lunes, marzo 31, 2008

POST ESPECIAL FIN DE MES.



Ayer comencé una partida de Eurohéroes, algo que no tiene nada que ver con el chiki chiki de los wevos ni nada que se le semeje. Mi adicción por los videojuegos es algo que quedó atrás, en el siglo pasado, sin embargo suelo hacer excepciones, de manera ocasional, cuando se trata del Héroes, por ejemplo en períodos vacacionales como el que mañana llega a su fin. Siempre me han atraído los retos difíciles, cuando no imposibles, no se si por fortuna o por desgracia. Ningún ámbito se salva en esto, ni siquiera el ocio. Hace un mes o dos descubrí un escenario de juego muy original en cuanto a que, por primera vez, se desarrollaba en nuestro continente europeo, pero con la fantasía propia del Héroes. Eso me atrajo mucho. Llevar lo sobrenatural al mundo verdadero, es lo que yo hago con los Abrasadores y por tanto el argumento me sedujo al momento. ¿A quién no le gusta conquistar el mundo en sus ratos libres, aunque sea en una pantalla de ordenador? Yo era un bárbaro que, desde su castillo inicial en Oslo, debía asolar la Vieja Europa. En mi primer intento, llegué poco más allá de Helsinki antes de ser barrido del mapa. El Héroes no es un juego como para rendirse a la primera, por tanto decidí que la partida de esta tercera escapadita madrileña iba a ser la misma. Pero replanteada, claro. Estrujándose más las neuronas, que para eso vale el juego, no es una chorrada de matar marcianitos porque sí. Ironías de la vida, comencé ayer, cuando sentía mi cabeza estar siendo trepanada por agujas invisibles, merced a los excesos sabatinos (¡y eso que nos quitaron una hora!) Pese a ello, y con un intermedio para ir a visitar a los colegas de Pacífico, mi héroe, una especie de goblin de grotesco jeto, arrasó cual Julius Caesar desde Oslo hasta Sarajevo, pasando por Alemania, Italia, Francia y, a altas horas de la madrugada, llegando ya a la patria, con sus castillos señalados de Madrid, Granada y Santiago (se supone que era en la Edad Media...) Yo no se si por mis venas corre la sangre de Don Pelayo, pero sí se que ese afán de reconquista me hizo dormitar durante los combates, que entablaba la máquina de modo automático.


No voy a echar mano yo de tópicos y decir que los jugadores de videojuegos ven mermada su vida sexual, aunque quizá ayer pudiera darse el caso. En realidad el gafe viene del propio mes de marzo, pero bueno, aún así me ha quedado cierto resquemor, porque enfrascado en mi aventura bárbara, no pude ver el aviso de una persona que el año pasado, justo antes del viaje a USA, me dejó muy buen recuerdo para el mismo. Mi profesor de latín distingue entre follar y hacer el amor, yo también. En esa ocasión, hice el amor del bueno. No se si pudiera haberse dado la oportunidad, desde luego que ahora ya no, pues inminente es mi partida. En el fondo, no es tan distinto de jugar al Héroes... Si no lo consigues a la segunda, quizá a la tercera con mejor estrategia. Cuanto más alto es el reto, también mayor la satisfacción. La partida recién la acabo de terminar. Llegué al norte de África, al círculo polar ártico y conquisté mi última plaza nada menos que en Islandia, forzando a mi rival a suicidarse en Glasgow. Suena friki, ¿verdad? Bueno... Hay frikis y frikis.


Frikis que mandan vídeos a Youtube de su amiga borracha enseñando el tanga, y también frikis que se lo quieren currar un poco más, aunque el resultado en parte no sea el esperado. Hoy, queridos amigos, la serie Vagos y Maleantes ha perdido dos capítulos. Todos estamos de acerdo, por lo menos todos los que formamos el equipo creativo principal. Fimosis y Mis tetas, ya desde el título, eran zafios, burdos y mal rodados. Hacían reír a la gente, claro. Ese objetivo al menos estaba conseguido. Pero, al igual que no obligamos a nadie a firmar un contrato si quería participar, no tiene sentido que si alguien no quiere salir siga estando allí. Siempre y cuando, eso sí, sus razones estén fundamentadas. Eso no signfica quitar toda la serie, pero bueno, por un lado es como el principio del fin. Y eso no está mal. Una etapa ha concluído. Vimos la serie Little Britain, quisimos imitarlo con menos medios, lo pasamos bien escribiendo y mucho más rodándolo. Solo por eso ya merecía la pena hacerlo. ¿Ha servido para algo más? Imagino. Para lo bueno y para lo malo. Yo ya no hago propaganda de la misma. Se la enseño a personas señaladas, quizá para que no piensen que estoy cuerdo, y poco más. Hace unos días, pensé en estirar la idea. Creé un nuevo blog, que borraré dentro de poco. No porque me arrepienta. Simplemente, no puedo dar abasto con todo. Debe haber una jerarquía. Por ejemplo, el guión de El ser reprimido también tiene frikis, situaciones grotescas y humor, pero es otro rollo. Me puedo identificar más. Los Abrasadores y ese deben ser mi objetivo, sin descartar el blog poético y este propio. V y M quedará como símbolo de una etapa confusa para mí, en la que no tenía trabajo, no sabía muy bien qué hacer con mi futuro y para mí era una válvula de escape el esperar cada lunes a que el episodio se estrenara para ver en qué manera aumentaban sus visitas y las reacciones de la peña. Jamás olvidaré esa época. Pero es hora de crecer, un poco más, si cabe.


Quiero que este próximo guión que escriba, como también lo es la saga abrasadora, sea un canto a la amistad. De esa amistad que tiene mi corazón dividido entre dos ciudades, y que me pesa como una losa a la hora de partir mañana. De esa amistad gracias a la cual se fraguó el proyecto de V y M y por la cual también vosotros no podréis ver ya la serie entera, sin que ello me parezca negativo. Nosotros somos mucho más que eso. Si no lo hemos demostrado ya, lo seguiremos intentando. Y ahora, a ponerse las pilas, que mañana empieza un nuevo mes y para mí espero que también una nueva etapa. Es el día de los tontos en Estados Unidos y yo reconozco que, tras algunas estupideces cometidas en este mes, quizá debiera hacerme una foto con las orejas de burro de Sanchez Dragó para colgarla. Pero, bah. Somos humanos. Por eso metemos la pata.




PD - Solo una pega a la partida de Héroes. No haber podido conquistar... Libia.


Nuevo blog amigo.

Una querida compañera filóloga ha estrenado blog, teniendo la gentileza de ponerme el primero de sus enlaces, así que no puedo por menos de sugerir que echéis un vistazo a su primer post, un poema del gran Miguel Hernández:

http://princesa-y-vagabunda.blogspot.com/


¡Bienvenida al periplo bloguero y suerte en él, Angie!

sábado, marzo 29, 2008

Vuelve el Ser.


No hay mal que por bien no venga, dijo Paco Franco después de que el coche de Carrero se echara a volar cual Delorean de Regreso al Futuro. A menor escala, yo también afirmé anoche lo mismo. Porque estaba muy seguro de mi plan, y eso siempre es un riesgo. Pero la soledad, en este caso, se tornó creativa, y lo hizo para recuperar uno de los proyectos a los que más cariño tengo, y uno por el que pretendo luchar con denuedo para que se haga realidad otra vez. Sí, digo otra vez, porque el original El ser reprimido ya está rodado, lo hice yo y, pese a un rodaje caótico, el resultado gustó mucho tanto a gente de confianza como a otras personas ya fueran de la escuela de cine o no. El problema eran los medios. No el guión, no la historia, que enganchaba como me sigue enganchando ahora. Yo siempre quise aumentar su categoría de mediometraje a largometraje, y en esto conté con la ayuda de Hopewell, que me aportó y me sigue aportando muy buenas ideas.

Retomé el guión en la escuela de cine de Ponferrada. La historia es muy dada a malinterpretaciones, y algunos compañeros iban por esa senda. Que si era una idea muy manida, de frikis contra gente popular, a lo comedia teen americana... Me dejé llevar, quizá quería aprobar a toda costa. Quitando el elemento friki, logré un tono más realista. Craso error. Es como hacer un potorro sin echarle Risketos. No tenía ni la más puta gracia, pareciéndose al original en lo del ajedrez y poco más. No le gustó a Hopewell. No me gustó a mí. No le gustó a nadie.

Desde entonces, he intentado recuperar la idea, pero he estado con otros guiones de no menor potencial. Por ejemplo, el de ÍTAKA, que ya os dije quería dividir en dos partes, la trágica y la cómica, debido, como en el caso de El ser reprimido, a la dificultad en conjugar esas dos facetas de un modo aceptable. Sin embargo, yo ahora lo tengo claro. Esta historia, llamada originalmente Chessmasters, es más comedia que drama, como pudimos comprobar durante las proyecciones del mediometraje. Pero comedia amarga, muy parecida al esperpento, es más, me gustaría hacer una especie de esperpento juvenil. Pero con notas dramáticas, desde luego. La mayor parte de ellas, relativas a las secuencias oníricas de la Conciencia, un personaje que jamás debí desechar. Pero lo friki es un pilar ineludible, para el que he añadido nuevos personajes que espero encontréis tronchantes.

Se nos acaba de ir Rafael Azcona. Maestro de guionistas, le llamaban. No seré quien lo niegue, yo de lo que vi de él tengo predilecciones y también cosas que imagino tuvo que hacer para ganarse los garbanzos. Lo que más me gustó de él fue que supo conectar con el espíritu de Valle-Inclán, sobre todo en colaboración con Berlanga, claro. Hay que recoger y modernizar su legado, a ver si levantamos el cine español, para lo cual os recomiendo que leáis el último post del amigo Hopewell, a quien espero ver esta tarde.

¡Larga vida a los Chessmasters!

viernes, marzo 28, 2008

Retablo madrileño.


Preferiría haber escrito anoche, pero estuve viendo Pozos de ambición, título español de There will be blood que me recuerda con insistencia a la serie Herederos. Ver un filme así en determinadas circunstancias es un suicidio, pero yo estaba empeñado porque era la última que me faltaba de la terna de los Oscar, de ahí que pronto se convirtió en There will be dream. Y no es que esté del todo mal, pero creo que este año la calidad en general de las oscarizadas podría haber puesto el listón pelín más alto.

Como sea que estoy solo en el piso de Manuel Becerra, me vi reflejado en el magnate con ecos a lo Kane de Daniel Day-Lewis, encerrado en mi Xanadú de cuarta categoría, amo y señor con más escrúpulos y misantropía no tan exacerbada.

El viaje no estuvo mal, por casualidad leí en el periódico que estos trayectos en Alvia han aumentado el número de usuarios en un noventa y tres por cien más o menos. Y se notaba, vaya que sí, desde el primero que hice a inicios del mes pasado, en el que iba el tren medio vacío. Ayer no podía ni estirar las piernas, más alguna ventaja debía tener el ser paticorto. Iba contento escuchando música por el móvil, que ha sustituido al escacharrado iPod, gracias a ello porto un trasto menos y me he ahorrado pagarles otro a los de Apple.
De lectura hubo poca pero selecta. En León no tenían ninguna de las tres principales revistas de cine. Huelga decir que, nada más poner el pie en Madrid, allí estaban todas. Por ello, fui a un valor seguro, además en un día muy especial para él: Ramón María del Valle-Inclán. Y es que ayer fue el Día del Teatro, con el tradicional acto de ponerle la bufanda a la estatua de Valle sita en el paseo de Recoletos, algo a lo que siempre he deseado asistir y que en esta ocasión me perdí por un fucking día (bueno, y también porque no tenía la menor idea de cuándo era el Día del Teatro) Y teatro estuve leyendo, bueno, una forma muy peculiar, teatro de marionetas, títeres y siluetas, pero no la idea que tendréis de las mismas. Más bien pequeños esperpentos aún más ridículos merced a muñecajos que representan los peores vicios (el término pecado no va conmigo) del ser humano. No en vano se llama Retablo de la Avaricia, la Lujuria y la Muerte. A ver si lo termino hoy.

Bueno, pues ahora voy a dejaros porque, en este breve regreso a la independencia cuasi total, hay un vacío de nevera que debe ser repuesto. Volverán los oscuros negrillos del Super Sol con la Farola la chapa a dar. Hoy me he levantado poético. No es mala señal.

martes, marzo 25, 2008

Si no puedes con el enemigo...


Tras el parón semanasantero, he de decir que lo de apuntarme a Pasapalabra no fue locura transitoria (tampoco lo de Eurovisión, pero de eso me ocuparé seguramente durante mi viaje a Madrid) Es más. No voy a limitarme a un solo concurso. Bueno, ya lo comentábamos ayer, que a día de hoy la mayoría de concursos parecen más bien castings, ya sean de cantantes, bailarines, bufones en general, etc. Yo estoy hablando de verdaderos concursos de conocimiento, como el mencionado, o Alta tensión, Quieres ser millonario, etc. Porque, vamos a ver. Quiero pensar que la cultura en general que hemos adquirido debería servir para algo más que marcar en el Photoshop o hacer pachangas de Trivial. ¿Hace falta estar cualificado para vender una pizza? ¿Y para limpiar retretes? ¿Y para aguantar fundamentalistas coléricos? Nope. Si por ochenta horas puedes cobrar doscientos euros, creo que por probar a ganar muchos más ceros en menor tiempo no pasa nada. Habrá quienes crean que quiero estar cinco años sin ningún tipo de remuneración, pero están muy equivocados. Lo que no quiero es rebajar mi dignidad, hasta que no sea estrictamente necesario.

Y quiero que conste que no veo la tele, pero estoy dispuesto a hacerlo si por ello puedo optar a obtener ingresos para proyectos de mayor calado artístico. No soy un intelectual, pero considero que el nivel actual de la misma es más infecto incluso que cuando yo era pequeño, se está convirtiendo en una fábrica de paletos y palurdas como los que me encontré ayer en gran número por mi ciudad. Fijáos en Buenafuente, que va de humorista de calidad y luego nos envía subproductos como el Qué pasa nen o el Chiki Chiki, que ayer algún sin cerebro estaba poniendo en su móvil.

Yo siempre preferiré ver películas, aún malas, antes que ver la tele. Aparte de la que pongo en la columna habitual, os resumiré las que he visto los últimos días:


- Cuatro meses, tres semanas, dos días: esa es la sensación temporal que se te queda tras ver esta película. Para cinéfilos con paciencia, que no les importe ver algo lentísimo mientras esté premiado, demasiado premiado tal vez.


- Los Estados Unidos contra Jhonn Lennon: altamente recomendable. Documental muy entretenido, para interesados en la convulsa época de la guerra de Vietnam, seguidores de los Beatles y de Lennon en particular.


- La habitación de Fermat: para quienes crean que todo el cine español es igual.


- Chuecatown: para osos, petardas y gays pelotas del PSOE un tanto sectarios.


- Meet the Spartans (o Casi 300): solo para enemigos y personas con una edad mental de 8 años.

domingo, marzo 23, 2008

¡PUERTAAAAAAAAAAAA!


Dadas las fechas, creo que no será necesario explicar mi ausencia momentánea de este y de los otros blogs. Mi consigna para este curso era salir poco, pero salir bien, así lo estoy haciendo con buen provecho y escaso perjuicio. Ahora finalizaré mis vacaciones, merecidas o no, en Madrid para el mes que viene reintegrarme a la vida normal de carrera y reenganchar a mis amados Abrasadores.

Los días de juerga acabaron con un par de curiosas anécdotas. La primera fue que anoche la estampa de nuestra salida bien pudiera haber sido confundida con la de otra época vacacional, la navideña, puesto que se puso a nevar a lo largo de casi toda la noche, aunque no cuajó demasiado. Y yo estuve a punto de convertirme en un homeless expuesto a los elementos porque, como sea que durante estas fechas hay más trasiego de gente en mi edificio y la cerradura del mismo se ve más usada que un símil que no quiero exponer, algún brutico o quizá cofrade de Genarín se la cargó y yo, ni por la fuerza ni por la maña, no hallé manera alguna de entrar, y os hablo de las 6: 00 a.m. horas. No bromeo si digo que estaba completamente sereno. Hoy no tengo resaca, mi estado se debe solo a cansancio general. Emulando a Jhonn Rambo, podría haber dado una patada al cristal y entrar, por desgracia todas las sospechas hubieran recaído en mí. Y tampoco quería quemar el telefonillo o el telefonazo. Alargar la fiesta por mi cuenta, bueno, lo podría haber hecho al estilo Alicia, a mi bola, pues todo el mundo estaba ya en retirada. Finalmente, usé el recurso del vecino. Pero, ¿por qué él pudo pasar y yo no? ¿Es posible que tuviera la llave de los Guardianes del Umbral? ¿ O que poseyera habilidades propias de los mismos? No se, pero por lo menos pude pasar. Y nuestra portera, que vio de sobra que la puerta estaba fucked off, ¿por qué no la deja abierta? ¿Teme encontrarse durmiendo allí a un Joaquín el Barbas redivivo? O por lo menos que cuelgue un cartel poniendo: PUERTA AVERIADA. NO TRASNOCHAR. O, más sencillo y querido por nosotros, simplemente... ¡PUERTAAAAAAAAAAAAAAAAAA!

En fin, mientras dejamos estos misterios para el Cuarto Milenio de esta noche, os emplazo a la próxima entrega en cualquiera de los blogs, rescatados de la marea papona.

martes, marzo 18, 2008

Vuelta a las andadas.


Ayer pensé que pudiera ser consecuencia del yermo neuronal que me creó el examen de Lengua. Hoy, más sosegado, creo que la razón no es impulsiva. El espíritu de Vagos y Maleantes no debe quedar en el olvido. Yo la di a luz, para luego desarrollarla en la colectividad. Y, aunque a veces reniegue de ella como otros de sus progenitores, en el fondo añoro su esencia como una de las mejores fases de mi último período en Madrid. La recupero, poco me importa que sea arte o no porque ese es un concepto subjetivo, y si la risa no es un arte, por lo menos sí que es una terapia, eso está ampliamente comprobado. Pero seguir con los rodajes ahora mismo me es imposible, de ahí que recurra a lo más socorrido, el blog. Mi tercer blog, y su creación no es gratuita en absouto:
Os necesité para la serie y ahora os necesito para crear este nuevo espacio. Solo el tiempo podrá decir si merece la pena o no. A día de hoy, para mí sí la merece, ya lo creo. Echo de menos a mis criaturas, a mis niños. Gracias a ellos puedo desplegar un grado de locura que en mi existencia cotidiana sería muy mal visto. He aquí tres pilares, tres facetas de mi ser: Abrasadores, Poesía, Vagos y Maleantes.
Que vivan todos ellos.

lunes, marzo 17, 2008

Afónico pero libre.


Aquí estoy al fin, fijáos si me tomo en serio esta carrera que he dejado pasar dos mensajes que quería colgar aquí (están en reserva a la espera de que así lo haga), y tan solo ahora quiero escribir unas líneas con las que finalizar esta sequía.

El examen parcial de Lengua Española I ha sido preparado a conciencia, con todas las limitaciones pertinentes respecto a su condición de primer examen fuerte en varios años. El fin de semana previo a la Semana Santa, que el pasado año se vio marcado por un estúpido incidente que podéis encontrar en los archivos de este blog, tan solo deparó esta vez un encierro con ciertas concesiones artísticas a Tim Burton, Oscar Wilde o Sylvester Stallone (en este caso anteponiendo la testosterona al arte) Si el fin justifica los medios aún está por ver. Creo haber aprobado, a mi juicio no sería justo lo contrario, pero no me gusta anticipar hechos y luego acarrear desagradables sorpresas.

A fin de otorgarme un incentivo, he decidido hacer la tercera escapada del curso a Madrid. Iba a dejarla para verano, pero la amenaza de intervenciones quirúrgicas o, en el peor de los casos, de cargarme alguna para septiembre me urgen a aprovechar el momento ahora que puedo, en estas vacaciones de ¿Pascua? o de lo que sea, la siguiente semana. Un necesario break entre Lengüi y Lingüi. Por ahora, se me ha quitado un gran peso de encima. Pero es la tercera vez que me matriculo de esta asignatura, y tengo esperanza casi total en superarla. A la primera, por la Complu, la dejé por vago. A la segunda,en la UNED, la dejé por tonto. A la tercera, esta mañana. Moraleja: ningún examen más sin reloj en la muñeca.

martes, marzo 11, 2008

Hitch for Eurovisión and Pasapalabra.


La otra noche sufrí el pinchazo de la nostalgia, pensando que, de haber sido el año pasado el boom de Myspace y toda esa movida, ¿os imagináis a los Vagos y Maleantes presentándose a Eurovisión? Aunque solo fuera por echar unas risas, que habrá sido la motivación principal de muchos de los que enviaron sus vídeos. Je, je. Yo me quedé con las ganas de rodar ese episodio que iba a tener a una boy band como protagonista. Creo que podría haber batido récords, una verdadera apoteosis, en fin... También como divertimento me he propuesto componer un tema para Eurovisión. Como diversión pero, aún así, sería bastante más serio que el que ha ganado este año. Es una curiosa manera de empezar una carrera musical, pero mi única carrera es la escritura, lo otro es solo complemento y/o experimentación... Pero ya tengo el título de la canción, el nombre del grupo, ciertas partes del estribillo, puesta en escena, estilo más o menos definido y también que sería un tema bilingüe, pero bastante lejos del Europe is living a celebration. Si realmente la acabo, y tendría que grabarla porque soy músico de oído, ya os informaré, para que veáis que las últimas esperanzas en mi cordura eran infundadas.

Por otro lado, Hopewell nos ha venido a hacer una pequeña visita a aquestas tierras en la cánida compañía de Nina, por lo que fui a visitarle y, mientras esperamos a degustar o no las mieles de la gloria, me propuso esponsorizarme para ir nada menos que a Pasapalabra, porque estuvimos viendo ese programa y yo, también él, éramos bastante mejores que la pareja que habían metido. Aunque yo no tengo mucha idea de cómo va eso, no veo mucho la tele. Pero si él me anima, por Libia que iré y si gano pasta le daré una pequeña comisión para hacer una espicha en su megaterraza de Madrí.

En fin, ya véis qué ideas tan raras se le ocurren a uno cuando está en vísperas de exámenes. Será mejos que nos tomemos ese té que le debo y luego regrese a temas más trascendentes...

domingo, marzo 09, 2008

La democracia según Napoleon Hill.


Decía ese insigne filósofo llamado Napoleon Hill, en uno de sus aforismos, que la democracia es como hacer embutido: importa el resultado, no la manera de hacerlo. Es un tópico habitual en época de elecciones, junto a ese de que es el menos malo de los sistemas. Pues bien, la democracia no funciona igual en todos los ámbitos. Eso lo pude comprobar ayer viendo el programa Salvemos (o hundamos) Eurovisión.

En mi descargo he de decir que yo no tenía la menor intención de verlo. Pero ciertos planes se me hundieron, con el consiguiente malestar. Y, además, tenía la cabeza a punto de explotar tras tantas posiciones glóticas (el dibujito del otro día) Necesitaba unas buenas dosis de frikismo y petardeo para desconectar, y vaya si las conseguí: Teletubbies bailando, maromos anabolizados con el pecho al descubierto haciendo posturitas, tal cantidad de pluma como para llenar varias almohadas... Y frikis a mogollón. Así salió el resultado. Cierto es que Eurovisión tira últimamente por dos facetas: la gay y la friki, en ocasiones ambas juntas. Pero hay distintos tipos de frikismo. Por ejemplo, el caso de Lordi, que ganó, era un frikismo de carácter universal, comprensible para todos los europeos. Pero el chiki chiki este nos hace reír aquí, sin embargo... ¿En algún sitio más? ¿Hablando de Mariano, de José Luís, de Hugo Chávez...? No se, la verdad. Es como si presentáramos Torrente a los premios del cine europeo. No en vano Santiago Segura también ha compuesto la letra de la canción ganadora. Hombre, yo desde luego que no critico a la gente que votó el tema. Si querían un revulsivo, ahí lo tienen, ya nada podrá ser peor que las Ketchup o los triunfitos de turno, esto es algo radical, pero no nuevo, que conste. Acordáos de ese tío que salió con unos peluches bailarines al escenario. Y este año los irlandeses, que deben de estar desesperados, van a mandar de representante a una marioneta con forma de pavo, eso sí que va a ser para verlo. Menudo cabreo que se pillaron los defensores del Eurovisión, por así decirlo, clásico...

Les propongo que para el año que viene formen un Comando G(ay) y den un golpe de estado en el sistema de votos para colocar, por ejemplo, el tema de Lorena C, que he de reconocer que por lo menos tenía su gracia. (Nos va la carne... y el bacalao) Bueno, sin ser tan radical, por lo menos que lo elija un jurado de gente que SÍ entienda algo de música, no me refiero a Boris, ni a Bibi Anderssen, mucho menos a Rosa...

En fin, esta noche veremos el resultado de unas elecciones pelín más importantes, pero si por la gente dependiera... ¡Santiago Segura, ministro de cultura!


PD1- ¿Soy el único al que no le hacen gracia los de Muchachada Nuí? ¡Viva Vagos y Maleantes (e Independizados)!


PD2- Nadie ha dicho nada acerca de Lizzie Lion. ¿Debo suponer que estábais pensando a quién votar? Ja, ja.

viernes, marzo 07, 2008

Nace una nueva heroína.


Hace unos días en el periódico, un partido político o asociación con el nombre de Gentes del Bierzo, con tan pequeña repercusión como desaforado optimismo, reclamaba un considerable número de titulaciones para el campus de Ponferrada, entre ellas Comunicación Audiovisual y Periodismo para, siguiendo sus palabras, compensar así el fiasco de la escuela de cine. Fiasco... Fiasco... El término resuena cual matraca en mis oídos. Lo he estado meditando. Fiasco fué, qué duda cabe. Creo que todos merecemos una segunda oportunidad. Incluso yo. La mía es terminar la carrera que había empezado antes del fiasco. Por ahora, me va bien. El precio a pagar por la repesca es que no me puedo relajar, y es por ello que hay que darle mucha caña. Fiasco, sí. Pero, ¿error? No se, la verdad. Yo ahí aprendí cosas. Sería absurdo negarlo. En Filología, si hay algo que echo de menos de la otra titulación, es la creatividad. Por ello, cuando un profesor nos permite dar rienda suelta a la misma, exploto. Desbarro.

Nos mandaron, en Inglés, hacer una pequeña historia. Y a mí, con la ayuda de mis sucesivos compañeros, me salió... Una especie de sinopsis para novela o película, incluso saga. Soy así. Y la idea me gustó. Tanto que, si no tuviera proyectos más serios, la adoptaría. Comienza como algo más bien de Almodóvar, y deriva al fin en una especie de Indiana Jones femenina. Es Lizzie Lion, estrella de un programa de cotilleo de LA, frívola, un poco boba, pero que se verá envuelta en una trama que la llevará a exóticos y peligrosos parajes... La historia en principio se llama: Lizzie Lion´s Crazy Adventures in Morocco. Barajamos títulos menos comerciales, como Lizzie Lion finds Bind Laden o Lizzie Lion and Bin Laden in Love. En el peor de los casos, siempre podría ser una secundaria de Los Abrasadores...

Así que ahora que va a ser día de la mujer trabajadora, celebremos que ha nacido una nueva heroína al amparo de la filología. Mientras esperamos a ver si su aventura sale a la luz, de momento tenemos al auténtico Indiana Jones a la vuelta de la esquina. Tarareemos todos: Pan paranpán, pan parán...


PD- Hopewell ha acertado el enigma de ayer. Felicitadle, por Libia.

jueves, marzo 06, 2008

Un día tal como hoy,


hace cuatro años... No era exactamente día 9, ya sabéis. Era 11, y estábamos como hoy a tres días de las elecciones. No tenía clase en la escuela de cine de Ponferrada (nada raro), y me levanté tarde, al menos un par de horas más tarde de que se cometiera el brutal atentado que marcó esa fecha a fuego. Al principio me dejé llevar por la confusión generalizada y creí las tesis oficiales, las del gobierno claro, para luego rechazarlas, como la gran mayoría de españoles. Fue un jueves terrible. Pero hoy está siendo un gran día.

Sí, estoy contento. Creía que no lo iba a estar. Los jueves suelen ser jornadas duras, es el único día en el que tengo cinco horas seguidas de clase, se que eso no es nada en comparación con otras carreras o trabajos, pero como este curso he comenzado suave sí que se nota la diferencia. Sin embargo, ha sido un día entretenido, casi divertido. No hablaré de motivos personales, que para eso son personales jeje, pero creo que en lo referente a mi doble carrera como filólogo y escritor, veo destellos de esperanza, aunque hayan de cumplirse poco a poco:

- la carrera: dos notas cuatrimestrales, Inglés 8,6 y Latín 8,4. No tiene tanto mérito, a fin de cuentas debieron de convalidármelas. Ahora primera prueba dura el 17. Habrá que ir firmes y con calma. No me deprime que me quede alguna para septiembre por tener que estudiar en verano. Me deprime porque eso me quitaría tiempo para acabar la tercera versión de CBP y el guión remozado de ÍTAKA.

- la escritura: necesito estímulos pequeños. Ganar o quedar finalista de un premio sería uno, aunque sea de uno pequeño. Hoy vi una oportunidad. Un certamen de novela corta de la Universidad de León. Tercera edición. ¿Sabéis cuántos se presentaron a la segunda? La ridícula cifra de 18. Así que no hay nada que perder, me da igual cual sea el premio, como si es un bonobús de estudiante. Cuando vea las bases ya os informaré.

Os dejo. Planes del fin de semana en principio... Chapar, chapar, votar a Zapo, chapar... No me miréis así, por favor, es la menos mala de las opciones. De todos modos mi decisión no será firme hasta el 9...


PD- Si alguien adivina qué es ese dibujo de arriba, le invito a un té. No penséis mal...

lunes, marzo 03, 2008

¡Vaya manos, chicas! (II)


Tengo menos tiempo para hablar sobre Irina Palm, lo cual es una pena, porque fue una sopresa mucho más agradable para mí. Soy muy joven como para haber visto a Marianne Faithful durante el apogeo de su fama, cuando era cantante, novia de Mick Jagger y se ponía hasta las cejas de todo. Si lo que quería era romper con esa imagen, ha acertado de pleno, porque queda a años de luz de esta abuela tan poco glamourosa, que se ve obligada a aceptar un trabajo en el que a priori no habría encajado en absoluto.

El punto de partida de esta película es tan delirante que ya por sí solo le hubiera valido una nominación al mejor guión. Su personaje, para costear el tratamiento de un nieto moribundo, acepta trabajar en un sex shop como encargada del pajódromo, por así decirlo, es una mano anónima que pronto adquiere tal estilo que provoca colas de tipos dispuestos a aliviarse, y muy bien tendría que hacerlo, porque ya me diréis que pagar para algo que te puedes hacer tú mismo, pues oye. Semejante argumento podría haber dado pie a la chabacanería, por suerte no. La película tiene humor, pero en el fondo es un drama. Combina muy bien ambos planos, siendo sobria tanto en uno como en el otro. Después de ver esta película uno puede tener ganas de masturbación... A no ser que vea, tal y como advertí, a Aznar en su jersey rosa.


PD- Vi Lejos de ella... Y me dormí. No es que fuera mala, malo fue el momento que escogí yo para verla. Claro que el tema, ancianos con Alzheimer, no daba para mucha diversión...

domingo, marzo 02, 2008

¡Vaya manos, chicas! (I)


Casi se me corta la digestión, acabo de ver a Aznar con un jersey rosa, acompañando a Rajoy en la plaza de toros. Esta mañana me desperté leyendo un poco de su filosofía, pero creo que no había ninguna carta en la que hablara del vestuario... Don Hipólito Maestre no lo hubiera llevado con más soltura.

Aunque el día de la mujer trabajadora no es hasta el sábado, estos días he estado viendo películas de temática y/o autoría femenina. Espero completar la tríada esta noche con Lejos de ella, que fue escrita y dirigida por Sarah Polley y con Julie Christie, ninguna pudo llevarse el Oscar.

Las dos que he visto son fábulas feministas protagonizadas por mujeres que consiguen sus objetivos con el trabajo de sus manos... En circunstancias bastante diferentes. Ambas combinan con buen tino elementos dramáticos y cómicos. Pero hay una que viene marcada por la tragedia, debido a la fatal manera en la que su creadora encontró el fin a su existencia.

Me refiero a La camarera. No, aquí en España no ha llamado mucho la atención. Cuando yo estuve, precisamente, en California, se anunciaba con buenas críticas en los diarios gratuitos. Luego me enteré de que Adrienne Shelly, su directora, actriz y guionista, fue asesinada después de terminarla. De una manera tan barata y abyecta que ganas me dan por una vez de que el Governator le diga Hasta la vista, baby a su verdugo. Ella fue a quejarse a un vecino porque armaba mucho ruido, y este se la cargó sin más. Innoble fin para una carrera floreciente.

Temi a ratos que pudiera ser una mezcla entre la serie que Keri Russel, la camarera de marras, protagonizaba antes, Felicity, y Anatomía de Grey, por eso de que tiene un doctor atractivo en bata. Pero no, es cursi en alguna ocasión, como los pasteles que jalonan todo el filme, pero nunca llega a convertirse en la clásica comedia romántica. Es una historia de superación femenina.

¿Verdad que Hollywood es incomprensible? Por ejemplo, la clásica cortinilla de muertos en la gala de los Oscar. Siempre hay olvidos imperdonables. Por ejemplo, esta directora. Y, sin embargo, dan mucha coba a Heath Ledger, que si no se suicidió al menos lo estaba buscando. ¿Ni siquiera una triste nominación post-mortem al mejor guión? No. El cupo de comedias con embarazadas está cerrado, ya se lo dieron a Juno, con esa protagonista mil veces más repelente que esta camarerita. Claro, esta película se estrenó en primavera. Qué memoria más mala...

Es una historia sencilla, pero que tiene bastantes destellos de chispa. Me gusta, por ejemplo, que la camarera exprese sus estados de ánimo imaginándose varios tipos de pasteles. No me gusta que le escriba al bebé en su diario, es de esos recursos que encuentro cursi. Me gusta que intercale momentos amargos con la inclusión del marido violento, algo de bastante actualidad en nuestro país. Parece como si la autora estuviera profetizando su fatal destino a manos de un hombre que ni siquiera puede llegar a llamarse hombre.

Eso sí, el final me resultó bastante previsible porque WARNING SPOILERS! (es lo que se suele decir, pero si no vais a verla os importarán un carajo los spoilers) me imaginaba que: a) Le daría la patada al subnormal del marido. No era para menos. b) El viejo cascarrabias le dejaría su dinero. Era necesario para que pudiera empezar una vida nueva. c) No estaba seguro de si dejaría al ginecólogo o no. Pero bueno. Era normal. Fue un buen polvo pero... En eso se quedó.

En fin, que os la recomiendo de todos modos. No puedo quitarme de la cabeza al rosado Ánsar, pero voy a ver si puedo estudiar lo que me queda de Lengua y ya el próximo día os hablo de la segunda peli, y esta si que me ha parecido genial: Irina Palm. Lo de las manos iba, sobre todo, por ella. Estas pequeñas joyitas, hay que saber encontrarlas.

viernes, febrero 29, 2008

Hasta dentro de cuatro años.


Esto no lo digo por Rajoy, sino por el día 29 y último de este mes, que no se suele prodigar mucho. Ha sido un mes, en líneas generales, muy bueno, y voy a concluirlo de manera tranquila, porque así lo requiere. Algo defraudado porque no ha salido aún la Fotogramas de Marzo con el especial Oscars, y estoy convencido de que en Madrid ya estará en los kioskos, este fin de semana trataré, en la medida de lo posible, de comenzar con ese examen del 17. Habrá que colgar el cartel de Do not disturb.

A ver si puedo lograr un cierto equilibrio que me permita, más allá de los compromisos académicos, seguir con mis propios proyectos. De aquellos en curso y de los que parecían muertos pero tan solo estaban dormitando cual vampiros a la espera de savia nueva. Eso me ha pasado con el de ÍTAKA, el guion cinematográfico. Incapaz de hallar un tono adecuado entre la comedia y el drama, pensé que, teniendo en cuenta que se basa parcialmente en la Odisea, podría escribir dos versiones de la misma historia, según los géneros clásicos del teatro griego, la tragedia y la comedia, creando así una especie de Grindhouse intelectual, una película que se pudiera dividir en dos, no se, una chaladura que ya veremos si continúo o no.

Por ahora, no parece que esté mal este regreso a Ítaca.

martes, febrero 26, 2008

I Aniversario Vagos y Maleantes.



I ANIVERSARIO VAGOS Y MALEANTES.

A lo largo de un año, desde que estrenamos el primer capítulo de la serie, Fimosis, ha habido una pregunta inevitable, entre otras muchas: Pero, ¿y si os sacan estas cosas cuando seáis famosos? Famosos… Hum. Suena bastante a ilusión, a cosa que te mantiene con ánimo pero que, en el fondo de tu ser, sabes que con seguridad se quedará solo en eso, y con suerte podrás llegar a mantenerte como profesor de Literatura, no hablo ya de familia e hijos. Vamos a ver, yo no aspiro a la fama. Porque para eso hay vías rápidas, y cada vez más: que si el Gran Hermano, o cualquiera de sus sucedáneos, que los hay a miles; la prensa del corazón; los que hacen el capullo por Youtube (bueno, nosotros íbamos por ese camino)… Yo, en todo caso, aspiro a ser respetado. Y, más que a mi persona, que se respete a mi obra. Ya que no creo en la inmortalidad del alma, al menos me gustaría que, si merece la pena, lo que escribo pudiera ser leído en un futuro, por lo menos antes de que se produzca el Apocalipsis final de la especie humana. Si dentro de cientos años aún existimos como raza, dudo que la gente recuerde mucho las obras de Ken Follet o Dan Brown, al igual que nosotros tampoco solemos leer folletines dieciochescos que en su época hicieron furor. Para mí, mi obra es mi trayectoria. Y no me arrepiento de nada. Yo no soy de los que condenarían al fuego alguna obra suya. Malo o regular, todo vale para entender la evolución de un creador. Y, por supuesto, ni me arrepiento de Vagos y Maleantes ni tengo intención alguna de borrarla. Reputación… ¿Qué reputación?
¿Acaso somos Rajoy o ZP? ¿Acaso tenemos que encarar algún debate en el que nuestro oponente vaya a sacar alguna foto nuestra en tanga? Somos artistas, titiriteros, untados, como queráis decir. Bardem acaba de hacer Historia. ¿Cómo empezó él? Yo lo he visto, haciendo de Superman en la tele, un ridículo espantoso. Vale que a él le pagaban, mejor era hacer eso que no vender pizzas. ¿Por qué lo hicimos nosotros? ¿Diversión, exhibicionismo, amor al arte? ¿De verdad creímos que eso podría tener salida comercial? No lo se. Fue un cúmulo de circunstancias. Pero me alegro de que así fuera. Y de que la gente lo siga viendo, aunque yo ya no haga propaganda sobre ello.
Más de cincuenta mil visitas en total, y entre ellas más de diez mil corresponden al momento del pajarito. Una compañera me confesaba el otro día que no pudo dormir el día que vio eso. ¡Vaya! Me sentí como un stripper. Y ojalá lo fuera. Como Diablo Cody, que con tan solo tres años más que yo ha ganado el Oscar con un guión más listillo que inteligente. Y ella no tiene problemas de ridículo. De hecho, fue la peor vestida de la alfombra roja. Pero ya tiene la vida arreglada. Yo, dentro de tres años, con suerte estaré en Cuarto de carrera, y lo del Oscar ni aunque me visite la Virgen de Fátima. Ese tipo de excentricidades, en un escritor, no solo no estorban, sino que se ven como señal distintiva. Si me quiero dedicar a otro trabajo, entonces solo me queda desear mentalmente que quienes me contraten no lleguen a descubrirlo.
Por si acaso mi ideal se queda tan solo en ideal, voy a ver si me pongo en serio con mi actual ocupación, y es por ello que no puedo reflexionar más profundamente sobre este aniversario. Tengo exámenes gordos a finales de marzo y de abril, ya no hay excusas, la escritura se verá resentida por esto que ahora veo como complemento a mi carrera, y no como fin.
Gracias a Oli, Nacho, José Miguel, Arrate, Luis, Paula y Sandra. Espero acordarme de todos. Gracias a los que nos vieron, votaron y comentaron. (Esto parece un puto discurso de gala de premios) Gracias a todos aquellos que participan del espíritu de Vagos y Maleantes y que han contribuido a que, al menos para mí, ya sea una serie de culto. Gracias por hacer el ridículo para mí, aunque ahora os arrepintáis.
Y, sobre todo, si hoy me da por comprar una botella de champán, del barato, solo podré decir que me encantaría estar con vosotros y decir aquello de: Champagne for everyone!
Gracias por esos momentos. Jamás en toda mi vida los olvidaré.

lunes, febrero 25, 2008

Gala de los Oscar. En directo y en pijama.

3: 00 a.m.

Van tres Oscar. He visto La vida en rosa, premio al maquillaje, y me alegro del de Ratatui o como huevos se diga, a película de animación. Ni he visto ni tengo pensado ver Elizabeth II, de vestuario.

3: 20 a.m.

¡Esto es para España! (Con dos cojones, le faltó) ¿Quién dijo que los titiriteros no pueden ser patriotas? Pozí, Javier Bardem entra en la Historia con mayúsculas, que 80 ediciones de estos premios no son tontería. Gran papel el suyo, la película puede gustar más o menos, pero su encarnación del Mal personificado, al menos para mí, es acojonante de verdad.
Por lo demás, la infame La brújula dorada gana a efectos visuales (lo único bueno que tiene), y Sweeney Todd, qué ganas tengo de verla, dirección de arte.

3: 40 a.m.

Dos premios de cortos y el de mejor actriz de reparto. No había clara favorita. A mí me gustaba la niña de Expiación, pero al final ha ido a parar a Tilda Swinton por Michael Clayton, que aún no he podido ver. Pero bueno, es una actriz buena y versátil. Fue el Orlando de Virginia Woolf... Y la Bruja Blanca de las Crónicas de Narnia.

4: 00 a.m.

Vamos a mi categoría... Guión Adaptado para los hermanos Coen. No he leído la novela de No es país para viejos, me gustaría. Los Coen son prodigiosos guionistas, de eso no cabe duda, aunque en este filme he echado en falta ciertos destellos que sí tenían sus anteriores películas, algo de humor surreal... En fin. Ellos lo merecen de todos modos.

4: 15 a.m.

Estamos teniendo una noche europea. Pues tanto mejor. Tras dos premios de sonido para el Bourne III o como se diga, llegó el de mejor actriz. Marion Cotillard por La vida en rosa. ¿Sabéis dónde vi ese filme? Nada menos que en el avión que me traía desde Whasington DC hasta ¡oh la la!, París. Y su transformación en una especie de jorobado de Notre Dame vestido de cantante bien merece un premio.

4: 40 a. m.

Hasta el último momento no tenia ni puñetera idea de quién era el oscar honorario de este año. Y no me extraña, porque no es muy conocido. Pese a ello, ha trabajado en obras maestras como Con la muerte en los talones o Los pájaros. Se llama Robert Boyle y es un paisanín cuasi centenario. Felicidades, y gracias por traer el nombre de Hitch a la sala.

4:55 a.m.

Penélope dio el oscar a la película de habla no inglesa. Este año se han lucido, creo que ninguna es conocida. Se lo llevó una austriaca sobre nazis. Y la mejor canción fue para Once, que no es una película sobre venta de cupones, sino un filme independiente irlandés. Qué pena, por otro lado, que no ganara el maestro Alan Menken. Precisamente hoy tengo aquí La Sirenita, se la voy a dejar a Esther para que todos podamos cantar en clase eso de Bajo el Mar... Bajo el Mar...

5: 05 a. m.

La fotografía, mi bestia negra, fue a parar a Pozos de ambición. Luego vino el típico vídeo de los muertos que cerró el aún reciente caso de Heath Ledger, parece mentira que hace tan solo dos años estuviese nominado.

5. 20 a.m.

Había otro español nominado. Era Alberto Iglesias para mejor banda sonora, pero se lo llevó Expiación. Luego vino una surrealista conexión con un grupo de marines en Bagdad que se iban a ocupan de presentar el premio a mejor corto documental. ¿Se atreverían a hacer lo mismo con Michael Moore? Pero este no ganó. Para el caso, bacalao, se llevó el oscar un documental también de línea crítica, sobre los malos tratos a prisioneros afganos y todo eso.

5. 27 a.m.

Mejor guión original, premio al cual debería aspirar yo... Hum... Si para hacerlo tengo que tatuarme, salir vestido de leopardo y decir que tengo un pasado como chapero, por decir algo, se hace. Desde luego que a la Diablo Cody lo que nunca le darán será un premio al mejor vestuario.

5. 55 a.m.

Finis. Pues sí que ha sido el año de Bardem. Ya no solo por su premio, sino porque su película ha sido la triunfadora, a pequeña escala, con cuatro oscar, pero triunfadora a fin de cuentas. Mejor actor sin sorpresa, para Daniel Day Lewis, mejores directores los Coen. Como en otras ocasiones, parece que se premia más a la carrera que a la película en sí. Yo me alegro no obstante. Y ahora os he de dejar, porque mañana debería en principio ponerme con la Lengua. Creo que gracias a escribir esto no me he sobado, no lo voy a repasar así que si hay alguna errata no me tengáis por mal filólogo. De todos modos no estaré muy receptivo al estudio, pero qué le vamos a hacer... No es país para empollones.

domingo, febrero 24, 2008

¿En riguroso directo?


Para celebrar que por primera vez en tres o cuatro años, ya ni recuerdo, puedo ver la retransmisión de la gala de los Oscar, tenía pensado narrarla aquí en directo, aunque no se para qué, habida cuenta de que a esas horas nadie, excepto fanáticos como yo, va a estar despierto. A ver si estoy espabilado y tengo fuerzas, si el Wifi lo permite me llevo el portátil al salón y allí contemplaré una gala emocionante en el sentido de que no hay un claro favorito. Me acompañará mi equipo habitual, Mr. Corn y Coca-Cola, quizá Baudelaire se sume en tiempos muertos. Solo espere que, como en los Spirit Awards de hoy, no triunfe la horrorosa Juno. Quien de fijo que gana, aunque solo sea por lucir sus zapatos valorados en un millón de dolares, será su diablesa guionista, a quien me gustaría preguntar si la repetida escena de los jóvenes haciendo atletismo es una metáfora de los espermatozoides corriendo hacia su meta. De ser así, me parecería lo más inteligente de su guión.

En la foto tenéis mi favorita. En esa película me enamoré de Keira (tabla de planchar, verdad Hopewell?) Knigthley, tanto como la destesté de corsaria del Caribe. Estoy contento, por Libia. Ha sido una gran semana y no puede haber mejor broche final. Así que si a alguien le apetece levantarse a las seis de la mañana...

sábado, febrero 23, 2008

Postales desde Madrid: Campeonato de Wii.


Parece mentira, pero hubo un tiempo en el que ahorrar diez mil pesetas, unos 60 euros, resultaba toda una hazaña para los chavalines de mi familia, que guardábamos la hucha con ilusión para ser de los primeros en comprar la nueva consola Super Nintendo, que ahora mismo duerme el sueño de los justos en una caja del piso franco de República Argentina. Aún con dos cartuchos, entre ellos el mítico Whirlo, intenté conectarla a la tele pero no hubo manera. Será que soy de Letras. En fin... De aquella época tan solo sobrevive el sitio donde la compramos, el Video Club Express, que ha ganado su inmortalidad a base de vender películas, libros, prensa, artículos de teletienda y toda gama de mercancías, ya solo les faltaría vender también favores sexuales como en el vecino Derby.

Como ya sabéis, ahora ya solo le doy al Héroes, que es de ordenador. Sin embargo, durante mi última estancia en Madrid tuve uno más de entre los frecuentes deja vús que me están sucediendo en este curso. Y de nuevo con Nintendo. Cierto aparatito portátil de esa casa me atribuyó, allá por las navidades, una edad mental de 88 años o algo así, sin embargo no le guardo rencor, es posible que esté en lo cierto; mi estreno con la segunda novedad de la marca también tuvo sus traumas, pero con balance positivo. Primero estuvimos jugando un rato al Buzz en la Play y, pese a mi cerebro de Matusalén, logré una apurada victoria. El éxito de la Wii es rotundo, porque ahora anda agotada por todas partes, y se basa sobre todo en la ruptura de dos tópicos sobre este tipo de entretenimientos: es una consola social, y además fomenta el ejercicio físico. Lo cual también tiene sus peligros. Porque si te pones a ello cuando estás bebiendo, se corren ciertos riesgos. Como que alguna copa termine sobre la camiseta del contrincante, o el sofá del anfitrión. En fin. Bien se que hay que tener paciencia, es un axioma que se me revela con mayor fuerza con el paso del tiempo. Pero uno también es mal perdedor. Y aunque no perdí en todo, lo que me importa es que tuve un papel digno, como Rocky en su última (?) aventura. Hablando de esto, Hopewell y yo quedamos a tablas en boxeo; a Nacho le tumbé un par de veces pero me ganó, en un combate que amenazan con colgar en Youtube. Pues oye, estaría bien. A tres días del I Aniversario de V y M, creo que hay quien quiere seguir viéndome hacer el ridículo en la red. A juzgar por los comentarios de las chicas de mi fila escuchados anoche...

En fin. Lo pasamos como enanos, que es lo que cuenta. Cambiando los Cheetos por cubatas, pero el espíritu es el mismo. Y aunque tuviera afán de revancha, es lo mismo, porque no puedo practicar. Siguiendo el ejemplo del Día de la Marmota que cité ayer, podría ahorrar de nuevo para así pillarla y liberar tensión entre horas de estudio. Pero no... Que uno ya no curra, y la pasta de la que dispone prefiere gastarla en libros de Valdemar, chupitos de nombres extraños y otras menudencias. The times have changed very much...


PD- Mañana Oscars, no se si haré crónica en directo, todo se verá. Y la cena muy bien, desde luego. Disfruté todo lo que no pude en Ponferrada. Perseverancia, joven Skywalker...

viernes, febrero 22, 2008

El día de la marmota.


No se puede negar que esta carrera sirve para adquirir toda clase de pequeños conocimientos. En Inglés, por ejemplo, conocimos qué es el Día de la Marmota, aunque muchos de vosotros ya lo sabréis por la película que, en su idioma original, tiene su mismo título (Groundhog Day) Sí, la del tío que se queda atrapado en dicho día. Y eso que yo aún no la he visto. Esta semana ha tenido un poco de eso, ciertamente, Semana de la Marmota, o Semana de la Estupidez, porque todos los días llegaba tarde al bus por un par de minutos y debía ir a pata, lo cual por un lado es un viaje más sano y económico, por el otro no me permite desarrollar cómodamente actividades como las de hoy, leer un poema de mi compañero Santi y dormitar (no por el poema, desde luego, que es muy bueno y espero colgarlo en el blog) Eso sí, justo hoy que llego a tiempo, resulta que me olvido el bonobús.
La vida tiene esas pequeñas casualidades. Tuve que pagar el bus, luego no tenía casi dinero para la hora libre. Recordé que el profesor de Latín me había prometido un café por acertar el sujeto de una oración. No tomo café, pero lamenté que no estuviera. Eso sí, una vez pagada la consumición,apareció en un par de minutos. ¡Por qué poco! Cosas del azar.
Pero eso no quiere decir que sea una mala semana. A menos que la fiebre me vuelva a atacar, hoy tenemos una segunda cena de clase. Y una segunda oportunidad nunca se desaprovecha, así que vayamos allá que luego empieza el chape en serio.

miércoles, febrero 20, 2008

Postales desde Madrid: Intrusismo salvaje.



¡Voilá! A quien se haya repuesto del susto, he de alegar, en mi descargo, que este libro ha sido un obsequio. Su autor ya era rico antes de escribirlo, así que no creo que el hecho de que me lo hayan comprado sirva para agrandar aún más su fortuna. Fue Claudia quien me lo entregó en mi primer día de estancia en Madrid, con una dedicatoria muy significativa, que justificaba su lectura como una manera de penetrar en el pensamiento del Lado Oscuro...

Yo siempre agradezco un libro. Bueno, si el autor es Rappel o Dinio pues dudo mucho que pierda mi tiempo en leerlo. Pero en el caso de este hombre, que ha sido, mal que nos pese, figura clave de nuestra historia reciente, habrá que darle un chance. Cierto que su ideario político lo conocemos bien los que hemos tenido que padecerlo, pero ahora podré profundizar un poco más en el mismo, de mano de estas cartas a un joven español, como yo, que habrá dictado a algún amanuense en la sombra. ¿Será un homenaje a las Cartas a un joven poeta de Rilke? Lo dudo, aunque nuestro Ánsar es bastante aficionado a la poesía, decía admirar a Cernuda, aunque no me pega mucho porque él era de los que confundían las peras con las manzanas y todo eso. Quién sabe.

Ahora mismo tengo tres libros acerca de personajes con tendencias suicidas. Uno sobre Jim Morrison, que dejaré por el momento. Otro que me ha prestado gentilmente Esther, los diarios de Kurt Cobain, lo empezaré en brevis para contrarrestar el del tercer autor, que llevó al suicidio a su partido hace cuatro años. ¡Hay que leer de todo, pardiez! Ya escribiré algún mensaje analizando la filosofía del presidente de honor, una filosofía que, al menos, no se puede decir que tenga ningún tipo de complejo...

sábado, febrero 16, 2008

De griego solo tiene el nombre.


Es regla no escrita que en toda edición de los Oscar se tiene que colar una peli indie. Y otra regla no escrita asegura que estas cintas suelen estar bastante sobrevaloradas. Asi sucede en el caso que nos ocupa, pero no opino lo mismo acerca de la del año anterior, Pequeña Miss Sunshine, que era una verdadera delicia para mi paladar.

Lo más positivo de Juno es que la estrella es el guionista, en este caso la guionista. No es para menos. Se hace llamar Diablo Cody, y fue bailarina de strip-tease y operadora de línea caliente. De eso fue disfrazada a alguna entrega de premios... Pues bien, por difícil que parezca, este guión desprende un aroma profundamente conservador, nada acorde a alguien que a primera vista parece un pendón verbenero.

Aunque la Fotogramas y la Cinemanía suelen ser similares en muchos aspectos, esta vez me quedo con la crítica de la segunda. Y es que el argumento parece de un telefilme. Una adolescente se queda embarazada, no porque sea una guarra sino porque ha experimentado con su mejor amigo. En principio quiere abortar, pero luego le da un yuyu extraño y decide tener el hijo para dárselo a una pareja sana y feliz que no haya podido procrear por sí misma. ¡Ohú! Por muchas palabrotas que tenga, esta película la podrían regalar con el diario Alba y todo. Porque en su conclusión es aún más reaccionaria que en su principio.

El filme es una comedia con tintes dramáticos. Y tiene cosas divertidas desde luego. Pero el tono general me irrita bastante. Es como un concurso a ver quién da la réplica más brillante e ingeniosa, y en el caso de la Juno de marras llega a extremos de verdadera repelencia. Dan ganas de saltar a la pantalla, pegarla un bofetón y pedirla que actúe con un poquito más de naturalidad. Es un guión que se cree muy listo, y no lo es tanto. Esas conversaciones sobre discos y gore, por más que quieran recordar a Tarantino, las podría tener cualquiera. (¿No habláis sobre libros, listillos?)

Esta Diablo debe tener un cabreo considerable con el género masculino. No es de extrañar, si escribió el guion en los descansos de frotarse con la barra mientras palurdos babeantes introducían billetes por sus ingles. De los tres hombres de la peli, el novio es tonto; el padre, un buenazo; el padre adoptivo sale pingando, de irresponsable para arriba. En apariencia es feminista, pero Juno es al mismo tiempo un verdadero canto a la maternidad. Y no me meto con eso. Cada cual que tenga sus ideas. Quien sabe si yo, en otras circunstancias, podría haber tenido ya un retoño. Más lo que hay es lo que hay.

Solo es que esta la tacho de la quiniela, y a ver las otras cuatro.

jueves, febrero 14, 2008

Cinco canciones de amor y desamor.


Yo no se cuál es vuestro concepto de pareja. Yo no la tengo, si acaso podría hablar de medio pareja por usar un aproximado palabro. Aunque la media se convirtiese en entera, yo paso de celebrar el día de San Valentín, aunque, eso sí, reconozco que sí que compré un regalo, cómo no, en ese gran almacén que se las da de conservador y luego vende cositas como esta: una depiladora de cuerpo, la de la foto, pero que venía en un pack de Durex con cuatro condones y dos sobres de lubricante. ¡Mosquis! Eso quiere decir que el regalo es para mí pero repercutirá en esa medio pareja y en quien cuadre. Eso espero, que su dinero me ha costado.

Para quienes sí creáis en esta fecha, aquí os pongo cinco bellas canciones de amor y desamor:


- Touch Me, The Doors.


- Siempre, Lantana.


- Ex-aequo, París y Muñeca de Trapo, La Oreja.


Por encima de todas:


- El animal, Franco Battiato.


Hay muchas más, I know, así que os emplazo a que me las mandéis. (No pongo de Héroes o Búnbury porque espero que Hopewell así lo haga)


¡Love and safe sex for all!

lunes, febrero 11, 2008

Sucinto resumen de doña Cuaresma.


- Jueves 7: Fenomenal estreno del tren Alvia hasta Madrid, parece que el monopolio del ALSA empieza a resquebrajarse. Por la noche, soy obsequiado con el libro de un personaje muy especial... Habrá reseña.

- Viernes 8: Prometida visita a los nuevos Hopewell Studios de Majadahonda, con un soberbio ático desde el que tal vez podría rodarse una versión reducida del final de Abre los ojos. Nuevo regreso a la infancia estrenando la consola Wii. Épico enfrentamiento a tres bandas entre Víctor, Nacho y yo. Merecerá un post más largo. Toda la noche así, y luego acabamos más cansados que ni saliendo de fiesta.

- Sábado 9: Por la tarde, engullido por la marea humana que inundaba los sitios habituales: Fuencarral, Hortaleza, Gran Vía, Preciados... ¿Qué crisis? De noche, consabido garbeo por Chuecalandia con Guille. Sobre todo por el LP, tugurio que lleva acompañándome tres años y al que muchos les gustaría ver perecer en las llamas cual nueva Sodoma.

- Domingo 10: Ya es primavera en El Corte Inglés. Comida entre empleados y ex - empleados: Oli, Gema y yo. La gula triunfó en el VIPS, y a duras penas salimos de allí para intentar, con frustración de nuevo, visitar el Prado. Segunda salida por el centro, más sosegada.

- Lunes 11: Cajón de sastre: veterinario, tercera y última vuelta comercial, con descubrimiento de nueva tienda muy estimulante... Y cansancio, sobre todo cansancio, por lo que mucho más no voy a hacer. Nos vemos en León, allí ya me extenderé en algunos campos.

miércoles, febrero 06, 2008

Let´s go!


Bueno, entre este par de bloques en los que he dividido las vacaciones que tan gentilmente nos han otorgado en la carrera (sobre todo a mí, ¿verdad compis?), el primero queda cumplimentado a la perfección. Era el de escritura, y respecto a eso yo cuando me pongo puede decirse que hasta me engancho. He hecho un par de capítulos que casi parecen media novela, buf. A ver quién tiene el valor de leerla cuando esté completa, aunque conste que será más corta y entretenida que la mayoría de ladrillacos que paradójicamente vendía como roscas en el Corte.

Voy a Madrid porque dije que iría cuando pudiese, desde luego, para que así la ruptura con la capi no fuera tan traumática. Habrá que aprovechar, porque dudo mucho que regrese hasta el final de los exámenes allá por junio-julio. Mensaje a Oli- confiemos en poder ver finalmente el domingo la fucking remodelación del Prado. ¡Este es el mes de Goya! Parece que Toño al fin ha realizado su disfraz del pintor, y le ha valido un premio. ¿Qué te van a dar? ¿Una maja desnuda o ya vas sobrado? Je, je.

Allá vamos, y además estrenando super tren patito. ¡Cuac, cuac!

lunes, febrero 04, 2008

POP & ROCK (Parte III)


2/2/08

Saqué para leer Hacia rutas salvajes, de Jon Krakauer. Si no lo he empezado es porque, cuando me pongo en serio con mis escritos, suelo prestar poca atención a los de los demás. Lo descubrí por la adaptación del mismo que ha dirigido Sean Penn. Trata sobre la historia de un joven licenciado, proveniente de una familia adinerada de la costa Este de Estados Unidos, que deja todo dinero a la beneficencia y se embarca en un viaje sin retorno que hallará su trágico final en Alaska. Sí, a nadie destrozo la película si digo que el destino reservado a tales antihéroes suele ser la muerte. La historia guarda similitudes con Grizzly Man, de Werner Herzog. Hay un punto claro: cuesta creer que ambas sucedieran en la vida real.
¿Idealista, loco, ingenuo, aventurero? Quién sabe. No se a vosotros, a mí al menos sí me ha rondado por la cabeza lo de dejarlo todo y lanzarme a la aventura, al menos durante una temporada. Pero, claro, solo como idea. Sin pensar en llevarla a la realidad porque, a mí que me gusta escribir aventuras, se que vivirlas más allá de la ficción conlleva peligro de muerte. Los Abrasadores, al ser Guardianes del Umbral, tienen la protección de las fuerzas de la naturaleza. Los aventureros de Herzog y Penn no la poseían.
En mi vida, si hay un viaje al norte que me hace echar la vista también una década atrás, y que también se lo debo a Paconcio el Vagabundo, ese fue el breve pero inolvidable periplo finés. (De Finlandia, vamos) No solo no he podido olvidarlo, sino que desde entonces estoy deseando volver. Para el año presente no tengo ningún viaje planeado. Pero, preparándolo con tiempo, sí me gustaría viajar a otro lugar parecido. Unas cosas llevan a otras, descubrí propaganda de esa nación en el folleto del Parque de Yosemite, y cuando regresábamos de allí en el Mustang, Paco me fue contando las maravillas que vivió cuando fue allí. Se trata de Islandia, y solo digo que tengo la idea de ir. No se cómo, ni con quién. Pero para motivar saqué la guía…

No voy a marear la perdiz. Vayamos con la conclusión. Si llamé a este post Pop & Rock fue, en principio, para constatar un hecho. Que, en mi reproductor de canciones, The Doors ha arrebatado el trono a un grupo tan opuesto como La Oreja. No quiere decir esto que uno sea bueno y el otro malo. Cada uno me gusta en su estilo. Pero claro, es imposible equiparar la figura de Jim Morrison con la de Amaia Montero. Creo que empecé a escuchar menos La Oreja cuando se separaron. No voy a juzgar sus nuevos proyectos por adelantado pero, no se, algo se ha roto. Pese a la personalidad mucho más difícil de su cantante, The Doors nunca se separaron. Jim Morrison se fue a París en busca de un merecido descanso. Pero nunca volvió. Su figura, como decía el otro día, me atrae por lo que me veo reflejado en ella. Él, antes que cantante, era poeta, narrador, estudiante de cine… He leído sus letras y la mayoría, no todas, son como pequeños poemas. Posiblemente, llegó a la música a través de la poesía.
A mí me sucede lo mismo. La poesía me cuesta más que la prosa, qué duda cabe. Y, una vez que está ahí, me gustaría que fuera a más. Yo, desde luego, ahora mismo soy un poeta bastante primario. No me creo ni mejor ni peor que muchos que salen en antologías y revistas. Tan solo considero que me queda mucho aprendizaje. Es normal. Cuando tienes varias vocaciones, no todas se pueden despertar al mismo tiempo, ni con la misma intensidad. En mí, como es natural, prendió muy pronto la mecha de la prosa. Pero no por ello voy a limitarme a un solo campo. Concibo el arte como un todo global, y me gusta ir experimentando sus variantes, aún sabiendo que no todo me conviene. Mis poemas no están escritos para ser cantados, casi ni siquiera recitados. Sin embargo, sí que me gustaría poner música a algunos. No tengo ni idea, pero por suerte dispongo de mi instinto. Cuando éramos pequeños, los Abrasadores cantábamos, sobre la marcha, diversos temas sobre nosotros o gente de nuestro entorno. Aquellos que hayáis leído la primera versión de la novela sabréis que así es por la canción de Puri. Je, je.
No se, desde luego que por intentarlo nada se pierde. Cuantos más caminos te abras, más probabilidades habrá de llegar a la meta. Si esto no pasa de chaladura momentánea, lo sabréis. Si no es así, también. La verdad, considero que en estos meses que llevo en León me están surgiendo muchas ideas. Algunas, buenas. Otras, parecen fruto de alguien desesperado o de vuelta de todo, que lleva cuatro años sin lograr un objetivo prefijado. Pese a todo, yo voy en serio. Esta remodelación de la novela, de entre 200 y 300 páginas, será enviada a dolor a editoriales en función del presupuesto. Le concedo la misma importancia, ligeramente superior, que a la carrera. Todo lo demás irá a remolque. Y los experimentos, como se dice, mejor con gaseosa. O con alguna guitarra del Toys´R Us.
En ese hipotético caso, ¿cuál sería mi estilo? Bueno, convencional no, eso dadlo por hecho. No se si más pop o más rock pero, desde luego, de todo lo que he leído relativo a músicos, y no es mucho, la manera de crear a la que más me aproximo, como ya dije, es a The Doors. Tonto y viejo tópico ese que dice que en la variedad está el gusto. ¡Pero qué acertado! Al menos yo, siempre que puedo, procuro practicarlo todos los días. Elegir entre Pop y Rock… Yo no elijo. Me quedo con ambos. Al igual que con…
Una telepizza o un cocido casero.
Lucas y Spielberg o Hitchcock y Wilder.
Tolkien o Capote.
Cotilleo o información.
Vino de mesa o de garrafa.
Blog o diario.
León o Madrid.
Vodka o whisky.
Josh Elliot o Sin Wom.
Estabilidad o libertad.
Warhol o Picasso.

(Podéis seguir la lista. Yo ya me cansé de escribir)

THE END (My beautiful friend)

domingo, febrero 03, 2008

Desvaríos varios.


Bueno, dije que este par de días no iba a escribir, al menos para la novela, y casi he cumplido, tan solo corregí varias hojas y añadí poco más. Ha habido sosiego, aunque también mala leche informática hacia mi persona. En las partidas de Héroes, hemos perdido 1-2. Tenía que haberse quedado en tablas... Alejandro y yo echamos una partida multijugador, algo que no hacía desde los tiempos con Car, Batiatto y Glory, Glory, Aleluya. Pese a estar en situación de ventaja, nos machacó un malencarado pez que multiplicaba ejércitos cual panes y, nunca mejor dicho, peces. Para colmo, el burrito pirata ha dejado de funcionarme, y yo ya me había hecho adicto a la bucanaría, maldita sea.

Así que, por delante, me queda una tarde-noche cinéfila y literaria. Quiero terminar al fin el post de Pop & Rock, leer la Cinemanía, por la noche ver la gala de los Goya, para escuchar a los mismos quejicas de siempre, que tienen que suplicar menos y hacer mejores películas; entre medias, estoy intentando reunir a un grupo de filólogos para iniciar la Resistánce. Veremos...


En fin, me voy. Con tres preguntas al aire:


- ¿Cuál es el programa de TV más friki que hayáis visto en la vida? Difícil saberlo. Pero yo lo estuve pensando, y creo que gana uno que había en Antena 3 y no duró mucho. Se llamaba El castillo de las mentes prodigiosas, o algo así, y era un reality sobre, ejem, adivinos, mentalistas, brujas y otros espantajos. ¡Puro Valle Inclán!


- Si se ponen a ilegalizar partidos políticos inconstitucionales... ¿No deberían empezar por la Conferencia Episcopal?


- ¿Los extremos se tocan? ¿No solo dicen chorradas los obispos, sino también los homosexuales? ¿Por qué no encarcelan al del Tomate por decir que la Generación Tomate marcará una época como la del 98 o la del 27? ¿Sabe él quién fue Lorca?

viernes, febrero 01, 2008

ABRASADORES CBP VERSIÓN 3: EXTRACTO (II)


Me dispongo a colgar cinco o seis hojas más de este nuevo capítulo que ya he terminado, y en las cuales se revelan informaciones que luego conectarán con otras partes de libro o de los siguientes. He tomado buena nota de vuestros consejos. Consciente de que, como dijo Oli, la novela tardaba en entrar en acción, el segundo nuevo capítulo que estoy escribiendo tiene varias peleas, y una parte final de bastante tensión en la que intervienen tres de los cuatro villanos principales. No creo que lo siga colgando,pero si a alguien le interesa, que me lo pida y se lo mando al mail.

Ayer vi una película que me ha motivado bastante en la escritura, se llama Stardust y me recordó mucho a los filmes de fantasía que veía en la infancia. Creí que iba a ser una mierda, por eso la sorpresa fue más agradable. Robert De Niro, creí que ibas a hacer el ridículo, pero estás genial.

Así que por fortuna me siento bien inspirado, si no no tendría sentido quedarse en casa a escribir, aunque la semana que viene ya iré a Madrid a airearme. Allá vamos, por Libia.



Tis se apresuró a seguirle, también Panero, pues los tres se colocaban en el mismo banco, al fondo del aula en el extremo derecho, lo conocían como la esquina de los outsiders, cuando no epítetos peores. La clase tenía seis filas de bancos, tres a cada lado, ocupados por una veintena corta de alumnos de ambos sexos. Frente a cada asiento había una pantalla plana con teclado. La estancia era moderna y no muy recargada, aparte de un crucifijo y otros símbolos de su ideología; la docencia se ayudaba de una gran pizarra electrónica y un proyector de hologramas en el techo, como elementos más significativos. Al hermano Tomás, conocido por una profunda desconfianza respecto de las nuevas tecnologías, le tocó recoger el mando de dicho proyector para coordinar el momento en el que llegaría la comparecencia que les había anunciado.
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén- se santiguó, vigilando que los alumnos siguieran su ejemplo, sobre todo aquellos gallitos que le habían querido torear. Panero era cristiano, pero ambos Luises se limitaron a hacer gestos desvaídos- Hijos, hoy en nuestro momento para la oración, sobran las palabras. Vamos a tener un ejemplo práctico de cuán lejos puede llegar un hombre en el seguimiento de la palabra de Cristo. El hermano David, miembro querido y admirado dentro de esta comunidad, nos abandonó con gran pesar por nuestra parte, para ir a predicar la fe entre los salvajes, desarrapados, pobres hombres ateos que viven casi en pelotas allá por las selvas de la Amazonía. El Señor, que últimamente está castigando como se merece a este mundo de pecadores, ha puesto a prueba aún más su paciencia enviándole una plaga en forma de huracán. Pero el hermano David, hijos, está forjado en un acero del que ya os gustaría a vosotros llegar a poseer una laminita alguna vez. Ha continuado allí, ayudando a esa gente sin Dios, y aún ha tenido las agallas de conseguir poder contarnos de primera mano su experiencia. Ahora, pido un respetuoso silencio para escuchar las palabras de este gran hombre.
Los chavales le concedieron ese silencio. Nadie quería problemas con el Oso. Pero mantuvieron sonrisas burlonas en los rostros, no tanto por las circunstancias de la catástrofe como por el personaje que la protagonizaba. El hermano David, alias Cebollo, les había amenizado durante los primeros cuatro meses del curso con sus historias imposibles, casi todas derivadas de sus experiencias de misionero en la selva. Algunas, como la de la anaconda de quince metros que mató con la sola fuerza de sus brazos, gozaban de una fantasía tal que los chicos atribuían a la afición del hermano por el morapio, y sobre todo cuando la clase era después de comer el nivel de verosimilitud descendía en picado. Luego se fue para hacerse cargo de un internado que la orden había fundado en el pequeño y único rincón de la selva amazónica que no estaba aún devastado. Allí educaba a niños indígenas nativos y ayudaba en general a las pocas tribus supervivientes. La súbita aparición del huracán Mitch parecía que iba a conseguir algo a lo que la rapiña del ser humano no se había atrevido del todo aún: la completa destrucción de aquel paraje virgen.
Sin embargo, una cosa era escuchar las batallitas del hermano en clase, y otra creer que algo así pudiera llegar a cumplirse en la realidad. Por ello, cuando Tomás accionó el proyector y apareció una imagen pobre, indicando las dificultades de la captación, muchos se quedaron boquiabiertos. Aquel no era el Cebollo que ellos recordaban, cuyo sobrenombre había sido otorgado por un rostro hinchado, a menudo con el colorete del alcohol, y coronándolo unos pelillos en punta como los de dicha hortaliza. El hermano David había adelgazado hasta que sus ropas le quedaban holgadas. Sus mofletes, hundidos; y la sonrisilla socarrona con la que en ocasiones aludía a los refresquines entre alumnos y alumnas se había torcido en una mueca de desesperación. En directo contemplaban su figura, que estaba siendo azotada por el viento y la lluvia, se agarraba a lo que parecía una especie de tosca chimenea. Casi tuvo que gritar para hacerse oír.
- ¡Estamos en los tejados!- dijo- ¡El agua nos mantiene aislados, necesitamos víveres y medicamentos con urgencia! ¡Las autoridades de aquí no quieren ayudarnos, nos van a dejar morir porque somos un estorbo! ¡Por favor, conseguidnos un poco de ayuda, sois nuestra última oportunidad! ¡Tenéis que presionar al… al doctor… al… doctor Walter Torres para…!
La imagen, cada vez más debilitada, se apagó al fin en medio del parlamento del hermano, dejando a algunos con la duda, y a otros en la misma absoluta indiferencia con la que la habían recibido desde el principio.
- ¿Quién es el doctor Walter Torres?- se preguntó Tis, más para sí mismo que otra cosa, pero fue escuchado por Panero, que se sentaba a su derecha. Tis se había colocado entre Ludwig y él, en prevención de nuevos problemas.
- El doctor Torres- le informó- es la marioneta que ha colocado allí una gran empresa multinacional para hostigar a esa gente. Necesitan no se qué sustancia natural que solo se encuentra por esa zona, y por eso quieren matarles de hambre y de enfermedad. Si quieres, yo te puedo pasar una información bastante más fiable de la que nos de él.
Panero se refería a que el hermano Tomás se encontraba entre las filas, repartiendo folletos sobre cómo ayudar a los damnificados por el huracán, más dirigidos a sus padres que a ellos. Tis sonrió. Era la primera vez que su compañero le preguntaba antes de mandarle un correo, antes que hacerlo de manera directa y masiva.

Durante el momento previo, muchos estuvieron menos pendientes del drama amazónico que del que se les podía avecinar después. Porque don Hipólito iba a dar las notas de cuarta evaluación de su asignatura. La suya era tan solo una más entre las siete que tenían, pero catear o no significaría o bien disfrutar desde entonces en la más que necesaria piscina si no se tenía ninguna más suspensa, o cargar con ella hasta los exámenes de recuperación de finales de junio.
- Bien, ¿por qué no os calláis?- dijo Hipólito ante el momento de distensión que se había producido entre la salida del hermano Tomás y el inicio de su clase- Bien, bueno. Os he enviado a vuestro correo los exámenes corregidos. No obstante, y aunque no está en mi ánimo el humillaros, voy a dar las notas en voz alta, porque para algunos solo les vale la política del palo y de la zanahoria, y así espero que su mal ejemplo motive a otros esforzarse…
- ¡Oh, no!- se elevaron algunas voces a coro.
- ¡Callad! Vamos a ver… Arancha, cuatro; Avelino, ocho; Canseco, dos; (…) Gaveston, cuatro con setenta y cinco;
- ¡Cuatro con setenta y cinco!- protestó Ludwig desde su asiento- ¿Qué mierda de nota es esa?
- ¡Gaveston, calla! Te merecías menos. La Conferencia de Bandung no es un concierto de heavy. Por donde iba… León, diez; Molleda, rosco; Panero, seis; por cierto, Panero, medio año preguntándomelo y todavía no sabes que el nombre del presidente de la II República es Niceto Alcalá Zamora.
- ¿Niceto o Aniceto? – preguntó, una vez más, Panero.
- ¡NICETO!- gritó don Hipólito con una voz aún más cavernosa si era posible- Si me dejáis acabar… Reguera, siete; Rodríguez, nada; y Rubenín, cuatro y medio. Eso es todo. ¡Silencio! Si alguien quiere protestar, ya sabe.
Tis escuchó su sobresaliente sin demasiada sorpresa, temiendo que ese pudiera ser motivo de nueva fricción con su amigo, que no estaba pasando una temporada agradable como para pensar en el estudio.
- Bien, ahora vamos a dejarnos de pamplinas y aprovechar el tiempo. Los que habéis aprobado, como buenos compañeros guardad silencio para que los otros repasen para el examen y consulten sus dudas. Podéis hacer la quiniela, echar la siesta, lo que queráis, pero no os paséis de listos que si no os mando un trabajo de doce páginas sobre el auge de la China post-comunista. ¿Entendido? ¡At… At… Acthsssssssss!
Los estornudos de don Hipólito eran bastante cómicos, porque después de los dos primeros ¡At…!, luego se llevaba ambas manos a los bigotes y lograba frenar la fuerza del aire expulsado entre los puños, produciendo un sonido parecido a una pedorreta. Tis los bautizó como estornudos abortados, pero en esa ocasión se rió para adentro, porque no quería saber nada de los chinos. Comenzó a plantearse cómo organizaría esos tres cuartos de hora libres, con su primera meta en cabecera: ella. Isabel Guerra, una chica que se sentaba casi en el otro extremo del aula, hacia quién quería haber enviado una sonrisa seductora nada más entrar, si no fuera porque estaba más pendiente del rapapolvo del Oso a Ludwig. Ahora disponía de una pobre línea de visión hacia ella. Ni siquiera es que fuera una chavala de las que poblaban los seriales de sobremesa, Tis no se interesaba por las macizorras de la clase que, por otro lado, solo se dirigían a él para solicitarle favores estudiantiles; él buscaba un término medio, alguien con quien pudiese empatizar, ese era un factor clave. Él mismo se consideraba un término medio. Era bajito entre los demás, y se había quedado tan flaco que a alguno, tras ver los documentales de don Hipólito, le dio por llamarle Auschwitz. Entre esa delgadez destacaban unos grandes ojos verdes y nariz aguileña, enmarcados por una mata de pelo rizado, casi imposible de peinar.
Su objeto amoroso, que era también de las que sacaban buena nota, permanecía ausente, quizá jugando a hundir la flota por su ordenador con otras amiguitas. Era morena, de cabellera lisa, poco pecho pero pronunciado, y una tez bronceada que cubría con ciertas dosis de maquillaje. Tis pensó en hablar con ella durante el intermedio entre la clase de Hipólito y la del hermano Carlitos. Pero… ¡Aquel maldito sudor que se le empezaba a congelar por el aire acondicionado! Tis miró hacia su izquierda. Ludwig estaba con el rostro hundido casi en la pantalla, descifrando unos apuntes que él mismo le había enviado. No era buena idea volver al ataque con la colonia. En la otra dirección, Panero leía en una página de contrainformación algo que por lo visto le estaba escandalizando.
- ¡Increíble! ¡Qué vergüenza! Tienes que leer esto- susurró, mientras ya estaba apretando el botón de Reenviar.
- Panero, no se si es buen momento- comentó Tis con suavidad, ya estaba abriendo su bandeja de entrada porque, descartando el riesgo de acercarse a la chica, se propuso enviar un mail para citarla aquella misma tarde, después de que fuera a clase de kárate con sus primos y Ludwig.
- Se estaba viendo venir. Antes de lo que creía, pero ya está. Hay que informar a la gente- continuó Panero. Amor y política, cada uno estaba absorto en su terreno y sin escucharse el uno al otro.
Tis miró hacia la mesa de don Hipólito, el profesor estaba leyendo una novela de Patrick O´Brian, sin controlar mucho a sus alumnos. Nervioso, le envió cuatro líneas a Isabel para quitárselo de encima, y luego poner su atención en ese extraño chaval con el que apenas había hablado durante todo el curso y ahora parecía que el amago de pelea le hubiera dado confianza. Abrió el correo múltiple que Panero había enviado a toda la clase bajo el rótulo de MUY URGENTE, para encontrarse con que, en el estado de agitación que le dominaba, apenas pudo distinguir un marasmo interminable de letras, cifras y datos bajo un título en grandes caracteres: GOLPE DE ESTADO EN MONGORNESIA.
- Hum… - murmuró Tis- ¿Y ese sitio dónde se supone que está? Me temo que esta mañana ando algo sobado, más que de costumbre. ¿Me podrías hacer un resumen?
Panero le arrojó una mirada de compresión, que reservaba para aquellos neófitos a los que tenía que guiar en algún asunto enrevesado.
- Está en Oceanía. Es un país insular, un archipiélago de origen volcánico. Está formado por miles de islas, la mayoría inhabitadas, pero muchas de ellas albergan a una tribu indígena antiquísima, casi tan vieja como el hombre.
- ¿Y por qué han dado un golpe de estado? Bueno, si hace falta alguna razón, porque por esos lugares siempre andan a la gresca.
- Pues verás, debido a la misma naturaleza de dicha tribu, siempre ha habido leyendas sobre la misma. Hablan de tesoros enterrados en las entrañas de los volcanes, que habrían pertenecido a antiguos guerreros, los Guardianes del Umbral. Hablan de amuletos que podrían haber protegido a la tribu, que siempre ha sobrevivido pese a las múltiples amenazas que se le han puesto por delante. Incluso, y eso sí que entra dentro del terreno de la fantasía, dicen de la existencia de puertas interdimensionales hacia un mundo paralelo. Entre todos esos cuentos, hay algo que sí es verdad. Lo que a los militares les importa es esquilmar todas esas islas, aprovechar sus riquezas naturales más que las de los mitos, y luego convertirlo todo en un resort turístico para vendérselas a ricachones. El gobierno depuesto, elegido de manera democrática, no estaba por la labor de permitir ese atropello. Entonces, los golpistas han buscado una excusa. Y vaya que si la han encontrado, en la figura del doctor Cruncher.
- ¿Cruncher?- al menos un nombre sí que le sonaba a Tis entre aquel batiburrillo- ¿Ese no es un terrorista en busca y captura?
- ¡No!- exclamó Panero, provocando que don Hipólito alzara un poco la vista del libro- Esa es la historia oficial, León, pero creo que deberías empezar a informarte por medios alternativos. El doctor Cruncher no es más que un chivo expiatorio. Si hubo atentados, no se puede probar que él estuviera implicado en los mismos. Es un científico con una radical concepción del ecologismo, sí, ¡pero en estos momentos no queda otra salida que ser radical! El mundo se está yendo al carajo, y con medidas simples ya no se va a solucionar nada. Cruncher dice la verdad, es incómodo y por eso lo demonizan y él se tiene que ir al exilio, en algún lugar de Mongornesia, con un grupo de gente que sí cree verdaderamente en sus ideas.
Tis había escuchado una versión un tanto diferente acerca de Cruncher y sus acólitos, a los que se tenía como poco por una secta de iluminados, como mucho por un grupo ecoterrorista. Se planteó si Norberto Panero no sería un topo que estaba intentando captarle.
- El general golpista y su gentuza dicen que, claro, el gobierno estaba protegiendo demasiado a Cruncher, y en nombre de la democracia, la seguridad, la lucha contra el terrorismo, bla, bla… Ahora el país va a convertirse en un parque de atracciones.
Tis le seguía con una cierta atención, que se evaporó al recibir el mensaje de respuesta de Isabel. No sabía cómo cortarle con tacto.
- Oye- le interrumpió- ¿Qué te parece si quedamos mañana y me lo explicas con más calma, tomando algo?
- No puedo- se lamentó Panero- Me han quedado las Mates.
- ¡Malditas sean! Yo este año me he salvado pero porque me puse profesor, no te creas. Bueno, pues no se, el verano es largo, ¿no? Yo en julio me voy varias semanas a Inglaterra, pero luego está agosto, esperando que no las cargues para septiembre.
- ¿Te vas a Inglaterra? ¿Al viaje que ha organizado el colegio? ¡Yo también!
Tierra, trágame, pensó Tis, aunque luego recapacitó. Por su naturaleza tímida, mejor sería llevar a alguien conocido de antes.
- Muy bien, muy bien, eso es una gran sorpresa. Bueno, dicen que esas nuevas aeronaves no tardan nada, pero aún así podremos charlar. Y ahora, si me disculpas, tengo que abrir un mensaje… urgente.
A Tis le pareció que Panero ponía mala cara al uso que él estaba haciendo de su término urgente para aquellos tontos asuntos de adolescentes, sin embargo él volvió a sumergirse en la red para contactar con sus células durmientes o lo que fueran, y Tis se abalanzó hacia aquellas líneas que se le hacían tan cortas. Le respondía, con pocas frases pero varios iconos sonrientes, que no tenía ningún problema en quedar donde la escultura de la Vieja Negrilla, más conocida entre los primos por sus colosales atributos, a la hora convenida.
- ¡Bien!- exclamó un triunfal Tis, para luego ponerse serio al notar en él las frías miradas tanto de Ludwig como de Panero.