miércoles, octubre 29, 2008

Libros electrónicos.



Salió en el telediario de anoche, el de Iñaki, una noticia acerca de libros electrónicos: según las inevitables encuestas, dentro de diez años se venderán más ejemplares de este tipo que los de papel de toda la vida (bueno, de toda nuestra vida, porque en el pasado fueron de papiro, piel y otros materiales) Cuesta creerlo, pero quién sabe; mirad lo que le pasó al VHS, del que aún almacenamos decenas de cintas.


A mí me gusta llevar un libro físico como compañero de viaje: cogerlo, ojearlo, tirarlo por ahí cuando ya estás harto. Incluso cuando ya es viejo o desgastado, el color y la textura que va adquiriendo tienen un encanto espacial. En fin, supongo que soy un romántico a ese respecto.


Pero, eso sí, soy consciente de las ventajas que tendría ese sistema. Para empezar, aligerando espacios; y, en las mudanzas como la última que llevamos a cabo, no tendríamos que deslomarnos transportando tochos. También es cierto que así tendrías más variedad de lectura. Al poder almacenar cientos de libros, si te apetece leerte un cuento, o luego una poesía, quizá un capítulo de novela... Todo es posible. Y en vez de los 20 euros de marras, algo más económico y con mayor capacidad de selección.


Lo que pasa es que, romanticismos aparte, yo aún no me acostumbro a leer libros en pantalla. De lo contrario, ya habría hecho lo propio con la novela que me envió Hopewell. Conste que la leeré, de un modo u otro. Ahora bien, para quienes queremos ser escritores (de manera profesional, me refiero) esto puede venirnos muy bien. Fijáos, ahora tengo casi 250 páginas de la nueva versión de Los Abrasadores. Luego tendré que sacar fotocopias si quiero que la gente me de su opinión y esa gente no está acostumbrada a leer en pantalla como me sucede a mí. Por no hablar de si quiero enviarla a alguna editorial... Con los libros virtuales, adiós papel y sobre todo adiós gastos de ese tipo. Por lo tanto, no voy a hacerle ascos no sea que mi futuro dependa de ello...

lunes, octubre 27, 2008

La película del conejo.


Que nadie piense mal, no me refiero a Diario de una ninfómana, sino a Donnie Darko. Si hablo de esta peli es porque en su primer visionado no la entendí, y ayer pues un poco más. Es enrevesada, críptica, todo lo que queráis, pero no creo que eso la haga mejor. Claro que hacer películas raras tiene sus ventajas. Ante las críticas, el director puede blindarse alegando que los espectadores son tontos y por ello no han llegado a entenderla. Tiene un aire a lo David Lynch, lo único que Richard Kelly todavía no ha llegado a la categoría de genio del cine. Tras hacer este clásico de culto, con todo lo que ello conlleva, dirigió una peli que parece aún más rara, y aquí ni siquiera se ha estrenado.

En realidad, es inclasificable. Pese a sus guiños a Stephen King, Posesión Infernal y Halloween, no es de terror. Habrá a quien le asuste, pero todo se limita al mal rollo del tío disfrazado de conejo. Quizá un thriller, pero a mí me aburrió. Vale, no ayuda el que anoche tuviese algo de sueño atrasado. Tiene sus cosas de ciencia ficción, de viajes en el tiempo y esas disquisiciones que invitan, a quien le interese, a un segundo o tercer visionado. Funcionan bien, a mi gusto, los elementos de sátira, sobre el típico colegio americano y la típica familia americana, el típico charlatán americano , bla, bla. Demasiados ingredientes en la coctelera, imagino.

Pero bueno, quizá me equivoque yo, como en la peli de Batman, aunque lo dudo. Cada vez que me acuerdo de los parlamentos del Joker (La locura es como el caos en el mundo que cae en el aire de no se qué leches), más me acuerdo de Tim Burton. Aunque, ¿quién de los dos vaqueros mariquitas estaba más pasado? ¿El rubio este, o el moreno haciendo la de Donnie Darko? Habría que analizarlo. Como sea, no creo que lo intente por tercera vez. De hecho, creo que si no fuera por el conejo gigante ni siquiera me acordaría de ella. Ja, ja.

viernes, octubre 24, 2008

Cumplir un año menos.


No, ese es el título de una canción del último disco de LOVG. En realidad, es cumplir un año más, y eso es lo que he hecho esta semana pero ni me he enterado. No lo siento, desde luego. Ni física ni mentalmente, aunque el número siempre impone. Tampoco es que haya tenido mucho tiempo para reflexionar, dado que han sido unos días bastante cargaditos tanto de clases como de conferencias que no son sino apéndices de las clases, sobre las diecisiete variantes de un proverbio tuareg o la evolución lingüística en Guinea Ecuatorial.

Este fin de semana, en un primer momento, pensé en pasarlo en parte en Madrid. Pero, cuando ya empiezo a dudar bastante de que me llamen para el concurso, no me apetecía regresar en un nuevo viaje relámpago, por mucho interés que tuviera en la causa que me llevara. Además, en el último mes ya me he saturado un poco de capital y algunos de mis compañeros de allí han decidido venirse a León estos días... Ayer ya estuve con el pronto colega bloguero Josh Royal viendo un concierto de una nueva banda que promete pegar mucho, Russian Red. Y en el Albéitar, así que yo asistí por la jeta o quizá no tanto, que el dinero de la matrícula lo justifica. Es mi recomendación de la semana (sí, se que hace bastante que no las actualizo)

De momento aquí no me estoy aburriendo, en tres semanas he salido con tres grupos distintos y confío en que con los filólogos vuelva a quedar pronto, porque lo pasé muy bien y espero que ellos también. Si la última vez puse una foto nuestra de cara, ahora pondré una de... espaldas, jeje. Nos la tomaron por traición cuando bajábamos a la Santa Sed, creo. Me hace gracia, parecemos la Resistánce filóloga marchando hacia un futuro incierto. ¿Quién sería el/la bromista?

domingo, octubre 19, 2008

Y, esta vez, virus.


La primera vez que los compañeros de clase quedamos para salir, tuve que excusar mi presencia por culpa de una gripe que me pilló nada menos que en el centro de las Navidades. ¡Pues ya es mala idea! Tengo unos virus muy diligentes, todo hay que decir. Como no quieren que me pierda clases, siempre atacan en fin de semana o vacaciones. Por suerte, no pudieron boicotear la salida filóloga del viernes pasado. Y confío en que tampoco fastidien mi cumpleaños, ya que parece que mañana estaré mejor.

Ahí os dejo la foto que da fe del evento. Es en la Santa Sed, ese lugar donde las mujeres siempre me ganan a beber torres. ¡A practicar se ha dicho! (Pero hoy no...)

martes, octubre 14, 2008

Contrición.


Estoy leyendo un libro de Stephen King, se llama precisamente Mientras escribo, que es el estado en el que me encuentro yo ahora mismo. Y es un gran libro, no importa lo que digan por ahí, Hopewell y yo sabemos que King es un buen autor. Y esto no es una novela, sino una recopilación de vivencias de su formación como escritor, etc. Dice que, pese a los mitos, ser alcohólico no ayuda a la creación, y él sabe de qué habla. Sin llegar a tanto, yo sí me arrepentí un poco de los excesos del pasado sábado, todo sea cierto que tan solo fue una excepción, y no la norma general. Como el curso aún lleva poco y puedo aprender de mis errores, he hecho acto de contrición confiando en que en lo sucesivo utilice más la Vía del Medio, incluso en esas previsibibles visitas a Casa Benito. Eso sí, cuando de verdad me llegue la foto de la party la colgaré.

El libro también habla de métodos de escritura. Yo creo que voy a iniciar uno la semana que viene. Ayer quise escribir en el blog, pero no estaba de humor. Los martes y miércoles (aunque hoy no) me veo forzado a regresar a la facultad a las cinco, para una clase que no es de mi especial predilección, y que repite casi al dedillo muchos conceptos ya aprendidos en el curso pasado. Si a mí no me gusta ir a clase después de comer no es que porque me eche la siesta o me quede viendo Lalola, sino porque ya en verano me acostumbré a escribir (o repasar lo escrito) a esa hora, y ahora me encuentro en el capítulo final de Los Abrasadores que me gustaría acabar este mes. Como la opción de pirársela solo es posible por causas de fuerza mayor, creo que lo mejor será que coma allí, algo ligerito, y luego me quede a esbozar en los cuadernos cosas para pasar luego a limpio; a saber, pues escaletas de guión, diálogos, poesía o demás. En llegando los exámenes, también me será útil ese rato. Y, pese a que no me gusta mucho trabajar en biblioteca, quizá me vea forzado a tenor de algunos humanoides que andan sueltos por el campus pero no desentonarían en un zoo.

La estupidez es la base de una buena y divertida película que vi anoche para olvidar la Semántica: se llama Idiocracia, y dirige el creador de aquellos monigotes, Beavis and Butt-Head. La trama es que un soldado, no muy listo, es hibernado y despierta dentro de 500 años, donde todo el mundo es gilipollas integral y, por tanto, él un genio. Quizá, en esos tiempos muertos entre clases, desarrolle yo alguna idea parecida. Por ahora, acabaré de una vez con la novela.

domingo, octubre 12, 2008

Si esto es un hombre...


Aquí estoy, con mi pijama, que no es a rayas pero sí azul. Es una desgracia tener que aguantar estos días, cuando necesitas dormir y no puedes. Hoy me desperté escuchando cómo la pareja de enamorados otoñales de abajo ponían el coñazo de desfile ese. Por ello, mi deshidratado cuerpo os escribe unas líneas para celebrar que este fin de semana inaugura el nuevo curso social en León. Mi resaca ha vuelto de vacaciones, y con ella algunos excesos que deben de ser limados. Claro que iba sobre aviso. Se sabe cómo se entra en los cócteles entre amigos, pero no cómo se sale...

Ahora siento una rara sensación de nostalgia post-coital, así que lo mejor será vegetar hoy en la medida de lo posible y ya mañana organizar este piso que gobierno durante pocos días. Por cierto, si me llegara alguna foto en la que salgo con una guirnalda de flores postizas del chino en la cabeza, con una resemblanza al Baco de Caravaggio (y como tal bebí), supongo que tendré que colgarla, aunque no salga tan en plan modelito como en las anteriores. Era una fiesta hippy, en teoría, aunque fuera con flores del chino. ¿Para cuándo una fiesta de togas, como en el clásico Desmadre a la Americana, ese que aún no he visto? Habida cuenta de que la anfitriona era americana, todo es posible.

En fin, será mejor que deje esto antes de que diga algo que no quiera confesar. Ayer no era mi cumpleaños, pero lo será pronto, aunque ya me estrené en ciertos sentidos. Hum... Quizá me sentó mal ese bizcochito con una extraña crema blanquecina en su interior. Me las piro, que ya voy a decir cosas inconfesables.

viernes, octubre 10, 2008

Apuntes literarios.


¿Alguien conoce a ese autor francés que ha ganado el premio Nobel? A mí no solo ni me suena, sino que ni siquiera se escribir su nombre. Supongo que porque presto más atención a los autores muertos antes que a los vivos... No se, la verdad es que me importa más bien poco ese premio, ninguno de los autores a los que sigo lo posee. A quien es probable que no se lo concedan, de seguir ese camino, es al escritor de El niño del pijama a rayas.

Una de las críticas que se hicieron a Los Abrasadores fue la de que no estaba muy claro a qué público se dirigía, entre el infantil-juvenil y el adulto. A decir verdad, esa duda la he creado yo, y a conciencia. Me gustaría, puestos a pedir, que lo leyeran desde niños con nivel de lectura algo avanzado hasta viejos jubilados con mucho tiempo libre. Aunque, claro, si he de escoger un público potencial, diría el de los adolescentes como los que protagonizan el libro. Claro que hay niños que, en vez de Harry Potter y las vampiras de los huevos, leen a Sartre o a Marx. Cada uno con su grado de madurez...

Solo me hace falta ver esa nota del editor en la contraportada, tan en plan buenrollista (estimado lector, estimada lectora...) para saber que algún tipo de engaño hay. Dice: "Este libro no es solo para adultos, también es recomendable que lo lean niños a partir de trece años" ¿Cómo? No es que sea recomendable, es que este libro es para niños de trece años. Es juvenil, tirando a infantil. Que no os engañe el hecho de que, allá por Madrid, podáis verlo en manos de ejecutivos trajeados. Yo no soy tonto, que dirían. Por tanto, me sobra este otro comentario: "Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué se trata" Eso valdrá para niños de ocho años como el que la protagoniza, pero un lector con cierto bagaje cultural, al ver el título, la portada y el hecho de que se desarrolla en Berlín durante los años 40, ya sabe de qué va el rollo y quizá incluso cómo puede concluir. Luego aquí hay un engaño por parte de los de Salamandra para vender más (cosa que han conseguido) Esta novela-cuento debería ser vendida en el virreinato en el que Oli y yo gobernamos durante algunos meses, sin necesidad de que algún padre censor fuera a meter sus narices en el libro (tan solo hay un caso de adulterio, pero ni se percibe)

Porque, sí, es un cuento: con su didactismo, su moralina, sus personajes arquetípicos a los que no se molesta en poner nombre (Padre, Madre, Abuela) y ese previsible final infeliz. Es sencillo deducir el secreto de su éxito: ligero de peso, letras grandes, capítulos cortos, facilidad de lectura. Todo ello lo hace perfecto para leer en el metro o en el tren. También ese desenlace que provoca un pequeño malestar en el lector, para que luego vuelva a las preocupaciones de su rutina diaria. La verdad, yo no se si existe una fórmula infalible para un best-seller o es algo que va por modas. El tema del Pijama no es nuevo. Recordemos las bufonadas de Roberto Benigni en La vida es bella, etc. Lo que me sorprende es que a ningún escritor español se le haya ocurrido alguna idea tipo El niño maqui o algo por el estilo... Ja, ja. Vendo la idea.

Así pues, vosotros mismos. Si queréis leer el libro, no perdéis nada. Incluso alguien que no lea jamás podría hacerlo con gusto. No es una mala historia, pero tampoco una obra maestra, como no suelen serlo por regla los números uno del ranking de más vendidos. Quizá sea yo que no soy lo suficientemente... sensible. Je, je.

miércoles, octubre 08, 2008

Casting.


En estos casos primerizos toda precaución es poca, por ello llegué con tres cuartos de hora de adelanto a la estación de José Isbert en Ciudad de la Imagen. No confiaba en la ligereza que demostró, valga la redundancia, el Metro Ligero; tuve que pagar un euro de más por un trayecto de apenas cinco minutos, en fin... Durante ese lapso, aproveché para repasar mentalmente aquellas preguntas que pensé podrían preguntarme, aunque no acerté mucho.

En el edificio de Europroducciones, la primera remesa de aspirantes fuimos conducidos por una simpática, jeje, ayudante de producción hacia una salita para rellenar formularios. Yo tenía el numerito 4, así que pasé con mi compañera de fatigas 3 a hacer el casting. La verdad, creo que ella se llevó la peor parte. A veces es difícil distinguir un casting de una entrevista de trabajo (comparten esencias comunes), y a ella la conminaron a que se vendiera, por así decirlo, como aspirante al concurso. Y, encima, la hicieron cantar, y yo ya estaba temblando. No es lo mismo imitar los gorgoritos de las Orejas Leire-Amaia en tu soledad que ante tres féminas desconocidas.

Pero no, amigos. Yo confesé que no había estado en ningún concurso, aunque mi familia sí que tiene experiencia en ganar premios. Hay cierto tipo de preguntas retóricas que me tocan los huevos. ¿Que si me pondría nervioso en el concurso? Pues claro, como todos, pero mucho menos que durante el casting. Al fin y al cabo, al concurso ya vas con la seguridad de estar admitido y, en el peor de los casos, por lo menos tienes los quince warholianos minutos de fama. Yo alegué, y es cierto, que la vergüenza la he ido perdiendo poco a poco a través de cortos, vídeos de Youtube, ejercicios de la escuela de cine, etc. Y que me gusta la mecánica del concurso porque requiere una buena base de vocabulario y la agilidad mental necesaria para saber usar cada término en su momento oportuno. A mí solo me preguntaron que si me atrevería a contar un chiste en el programa. Y sí, claro que podría. Solo que tendría que aprenderme alguno bueno, o improvisar alguna imitación de Chiquito de la Calzada. No creo que valga el del perro Mis Tetas que sugirió Santi...

Eso sí, acerté las cuatro palabras del Password. Mi compañera solo acertó una, no se si es que yo me expliqué mal. En todo caso, juzgad vosotros por mis pistas:

Extremadura-Ciudad-Capital-Teatro

Ciudad-Musulmana-Islam-Orar

Lluvia-Mojarse (no recuerdo qué mas dije, hum... ¿Objeto?)

Quien acierte se lleva una bolsa de Jumpers.

En fin, que tendré que estar al loro. Para ser mi primer casting de concurso, no salí disgustado. Y ahora, ahí os cuelgo otra foto del pelo-cazo, recién mandada desde el país de los duendecillos peluqueros.

martes, octubre 07, 2008

Cambio radical.


A la espera de poder contaros lo del casting (hay algunos apuntes pendientes...), por ahora cuelgo una consecuencia de mi fugaz estancia en Madrid. Unas manos habilidosas, y una plancha no muy sofisticada, consiguieron domar mi intratable pelo. He ahí el resultado. No se si os gusta. A mí sí, luego si me cogen para el concurso este será el look que pida al Rupert de turno. A pocos euros que gane, supongo que me dará para comprar mi propio alisador y así ser una especie de Zac León de vuelta no al High School, sino a la Filología (siempre he pensado que High School Musical es el reverso luminoso de El diez por ciento) He colgado algunas fotos parecidas en el Facebook, a la espera de que los duendecillos mágicos me envíen aquellas que restan...

sábado, octubre 04, 2008

Dos añitos.


Eso es lo que cumple este blog el domingo que viene, y voy a ir a celebrarlo en la ciudad que lo vio nacer: Madrí. ¡Felicidades! De momento solo quiero reseñar la fecha, ya escribiré una buena crónica sobre todo este fugaz viaje a la capital, casting incluido. Y que cumpla muchos más...

jueves, octubre 02, 2008

¿Pero esto es la Universidad?

¡Qué futuro tan poco prometedor se pinta a los jóvenes! No tenemos trabajo, y encima la calidad de nuestro semen es mala, aunque depende de en qué zona (para quienes vivimos en apacibles ciudades no contaminadas, y tampoco damos por ahora uso productivo a nuestro semen, no hay problema) Parece tontería, pero oye, junto a la de concursante televisivo, donante de semen puede ser una buena ocupación para ir sacando unos euros.
Para que no nos agobiemos, en la Universidad de León han decidido divertirnos. Se han celebrado unas jornadas de Bienvenida al Estudiante, de las cuales supongo estaré excluido. Una pena, porque eso de montar un barquito hinchable, de esos en los que solo los niños muy pequeños se suben, pues oye, tiene su gracia. Habría que decirle al nuevo rector que mejor lo dejaran para época de exámenes, ya que botar contra las paredes tiene que relajar más por entonces. Como sea, es más sano que una espicha (aunque lo más divertido sería ir primero a la espicha y luego al barquito) Yo, al menos esta semana, creo que reservaré la pasta de esos saraos para ir a Madrid a tener la oportunidad de ganar bastante más. Como el calvito que concursó hoy, qué honesto: dijo que quería el dinero para irse de juerga pero el pobre no se llevó nada. Yo, más generoso, diría que lo quiero para irme de juerga con mis compis de Filología, eso sí, con los de mi curso, que son pocos.
En fin, demos por buena esta primera semana de curso, que abriga un sentimiento esperanzador respecto al desarrollo del mismo.
Y el domingo que viene... ¡Segundo aniversario de este blog! ¿Lo celebraremos con algún cónclave? Ja, ja.

miércoles, octubre 01, 2008

¡Happy Birthday!


Aunque el día casi se haya terminado, no me olvido, no; de hecho, ya le felicité en su Facebook, pero este blog no quiere quedarse atrás. Así pues, felicidades sean dadas, Mr. Oliver. La foto me la mandó él, y está bastante mejor que la del Facebook jaja... Y que nos veamos quizá este domingo en un nuevo e inesperado cónclave de comienzo de curso.


PD- Mañana es posible que abra la nueva temporada de mi blog poético, con la segunda parte de un poema que os gustó bastante: Fantasmas.

martes, septiembre 30, 2008

¡A la tercera!

Hay gente que no lleva muy bien esto de volver a clase, y eso lo pude comprobar esta mañana en el bus, cuando un chaval tuvo que salir de súbito a echar la pota en una papelera (¿resaca?) Por suerte, yo afronto el nuevo curso con el doble de entusiasmo y relajación que el anterior. Esta tarde estuve siguiendo los mismos ritos que en verano, con un poco más de frío. En compañía de un par de colegas de los pocos que se han quedado en la ciudad o la comunidad, tomamos algo después de que yo hubiera entrenado un poco más al Password, jeje. Sería un juego interesante para practicar en Casa Benito, ¿no? En todo caso, confío en estar en Madrid para el sábado. Aunque pierda un día de clase, si gano pasta podré invitar a toda mi (reducida) clase a tomar unas tapas, profesores incluidos. Y ahora os dejo, confiando en que mi próxima entrada pueda ser un poco más extensa. Tendré que dedicarle un poco de tiempo también al Facebook, que ya he visto que los vuestros están bastante completitos. Por cierto, si mañana me olvido (aunque lo dudo)... ¡Feliz cumpleaños, Oli! Parece mentira que hace dos años ya creáramos nuestros respectivos blogs. Y confío en que al tuyo le quede mucha vida aún, pese al parón momentáneo.

lunes, septiembre 29, 2008

Password.

Aunque mañana empiezo las clases, voy a regresar a Madrid por muy poco tiempo gracias a una buena oportunidad que me ha brindado el amigo Josh Royal. Yo no veo mucho la tele, pero sí me interesa la posibilidad de ganar una cuantiosa cantidad de dinero en poco tiempo (y, a ser posible, sin hacer mucho el ridículo)
Gracias a él, esta mañana me llamaron de la productora del concurso Password (en Cuatro a las 18:45, L-V) Yo andaba por la biblioteca, soy consciente de que allí está prohibido usar el móvil, algo lógico pero que yo me salté a la torera. El casting es el próximo lunes a las diez de la mañana en Ciudad de la Imagen. Y esta tarde, como resulta obvio, me puse a ver el programita de marras.
Es como el Tabú, más fácil incluso aunque con la presión de las cámaras y el dinero en juego. Cuando salieron los dos primeros concursantes me desanimé un poco, porque parecían un par de culturistas, aunque al final ganara el más feo. El tercer chico, que fue quien mejor lo hizo, ya era más normalito. Aunque al final la cagó, y no se llevó diez mil euros por una pifia tal que seguro que en Zaragoza le tiran al río de cabeza. Eso sí, el maquillaje les hacía ganar enteros también... Ja, ja. ¿Por qué no nos maquillaremos los hombres? Se lo propondré al Ministerio de Igualdad.
Bueno, pues nada, no voy a contar mucho más porque tengo que hacer los bártulos y estoy nervioso cual nene antes de volver al cole. Gracias a Josh, y espero que nos veamos antes de ese momento decisivo. Mi familia tiene cierta experiencia en los concursos televisivos, y me gustaría continuar esa tradición. Si me preguntan que para qué quiero el dinero, les diré que para invitar a unas rondas de tapas en el Húmedo...

jueves, septiembre 25, 2008

Facebook

Siguiendo los sabios consejos de Josh, aquí está mi nuevo experimento:

http://www.facebook.com/profile.php?id=538566171

Espero que sea duradero al igual que este blog!!

PD- No se me repitieron los tacos.

martes, septiembre 23, 2008

¡Feliz Día de la Bisexualidad!

Creo que es el primer mensaje que escribo desde un locutorio, nada menos que uno en la populosa Gran Vía. Por ello, no será muy largo. En la plaza de Callao, están regalando pinchos de pera y manzana, carne y pescado. ¿Lo pilláis? Je, je. A mí solo me han dado un folleto, por ahora, pero tengo que volver, a la fucking FNAC y quizá a una friki exposición de Star Wars en el Corte Inglés. Como sea que me importan un carajo las conversaciones vía telefónica de aquí atrás, me he puesto el flamante iPod que Paco me regaló con tan buen tino, y os escribo unas líneas.
Solo quiero decir que, pese a los rigores de la mudanza, me estoy tomando esto un poco como unas pequeñas vacaciones antes del curso, y por ello estoy contento, además he conseguido escribir un par de poemas, la sinopsis del desenlace de los Abrasadores, etc. Vamos, variadito y bien aprovechado. A aquellos a quienes no os he visto aún, espero hacerlo pronto. Y el pisito... Cuatro años de existencia, nada menos. Si esas paredes hablaran, jeje. Pues eso, feliz día, aunque por desgracia no haya podido celebrarlo en León.
Ciao.

jueves, septiembre 18, 2008

¡Me las voy!

Queridos amigos, quizá este blog se vea interrumpido por una semana, dado que no se si en Madrid aún disponemos de Internet. Siempre me queda la opción de que algún piadoso vecino lo comparta conmigo, de ir a un Starbucks o similar o, en el peor de los casos, ir a ese locutorio de la Gran Vía donde hordas de niñitos me atronaban con sus simiescos (y homofóbicos) gritos. Seguro que encuentro alguna opción.
Por cierto, he estado escuchando una canción que suena ahora un huevo... Una tal I kissed the girl (Yo besé a la chica, por si es necesario decirlo) Nada raro, si no lo cantara... una chica. Si no me acuerdo de dedicarle una entrada, decídmelo, please.
¡Feliz fin de verano!

La educación no entiende de físico. (II)

La verdad, ahora mismo no tengo muchas ganas de hablar sobre la torda camarera del domingo, pero dije que así lo haría, luego voy a tratar de cumplir, aunque no me extienda.
En un bar al que no solemos ir, del cual no daré el hombre porque tampoco tengo intención de hacerle mala propaganda, pedimos un corto y una caña. Nada espectacular, eso seguro. Había dos camareras cortadas por el mismo patrón de mujer-florero (u objeto), con escote hasta el ombligo y tetas de esas que quieren ser imán de viejillos garrulos como los que estaban allí cuando entramos. Y, ya que pareciera que nosotros también somos imán para la gente, el bar se llenó y nos fuimos a charlar a una barra un par de metros, que no ocho, más allá. Al ir a pagar, porque honradez nos sobra, nos sorprendió ver la cara larga, afeada por ello, y los gestos de la camarera. Resulta que había un cartel que ponía que las consumiciones deben ser pagadas en el acto.
Pero no es que dijera: Perdonad, para la próxima me las podéis pagar cuando os las sirva... Para nada, más bien nos reprendió como si no supiéramos leer, como si tuviéramos la culpa por haber elegido ir a una barra ocho (?) metros más allá, barra que por otro lado ellos mismos han dispuesto. Pero bueno, mujer. ¿Y no nos podías haber pedido el dinero antes de que fuéramos para allá? Carteles como ese hay por todo el Húmedo, porque siempre se cuela algún fresco. Pero casi nadie les hace caso, y no por ello tiene que aguantar esas regañinas. Esa tía lo que está buscando es pasar unos meses en el Corte Inglés, pero no en el de León sino en el de Pozuelo... (aunque por estar buena se libraría también de muchas broncas)
Existen leyes acerca de la competencia. Si en un solo barrio se concentran, por lo menos, un centenar de bares, puedes poner uno en tu lista negra sin por ello perder nada. Esa mozuela quizá creyó que podría tratarnos como si estuviera en pandilla, craso error. Yo exijo el mismo respeto que se le deba a un señor mayor y trajeado. Y, aunque nos gusten las tetas, no vamos a dejarnos hipnotizar por ellas. Que no todo el mundo en esta ciudad es garrulo. Claro que, como a ese sitio va peña a porrillo, por perder dos clientes seguro que tampoco le pasa nada. Eso es muy relativo. Hay bares que parecen mantenerse sin necesidad de clientes... (Como ese de la música de cámara... Ja, ja. Volveré a aludir a Alicia porque ella seguro que se acuerda)
Pues nada. Tolerancia cero con las Juanis. Puede que en el cine nos quieran hacer creer que alguien así puede llegar a Hollywood (¿es que nadie podría detener eso?), pero en la vida real si no tienen un mínimo de modales que cambien la barra del bar por la de strip-tease. Y el bollo preñau que se lo coma ella, para su celulitis.

martes, septiembre 16, 2008

¡Socorro!


Voy a hacer un inciso antes de continuar con lo de ayer, porque me he enterado de las tres películas seleccionadas en España para competir por la nominación al Oscar... Y bueno, me desagrada, pero no me sorprende. Cierto que no estoy muy en condiciones de juzgar, dado que no he visto ni una sola de las tres, pero mi conocimiento me permite no obstante hacer una serie de deducciones:

- Si indicaba que nuestra educación está politizada, para qué hablar ya del cine... ¿Es coincidencia que dos de las películas traten sobre guerras españolas, una desde un punto de vista (supuestamente) progresista, Los girasoles ciegos, y otra desde uno (supuestamente) conservador, la de Sangre de mayo esa. ¿No tendría el Garci un título mejor?

- No conozco las obras, pero sí a los autores. Cuerda sospecho que haya hecho una especie de continuación, no declarada, de La lengua de las mariposas. Mis fuentes me aseguran que no tiene nada que ver con el libro, y la crítica se halla dividida, tirando por lo malo. Por lo que mí respecta, no me interesa. El argumento me suena a muy machacado, y casi estoy seguro al cien por cien del desenlace que pueda tener la historia. Bienvenido sea que sigan haciendo pelis de la Guerra Civil, pero al menos que no sean todas iguales.

- Garci parece que tenga un club de fans en la Academia. Haga lo que haga, siempre es seleccionado. Eso sí, por lo general para caerse luego, supongo que porque abandonó la misma y desde entonces mantiene una actitud tan de batalla campal que ríete tú del dos de mayo... Como es obvio, su filme distará mucho de ser afrancesado, máxime cuando lo financia esa Agustina de Aragón de la que hablaba ayer. Hago dos predicciones respecto a esta película: 1) Puede que Rajoy vaya al estreno. Incluso Ánsar (a quien se relacionó con una antigua novia de Garci) 2) Ese viejecito y mítico director de arte que nos dio alguna charla en la escuela quizá vuelva a llevarse un goya por la cinta (¿el primero y último?)

- Ni he visto ni quiero ver Siete mesas de billar francés. Es más, no entiendo qué pinta aquí si ya compitió en los pasados goya, sin ganar. Al margen que sea buena o mala, veo que es un drama intimista, y de eso el cine español ya está sobrado.

Conclusión: este año, sin Bardem ni Laberinto del Fauno que valgan, creo que nos iremos de vacío. Aunque who knows... Aquí os pongo la foto de una peli patria que sí me gustó: El rey de la montaña.

lunes, septiembre 15, 2008

La educación no entiende de físico. (I)

Se habla mucho estos días sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que ya es obligatoria para todo el mundo aunque en algunos sitios, como en esa comunidad madrileña que parece una ciudadela contra el gobierno con Agustina de Aragón incluida, ya se han preparado para hacerla frente. Yo creo que el problema de este país es que la educación es un tema que se ha politizado hasta la extenuación. Nunca se busca el beneficio del alumno, sino el rédito electoral, y así nos va. Al margen de que algunos contenidos de esa asignatura me parezcan interesantes, cuando no imprescindibles, yo creo que mejor sería establecer una materia de Educación en sí misma. Quienes me conozcan pueden asegurar que no soy dado a anacronismos, pero es que llega un momento en el que uno piensa si no se deberían rescatar esas cartillas de urbanidad (¿se decía así?) del franquismo, adecuándolas a los tiempos modernos desde luego.
No lo digo en vano. Os preguntaréis qué significa el título de la entrada. Pues bien, nada más que lo pone allí. Por ejemplo, hay una cajera del supermercado a la que siempre trato de evitar, en la medida de lo posible. Está gorda, no entremos en términos blandos como rellenita, entrada en carnes, etc. No voy a elucubrar sobre si será por genética, depresión, lo que fuera; aunque, a juzgar por el jeto que nos pone a casi todos los clientes, me inclino por la segunda opción. Supongo que el problema tiene un nombre: comisión. A ella la pagarán igual venda lo que venda, luego... Ante todo, y a diferencia del caso que veremos el próximo día (si no iba alargar el mensaje ya demasiado), aquí el físico no ha influido para su contratación. Hay cajeras guapas, feas, mayores, ¡y también cajeros! (y no de los del banco, Srta. Aído) Y me alegro por ello. Quizá el problema esté en mi mentalidad. Puede que yo considere que, para compensar su problema de obesidad (¡problema de salud antes que de estética!), la joven debiera mostrar una cara más agradable y con mejores modales, vamos, que la sonrisa es un gesto gratis y además alarga la vida. O, tal vez, mi error sea caer en el tópico, ese que afirma que los gordos son risueños por naturaleza. Pero, ¿cómo podrían serlo en esta sociedad que hace apología de la anorexia a diario? (Y conste que yo soy el primero que quiere adelgazar unos kilos, pese a que según mi IMC esté en el peso correcto) Para la siguiente entrega hablaremos sobre las leyes de competencia, pero claro, hay muchos más bares que supermercados. No dejaré de comprar allí pese a la posibilidad de encontrarme con esta voluminosa et tristona empleada, pero vamos, que si no está agusto allí, estoy seguro que con el paro que tenemos muchas estarían dispuestas a ocupar su puesto. Tanto inmigrantes como nacionales. Menos mal que está en un barrio tranquilo, que si llega a ir a ese Día en el que Alicia se largó a la primera de cambio... (me permito esta alusión dado que no se si ella me sigue leyendo, jeje)
Siempre puede haber quien me acuse de hipócrita, puesto que yo dejé mis cuatro empleos de atención al cliente (excepto uno que quebró) amparándome en la seguridad de mi familia. Quién sabe, puede que lo sea, pero al menos procuro ser educado.

PD- En realidad, la señorita que de verdad me cabreó fue la de ayer, así que espero que no se me caduque el veneno cuando tenga que escribir su diatriba.

viernes, septiembre 12, 2008

El inconveniente...


Como sea que el otro día hablaba acerca de un inconveniente, no voy a dejaros in albis a este respecto. Resulta que el próximo día 23 se celebra, por primera vez en España, el Día Internacional de la Bisexualidad. Desde el colectivo Diversidad León teníamos pensado hacer un acto para dicho día, una proyección en el Albéitar precedida de una sucinta presentación sobre el tema.

Pues bien, se presentó la instancia pertinente junto con la sinopsis del filme, La memoria de los peces. Todo podría haber ido bien, sin embargo algo me mosqueaba. En las videotecas del Albéitar siempre se han proyectado muchos ciclos de cine, con esta temática o cualquier otra. Sin embargo, de un tiempo a esta parte no recuerdo que se hiciera siquiera alguno. Claro, con la SGAE hemos topado. Me llamaron para preguntar si yo tenía los derechos de exhibición de dicha película y, ejem... Pues no, of course. Cuando, allá por la Edad de Piedra, organicé un ciclo similar en la escuela de Ponferrada, nadie puso pegas... Pero ahora la paranoia ya prende en dependencias universitarias, y la verdad es que no es para menos. Tienen miles de películas a las que no pueden dar salida. Hombre, yo no entiendo casi nada sobre derechos de autor, pero me surgen algunas preguntas ya desde el sentido común:

1) Si la SGAE se ocupa de defender los derechos de los artistas españoles, ¿qué problema hay con esta película inglesa o irlandesa, que han visto cuatro gatos o así?

2) No hay ningún ánimo de lucro en su proyección. Tan solo afán informativo y hasta didáctico. La bisexualidad es un tema muy desconocido y que causa no pocos recelos... ¿Por qué habría que pagar derechos entonces?

No se. A mí me pillan verde, y cansado. Estos días me he volcado más en la novela, por lo que este revés solo puede entorpecerme. Si existiera una sede oficial de la asociación u otro sitio alternativo que se me ocurriera... Pero bueno, aunque no se llegue a celebrar ese acto dicho día, puedo asegurar que ya se hará con el tiempo, puesto que necesario es. Mientras tanto, aún queda semana y media para lograrlo.

jueves, septiembre 11, 2008

¿Por qué tan serio?


Tenía la impresión de que no me iba a gustar El caballero oscuro. Pero eso se debe a que tampoco me gustó Batman Begins. En su momento, creí que quizá es que no había entendido esa nueva revisión de Batman. Ahora creo haberla entendido, pero no me gusta. Y no estoy solo. No llevo la contaría por vicio, para El caballero oscuro no todo han sido alabanzas. Yo me quedo con la crítica de Jordi Costa, que suele hacer juicios lúcidos. Dice que esta nueva saga se caracteriza por la megalomanía y el aburrimiento. Creo que es así. Supongo que no todos estaremos de acuerdo en eso, pero weno, para eso está el cine, para crear diversidad de opiniones, jeje.

Es que, ya lo dice el Joker en la película, ¿por qué tan serio? Vamos, que ni tanto ni tan calvo. De la payasada de Batman y Robin hemos pasado a querer hacer El padrino de los Batmans. Bien por ese afán de realismo, ¿pero hasta qué punto puede ser realista una peli con un tío que va por ahí con un disfraz de murciélago? La mejor visión, la de Tim Burton. Como en sus otros filmes, una mezcla equilibrada entre humor negro y aspectos siniestros, a veces macabros. El Joker debiera ser un personaje que, aparte de miedo, también da risa a su peculiar manera. Bueno, a mí este me la dió al salir travestido de enfermera... Por otro lado, gran interpretación póstuma.

¿Es esta película mala? No lo creo. Es el tono, que no me convence. Tiene momentos de gran espectáculo, pero en conjunto me suena a coitus interruptus, va de un anticlímax a otro sin saber muy bien a dónde nos lleva. Si lo quería era reflejar el estado anárquico que impone el Joker, ha acertado de pleno. Yo al final me perdí, en esa especie de votación a lo Gran Hermano que hay en un barco.Hay muchos malos (¡más que buenos!), tanto que a veces crea confusión. No se muy bien qué pinta el chino, ni por qué van a Hong Kong, quizá por alargar ese metraje exagerado de dos horas y media. Hay algún personaje central al que parecen querer quitárselo de en medio por cualquier manera... No se, la verdad. Quizá hubiera funcionado como thriller, pero no es lo que yo espero de una película de Batman, supongo que porque a mí me gustaba el toque excéntrico, que no estridente, que le daba Burton.

Pero bueno, eso es cuestión de gustos. Por lo menos no se puede decir que sea una auténtica basura, como la resurrección de Superman. Cuando una película se ve envuelta en circunstancias trágicas, como esta, a veces se tiende a sobrevalorarla. Yo no soy lector de cómics, por tanto desconozco las versiones más adultas que del personaje se han escrito. Solo se que, entre el despiporre filogay de la serie de TV y las pelis de Schumacher, y estas que de tanto tomarse en serio (¡esa voz robótica de Batman!) acaban dando risa, me quedo en medio, con Jack Nicholson, el Pingüino y su pato gigante. Tal vez porque sea yo muy friki...

miércoles, septiembre 10, 2008

Introducing... ¡Marcelo León!


Hoy es un gran día, amigos, y lo digo basándome en dos hechos:

1) Estoy en Segundo a la tercera. No es un juego de palabras, sino que hoy he formalizado la matrícula y por tanto ya estoy de manera oficial en el segundo curso de Filología Hispánica. Podrá parecer una parida, pero para mí, que ya en bastantes ocasiones di por hecho que no llegaría al mismo, me resulta una gran noticia. Además, no empezamos hasta el día 30, y por ello podré pasarme una buena semanita en Madrid.

2) Está cantado por el título del mensaje. Al sobrino, pese a ser sueco, le han puesto Marcelo, como el patrono de León en cuya iglesia quieren bautizarle, creo. (También me bautizaron a mí, sin consultarme of course) Está bien el nombre. Por suerte no es Marcelino, como el Champagnat fundador de los Maristas. A ver si le conozco en Navidades y puedo cantarle esa nana (no puedo llamarla de otra manera) que contiene el último disco de la Oreja, Palabras para Paula, reconvertida en Palabras para Marcelo.

En fin, creo que para celebrarlo me voy a dar una tarde libre de escritura, ya que voy muy bien de tiempo a ese respecto. Siendo justos, el día ha tenido asimismo algún inconveniente, pero eso lo dejaremos para otro mensaje, no sea que pueda solucionarse por el camino.

Hoy solo le dedicaré la entrada al último de nuestra estirpe.

domingo, septiembre 07, 2008

Siete de september.


Es decir, siete del siete. Para que no se diga que estudiar Latín no es interesante: resulta que septiembre viene de siete, como octubre de ocho, noviembre de nueve... Digamos que antes los meses no seguían el mismo orden que ahora. Pero bueno, eso no deja de ser más que una digresión, lo que quería decir es que hoy es el cumpleaños de Hopewell, y no me he olvidado, supongo que porque no hay resaca.

Así que deseo que lo paséis muy bien por allí, y cuidado que jugar a la Wii con alcohol es un tanto incompatible (¿y esos famosos vídeos que ibas a colgar en Youtube?) Si todo va bien, yo dentro de un par de semanas estaré allí para felicitarte. Y ahora me da por ir regalando cosas de mi propiedad, así que a ver qué se me ocurre en tu caso... En fin. La próxima vez que vaya a tu casa, espero que nos hagamos alguna foto con la digital, porque he comprobado que no tengo ninguna de ti en mi portátil, así que he decidido colgar una del David de Miguel Ángel, que siempre es un buen recurso.

¡Feliz cumpleaños, y a ver esos Herederos si remontan la faena!

sábado, septiembre 06, 2008

Era una noche triste y plúmbea.

Esta frase no solo constituye el comienzo de El diez por ciento, sino que refleja muy bien lo que ha sucedido esta semana. El otoño se ha anticipado de un modo no menos triste y plúmbeo, y eso creo que se ha reflejado en el ánimo de todos, sin embargo yo ahora me siento bastante ilusionado ante diversos planes como la renovación de esta misma novela, mi matriculación o el próximo viaje a Madrid.
Quizá, el hecho de que la luminosidad haya menguado un poco pueda haberme afectado para el ritmo de corrección. Pero, creo yo, si voy lento es porque así tiene que ser, mientras me lo pueda permitir. De El diez por ciento me siguen gustando tanto la historia como los personajes. Pero, a lo largo de los años, he ido depurando también mi estilo, y por ello tengo que detenerme párrafo a párrafo, línea a línea, de cara a limar excesos sobre los que ya muchos lectores, incluso algún crítico profesional, me habían advertido. Pero no me importa. Me costó desprenderme de los Abrasadores justo cuando estaba llegando a su clímax, pero ahora estoy encantado de reencontrarme con esos viejos amigos gracias a los cuales puedo expresar ideas que en las aventuras de los primos solo pudiera hacer de modo indirecto.
Y, como ya he dicho aquí, tengo muy poco que perder. Aún en el caso de que no gane el concurso, el lifting realizado a la novela puede valer para cualquier otro certamen o, sencillamente, por el mero placer de leerla desde otro punto de vista.
Así que este fin de semana, bajo la ambientación de ese disco de la Oreja que reconozco cada vez me gusta más, no será tanto de juerga como de creación, y eso afecta también a este blog. Pero bueno, alguna cañita caerá, espero, aunque sea pasada por agua.
Ah, mañana tengo pensado colgar otra entrada para reseñarlo, pero por si se me fuera la olla... ¡Feliz cumpleaños, Hopewell!

jueves, septiembre 04, 2008

A las cinco en el Astoria.


Con los discos de la Oreja de Van Gogh siempre suele sucederme lo mismo. Hay algunos temas que me gustan mucho, otros menos y el resto directamente me resultan cansinos. Eso me he pasado con el último. La primera vez que lo escuché, me quedé en la oreja, nunca mejor dicho, con tres o cuatro canciones. Tras cuatro o cinco audiciones más, proceso que a algunos les llevaría al colapso cerebral, ya me fueron ganando algunos más.

Yo no he notado el cambio de vocalista, en absoluto, aunque eso no quiere decir que no valore el trabajo que ha hecho Amaia, ante cuyo debut en solitario tengo bastantes reservas. El sonido no ha variado, porque los músicos y compositores son los mismos. Yo no creo que sea un grupo de los que o amas u odias. Hay gente a la que ni le gusta ni le disgusta, o se queda con algún tema en particular, algún disco en especial. Es un conjunto honesto, de eso no cabe duda. Y no es un producto de mercado, son chavales que han crecido con su música, y no se han derrumbado ante la espantada de su diva. Yo creo que la tolerancia se practica respetando los gustos musicales de los demás, tanto como se pueda hacer con los religiosos, políticos o sexuales. Por ello, nunca me ha afectado el desprecio o las burlas que desate el hecho de que sea seguidor suyo desde un principio.

A continuación, me dispongo a reseñar los seis temas que más me han convencido, de los trece que tiene:

- Los dos primeros, El último vals e Inmortal: si lo que pretendían era rescatar el sonido de los primeros discos de la Oreja, aquí lo han logrado. No me cabe duda. Tanto en el single, como en el segundo, que posiblemente será el próximo tema radiado.

- Jueves: es una curiosa virtud la de este grupo, que aunque traten temas como la muerte, el 11M, la soledad, el desamor, etc. lo suelen hacer de manera tan dulce que apenas se nota (bueno, en algunas canciones sí, desde luego) Meter de refilón el 11M en una balada romántica a piano puede parecer una osadía, pero no creo que pueda ofender a nadie. Además, ellos no son cantantes políticos, aunque cuando tratan estos temas lo suelen hacer con mucha sensibilidad. Para mí, esta canción se podría rodar como un cortometraje. Es una historia muy buena.

- Más: lo que yo hecho de menos en este disco es algún giro raro, como el que supuso el de Muñeca de Trapo. En este tema meten más cañita de lo habitual, yo creo que si quisieran ponerse roqueros bien podrían hacerlo, pero no es su estilo ni lo que su público busca. Bienvenida sea la variedad, empero.

- Europa VII: preciosa canción esta, sobre una nave espacial a la deriva. Atentos a la letra, se dice que una sola vida vale más que la nación más grande que se pueda inventar. Quizá sea una respuesta a quienes aún siguen creyendo el bulo de que son proetarras. Y que a Alejandro Sanz le metieron un ratón por... Ejem.

- Sola: otra de sus canciones desgarradas, que conecta, no solo en temática, con el que puede que sea el mejor tema de la banda: París. De hecho, al final introducen el comienzo de aquella canción... La primera vez que escuchamos en voz de Leire algún fragmento de la discografía anterior. Y no desentona.

Pues eso. Es un repaso bastante somero, pero teniendo en cuenta que mis intereses literarios ahora mismo están centrados en otra cosa, no está mal.

martes, septiembre 02, 2008

La aventura de la vuelta al cole.

Resulta curioso ese anuncio del Corte Inglés en el que los niños regresan al cole como si se tratara de una excursión por Hogwarths, suponiendo que se escriba así. Para odisea, la de los vendedores que tienen que hacer frente a sus enfurecidos padres cuando las reservas no llegan o lo hacen a plazos. Aventura... O pesadilla.

A diferencia del anterior, este curso no habrá disparates universitarios, en principio. Hoy me di un vuelto por la facultad, para cotillear pero también para informarme. Veo una de cal y otra de arena. Por un lado, me gusta el horario. Los viernes solo tenemos una clase, durante el segundo cuatrimestre. Es bastante ligera, además, ¡y a la una de la tarde! Bien está. Voy a tratar de hacer un curso más sociable, y la noche de los jueves es clásicamente universitaria. A primera hora, por lo general, tendremos que estar bien despiertos: de lo contario, seremos nuevamente tildados de momias. Lo malo es que pone que las clases comienzan el miércoles 24. No obstante, imaginando que eso será la presentación del curso académico, me mantengo en la idea de ir la última semana a Madrid. Me viene bastante mejor, desde luego. Si cambio de idea, ya os lo diré.

Aprovecho para felicitar a Alejandro, el primero de dos grandes amigos que cumplen años esta semana. Ahora, voy a abrir de nuevo la Caja de Pandora porque me dispongo a corregir El diez por ciento de cara a mandarlo a un concurso en el que tengo poco que perder y mucho que ganar...

domingo, agosto 31, 2008

Nostalgia.



Me gusta el título del nuevo disco de la Oreja, que sale el martes: A las cinco en el Astoria. Aún no he leído a qué se debe su elección, pero me suena a nostalgia. De haberlo escrito yo, sería: A las cinco en el Cojonazos- aka La Vieja Negrilla de Santo Domingo. Algún día habrá que preguntar a su autor a qué se debe el género femenino con unos atributos tan considerables. Ahora solo reposa allí una especie de ataúd, esperando la resurrección del que en su día podremos llamar Cojonazos Ave Fénix.
Pozí. Este fin de semana es muy dado a la nostalgia. Es el fin del mes, y casi del verano. Como sea que las cosas no se valoran con justicia hasta que se pierden, he podido experimentar dicho sentimiento con respecto a veranos anteriores, recordando un amalgama de hechos: rodajes de cortos en diversos pisos francos (o en la puta calle); cenas de fin de corto, habitualmente en la Mazmorra, con comida de mazmorra in fact; partidas de parchís de reglamento poco ortodoxo, en las cuales se multiplicaba el número de fichas (o céntimos, o maicitos...); penosos estrenos cinematográficos; pero no todo se pierde: durante esta juerga de fin de temporada, hemos regresado a un sitio que marcó nuestra adolescencia, y no en el recto camino precisamente: el Quijote.
La infidelidad hacia Casa Benito fue pasajera, ya que el decano de los tugurios tenía un horrible overbooking, así que regresamos a ver al servicial camarero gordito al que fácil sería apodar como Sancho Panza. En realidad, tanto en mis recuerdos como en mis obras mezclo esos dos sitios. Un botón de muestra: en la nueva versión de los Abrasadores, próxima ya a su conclusión, hay un capítulo que parcialmente se ambienta en Casa Benito; no obstante, los hechos que me inspiraron su escritura sucedieron en el Quijote. Hay, incluso, un tercero en discordia, el más cutre: el Galería. Ese salió en El diez por ciento, y como jamás volvimos por allí no se si sigue en pie.
En fin. En la foto me podéis ver rindiendo tributo a algún chamán desconocido para que haya éxito en el curso venidero... O algo así. No en vano el sitio donde hicimos estas fotos se llama El indio. Pero bueno. Nos vemos. A las cinco en el Cojonazos (y con lo tardona que está le peña, serían cinco y cuarto, y veinte... ejem)

jueves, agosto 28, 2008

¿En qué año vivimos?


Ya he arreglado el messenger de mi portátil y, como supuse, la solución era de lo más tonta. Resulta que, en el traslado de Madrid a León, se le fue la olla y la fecha, por lo que estaba nada menos que en enero del 2004. ¡Increíble! Si yo regresara a ese entonces, aún andaría por la escuela de cine en Ponferrada. ¡El declive final del aznarato! Pero bueno. Tan solo actualicé la fecha y ahora ya rula. Para celebrarlo, aquí tengo una foto de toda la tropa bajo el escudo de Toro Sentado, o alguien así.

martes, agosto 26, 2008

Abrasadores casi al completo.



Y seguimos con más fotos de familiares. Como ya advertí, no estábamos los cuatro primos, así que por ahora habrá que conformarse con esta instantánea de tres. A la próxima ya colgaré si eso una foto con toda la troupe que salimos. Y, hablando de Abrasadores, será mejor que no escriba mucho aquí porque debo seguir con la novela, no quiero pillar mucho retraso.

domingo, agosto 24, 2008

El pequeño abrasador X.


De mear y no echar gota, como dice Hopewell, es lo que me están haciendo a mí con el hotmail y el messenger, por lo que ayer tuve que desplazarme a otro portátil para así poder enviar a nuestra extendida red familiar las primeras fotos del nuevo allegado.
No puedo poner su nombre porque no lo se... Admito apuestas. En todo caso, felicidades a los padres, los abuelos, los tíos (entre los que me incluyo) y el resto de clan. Seguiremos informando por aquí sobre la evolución del pequeño ¿Olaf?
Que, como es obvio, el gobernador de Libia te acompañe a lo largo de la vida en la que acabas de entrar.

viernes, agosto 22, 2008

La foto se queda.


Con motivo del traslado desde Madrid a León, este portátil me está viniendo con un montón de gilipolleces, sobre certificados de seguridad o no se qué. Y, lo que es peor, no me deja meterme en el Messenger. No se para qué crean un solucionador de problemas si luego no soluciona nada...

Pero, en fin, quiero hablaros de dos buenas salidas, en el sentido de salidas por la noche, no de mujeres salidas, se entiende. La primera tuvo lugar el martes, la segunda ayer mismo. En Madrid se celebró un cónclave inolvidable, que sirvió para limpiar la imagen que tenía de Príncipe Pío. Por esa zona, en los aledaños de la disco-antro Riviera, tuvo lugar un incidente que sufrí por la eterna cobardía del ser humano, heredada desde Caín. No obstante, no fue más que el fruto de una serie de catastróficas desdichas, por lo que la cena en el VIPS del centro comercial de allí borrará en parte el recuerdo. Acudieron los hermanos Gutiérrez, Gema y Javier, alias Saberius (cuyo blog tenéis en los enlaces); Oli, Sandra y Tis. Un encuentro para enmarcar en la mente.

Como lo fue también el de anoche. Pese al cansancio típico de la jornada de viaje, hicimos lo que en principio iba a ser cena de primos y luego se quedó en tapas y copas de primos (y tequilas, last but not least) Ahora entenderéis el título de la entrada. Yo quería sustituir la foto de los Abrasadores, pero Espe está hecha una pequeña abrasadora chapona, por lo que tuvo que quedarse hincando codos para la recuperación. Es comprensible, yo ya sufrí en mayo y junio así que por fortuna ahora toca disfrutar. Aparte de Car y Juan, vinieron Claudia, Mowgli, Carli y Sandra. Todos primos o consortes, brindando por la próxima llegada a la tribu de un nuevo miembro sueco. Sí, este mensaje es largo, pero no creáis que no me cuesta escribirlo... En breve regresaré a la novela, mientras tanto espero que los motherfucker esbirros de Bill Gates solucionen esos problemas que hace cuatro días no existían y ahora sí. Tengo que mantener el contacto con la célula madrileña...


PD- Si con la Wii volvimos un poco al pasado, ayer todavía mucho más. Car y yo metimos euros en una maquinita de esas a las que solíamos jugar por cinco duros. Primero jugué yo al Willow (toma chute nostálgico) y luego ambos, a dobles, a todo un clásico llamado Caveman Ninja. Ahí va la foto por si os suena. A mí me mataron pronto... Pero quien tuvo, retuvo.

martes, agosto 19, 2008

Financiando el cubo.


Dado que ayer no fue un día muy glorioso, en el que mis planes se iban viniendo abajo uno tras otro y en ocasiones de manera irritante, nos centraremos en el domingo. Esa sí que fue una jornada netamente madrileña.

Y clásica. El típico domingo resacoso con Oli, en el que ir al Museo del Prado para al final quedarse a las puertas. Pero esa vez hubo cambios. Porque la resaca brillaba por su ausencia, y sí que entramos a la pinacoteca. Como suele suceder cada puente de agosto, estaba hasta atrás. Nuestra única intención era visitar la ampliación, pero quedamos algo defraudados. La mayor parte de la misma se concentra en el cubo que han puesto en el monasterio de los Jerónimos. Como edificio está bien, pero la calidad de las obras dentro... La exposición más interesante era de pago, claro. Luego había un tío que tiraba cubos de pintura sobre sus cuadros, en plan MUSAC, y también un par de grandes lienzos sobre batallas. Pero nada espectacular. Lo mejor era el claustro del monasterio, con las esculturas de Carlos V y su familia por los Leoni (¿nuestros equivalentes italianos?)

Pero si hay una cosa digna de ser expuesta en un museo, esa es el tiquet de la cafetería. No teníamos muchas ganas de patear el saturado museo, por eso vimos un poco de Goya y algo más, para luego recalar en el nuevo Café Prado, mucho menos cutre que el anterior. Pero todo se paga, claro, y lo deben estar financiando con los bocadillos. Aunque yo tenía hambre, decidí seguir la dieta del Wii Fit y no probar bocado. Oli se pidió una pulguita de queso, no se la puede llamar de otra manera, y le cascaron ¡cuatro con cincuenta! Por Libia, si eso es lo que me cuesta el menú en la universidad. Mucho más razonable fue el precio de las cañas que nos tomamos luego en una terraza de la céntrica plaza de Santa Ana.

Ayer, por la mañana sí que aproveché el tiempo. Pero era curioso. Sitio al que iba, sitio que estaba cerrado. El Super Sol, por ejemplo. Recalé en un Eroski que, por mucho Barrio de Salamanca que fuera, era mucho más cutre que el que tenemos en Ordoño II. Por la tarde sí que me iba a bajar al centro, pero al final no lo hice por lo que pretendo hacerlo ahora, sin más dilación. El problema de este piso, aunque ya lo imaginaba, es que me cuesta escribir. No tengo el mobiliario adecuado, ahora mismo estoy sentado en una fucking mesita de poner los pies encima. Por ello, mejor será pasar estos días solito y a mi bola para luego volver allá a meter caña a ambas novelas.

domingo, agosto 17, 2008

Y ahora, a hacer deporte.


¡Cómo cambian los tiempos! Cuando éramos pequeños, jugar a la consola era poco menos que un vicio nefando, que nos hacía muy proclives a la obesidad infantil. Y, ahora, la misma consola sirve para hacer ejercicio en tu propia casa. Yo ya lo he podido comprobar.

El día de la Virgen, como dije, ficción y realidad se imitaron: primero hubo una comida familiar, luego jueguecitos. No recuerdo si la Wii la trajeron Car y Carli desde Granada o bien era de mi hermano Gui, el caso es que la montamos en casa con su correspondiente juego Wii Fit, que trae una especie de plataforma que también sirve de báscula (generosa báscula, a juzgar por el peso que me otorgó) Yo me ofrecí de conejillo de indias. Después de la operación, mi peso descendió un poco. Pero el personal sanitario me instaba a comer carne para que las proteínas rellenaran mi boquete cular, luego estuve oscilando entre un kilo arriba y un kilo abajo, más o menos. Por supuesto que no tengo sobrepeso, pero puedo rondar cerca si me descuido. Todo ello bajo el mismo baremo del IMC (Índice de Masa Corporal) que utiliza el cacharro.

El juego es moralizante y muy divertido. Primero creamos un Mii a mi, valga la redundancia, imagen y semejanza. Se parece mucho, de hecho. Luego la máquina me hizo una serie de simples ejercicios de equilibrio según los cuales yo tendría la edad física de... ¡43 castañas! Ja, ja. No me fío de Nintendo. Otro jueguecito de la misma casa me otorgó una edad mental aún más provecta, de 80 para arriba. Que no use el cuerpo, todavía; pero que no use la mente... Los comienzos siempre son duros, por ello en los primeros juegos fui tildado de inestable. Sin embargo, el juego de La cuerda floja cambió mi suerte. Logré record y me ascendieron hasta el nivel profesional, ya muy complejo. Probé ejercicios de yoga y tonificación con el entrenador y la entrenadora virtuales, incluso moví las caderas cual Shakira con el Hula Hopp...

Incluso tienes una huchita de cerdo en la que guardas los minutos de ejercicio que llevas. Yo casi alcancé la hora, pero ayudado por Car, Má y la tía Luisa. Y la cosa debe funcionar, porque en algo sí que vi reducido el volumen de carnes ayer. Y ciertas agujetas, que unidas al viaje en bus me apoltronaron en el piso a una hora aún temprana.

En fin. Mi romance esporádico con la Wii continúa viento en popa. Estos de Nintendo, como los de Pixar en animación, casi siempre aciertan. Si gano el premio Cersa de Novela de la Universidad de León (cosa posible pero que no daré por hecha), 3.000 euros que no son tontería, igual me pillo yo una cacharra así para tonificar músculos y marcar esas nalgas tan sobadas en el último mes. De lo contrario, lo veo poco probable. Y si no, siempre nos quedará el golf, ¿verdad Hopewell? Je, je.

viernes, agosto 15, 2008

Libre.

Como sea que la realidad imita a la ficción, y viceversa, hoy vamos a tener una comida familiar en el día 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Virgen María. Parecida, que no igual, a la que sale en los Abrasadores... Hay mucho que celebrar, entre ello el que por fin soy libre. El cirujano ya me dio, por así llamarlo, el alta. Ya no tengo cortapisas para disfrutar en Madrid y luego quizá regresar aquí con el fin de celebrar una verdadera cena de Abrasadores, de los de verdad. Solo quería comunicaros mi actual estado, como sea que las dos últimas noches ha habido algo de fiesta, sosegada pero con sustancia, será mejor que lo deje de momento.
Que el gobernador de Libia nos ampare para seguir gozando de buena salud.

jueves, agosto 14, 2008

La cadena más oportunista do mundo.


Difícil tarea sería dilucidar cuál de las cadenas televisivas es peor, de la Uno a la Seis (e incluyendo a Telemadrid, de la cual era fan en ciertos espacios) Pero sí tengo bien claro cuál es la más oportunista: Antena 3. Y lo es aún a expensas de engañar al espectador poco avispado. Tengo ejemplos recientes. El más bochornoso, el del sábado pasado: emitieron Cortocircuito, y lo hicieron por la única razón (imagino) de que se parece al robot de Wall-E. Y ahí acaba todo parecido. Porque la peli de Disney y Pixar es una maravilla, y la otra solo un subproducto ochentero. También están poniendo la saga Star Wars. ¿Sabéis por qué? Yo lo imagino. En Estados Unidos ya se ha estrenado The Clone Wars, la película de animación situada entre los episodios dos y tres. A España no tardará en venir... Eso también lo hicieron con Indiana Jones, y ahora mismo no recuerdo más pero tiene que haber unos cuantos.

Más chabacano es el recurso cuando se aprovecha de sucesos reales. ¿Que se celebra el juicio contra el Solitario? Pues echamos el telefilm del Solitario. ¿Que se cumplen once años desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco? Pues otro telefilm al canto, aunque llegue pelín tarde. Sin embargo, lo peor me parecen ciertos medios de promoción que emplean. Cuando yo era pequeño y veía más series (que ahora siguen repitiendo), jamás sacaban a un perro gigante de los cojones en medio de la pantalla para promocionar otra serie. Se supone que la publicidad es en las pausas de la emisión, no durante la misma. Y, lo peor de todo: hay ciertas frases míticas del cine que casi todos sabemos. Pero no todos. Lo de: Luke, yo soy tu padre, es un mito. Pero, pese a todo, ¿cómo se puede promocionar una película destrozando su final? Pues los de Antena 3 lo han hecho, para aquellas nuevas generaciones que aún no se hubieran enterado de cómo acaba la historia.

Que se olviden de las películas, por favor, que se limiten a todas esas series de rameras de diverso pelaje ( sorprende que alguien pueda cobrar 700 euros por un polvo, eso es lo que ganaba yo en el Corte Inglés haciendo cosas mucho menos placenteras) Un nutrido batallón de guionistas entre los que no me incluyo (aunque estaría encantado) les estarán muy agradecidos de poder prostituirse no se si por 700 euros, espero que por más...

martes, agosto 12, 2008

¡Feliz cumpleaños, Paconcio!


Este humilde espacio quiere rendir homenaje a uno de sus seguidores, el doctor Paco León, en su trigésimo séptimo cumpleaños (que no aparenta, desde luego) Es lo mínimo que puedo hacer, ya que el pasado año me regaló algunas de las mejores experiencias de mi vida. Y este, tan solo motivos mayores de salud y estudio han malogrado que regresase por Los Ángeles, SF, Nueva York... En fin, mis vacaciones creo que serán en Madrid, ya que quiero despedir al piso de Manuel Becerra como se merece.

Tengo un obsequio muy especial para este aniversario, lo que pasa es que aún no he terminado de escribirlo, supondréis de qué se trata. Ya que para gastos materiales no estoy mucho, prefiero exprimir el fruto de mi mente. Y a ver cuándo nace el sobrinito, que ya sería casualidad que naciera el mismo día que quien será su godfather. Para este neonato también tengo presentes... Todo un cuarto lleno de juguetes, en calle República Argentina. Mejor transmitir que regalar, ja ja. En fin... Voy a seguir trabajando en el regalo del Dr. León. ¡Happy Birthday!

domingo, agosto 10, 2008

Reencarnación.


Hubo un tiempo en China (no el actual, desde luego) en el que el budismo zen gozó de gran influencia en todos los ámbitos de la sociedad. Lo se porque he estado leyendo varios libros sobre el tema, que me han interesado de buen grado. No es que me haya convertido. De hecho, no lo considero una religión, no al menos comparable a esos tres grandes monoteísmos que tanta muerte y destrucción han provocado desde su inicio hasta nuestros días. La idea de la reencarnación, desde luego, me resulta bastante más atractiva que el maniqueísmo cielo/infierno de siempre.

Sí, una sola vida es poco, la verdad, por bien que se aproveche. Y esta nueva fuente de conocimiento también me ha servido para mi propia creación. Estaba buscando un nuevo desenlace para la novela de los Abrasadores, algo más místico, más fantástico porque a fin de cuentas de eso trata el libro. De fantasía invadiendo el mundo real. Gracias a la idea de la reencarnación he conseguido algo que me parece atractivo. No se a vosotros, quizá os pueda resultar un disparate. De todos modos, como dije en principio, yo no hubiera revisado este libro si no creyera que lo hacía para mejorarlo. Y Tolkien es una gran influencia. Si os pasáis por el otro blog, veréis unas coplillas que casi me he obligado a meter, una triste parodia de las que solían aparecer en El Hobbit y ESDLA. Bueno, ya de copiar, que sea de los mejores...

En fin, que ayer hubo una buena juerga, retomando ya el ritmo normal de la vida, así que hoy no estoy para reflexiones más profundas. Y yo al menos tengo suerte de no tener que molestarme en boicotear los juegos olímpicos porque, dado que jamás los he visto, tampoco iba a empezar ahora... Un poco de deporte no me vendría mal, pero eso será cuando mi neocarne se regenere del todo.

viernes, agosto 08, 2008

Quiero mi anillo de pureza.


¡Mi tesoroooooo!, decía Gollum, en referencia al Anillo Único con el que estaba obsesionado. Pues bien, en el mundo de la realidad, han aparecido quienes, mediante un anillo también, quieren preservar su particular tesoro hasta que a bien vean el gastarlo.

Es una nueva moda de los Estados Unidos, y gracias a la casa Disney, un conglomerado bastante esquizofrénico respecto a las ideas, pero que a mí siempre me ha proporcionado buenos ratos. (El último gracias al robotito Wall E, os recomiendo que la veáis cuanto antes) Para el público ya no solo adolescente, sino infantil en general, la casa del ratón está lanzando a una serie de cantantes que se rigen por el mismo patrón: guapos, jóvenes y (má o menos) puros. No es broma. El otro día descubrí a unos tales Jonas Brothers, hijos de un pastor evangélico que les ha convencido para que lleven un anillo de pureza, símbolo de que llegarán vírgenes al matrimonio (!) No son los únicos. También Miley Cyrus, a la que conocen como Hannah Montana, lleva uno y dice que no hay nada más importante para ella que la Biblia. However, la chica montó un pollo porque posó para una revista con la espalda tan desnuda que casi se le veía la zona en la que tenía yo el sinus pilonidal. Suerte que las chicas no suelen crecerles muchos pelos por ese bajo lugar, ¿verdad? Foto artística, decía...

Pero, vamos a ver. ¿Esto es de verdad o es simple márketing? Es que ya no se qué pensar. Britney Spears, cuando aún le encontraba cierto atractivo, también presumía de pureza y tal. Ella empezó en el Club Disney (como Christina Aguilera, ¿alguien se acuerda de ella?) Tras esa fase, luego fue de culo y sin frenos, a la espera de que Tarantino la rescate, porque ese hombre también está un poco pallá. No se, pero en todo caso, ¿no es una idea adorablemente friki eso del anillo de pureza? Si en España alguna triunfita decidiera ponerse uno de esos, vaya mofas que generaría, y no solo ya del tío ese de las gafas ahumadas que está ya más pasado que la Mano Loca.

Llego un poco tarde, por un lado, pero quizá todavía pueda tener mi propio anillo de pureza. ¿Os imagináis? Una manera bizarra de ligar: Hola chica, esto que ves es mi anillo de pureza, si hoy me ayudas a librarme de él te lo regalo de recuerdo. En fin, y luego en sus parques temáticos seguirán celebrando el Gay Day... Spain is different, and Dinsey too.

miércoles, agosto 06, 2008

Feliz Cumpleaños, Mr Warhol.


Hoy, Andy Warhol hubiera cumplido 80 tacos, nada menos. A él, que siempre le gustaba falsear su edad y odiaba que le felicitaran en sus cumpleaños (aunque luego hacía unos fiestones que pa qué) Pudo tener una muerte épica, cuando sufrió el atentado de Valerie Solanas, pero al final le sobrevino de la manera más absurda, por complicaciones tras una operación de vesícula. Por aquel entonces, su prestigio había caído un tanto, pero ahora no puede estar más de moda. Que se lo digan a las miles de personas que se agolpan en las filas del casting de Gran Hermano, y yo que pensaba que ese concurso no sería tan longevo. Pero como es barato y da mucho de sí... Si, ya no son quince minutos de fama. Es estirar el chicle hasta que se pueda. Los afortunados se reciclan de cualquier manera que les arregle la vida, pero mucho otros se pierden por el camino. (O tienen la desfachatez de sacar libros) En fin. Tras degustar de nuevo sus Diarios, aunque algún crítico haya dicho que es el libro más aburrido que ha leído jamás, lo próximo creo que será su Filosofía de la A a la Z. Aunque me prometí que no volvería a comprar un libro en todo el año, excepto los que me mandaran en Filología...

En fin, feliz cumpleaños póstumo, pues.

lunes, agosto 04, 2008

Huelga abrasadora.

Pese al título, no es que haya dejado de escribir. Lo he hecho estos días, pero a un ritmo mucho más bajo. Los Abrasadores entran un poco en crisis porque yo mismo estoy abrasado. Es normal que haga este calor en agosto, pero yo nunca me acostumbraré. A ver si se abre esa ola de viento africano (¿cómo podría escribir Truman Capote allí? Bueno, él era sureño...) Si ya hasta me cuesta escribir estas líneas para el blog, para las cuales no pienso buscar ninguna foto.
Compadezco a los que estén en Madrid. Yo tenía pensado ir esta semana, pero creo que mejor no. Y no por la temperatura...Hoy tuve cita con el cirujano. Me daba al principio para rato, pero no contaba con el poder regenerador de mi cuerpo. La herida está casi cerrada, y no ha pasado ni un mes de la operación. Como sea que me ha dado cita para el día 14, esperemos que para después del puente ya esté prácticamente curado. No me hace gracia ir a Madrid con un parche en el culo...Pues eso es todo, de momento el mes no da para mas.

domingo, agosto 03, 2008

Ataque químico por sorpresa.


Hay un sitio en León denominado Jamaica, el cual me trae recuerdos de todo tipo: buenos, malos, regulares... Siempre que voy digo que será la última vez, aunque luego por la razón que sea sigo yendo en ocasiones. El viernes fue mi primera salida post-operatoria y acabamos allí. El desenlace fue precipitado porque alguien, sin que lográramos adivinar la razón, bombardeó el sitio con gases pica-pica, de pimienta o como queráis llamarlo. Los presentes, no muchos a decir verdad, salimos de la manera más ordenada posible usando las camisetas a modo de mascarillas. Dentro solo quedó algún clásico colgadillo, con bastantes papeletas para ser el causante del atentado. En fin...

Pese a todo, quiero señalar que fue una salida muy buena. Espero irme reincorporando a la fiesta poco a poco, a medida que me recupero. Mañana tendré un nuevo informe del cirujano, y por lo que parece va a ser bastante positivo. Ahora, a seguir con los Abrasadores.