes. Vivimos en una persecución, dicen. Un martirio. Una cruzada. La familia se rompe. La nación también. Hay que sacar réditos de la histeria. El miedo es rentable. Bien lo saben algunos. Contra Bin Laden o contra ETA viven mejor.
A mí, que perdí la fe hace mucho, no me parece que el conflicto esté entre una ciencia cada vez más despersonalizada y la religión, uno de los ejes de la novela. Los problemas de la Iglesia no se encuentran en la ciencia... Se encuentran en la misma Iglesia.
Tampoco es de esperar un libro filosófico, por suerte. Es un entretenido thriller superventas. Mejor que Da Vinci Code, a mi juicio, aunque conste que no he leído el libro en que se basa la peli. En principio, se diría que varían los roles. En Da Vinci, los malos eran ese ente llamado Opus Dei. Aquí, la víctima es el Vaticano, perseguida por una secta antigua. No obstante, esperaba que el desenlace me defraudara, pero un giro final muy adecuado replantea el sentido de las cosas.
Más similitudes: un asesino muy sádico de raza exótica; un puzzle continuo de pistas y carreras que además conlleva un pequeño cursillo de historia del arte; buenos que no lo son, malos que no lo son, y viceversa;
En fin, que creo que el Vaticano debe seguir mu cabreado con Dan Brown, y no creo que les den muchas facilidades para rodar la peli que se estrenará en el 2008. ¿Vivirá Ratzinger para verla?

PD- Para quienes crean que esta literatura es una mierda, he de decir que este año me puse a leer una novela llamada Contra Natura, del reciente premio planeta Alvaro Pombo, y la dejé a la mitad porque me parecía un coñazo.
Un libro bien escrito también es un libro entretenido.

sábado, diciembre 02, 2006

Personajes Serie (1)

Los queríais y aquí están. Pero habrá más. Dejadme mensajitos si eso.

PERSONAJES 1

NOTA: Estos dos primeros personajes están un poco más desarrollados porque son los que tengo pensado interpretar yo. No es que me considere actor, pero en este caso haré una excepción…

- El presidente del PC (Partido Centrista): joven, recién elegido hace poco tiempo por métodos no muy democráticos, lidera un partido político con una doble contradicción. Es incomprensible que su fundador lo llamara PC; primero, porque se confunde con el Partido Comunista; segundo, porque son más de derechas que otro poco.
Sin embargo, deben aparentar un perfil moderado para atraerse a unos electores que hasta el momento no les han dado ni un simple escaño en el Congreso. Su presidente es un tipo cuya franqueza, sobre todo cuando están medios de comunicación delante, suele traer disgustos al partido. Lo que peor lleva es una religiosidad que solo ostenta como señal de marketing. Tiene un compromiso formal de noviazgo con una joven de su partido. Y no tiene ninguna intención de llegar virgen al matrimonio, pese a lo que opine ella.
Su primer sketch se desarrollaría durante una accidentada entrevista de televisión.

- Joven aspirante a cineasta. Su actitud de artista ante la vida consiste en un ego superlativo y afirmar que se siente incomprendido por una genialidad que todo el mundo se ha conjurado para ignorar. En realidad, sus cortos no los entiende ni Dios, pero siempre que puede incluye mujeres desnudas o casi desnudas. Pese a su afán de independencia, aspira a chupar del bote todas las subvenciones posibles, y gorronear a cualquiera que tenga a mano. Lo justifica diciendo que los poderosos tienen la obligación de apoyar al arte. Su indumentaria es muy característica: gorra o boina echada para atrás, gafas oscuras que siempre lleva y le tapan media cara, chaquetón desfasado y camiseta de cine, siempre va fumando: cuanto más raro sea en lo que fume, mejor.
Su primer sketch sería un casting convocado para uno de sus cortos, es decir, él en una habitación con una cámara. Lo que pide a la chica que entra nos deja bien claro lo que busca.


- Hilipoyas del mobil: jóvenes, pero ya no chavalines, son la pésima esperanza para el futuro de la humanidad. Sus aficiones favoritas son, por este orden: su móvil, el tunning, las pastillas y las pibas. Con el móvil pueden pasar horas en estado semi-autista, escuchando politonos y vídeos de peña dándose hostias. De vez en cuando lo utilizan ellos mismos para grabar collejas anónimas que van dando por la calle, y también grabar clandestinamente vestuarios, duchas, top less playeros y todo lo que sea susceptible de buen voyeur. Generalmente, las mujeres con las que se relacionan parecen sacadas del casting de Yo soy la Juani.

- Grupo terrorista gay: como en la novela de Dan Brown, Ángeles y Demonios, les gustaría borrar del mapa al Vaticano. Por desgracia para ellos, son un grupo terrorista recién constituido que ni siquiera ha matado a nadie. Por el momento, se dedican a enviar comunicados grabados a los medios. Su portavoz habla en idioma gay, otro se ocupa de traducir a heterosexual. Para motivarse, han elegido un enemigo inmediato: el presidente del PC. Si consiguiéramos reunirlos con una célula islamista para conseguir armamento, sería la secuencia más surrealista de la serie.

- Programa de TV que se emite desde alguna frecuencia clandestina. Emite las 24 horas una especie de concurso que hace preguntas del tipo ¿Cómo se llama el caballo blanco de Santiago? Curiosamente, todos los que llaman al programa siempre dirían verde o gris. La presentadora tiene una cara de asco que no puede con ella, se ve que sigue la estafa con cierta pereza.

- Profesor de universidad de gran prestigio. Luce pajarita y una permanente sonrisa sardónica en la cara, además de una pipa que luce con gran distinción. Tiene la costumbre de llevarse a las alumnas a su despacho para solucionar trabajos.

- Poeta de provincias. Sería la contrafigura del cineasta, porque este sí es el prototipo del artista bohemio y maldito, que se olvida del hambre entre café y café, pergeñando versos en hojas de libreta que luego va entregando por ahí para que le den la voluntad.
Podría basarse en Charlot, un personaje de León bastante conocido hace un par de años pero que ahora anda desaparecido. A quienes no le conocierais ya os lo explicaré.

viernes, diciembre 01, 2006

Proyecto serie cómica: segunda entrega.


Con este estilo de serie vendría bien cuanta más proyección colectiva mejor. Ayuda el hecho de que esté compuesta por sketches independientes, aunque haya que mantener una unidad de tono y en algunos personajes. Buscando reflejar la realidad, aunque de manera distorsionada, cuantos más puntos de vista, más se puede abarcar. Podría crearse una gran cooperativa del humor. La lista de personajes estrafalarios a retratar es en teoría inagotable, y gracias a ese factor se puede hacer continuos a los que más funcionen, y refrescar con nuevos a aquellos que estén quemados. Desde luego que hay muchas maneras de trabajar en grupo. Quizá reuniones generales sean más complicadas según la nómina de guionistas, pero también cabe la opción de crear células, en plan Al-Qaeda, que se ocupen de cada sketch o determinado personaje, con la posibilidad de una supervisión general luego. La experiencia me dice que, con los medios de comunicación que tenemos al alcance de la mano, el escribir entre varias personas aún separadas geográficamente puede ser viable, aunque siempre preferible las reuniones presenciales. Pero bueno, el método de trabajo será de objeto de comentario en muchos mensajes futuros.

PD- Hoy debería hablar del día internacional contra el SIDA, pero la verdad es que ahora mismo no me encuentro de humor para ser solidario. Quizá luego.