viernes, noviembre 21, 2008

¡Madre mía!


Comentaba ayer que en clase estábamos analizando la Poética de Aristóteles, aplicada al argumento de Edipo Rey. Para el sabio, la poesía, y bajo este término se engloban todos los géneros literarios, tenía que ser forzosamente verosímil, aún cuando aparecieran dioses y temas míticos. Pues bien, me hubiera gustado saber qué pensaría el estagirita al ver esta película ambientada en la Grecia en que vivió; realista, pero con un argumento imposible por los cuatro costados.

Pero, ¡es un musical! La sinopsis es lo de menos. A lo largo de la historia del cine, ha habido filmes de este estilo con guiones más o menos consistentes, pero en este caso me parece más bien la excusa para engarzar canciones de un grupo archifamoso, que aquí es ABBA. A mí me ha gustado en general; ahora bien, hay que entrar a trapo en el juego que propone, y este es hortera a dolor. Es ideal para aquellas personas que no van al cine para sufrir. Cuando acaba la película, todos los personajes son tan felices que casi uno tiene que pedir perdón por no serlo. Requeriría un público cómplice, que incluso se levantara de la butaca en los momentos clave para bailar y cantar. No en vano, creo que ahora en Madrid la han reestrenado con versión karaoke. Ja, ja. Ya me imagino una sesión golfa a lo Rocky Horror Picture Show.

La película no es una tragedia griega, desde luego. Más bien una comedia de enredo, con algunos leit-motivs de culebrón. Tiene hasta su propio coro, que en este caso se forma de campesinos, viejas de anuncio de yogur y alguna que otra cabra. El paisaje desde luego es precioso, así como en general todos los aspectos técnicos: fotografía, vestuario, las coreografías y por supuesto la música. Otro aliciente es ver cómo han escogido a actores, en teoría, serios para que se desmelenen y nos salpiquen desde la pantalla con ríos de lentejuelas. A este respecto recomiendo que os quedéis hasta los créditos finales, merece la pena: allí veréis al antiguo 007, prototipo de la masculinidad más rancia, embutido en un traje que da sonrojo verlo. Y todos bajo el delirio final de la inevitable Waterloo, esa canción que fue escogida la mejor de cuantas habían pasado por Eurovisión. (Ese festival ha caído, aún más, en desgracia para mí desde que supe que Los trenes de Tozeur de Franco Batiatto se había ido de vacío)

Al final se pone en solfa hasta al propio Olimpo, y no diré a qué me recuerda esa explosión de la fuente de Afrodita para que no se me tache de obsceno. Yo recomiendo esta peli como divertimento sin complejos y, si además os gusta ABBA, pues tanto mejor. A mí sí y, a falta de haber visto el musical de Mecano, espero que dentro de un par de décadas (si es que no siguen en activo) hagan uno sobre la Oreja. Aunque, ¿qué sería más interesante? ¿Uno sobre la historia del propio grupo, o una narración ajena ambientada con sus canciones, como esta? Voto por lo primero, ja, ja.

jueves, noviembre 20, 2008

Generación Teta.

Salía hace poco en el telediario la noticia de un plan para frenar el abandono escolar en nuestro país. La ilustraban, entre otros segmentos, llevando la cámara hasta un centro de Formación Profesional. Uno de los chavales se justificaba diciendo que en esas clases había más acción, más movimiento; en resumen, mucho menos aburrido que ponerse a leer un libro en clase. Por Libia, tiene toda la razón. El matiz es que el aburrimiento es muy relativo. A él le aburriría desmenuzar el argumento de Edipo Rey, tal cual hemos hecho hoy; a mí me aburriría, aparte de que me llevo muy mal con las máquinas, hacer piezas de coche como ellos, por otro lado un negocio en bastante declive.
La ministra de Educación (esa que tiene el pelo como Zerolo; no hablaré de la ministra fashion bajo cuya malhadada competencia están las universidades) pretende que quinientos mil alumnos regresen al cole para alcanzar el carro de Europa. ¿Querrán ellos? Yo lo tengo claro, que vaya quien quiera. Pero que vaya motivado. No tiene sentido forzar a personas que luego solo van a entorpecer, por no decir otra cosa, la clase. Eso es como cuando a mí me obligaron a seguir cursando Matemáticas más allá de sumar, restar y multiplicar, que es lo único que se me ha quedado (me olvidé de dividir, pero para eso está la calculadora) Si de verdad quieren alcanzar a otros países europeos, primero que cambien la mentalidad de la nación en sí...
Pero bueno, a falta de conocimiento uno siempre puede centrarse en el exterior. Como la polvareda que ha levantado la disco Pachá en Valencia anunciando el sorteo de una operación de aumento de pecho en una fiesta. Al final lo retiraron, pero es que era publicidad engañosa. No eran 4.500 euros para poner más tetas, sino de cirugía estética en general. Y lo de poner el título de Homenaje a la mujer tampoco es muy lúcido. Yo no me considero feminista (ni machista), pero hombre, digo yo que hay mejores maneras de homenajear a la mujer que exaltando sus pechos. Quizá todo esto sea una consecuencia indirecta del éxito de Sin tetas no hay paraíso.
Por lo que a mí respecta, hago propio la variante que lanzó un escritor hace unos días: Sin letras no hay paraíso. Para tetas ya tengo yo las mías, que según me han dicho son tan grandes o más como las de algunas féminas...

martes, noviembre 18, 2008

¿Cómo te llamas? AMAIA


Al margen de este chiste privado, que solo tiene sentido desde el punto de vista fonético, diré que hoy sale a la venta el primer disco en solitario de Amaia Montero. Ahora mismo me encuentro escuchando El viaje de Coperpott, y no hay color con su primer single. No es la Oreja, desde luego. No es que quiera restar importancia a Quiero ser; es una canción pegadiza, tanto que me he sorprendido a mí mismo entonándola en falsete. Que nadie se escandalice, yo por lo menos no idolatro a Mariah Carey, como ciertas personas que he conocido...

Pero no es la Oreja. Allí componían todos, algunos más y otros menos, pero tienen un estilo característico que ella, supongo que a sabiendas, rompe al menos en este primer tema. Esos aires flamenquitos me hacen pensar en una actuación de casino, estilo Celine Dion, con la gran diva embutida en un vestido ajustado, ahora que ha perdido quince kilos. Vamos, que va camino de convertirse en una gran dama de la canción española, pero no es la Oreja, por Libia. La canción es muy bonita, sobre todo para escucharla con la parejita, tumbados en la playa... A la verita tuya... Ja, ja.

Leyendo algo de información sobre el disco, veo estupefacto que dicen que ha dedicado una canción a sus antiguos compañeros. Y no es de esperar que los ponga a parir. Como yo tampoco puedo esperar a (censurado) el disco en cuanto pueda y desatar ese lado femenino tan aletargado. ¡Nos vemos en el karaoke!
PD- Vaya foto que he escogido... ¿Es como un éxtasis de Santa Teresa o que tenía a alguien debajo?

miércoles, noviembre 12, 2008

Spam literario.


El domingo pasado, con un poco de retraso completamente justificable, terminé de repasar la tercera versión de la novela que da nombre a este blog. No se si, como ciertas teorías que salieron en clase sostienen, el autor ha muerto; pero yo tengo claro que me debo a mis lectores, por pocos que estos sean. De ese modo, envié el borrador, no definitivo pero ya más a mi gusto, a una serie de amigos, familiares y compañeros; algunos de los cuales son parte activa en el libro, je, je. Por supuesto que yo no obligo a que se me lea. Nadie perderá mi afecto por no hacerlo, y comprendo que no todos tienen la suerte de tener tanto tiempo libre como yo. Es una novela, ya no novella al itálico modo, de 237 páginas más o menos; como dije en referencia al libro virtual, no estoy acostumbrado a leer en la pantalla. Estaré dispuesto a hacer excepciones, como con esa obra de Hopewell que confío podamos ver pronto impresa. En el caso de los Abrasadores, me conformaría con varios supuestos; por ejemplo, que los que hayan leído la primera versión ojeen los nuevos capítulos (el problema es que también en los viejos hay unos cuantos cambios); que quienes entren por primera vez en el universo abrasador se miren el episodio-prólogo a ver si les ilumina lo del Glory, Glory, Aleluya; y, quienes dispongan de impresora en casa, siempre pueden sacar algo merced a la versión Borrador, esa que no gasta mucha tinta pero da un resultado óptimo. Yo, por cierto, aún no tengo ese aparato en casa, aunque quizá pueda recibirlo en los próximos meses de parte de las siempre pías manos del periódico ABC.

Y, como la iniciativa creo que sea buena, voy a repetirla en otro ámbito, de menor esfuerzo en general. Excepto, eso sí, en comprensión. Seleccionaré algunas de mis poesías, tampoco es que haya mucho donde elegir; no quiero decir que sean las mejores ni las más representativas, pero tampoco deseo cansar ahora con un corpus extenso. También me gustaría enviarlo, por probar nada se pierde, a revistas de creación poética y cultura en general, webs, incluso presentarlas a un profesor de la carrera que es el crítico de poesía del Diario de León, y ha editado un ejemplar con los poetas cazurros jóvenes más prometedores, a su juicio claro. Y que nadie lo tenga por un intento de hacer la pelota, que su asignatura no es precisamente de las difíciles...

Para celebrar el fin de esa corrección, vuelvo a colgar la foto oficial del blog. Recordaré que este verano estuvimos a punto de renovarla, pero falló la pequeña abrasadora Espe, que tenía que batallar contra los exámenes de septiembre, algo que recomiendo poco tanto a mí mismo como a quien se halle en la tesitura.

martes, noviembre 11, 2008

... Y la otra.


Ahora que he acabado al fin de revisar la novela que da título a este blog, puedo proseguir con el comentario de esa película, aunque no será tan vívido como lo hubiera sido cuatro días atrás.

Hacia rutas salvajes, mucho más preferible el original Into the wild, está basada en un libro que a su vez se inspira en hechos reales. La verdad es que resulta complejo hablar de esta historia sin mencionar su desenlace, pero lo intentaré. Chris MacCandless (o algo así) era un joven de buena familia y mejores estudios que, en un momento dado, decidió donar veinticuatro mil dólares del ala para beneficencia y salir a recorrer el país con la sola ayuda de algunos libros, entre los que curiosamente no se hallaba ninguno de Kerouac o los beatniks, y una meta obsesiva en la cabeza: llegar a Alaska para vivir cual Cromagnon, eso sí, alfabetizado.

Solo con leer eso habrá quien deduzca que estaba pirado, aunque en realidad se trata de un personaje con matices. ¿Loco, iluminado, consecuente con sus ideas, hippie, Jesucristo? O quizá suicida en potencia, conscientemente o no. Por lo que se supone del relato, en realidad el detonante de tan drástica decisión fue el enfrentamiento con unos padres cabreados entre ellos y acostumbrados al materialismo, que no quieren (o no pueden) comprenderle. De esa manera, no sería tan en plan Jack London, sino la necesidad de huir hacia un lugar en ninguna parte, una especie de descenso a los infiernos que ni siquiera los melenudos de la vieja escuela con los que se topa son capaces de entender.

La figura del protagonista posee un aura de fascinación, no en vano él sostiene el dilatado metraje del filme junto a la aparición de un buen puñado de secundarios. Quizá Sean Penn, que ya tiene buena experiencia como director, podría haberse distanciado más del mismo, y no dejarse llevar por una mirada compasiva que en el tramo final se exagera un poco. A fin de cuentas, es un personaje con claroscuros: egoísta porque poco le importa el sufrimiento que está provocando a unos familiares hacia los que ha negado el perdón; que trata de ayudar a las personas a las que se encuentra en el camino, pero luego las abandona. Como un monje budista, tal vez, rechaza el apego humano y solo busca la compañía de una naturaleza salvaje que no necesariamente está dispuesta a protegerle.

El mejor fragmento, creo yo, es poco antes del final: su encuentro con un anciano, un senex que está ya de vuelta de todo. En el momento de su despedida, pretende adoptar al joven como si fuera el nieto que nunca pudo tener. El momento, de una tristeza desoladora, resume bien el destino final que ha escogido el vagabundo. Por cierto, por ese papel Hal Holbrook estuvo nominado en la misma terna que Bardem (y en un rol que es la antítesis del suyo...)

Y, bueno, no voy a hablar de la majestuosidad de los paisajes en los que transcurre la película, que ya por sí solos recomiendan su visionado. Y, en su compañía, tenemos fragmentos sueltos del propio diario de Chris, citas literarias y canciones de Eddie Veder que jalonan este viaje iniciático. Aunque no sea perfecta, es de lo mejorcito que se pudo ver en la última edición de los Oscar, y una pena que se marchara de vacío. Esto seguro de que, ahora que ya lo tiene como actor, Sean Penn acabará uniéndose al club de gente como Clint Eastwood, Mel Gibson, Robert Redford y demás intérpretes con buen tino para la cámara. Y eso pese a ser un grano en el culo para los académicos más carcas. Tiempo al tiempo...

sábado, noviembre 08, 2008

Una de cal...

Por fortuna, la visión de una película mentalmente subdesarrollada se puede compensar con la de un drama existencialista. No dije en vano lo de mi recomendación en negativo: no veáis El gurú del buen rollo, a menos que queráis ver cómo ha decaído la comedia en Estados Unidos. Si a una como Supersalidos se la considera una obra maestra, imaginad las peores...
No es que Austin Powers fuera una maravilla, pero alcanza categoría de clásico en comparación con esta sandez absoluta. Creo que Mike Myers debería replantearse su carrera, una comedia no puede basarse en una sucesión interminable de gags sobre penes y pelotas (me hubiera gustado contar el total) En manos de otro tipo con humor menos infantil, esta peli podría haber sido una pulla brutal contra esos charlatanes que venden espiritualismo de fast-food. Aquí no, la trama es de un idiota que no se puede sostener, y encima ambientada en el mundo del hockey sobre hielo, algo que no tiene mucho auge en este país.
Ni siquiera Ben Kingsley se libra de chistes de pedos y cosas así, ¿y sabéis cómo se llama su personaje? El gurú Tócamelapinga. Oh, ja, ja, qué agudo. La culpa la tengo yo, por ver eso pese a que estaba advertido de lo mala que era. Ni siquiera voy a molestarme en buscar una foto suya. Prefiero esperar a que os hable de la siguiente película, que esa sí merece la pena y podría verla dos o tres veces, pese a su longitud: Hacia rutas salvajes, de Sean Penn.

miércoles, noviembre 05, 2008

Cumpleaños abrasador.


Aunque quede poco del día 5, no quiero pasar por alto el felicitar a la jefa de todos los Abrasadores habidos y por haber, mi prima Car. Seguro que el gobernador de Libia acompañará sus pasos allá por esas tierras sureñas a las que espero poder ir este año que viene para tomar un té moruno y seguir batiendo récords del Wii Fit.

Happy Birthday, Tis y Car forever!!

lunes, noviembre 03, 2008

Innecesario epílogo.


Como no pertenezco a ninguna secta friki, no necesito ser ortodoxo y afirmo que el episodio tercero de Star Wars, La venganza de los Sith, no solo es un gran colofón a la saga, sino la mejor y más madura película de todas. No llego a comprender, supongo que serán motivos económicos, por qué The Clone Wars se ha estrenado en cines si parece más un capítulo de TV alargado. Como sea, no es tan mala como dicen pero no aporta nada nuevo. Es innecesaria, y demasiado infantil sobre todo comparado con su predecesora.

Cada vez que intentan meter a algún personaje para atraer a los niños, hay que echarse a temblar. La padawan Ashoka Tano, que debiera llamarse Masoca, es algo menos pesada que Jar Jar Binks, pero aún así irrita lo suyo, con sus palabros como Pestosito, Erredosito, etc. ¿Y qué decir de Jabba el Hutt Jr.? Ja, ja. ¿Y el tío de Jabba? ¿Puede haber homosexuales en esa especie? El monigote de Anakin, eso sí, es mono, no tanto como el actor original. Las escenas de acción son buenas pero se echa de menos, como fondo, la música de Jhon Williams. Solo se recuperan unos pocos temas suyos, y de forma distorsionada.

Así que no hay mucho más que decir. Que se puede ver, pero que es totalmente innecesaria. Ya que Lucas no quiere hacer la tercera trilogía, espero que la próxima vez que rueden algo de esto para el cine, si es que llega ese momento, merezca la pena. Que el chicle no se puede estirar tan hasta la saciedad.

domingo, noviembre 02, 2008

Foto Latín Vulgar



Quaeso ut dicas mihi si imagines discipulorum cum magistro bene recepisti.Omnia tibi prospere procedant. Vale et salve.
(Nota- Para la traducción, se recomienda utilizar un diccionario de latín. Yo todavía estoy en ello, supongo que porque me he levantado algo espeso y de un humor lamentable. Esta es la célula filóloga, falta Santi, pero bueno, me lo sabrá perdonar. ¿No es entrañable? Podríamos hacer una especie de Latín Vulgar Musical...)

sábado, noviembre 01, 2008

Horror adolescente.



Ayer por la tarde, la cosa empezó surrealista. Estaba yo en los soportales donde la catedral, a resguardo de la lluvia, cuando un grupo de niñas pintadas, más que disfrazadas, con motivos de Halloween vinieron hacia mí. No querían hacer el típico ¿Truco o trato?, sino bailar alrededor de mí El corro de la patata. Pues menuda gilipollez, ¿es que no ven películas americanas? Supongo que las brujitas del pasado habrían bailado alrededor de un macho cabrío o un falo...


Por la noche, fuimos a un sitio llamado, valga la redundancia, El sitio. Estaba decorado con telarañas y algún bicho de goma, amén de una camarera vestida como la Bruja Mala del Oeste. Nos pusimos a jugar al Monopoly, algo que no recuerdo cuándo fue la última vez que lo hice. Era versión ciudades de España; León no aparecía, pero el escalafón más bajo correspondía a Ceuta y Melilla. Y, de hecho, esas fueron las únicas ciudades que tuve en propiedad. No os riáis, creé un imperio norteafricano con sendos hoteles, digamos el Meliá Don Pepe y el Meliá Don José, y ay de quien cayera allí sin tener patera con la que escapar. Pero bueno, bien es sabido que ese juego es interminable, así que me quedé sin saber si podría convertirme en todo un especulador y aprovecharme de las hipotecas de los otros.


Al volver a casa, decidí ver una película de terror. En mala hora, porque hay algunas series B que al menos entretienen; pero esta ni eso. El argumento era demencial: unos murciélagos, tan de goma como los del bar, que mordían a la gente y les convertían en ¿vampiros? o ¿zombis? En fin.


No se por qué, me levanté pronto y tuve una experiencia mucho más terrorífica, asistiendo a la catarata de tópicos y moralismos de High School Musical, la peli que pusieron en Cuatro, en teoría para niños. De entre los múltiples temas y subtemas que se plantean, todos desde un ámbito conservador (no en vano está rodada con el apoyo del estado de Utah), me hizo gracia el de enfrentar la educación física, el gran pilar de la educación nazi, con el mundo del arte. Claro, hay que ponerse en situación: el niñato ambiguo y maquillado, teniendo que decirles a sus compañeros del equipo de baloncesto, una versión light del San Luis Gonzaga, que se va a poner a cantar baladitas. Eso sí, al final todos tan contentos, ya sean más buenos o más malos.


Creo que Paco tiene razón, hay que encontrar a un nativo yanqui, a ser posible, para que se encargue de la traducción de El diez por ciento. Podría tener éxito allí, aunque nadie cante. Si alguien conoce a algún candidato, que me lo diga por favor. Salvando las distancias, noté algún paralelismo entre el argumento de la peli y aquel curso mío en Maristas, en el que triunfé haciendo de Julito Iglesias (y de Bill Clinton, y del guiñol de Hilario Pino...) Claro que eso tenía menos gracia, porque era play-back. La espina que se me quedó clavada fue no haber ganado también en el Trivial. Pero eso no fue culpa mía. San Marcelino Champagnat se hubiera horrorizado de haber visto cómo el nombre de ese juego era prostituido con la complacencia del hermano Salva. Y, en vez de mostrar nuestra sapiencia, quisieron que nos encestaran gominolas en la boca y paridas semejantes. Y, lo peor de todo, hacían preguntas sobre el colegio. ¡Y a mí no me tocó la de cómo se llama el profesor José Ignacio Maés Domínguez! En fin. Quizá en otra vida pueda ganar, y también mover las caderas con mi pelo recién planchado por los duendecillos mágicos.














viernes, octubre 31, 2008

Fin, por ahora.


He terminado, un mes después de lo previsto, de escribir la nueva versión de Los Abrasadores CBP. El retraso es justificado: una operación con un largo post-operatorio, estancias en Madrid para preparar la mudanza, el comienzo de las clases con sus jornadas partidas... Bueno, tampoco se puede decir que hubiera prisa. Pero es bueno ponerse plazos, de lo contrario la pereza se hace fuerte.

Bueno, he terminado entre comillas. Falta, en lo esencial, la corrección del último capítulo, el más largo, creo, y también el más fantasioso. He creado ahora un clímax que considero que se adecua a lo que estaba buscando. Luego ya está en manos de quien se lo lea el juzgarlo, aunque para ello tenga que gastarme en fotocopias toda la pasta de la que hablaba el otro día. Por lo menos ese es un gasto que merece la pena.

Y ahora os dejo. Hace un tiempo muy desapacible, muy de Halloween, je,je. Saldré un rato esta tarde y por la noche está por ver, en todo caso a partir de ahora espero diversificar un poco mi escritura y, aparte de la poesía que sigo colgando, meterme en renovar asimismo viejos guiones y probar con el relato.

Arriba cuelgo la foto de una película que vi ayer y me gustó, que no se diga que todo el cine español es igual.

jueves, octubre 30, 2008

Queen.

Yo no creo que la gente se sorprenda de las declaraciones que ha hecho la Reina sobre los gays. ¿Qué esperaban? ¿Que se pusiera una bandera del arco iris a modo de capa y se subiera junto al Rey y Hugo Chávez a una carroza del Orgullo a desmelenarse? Lo que sí sorprende es que las exponga en público, cuando siempre había tenido fama de discrección, a diferencia del marido, tomado cuando menos por crápula (un alcalde republicano dixit, y por ello lo han llevado a jucio esta misma semana) No soy yo de los que van quemando efigies de los reyes, gesto de dudoso gusto pero que no debiera estar penado, sin embargo veo curioso este hecho: si pusiéramos de presidenta de la República a Ana Botella o Esperanza Aguirre, no habría mucho cambio.
Y eso que la Reina es de Grecia, ¡cómo ha degenerado ese país! Hace unos 7000 años, la homosexualidad debía ser como una asignatura más del cole, aunque luego se casaran. Claro que su misoginia rampante ayudaba mucho a esa consideración. Les molesta mucho el uso del palabro matrimonio, pero no se dan cuento de esto: el significado de las palabras también evoluciona. Probad a ver, si no; coged un diccionario de los años 50 y otro actual... No hace falta irse a echar la siesta a las clases de Semántica vespertinas para saber eso. Tampoco ser ducho en Latín para deducir que matrimonio viene de mater, pero esta etimología no tiene por qué atarnos. Las palabras no son más que una mera convinción, un pacto que mantenemos los humanos. Y si tres cuartas partes de la sociedad no ven problema en llamar matrimonio a la unión entre dos personas del mismo sexo, pues oye...
Lo que la Reina está mereciendo es que alguno de sus nietos o nietas quiera usar precisamente ese derecho al matrimonio. Y que ella viva para verlo, claro. Pero lo dudo. Aunque así sucediera, ya se ocuparían de taparlo, que para ello tienen toda una cohorte de jueces pelotas y políticos cómplices. Pero bueno, me da igual, no pienso leer su libro. Prefiero leer los de sus paisanos, esos filósofos maricas de hace varios milenios.

miércoles, octubre 29, 2008

Libros electrónicos.



Salió en el telediario de anoche, el de Iñaki, una noticia acerca de libros electrónicos: según las inevitables encuestas, dentro de diez años se venderán más ejemplares de este tipo que los de papel de toda la vida (bueno, de toda nuestra vida, porque en el pasado fueron de papiro, piel y otros materiales) Cuesta creerlo, pero quién sabe; mirad lo que le pasó al VHS, del que aún almacenamos decenas de cintas.


A mí me gusta llevar un libro físico como compañero de viaje: cogerlo, ojearlo, tirarlo por ahí cuando ya estás harto. Incluso cuando ya es viejo o desgastado, el color y la textura que va adquiriendo tienen un encanto espacial. En fin, supongo que soy un romántico a ese respecto.


Pero, eso sí, soy consciente de las ventajas que tendría ese sistema. Para empezar, aligerando espacios; y, en las mudanzas como la última que llevamos a cabo, no tendríamos que deslomarnos transportando tochos. También es cierto que así tendrías más variedad de lectura. Al poder almacenar cientos de libros, si te apetece leerte un cuento, o luego una poesía, quizá un capítulo de novela... Todo es posible. Y en vez de los 20 euros de marras, algo más económico y con mayor capacidad de selección.


Lo que pasa es que, romanticismos aparte, yo aún no me acostumbro a leer libros en pantalla. De lo contrario, ya habría hecho lo propio con la novela que me envió Hopewell. Conste que la leeré, de un modo u otro. Ahora bien, para quienes queremos ser escritores (de manera profesional, me refiero) esto puede venirnos muy bien. Fijáos, ahora tengo casi 250 páginas de la nueva versión de Los Abrasadores. Luego tendré que sacar fotocopias si quiero que la gente me de su opinión y esa gente no está acostumbrada a leer en pantalla como me sucede a mí. Por no hablar de si quiero enviarla a alguna editorial... Con los libros virtuales, adiós papel y sobre todo adiós gastos de ese tipo. Por lo tanto, no voy a hacerle ascos no sea que mi futuro dependa de ello...

lunes, octubre 27, 2008

La película del conejo.


Que nadie piense mal, no me refiero a Diario de una ninfómana, sino a Donnie Darko. Si hablo de esta peli es porque en su primer visionado no la entendí, y ayer pues un poco más. Es enrevesada, críptica, todo lo que queráis, pero no creo que eso la haga mejor. Claro que hacer películas raras tiene sus ventajas. Ante las críticas, el director puede blindarse alegando que los espectadores son tontos y por ello no han llegado a entenderla. Tiene un aire a lo David Lynch, lo único que Richard Kelly todavía no ha llegado a la categoría de genio del cine. Tras hacer este clásico de culto, con todo lo que ello conlleva, dirigió una peli que parece aún más rara, y aquí ni siquiera se ha estrenado.

En realidad, es inclasificable. Pese a sus guiños a Stephen King, Posesión Infernal y Halloween, no es de terror. Habrá a quien le asuste, pero todo se limita al mal rollo del tío disfrazado de conejo. Quizá un thriller, pero a mí me aburrió. Vale, no ayuda el que anoche tuviese algo de sueño atrasado. Tiene sus cosas de ciencia ficción, de viajes en el tiempo y esas disquisiciones que invitan, a quien le interese, a un segundo o tercer visionado. Funcionan bien, a mi gusto, los elementos de sátira, sobre el típico colegio americano y la típica familia americana, el típico charlatán americano , bla, bla. Demasiados ingredientes en la coctelera, imagino.

Pero bueno, quizá me equivoque yo, como en la peli de Batman, aunque lo dudo. Cada vez que me acuerdo de los parlamentos del Joker (La locura es como el caos en el mundo que cae en el aire de no se qué leches), más me acuerdo de Tim Burton. Aunque, ¿quién de los dos vaqueros mariquitas estaba más pasado? ¿El rubio este, o el moreno haciendo la de Donnie Darko? Habría que analizarlo. Como sea, no creo que lo intente por tercera vez. De hecho, creo que si no fuera por el conejo gigante ni siquiera me acordaría de ella. Ja, ja.

viernes, octubre 24, 2008

Cumplir un año menos.


No, ese es el título de una canción del último disco de LOVG. En realidad, es cumplir un año más, y eso es lo que he hecho esta semana pero ni me he enterado. No lo siento, desde luego. Ni física ni mentalmente, aunque el número siempre impone. Tampoco es que haya tenido mucho tiempo para reflexionar, dado que han sido unos días bastante cargaditos tanto de clases como de conferencias que no son sino apéndices de las clases, sobre las diecisiete variantes de un proverbio tuareg o la evolución lingüística en Guinea Ecuatorial.

Este fin de semana, en un primer momento, pensé en pasarlo en parte en Madrid. Pero, cuando ya empiezo a dudar bastante de que me llamen para el concurso, no me apetecía regresar en un nuevo viaje relámpago, por mucho interés que tuviera en la causa que me llevara. Además, en el último mes ya me he saturado un poco de capital y algunos de mis compañeros de allí han decidido venirse a León estos días... Ayer ya estuve con el pronto colega bloguero Josh Royal viendo un concierto de una nueva banda que promete pegar mucho, Russian Red. Y en el Albéitar, así que yo asistí por la jeta o quizá no tanto, que el dinero de la matrícula lo justifica. Es mi recomendación de la semana (sí, se que hace bastante que no las actualizo)

De momento aquí no me estoy aburriendo, en tres semanas he salido con tres grupos distintos y confío en que con los filólogos vuelva a quedar pronto, porque lo pasé muy bien y espero que ellos también. Si la última vez puse una foto nuestra de cara, ahora pondré una de... espaldas, jeje. Nos la tomaron por traición cuando bajábamos a la Santa Sed, creo. Me hace gracia, parecemos la Resistánce filóloga marchando hacia un futuro incierto. ¿Quién sería el/la bromista?

domingo, octubre 19, 2008

Y, esta vez, virus.


La primera vez que los compañeros de clase quedamos para salir, tuve que excusar mi presencia por culpa de una gripe que me pilló nada menos que en el centro de las Navidades. ¡Pues ya es mala idea! Tengo unos virus muy diligentes, todo hay que decir. Como no quieren que me pierda clases, siempre atacan en fin de semana o vacaciones. Por suerte, no pudieron boicotear la salida filóloga del viernes pasado. Y confío en que tampoco fastidien mi cumpleaños, ya que parece que mañana estaré mejor.

Ahí os dejo la foto que da fe del evento. Es en la Santa Sed, ese lugar donde las mujeres siempre me ganan a beber torres. ¡A practicar se ha dicho! (Pero hoy no...)

martes, octubre 14, 2008

Contrición.


Estoy leyendo un libro de Stephen King, se llama precisamente Mientras escribo, que es el estado en el que me encuentro yo ahora mismo. Y es un gran libro, no importa lo que digan por ahí, Hopewell y yo sabemos que King es un buen autor. Y esto no es una novela, sino una recopilación de vivencias de su formación como escritor, etc. Dice que, pese a los mitos, ser alcohólico no ayuda a la creación, y él sabe de qué habla. Sin llegar a tanto, yo sí me arrepentí un poco de los excesos del pasado sábado, todo sea cierto que tan solo fue una excepción, y no la norma general. Como el curso aún lleva poco y puedo aprender de mis errores, he hecho acto de contrición confiando en que en lo sucesivo utilice más la Vía del Medio, incluso en esas previsibibles visitas a Casa Benito. Eso sí, cuando de verdad me llegue la foto de la party la colgaré.

El libro también habla de métodos de escritura. Yo creo que voy a iniciar uno la semana que viene. Ayer quise escribir en el blog, pero no estaba de humor. Los martes y miércoles (aunque hoy no) me veo forzado a regresar a la facultad a las cinco, para una clase que no es de mi especial predilección, y que repite casi al dedillo muchos conceptos ya aprendidos en el curso pasado. Si a mí no me gusta ir a clase después de comer no es que porque me eche la siesta o me quede viendo Lalola, sino porque ya en verano me acostumbré a escribir (o repasar lo escrito) a esa hora, y ahora me encuentro en el capítulo final de Los Abrasadores que me gustaría acabar este mes. Como la opción de pirársela solo es posible por causas de fuerza mayor, creo que lo mejor será que coma allí, algo ligerito, y luego me quede a esbozar en los cuadernos cosas para pasar luego a limpio; a saber, pues escaletas de guión, diálogos, poesía o demás. En llegando los exámenes, también me será útil ese rato. Y, pese a que no me gusta mucho trabajar en biblioteca, quizá me vea forzado a tenor de algunos humanoides que andan sueltos por el campus pero no desentonarían en un zoo.

La estupidez es la base de una buena y divertida película que vi anoche para olvidar la Semántica: se llama Idiocracia, y dirige el creador de aquellos monigotes, Beavis and Butt-Head. La trama es que un soldado, no muy listo, es hibernado y despierta dentro de 500 años, donde todo el mundo es gilipollas integral y, por tanto, él un genio. Quizá, en esos tiempos muertos entre clases, desarrolle yo alguna idea parecida. Por ahora, acabaré de una vez con la novela.

domingo, octubre 12, 2008

Si esto es un hombre...


Aquí estoy, con mi pijama, que no es a rayas pero sí azul. Es una desgracia tener que aguantar estos días, cuando necesitas dormir y no puedes. Hoy me desperté escuchando cómo la pareja de enamorados otoñales de abajo ponían el coñazo de desfile ese. Por ello, mi deshidratado cuerpo os escribe unas líneas para celebrar que este fin de semana inaugura el nuevo curso social en León. Mi resaca ha vuelto de vacaciones, y con ella algunos excesos que deben de ser limados. Claro que iba sobre aviso. Se sabe cómo se entra en los cócteles entre amigos, pero no cómo se sale...

Ahora siento una rara sensación de nostalgia post-coital, así que lo mejor será vegetar hoy en la medida de lo posible y ya mañana organizar este piso que gobierno durante pocos días. Por cierto, si me llegara alguna foto en la que salgo con una guirnalda de flores postizas del chino en la cabeza, con una resemblanza al Baco de Caravaggio (y como tal bebí), supongo que tendré que colgarla, aunque no salga tan en plan modelito como en las anteriores. Era una fiesta hippy, en teoría, aunque fuera con flores del chino. ¿Para cuándo una fiesta de togas, como en el clásico Desmadre a la Americana, ese que aún no he visto? Habida cuenta de que la anfitriona era americana, todo es posible.

En fin, será mejor que deje esto antes de que diga algo que no quiera confesar. Ayer no era mi cumpleaños, pero lo será pronto, aunque ya me estrené en ciertos sentidos. Hum... Quizá me sentó mal ese bizcochito con una extraña crema blanquecina en su interior. Me las piro, que ya voy a decir cosas inconfesables.

viernes, octubre 10, 2008

Apuntes literarios.


¿Alguien conoce a ese autor francés que ha ganado el premio Nobel? A mí no solo ni me suena, sino que ni siquiera se escribir su nombre. Supongo que porque presto más atención a los autores muertos antes que a los vivos... No se, la verdad es que me importa más bien poco ese premio, ninguno de los autores a los que sigo lo posee. A quien es probable que no se lo concedan, de seguir ese camino, es al escritor de El niño del pijama a rayas.

Una de las críticas que se hicieron a Los Abrasadores fue la de que no estaba muy claro a qué público se dirigía, entre el infantil-juvenil y el adulto. A decir verdad, esa duda la he creado yo, y a conciencia. Me gustaría, puestos a pedir, que lo leyeran desde niños con nivel de lectura algo avanzado hasta viejos jubilados con mucho tiempo libre. Aunque, claro, si he de escoger un público potencial, diría el de los adolescentes como los que protagonizan el libro. Claro que hay niños que, en vez de Harry Potter y las vampiras de los huevos, leen a Sartre o a Marx. Cada uno con su grado de madurez...

Solo me hace falta ver esa nota del editor en la contraportada, tan en plan buenrollista (estimado lector, estimada lectora...) para saber que algún tipo de engaño hay. Dice: "Este libro no es solo para adultos, también es recomendable que lo lean niños a partir de trece años" ¿Cómo? No es que sea recomendable, es que este libro es para niños de trece años. Es juvenil, tirando a infantil. Que no os engañe el hecho de que, allá por Madrid, podáis verlo en manos de ejecutivos trajeados. Yo no soy tonto, que dirían. Por tanto, me sobra este otro comentario: "Creemos que es importante empezar esta novela sin saber de qué se trata" Eso valdrá para niños de ocho años como el que la protagoniza, pero un lector con cierto bagaje cultural, al ver el título, la portada y el hecho de que se desarrolla en Berlín durante los años 40, ya sabe de qué va el rollo y quizá incluso cómo puede concluir. Luego aquí hay un engaño por parte de los de Salamandra para vender más (cosa que han conseguido) Esta novela-cuento debería ser vendida en el virreinato en el que Oli y yo gobernamos durante algunos meses, sin necesidad de que algún padre censor fuera a meter sus narices en el libro (tan solo hay un caso de adulterio, pero ni se percibe)

Porque, sí, es un cuento: con su didactismo, su moralina, sus personajes arquetípicos a los que no se molesta en poner nombre (Padre, Madre, Abuela) y ese previsible final infeliz. Es sencillo deducir el secreto de su éxito: ligero de peso, letras grandes, capítulos cortos, facilidad de lectura. Todo ello lo hace perfecto para leer en el metro o en el tren. También ese desenlace que provoca un pequeño malestar en el lector, para que luego vuelva a las preocupaciones de su rutina diaria. La verdad, yo no se si existe una fórmula infalible para un best-seller o es algo que va por modas. El tema del Pijama no es nuevo. Recordemos las bufonadas de Roberto Benigni en La vida es bella, etc. Lo que me sorprende es que a ningún escritor español se le haya ocurrido alguna idea tipo El niño maqui o algo por el estilo... Ja, ja. Vendo la idea.

Así pues, vosotros mismos. Si queréis leer el libro, no perdéis nada. Incluso alguien que no lea jamás podría hacerlo con gusto. No es una mala historia, pero tampoco una obra maestra, como no suelen serlo por regla los números uno del ranking de más vendidos. Quizá sea yo que no soy lo suficientemente... sensible. Je, je.

miércoles, octubre 08, 2008

Casting.


En estos casos primerizos toda precaución es poca, por ello llegué con tres cuartos de hora de adelanto a la estación de José Isbert en Ciudad de la Imagen. No confiaba en la ligereza que demostró, valga la redundancia, el Metro Ligero; tuve que pagar un euro de más por un trayecto de apenas cinco minutos, en fin... Durante ese lapso, aproveché para repasar mentalmente aquellas preguntas que pensé podrían preguntarme, aunque no acerté mucho.

En el edificio de Europroducciones, la primera remesa de aspirantes fuimos conducidos por una simpática, jeje, ayudante de producción hacia una salita para rellenar formularios. Yo tenía el numerito 4, así que pasé con mi compañera de fatigas 3 a hacer el casting. La verdad, creo que ella se llevó la peor parte. A veces es difícil distinguir un casting de una entrevista de trabajo (comparten esencias comunes), y a ella la conminaron a que se vendiera, por así decirlo, como aspirante al concurso. Y, encima, la hicieron cantar, y yo ya estaba temblando. No es lo mismo imitar los gorgoritos de las Orejas Leire-Amaia en tu soledad que ante tres féminas desconocidas.

Pero no, amigos. Yo confesé que no había estado en ningún concurso, aunque mi familia sí que tiene experiencia en ganar premios. Hay cierto tipo de preguntas retóricas que me tocan los huevos. ¿Que si me pondría nervioso en el concurso? Pues claro, como todos, pero mucho menos que durante el casting. Al fin y al cabo, al concurso ya vas con la seguridad de estar admitido y, en el peor de los casos, por lo menos tienes los quince warholianos minutos de fama. Yo alegué, y es cierto, que la vergüenza la he ido perdiendo poco a poco a través de cortos, vídeos de Youtube, ejercicios de la escuela de cine, etc. Y que me gusta la mecánica del concurso porque requiere una buena base de vocabulario y la agilidad mental necesaria para saber usar cada término en su momento oportuno. A mí solo me preguntaron que si me atrevería a contar un chiste en el programa. Y sí, claro que podría. Solo que tendría que aprenderme alguno bueno, o improvisar alguna imitación de Chiquito de la Calzada. No creo que valga el del perro Mis Tetas que sugirió Santi...

Eso sí, acerté las cuatro palabras del Password. Mi compañera solo acertó una, no se si es que yo me expliqué mal. En todo caso, juzgad vosotros por mis pistas:

Extremadura-Ciudad-Capital-Teatro

Ciudad-Musulmana-Islam-Orar

Lluvia-Mojarse (no recuerdo qué mas dije, hum... ¿Objeto?)

Quien acierte se lleva una bolsa de Jumpers.

En fin, que tendré que estar al loro. Para ser mi primer casting de concurso, no salí disgustado. Y ahora, ahí os cuelgo otra foto del pelo-cazo, recién mandada desde el país de los duendecillos peluqueros.

martes, octubre 07, 2008

Cambio radical.


A la espera de poder contaros lo del casting (hay algunos apuntes pendientes...), por ahora cuelgo una consecuencia de mi fugaz estancia en Madrid. Unas manos habilidosas, y una plancha no muy sofisticada, consiguieron domar mi intratable pelo. He ahí el resultado. No se si os gusta. A mí sí, luego si me cogen para el concurso este será el look que pida al Rupert de turno. A pocos euros que gane, supongo que me dará para comprar mi propio alisador y así ser una especie de Zac León de vuelta no al High School, sino a la Filología (siempre he pensado que High School Musical es el reverso luminoso de El diez por ciento) He colgado algunas fotos parecidas en el Facebook, a la espera de que los duendecillos mágicos me envíen aquellas que restan...

sábado, octubre 04, 2008

Dos añitos.


Eso es lo que cumple este blog el domingo que viene, y voy a ir a celebrarlo en la ciudad que lo vio nacer: Madrí. ¡Felicidades! De momento solo quiero reseñar la fecha, ya escribiré una buena crónica sobre todo este fugaz viaje a la capital, casting incluido. Y que cumpla muchos más...

jueves, octubre 02, 2008

¿Pero esto es la Universidad?

¡Qué futuro tan poco prometedor se pinta a los jóvenes! No tenemos trabajo, y encima la calidad de nuestro semen es mala, aunque depende de en qué zona (para quienes vivimos en apacibles ciudades no contaminadas, y tampoco damos por ahora uso productivo a nuestro semen, no hay problema) Parece tontería, pero oye, junto a la de concursante televisivo, donante de semen puede ser una buena ocupación para ir sacando unos euros.
Para que no nos agobiemos, en la Universidad de León han decidido divertirnos. Se han celebrado unas jornadas de Bienvenida al Estudiante, de las cuales supongo estaré excluido. Una pena, porque eso de montar un barquito hinchable, de esos en los que solo los niños muy pequeños se suben, pues oye, tiene su gracia. Habría que decirle al nuevo rector que mejor lo dejaran para época de exámenes, ya que botar contra las paredes tiene que relajar más por entonces. Como sea, es más sano que una espicha (aunque lo más divertido sería ir primero a la espicha y luego al barquito) Yo, al menos esta semana, creo que reservaré la pasta de esos saraos para ir a Madrid a tener la oportunidad de ganar bastante más. Como el calvito que concursó hoy, qué honesto: dijo que quería el dinero para irse de juerga pero el pobre no se llevó nada. Yo, más generoso, diría que lo quiero para irme de juerga con mis compis de Filología, eso sí, con los de mi curso, que son pocos.
En fin, demos por buena esta primera semana de curso, que abriga un sentimiento esperanzador respecto al desarrollo del mismo.
Y el domingo que viene... ¡Segundo aniversario de este blog! ¿Lo celebraremos con algún cónclave? Ja, ja.

miércoles, octubre 01, 2008

¡Happy Birthday!


Aunque el día casi se haya terminado, no me olvido, no; de hecho, ya le felicité en su Facebook, pero este blog no quiere quedarse atrás. Así pues, felicidades sean dadas, Mr. Oliver. La foto me la mandó él, y está bastante mejor que la del Facebook jaja... Y que nos veamos quizá este domingo en un nuevo e inesperado cónclave de comienzo de curso.


PD- Mañana es posible que abra la nueva temporada de mi blog poético, con la segunda parte de un poema que os gustó bastante: Fantasmas.

martes, septiembre 30, 2008

¡A la tercera!

Hay gente que no lleva muy bien esto de volver a clase, y eso lo pude comprobar esta mañana en el bus, cuando un chaval tuvo que salir de súbito a echar la pota en una papelera (¿resaca?) Por suerte, yo afronto el nuevo curso con el doble de entusiasmo y relajación que el anterior. Esta tarde estuve siguiendo los mismos ritos que en verano, con un poco más de frío. En compañía de un par de colegas de los pocos que se han quedado en la ciudad o la comunidad, tomamos algo después de que yo hubiera entrenado un poco más al Password, jeje. Sería un juego interesante para practicar en Casa Benito, ¿no? En todo caso, confío en estar en Madrid para el sábado. Aunque pierda un día de clase, si gano pasta podré invitar a toda mi (reducida) clase a tomar unas tapas, profesores incluidos. Y ahora os dejo, confiando en que mi próxima entrada pueda ser un poco más extensa. Tendré que dedicarle un poco de tiempo también al Facebook, que ya he visto que los vuestros están bastante completitos. Por cierto, si mañana me olvido (aunque lo dudo)... ¡Feliz cumpleaños, Oli! Parece mentira que hace dos años ya creáramos nuestros respectivos blogs. Y confío en que al tuyo le quede mucha vida aún, pese al parón momentáneo.

lunes, septiembre 29, 2008

Password.

Aunque mañana empiezo las clases, voy a regresar a Madrid por muy poco tiempo gracias a una buena oportunidad que me ha brindado el amigo Josh Royal. Yo no veo mucho la tele, pero sí me interesa la posibilidad de ganar una cuantiosa cantidad de dinero en poco tiempo (y, a ser posible, sin hacer mucho el ridículo)
Gracias a él, esta mañana me llamaron de la productora del concurso Password (en Cuatro a las 18:45, L-V) Yo andaba por la biblioteca, soy consciente de que allí está prohibido usar el móvil, algo lógico pero que yo me salté a la torera. El casting es el próximo lunes a las diez de la mañana en Ciudad de la Imagen. Y esta tarde, como resulta obvio, me puse a ver el programita de marras.
Es como el Tabú, más fácil incluso aunque con la presión de las cámaras y el dinero en juego. Cuando salieron los dos primeros concursantes me desanimé un poco, porque parecían un par de culturistas, aunque al final ganara el más feo. El tercer chico, que fue quien mejor lo hizo, ya era más normalito. Aunque al final la cagó, y no se llevó diez mil euros por una pifia tal que seguro que en Zaragoza le tiran al río de cabeza. Eso sí, el maquillaje les hacía ganar enteros también... Ja, ja. ¿Por qué no nos maquillaremos los hombres? Se lo propondré al Ministerio de Igualdad.
Bueno, pues nada, no voy a contar mucho más porque tengo que hacer los bártulos y estoy nervioso cual nene antes de volver al cole. Gracias a Josh, y espero que nos veamos antes de ese momento decisivo. Mi familia tiene cierta experiencia en los concursos televisivos, y me gustaría continuar esa tradición. Si me preguntan que para qué quiero el dinero, les diré que para invitar a unas rondas de tapas en el Húmedo...

jueves, septiembre 25, 2008

Facebook

Siguiendo los sabios consejos de Josh, aquí está mi nuevo experimento:

http://www.facebook.com/profile.php?id=538566171

Espero que sea duradero al igual que este blog!!

PD- No se me repitieron los tacos.

martes, septiembre 23, 2008

¡Feliz Día de la Bisexualidad!

Creo que es el primer mensaje que escribo desde un locutorio, nada menos que uno en la populosa Gran Vía. Por ello, no será muy largo. En la plaza de Callao, están regalando pinchos de pera y manzana, carne y pescado. ¿Lo pilláis? Je, je. A mí solo me han dado un folleto, por ahora, pero tengo que volver, a la fucking FNAC y quizá a una friki exposición de Star Wars en el Corte Inglés. Como sea que me importan un carajo las conversaciones vía telefónica de aquí atrás, me he puesto el flamante iPod que Paco me regaló con tan buen tino, y os escribo unas líneas.
Solo quiero decir que, pese a los rigores de la mudanza, me estoy tomando esto un poco como unas pequeñas vacaciones antes del curso, y por ello estoy contento, además he conseguido escribir un par de poemas, la sinopsis del desenlace de los Abrasadores, etc. Vamos, variadito y bien aprovechado. A aquellos a quienes no os he visto aún, espero hacerlo pronto. Y el pisito... Cuatro años de existencia, nada menos. Si esas paredes hablaran, jeje. Pues eso, feliz día, aunque por desgracia no haya podido celebrarlo en León.
Ciao.

jueves, septiembre 18, 2008

¡Me las voy!

Queridos amigos, quizá este blog se vea interrumpido por una semana, dado que no se si en Madrid aún disponemos de Internet. Siempre me queda la opción de que algún piadoso vecino lo comparta conmigo, de ir a un Starbucks o similar o, en el peor de los casos, ir a ese locutorio de la Gran Vía donde hordas de niñitos me atronaban con sus simiescos (y homofóbicos) gritos. Seguro que encuentro alguna opción.
Por cierto, he estado escuchando una canción que suena ahora un huevo... Una tal I kissed the girl (Yo besé a la chica, por si es necesario decirlo) Nada raro, si no lo cantara... una chica. Si no me acuerdo de dedicarle una entrada, decídmelo, please.
¡Feliz fin de verano!

La educación no entiende de físico. (II)

La verdad, ahora mismo no tengo muchas ganas de hablar sobre la torda camarera del domingo, pero dije que así lo haría, luego voy a tratar de cumplir, aunque no me extienda.
En un bar al que no solemos ir, del cual no daré el hombre porque tampoco tengo intención de hacerle mala propaganda, pedimos un corto y una caña. Nada espectacular, eso seguro. Había dos camareras cortadas por el mismo patrón de mujer-florero (u objeto), con escote hasta el ombligo y tetas de esas que quieren ser imán de viejillos garrulos como los que estaban allí cuando entramos. Y, ya que pareciera que nosotros también somos imán para la gente, el bar se llenó y nos fuimos a charlar a una barra un par de metros, que no ocho, más allá. Al ir a pagar, porque honradez nos sobra, nos sorprendió ver la cara larga, afeada por ello, y los gestos de la camarera. Resulta que había un cartel que ponía que las consumiciones deben ser pagadas en el acto.
Pero no es que dijera: Perdonad, para la próxima me las podéis pagar cuando os las sirva... Para nada, más bien nos reprendió como si no supiéramos leer, como si tuviéramos la culpa por haber elegido ir a una barra ocho (?) metros más allá, barra que por otro lado ellos mismos han dispuesto. Pero bueno, mujer. ¿Y no nos podías haber pedido el dinero antes de que fuéramos para allá? Carteles como ese hay por todo el Húmedo, porque siempre se cuela algún fresco. Pero casi nadie les hace caso, y no por ello tiene que aguantar esas regañinas. Esa tía lo que está buscando es pasar unos meses en el Corte Inglés, pero no en el de León sino en el de Pozuelo... (aunque por estar buena se libraría también de muchas broncas)
Existen leyes acerca de la competencia. Si en un solo barrio se concentran, por lo menos, un centenar de bares, puedes poner uno en tu lista negra sin por ello perder nada. Esa mozuela quizá creyó que podría tratarnos como si estuviera en pandilla, craso error. Yo exijo el mismo respeto que se le deba a un señor mayor y trajeado. Y, aunque nos gusten las tetas, no vamos a dejarnos hipnotizar por ellas. Que no todo el mundo en esta ciudad es garrulo. Claro que, como a ese sitio va peña a porrillo, por perder dos clientes seguro que tampoco le pasa nada. Eso es muy relativo. Hay bares que parecen mantenerse sin necesidad de clientes... (Como ese de la música de cámara... Ja, ja. Volveré a aludir a Alicia porque ella seguro que se acuerda)
Pues nada. Tolerancia cero con las Juanis. Puede que en el cine nos quieran hacer creer que alguien así puede llegar a Hollywood (¿es que nadie podría detener eso?), pero en la vida real si no tienen un mínimo de modales que cambien la barra del bar por la de strip-tease. Y el bollo preñau que se lo coma ella, para su celulitis.

martes, septiembre 16, 2008

¡Socorro!


Voy a hacer un inciso antes de continuar con lo de ayer, porque me he enterado de las tres películas seleccionadas en España para competir por la nominación al Oscar... Y bueno, me desagrada, pero no me sorprende. Cierto que no estoy muy en condiciones de juzgar, dado que no he visto ni una sola de las tres, pero mi conocimiento me permite no obstante hacer una serie de deducciones:

- Si indicaba que nuestra educación está politizada, para qué hablar ya del cine... ¿Es coincidencia que dos de las películas traten sobre guerras españolas, una desde un punto de vista (supuestamente) progresista, Los girasoles ciegos, y otra desde uno (supuestamente) conservador, la de Sangre de mayo esa. ¿No tendría el Garci un título mejor?

- No conozco las obras, pero sí a los autores. Cuerda sospecho que haya hecho una especie de continuación, no declarada, de La lengua de las mariposas. Mis fuentes me aseguran que no tiene nada que ver con el libro, y la crítica se halla dividida, tirando por lo malo. Por lo que mí respecta, no me interesa. El argumento me suena a muy machacado, y casi estoy seguro al cien por cien del desenlace que pueda tener la historia. Bienvenido sea que sigan haciendo pelis de la Guerra Civil, pero al menos que no sean todas iguales.

- Garci parece que tenga un club de fans en la Academia. Haga lo que haga, siempre es seleccionado. Eso sí, por lo general para caerse luego, supongo que porque abandonó la misma y desde entonces mantiene una actitud tan de batalla campal que ríete tú del dos de mayo... Como es obvio, su filme distará mucho de ser afrancesado, máxime cuando lo financia esa Agustina de Aragón de la que hablaba ayer. Hago dos predicciones respecto a esta película: 1) Puede que Rajoy vaya al estreno. Incluso Ánsar (a quien se relacionó con una antigua novia de Garci) 2) Ese viejecito y mítico director de arte que nos dio alguna charla en la escuela quizá vuelva a llevarse un goya por la cinta (¿el primero y último?)

- Ni he visto ni quiero ver Siete mesas de billar francés. Es más, no entiendo qué pinta aquí si ya compitió en los pasados goya, sin ganar. Al margen que sea buena o mala, veo que es un drama intimista, y de eso el cine español ya está sobrado.

Conclusión: este año, sin Bardem ni Laberinto del Fauno que valgan, creo que nos iremos de vacío. Aunque who knows... Aquí os pongo la foto de una peli patria que sí me gustó: El rey de la montaña.

lunes, septiembre 15, 2008

La educación no entiende de físico. (I)

Se habla mucho estos días sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que ya es obligatoria para todo el mundo aunque en algunos sitios, como en esa comunidad madrileña que parece una ciudadela contra el gobierno con Agustina de Aragón incluida, ya se han preparado para hacerla frente. Yo creo que el problema de este país es que la educación es un tema que se ha politizado hasta la extenuación. Nunca se busca el beneficio del alumno, sino el rédito electoral, y así nos va. Al margen de que algunos contenidos de esa asignatura me parezcan interesantes, cuando no imprescindibles, yo creo que mejor sería establecer una materia de Educación en sí misma. Quienes me conozcan pueden asegurar que no soy dado a anacronismos, pero es que llega un momento en el que uno piensa si no se deberían rescatar esas cartillas de urbanidad (¿se decía así?) del franquismo, adecuándolas a los tiempos modernos desde luego.
No lo digo en vano. Os preguntaréis qué significa el título de la entrada. Pues bien, nada más que lo pone allí. Por ejemplo, hay una cajera del supermercado a la que siempre trato de evitar, en la medida de lo posible. Está gorda, no entremos en términos blandos como rellenita, entrada en carnes, etc. No voy a elucubrar sobre si será por genética, depresión, lo que fuera; aunque, a juzgar por el jeto que nos pone a casi todos los clientes, me inclino por la segunda opción. Supongo que el problema tiene un nombre: comisión. A ella la pagarán igual venda lo que venda, luego... Ante todo, y a diferencia del caso que veremos el próximo día (si no iba alargar el mensaje ya demasiado), aquí el físico no ha influido para su contratación. Hay cajeras guapas, feas, mayores, ¡y también cajeros! (y no de los del banco, Srta. Aído) Y me alegro por ello. Quizá el problema esté en mi mentalidad. Puede que yo considere que, para compensar su problema de obesidad (¡problema de salud antes que de estética!), la joven debiera mostrar una cara más agradable y con mejores modales, vamos, que la sonrisa es un gesto gratis y además alarga la vida. O, tal vez, mi error sea caer en el tópico, ese que afirma que los gordos son risueños por naturaleza. Pero, ¿cómo podrían serlo en esta sociedad que hace apología de la anorexia a diario? (Y conste que yo soy el primero que quiere adelgazar unos kilos, pese a que según mi IMC esté en el peso correcto) Para la siguiente entrega hablaremos sobre las leyes de competencia, pero claro, hay muchos más bares que supermercados. No dejaré de comprar allí pese a la posibilidad de encontrarme con esta voluminosa et tristona empleada, pero vamos, que si no está agusto allí, estoy seguro que con el paro que tenemos muchas estarían dispuestas a ocupar su puesto. Tanto inmigrantes como nacionales. Menos mal que está en un barrio tranquilo, que si llega a ir a ese Día en el que Alicia se largó a la primera de cambio... (me permito esta alusión dado que no se si ella me sigue leyendo, jeje)
Siempre puede haber quien me acuse de hipócrita, puesto que yo dejé mis cuatro empleos de atención al cliente (excepto uno que quebró) amparándome en la seguridad de mi familia. Quién sabe, puede que lo sea, pero al menos procuro ser educado.

PD- En realidad, la señorita que de verdad me cabreó fue la de ayer, así que espero que no se me caduque el veneno cuando tenga que escribir su diatriba.

viernes, septiembre 12, 2008

El inconveniente...


Como sea que el otro día hablaba acerca de un inconveniente, no voy a dejaros in albis a este respecto. Resulta que el próximo día 23 se celebra, por primera vez en España, el Día Internacional de la Bisexualidad. Desde el colectivo Diversidad León teníamos pensado hacer un acto para dicho día, una proyección en el Albéitar precedida de una sucinta presentación sobre el tema.

Pues bien, se presentó la instancia pertinente junto con la sinopsis del filme, La memoria de los peces. Todo podría haber ido bien, sin embargo algo me mosqueaba. En las videotecas del Albéitar siempre se han proyectado muchos ciclos de cine, con esta temática o cualquier otra. Sin embargo, de un tiempo a esta parte no recuerdo que se hiciera siquiera alguno. Claro, con la SGAE hemos topado. Me llamaron para preguntar si yo tenía los derechos de exhibición de dicha película y, ejem... Pues no, of course. Cuando, allá por la Edad de Piedra, organicé un ciclo similar en la escuela de Ponferrada, nadie puso pegas... Pero ahora la paranoia ya prende en dependencias universitarias, y la verdad es que no es para menos. Tienen miles de películas a las que no pueden dar salida. Hombre, yo no entiendo casi nada sobre derechos de autor, pero me surgen algunas preguntas ya desde el sentido común:

1) Si la SGAE se ocupa de defender los derechos de los artistas españoles, ¿qué problema hay con esta película inglesa o irlandesa, que han visto cuatro gatos o así?

2) No hay ningún ánimo de lucro en su proyección. Tan solo afán informativo y hasta didáctico. La bisexualidad es un tema muy desconocido y que causa no pocos recelos... ¿Por qué habría que pagar derechos entonces?

No se. A mí me pillan verde, y cansado. Estos días me he volcado más en la novela, por lo que este revés solo puede entorpecerme. Si existiera una sede oficial de la asociación u otro sitio alternativo que se me ocurriera... Pero bueno, aunque no se llegue a celebrar ese acto dicho día, puedo asegurar que ya se hará con el tiempo, puesto que necesario es. Mientras tanto, aún queda semana y media para lograrlo.

jueves, septiembre 11, 2008

¿Por qué tan serio?


Tenía la impresión de que no me iba a gustar El caballero oscuro. Pero eso se debe a que tampoco me gustó Batman Begins. En su momento, creí que quizá es que no había entendido esa nueva revisión de Batman. Ahora creo haberla entendido, pero no me gusta. Y no estoy solo. No llevo la contaría por vicio, para El caballero oscuro no todo han sido alabanzas. Yo me quedo con la crítica de Jordi Costa, que suele hacer juicios lúcidos. Dice que esta nueva saga se caracteriza por la megalomanía y el aburrimiento. Creo que es así. Supongo que no todos estaremos de acuerdo en eso, pero weno, para eso está el cine, para crear diversidad de opiniones, jeje.

Es que, ya lo dice el Joker en la película, ¿por qué tan serio? Vamos, que ni tanto ni tan calvo. De la payasada de Batman y Robin hemos pasado a querer hacer El padrino de los Batmans. Bien por ese afán de realismo, ¿pero hasta qué punto puede ser realista una peli con un tío que va por ahí con un disfraz de murciélago? La mejor visión, la de Tim Burton. Como en sus otros filmes, una mezcla equilibrada entre humor negro y aspectos siniestros, a veces macabros. El Joker debiera ser un personaje que, aparte de miedo, también da risa a su peculiar manera. Bueno, a mí este me la dió al salir travestido de enfermera... Por otro lado, gran interpretación póstuma.

¿Es esta película mala? No lo creo. Es el tono, que no me convence. Tiene momentos de gran espectáculo, pero en conjunto me suena a coitus interruptus, va de un anticlímax a otro sin saber muy bien a dónde nos lleva. Si lo quería era reflejar el estado anárquico que impone el Joker, ha acertado de pleno. Yo al final me perdí, en esa especie de votación a lo Gran Hermano que hay en un barco.Hay muchos malos (¡más que buenos!), tanto que a veces crea confusión. No se muy bien qué pinta el chino, ni por qué van a Hong Kong, quizá por alargar ese metraje exagerado de dos horas y media. Hay algún personaje central al que parecen querer quitárselo de en medio por cualquier manera... No se, la verdad. Quizá hubiera funcionado como thriller, pero no es lo que yo espero de una película de Batman, supongo que porque a mí me gustaba el toque excéntrico, que no estridente, que le daba Burton.

Pero bueno, eso es cuestión de gustos. Por lo menos no se puede decir que sea una auténtica basura, como la resurrección de Superman. Cuando una película se ve envuelta en circunstancias trágicas, como esta, a veces se tiende a sobrevalorarla. Yo no soy lector de cómics, por tanto desconozco las versiones más adultas que del personaje se han escrito. Solo se que, entre el despiporre filogay de la serie de TV y las pelis de Schumacher, y estas que de tanto tomarse en serio (¡esa voz robótica de Batman!) acaban dando risa, me quedo en medio, con Jack Nicholson, el Pingüino y su pato gigante. Tal vez porque sea yo muy friki...

miércoles, septiembre 10, 2008

Introducing... ¡Marcelo León!


Hoy es un gran día, amigos, y lo digo basándome en dos hechos:

1) Estoy en Segundo a la tercera. No es un juego de palabras, sino que hoy he formalizado la matrícula y por tanto ya estoy de manera oficial en el segundo curso de Filología Hispánica. Podrá parecer una parida, pero para mí, que ya en bastantes ocasiones di por hecho que no llegaría al mismo, me resulta una gran noticia. Además, no empezamos hasta el día 30, y por ello podré pasarme una buena semanita en Madrid.

2) Está cantado por el título del mensaje. Al sobrino, pese a ser sueco, le han puesto Marcelo, como el patrono de León en cuya iglesia quieren bautizarle, creo. (También me bautizaron a mí, sin consultarme of course) Está bien el nombre. Por suerte no es Marcelino, como el Champagnat fundador de los Maristas. A ver si le conozco en Navidades y puedo cantarle esa nana (no puedo llamarla de otra manera) que contiene el último disco de la Oreja, Palabras para Paula, reconvertida en Palabras para Marcelo.

En fin, creo que para celebrarlo me voy a dar una tarde libre de escritura, ya que voy muy bien de tiempo a ese respecto. Siendo justos, el día ha tenido asimismo algún inconveniente, pero eso lo dejaremos para otro mensaje, no sea que pueda solucionarse por el camino.

Hoy solo le dedicaré la entrada al último de nuestra estirpe.

domingo, septiembre 07, 2008

Siete de september.


Es decir, siete del siete. Para que no se diga que estudiar Latín no es interesante: resulta que septiembre viene de siete, como octubre de ocho, noviembre de nueve... Digamos que antes los meses no seguían el mismo orden que ahora. Pero bueno, eso no deja de ser más que una digresión, lo que quería decir es que hoy es el cumpleaños de Hopewell, y no me he olvidado, supongo que porque no hay resaca.

Así que deseo que lo paséis muy bien por allí, y cuidado que jugar a la Wii con alcohol es un tanto incompatible (¿y esos famosos vídeos que ibas a colgar en Youtube?) Si todo va bien, yo dentro de un par de semanas estaré allí para felicitarte. Y ahora me da por ir regalando cosas de mi propiedad, así que a ver qué se me ocurre en tu caso... En fin. La próxima vez que vaya a tu casa, espero que nos hagamos alguna foto con la digital, porque he comprobado que no tengo ninguna de ti en mi portátil, así que he decidido colgar una del David de Miguel Ángel, que siempre es un buen recurso.

¡Feliz cumpleaños, y a ver esos Herederos si remontan la faena!

sábado, septiembre 06, 2008

Era una noche triste y plúmbea.

Esta frase no solo constituye el comienzo de El diez por ciento, sino que refleja muy bien lo que ha sucedido esta semana. El otoño se ha anticipado de un modo no menos triste y plúmbeo, y eso creo que se ha reflejado en el ánimo de todos, sin embargo yo ahora me siento bastante ilusionado ante diversos planes como la renovación de esta misma novela, mi matriculación o el próximo viaje a Madrid.
Quizá, el hecho de que la luminosidad haya menguado un poco pueda haberme afectado para el ritmo de corrección. Pero, creo yo, si voy lento es porque así tiene que ser, mientras me lo pueda permitir. De El diez por ciento me siguen gustando tanto la historia como los personajes. Pero, a lo largo de los años, he ido depurando también mi estilo, y por ello tengo que detenerme párrafo a párrafo, línea a línea, de cara a limar excesos sobre los que ya muchos lectores, incluso algún crítico profesional, me habían advertido. Pero no me importa. Me costó desprenderme de los Abrasadores justo cuando estaba llegando a su clímax, pero ahora estoy encantado de reencontrarme con esos viejos amigos gracias a los cuales puedo expresar ideas que en las aventuras de los primos solo pudiera hacer de modo indirecto.
Y, como ya he dicho aquí, tengo muy poco que perder. Aún en el caso de que no gane el concurso, el lifting realizado a la novela puede valer para cualquier otro certamen o, sencillamente, por el mero placer de leerla desde otro punto de vista.
Así que este fin de semana, bajo la ambientación de ese disco de la Oreja que reconozco cada vez me gusta más, no será tanto de juerga como de creación, y eso afecta también a este blog. Pero bueno, alguna cañita caerá, espero, aunque sea pasada por agua.
Ah, mañana tengo pensado colgar otra entrada para reseñarlo, pero por si se me fuera la olla... ¡Feliz cumpleaños, Hopewell!

jueves, septiembre 04, 2008

A las cinco en el Astoria.


Con los discos de la Oreja de Van Gogh siempre suele sucederme lo mismo. Hay algunos temas que me gustan mucho, otros menos y el resto directamente me resultan cansinos. Eso me he pasado con el último. La primera vez que lo escuché, me quedé en la oreja, nunca mejor dicho, con tres o cuatro canciones. Tras cuatro o cinco audiciones más, proceso que a algunos les llevaría al colapso cerebral, ya me fueron ganando algunos más.

Yo no he notado el cambio de vocalista, en absoluto, aunque eso no quiere decir que no valore el trabajo que ha hecho Amaia, ante cuyo debut en solitario tengo bastantes reservas. El sonido no ha variado, porque los músicos y compositores son los mismos. Yo no creo que sea un grupo de los que o amas u odias. Hay gente a la que ni le gusta ni le disgusta, o se queda con algún tema en particular, algún disco en especial. Es un conjunto honesto, de eso no cabe duda. Y no es un producto de mercado, son chavales que han crecido con su música, y no se han derrumbado ante la espantada de su diva. Yo creo que la tolerancia se practica respetando los gustos musicales de los demás, tanto como se pueda hacer con los religiosos, políticos o sexuales. Por ello, nunca me ha afectado el desprecio o las burlas que desate el hecho de que sea seguidor suyo desde un principio.

A continuación, me dispongo a reseñar los seis temas que más me han convencido, de los trece que tiene:

- Los dos primeros, El último vals e Inmortal: si lo que pretendían era rescatar el sonido de los primeros discos de la Oreja, aquí lo han logrado. No me cabe duda. Tanto en el single, como en el segundo, que posiblemente será el próximo tema radiado.

- Jueves: es una curiosa virtud la de este grupo, que aunque traten temas como la muerte, el 11M, la soledad, el desamor, etc. lo suelen hacer de manera tan dulce que apenas se nota (bueno, en algunas canciones sí, desde luego) Meter de refilón el 11M en una balada romántica a piano puede parecer una osadía, pero no creo que pueda ofender a nadie. Además, ellos no son cantantes políticos, aunque cuando tratan estos temas lo suelen hacer con mucha sensibilidad. Para mí, esta canción se podría rodar como un cortometraje. Es una historia muy buena.

- Más: lo que yo hecho de menos en este disco es algún giro raro, como el que supuso el de Muñeca de Trapo. En este tema meten más cañita de lo habitual, yo creo que si quisieran ponerse roqueros bien podrían hacerlo, pero no es su estilo ni lo que su público busca. Bienvenida sea la variedad, empero.

- Europa VII: preciosa canción esta, sobre una nave espacial a la deriva. Atentos a la letra, se dice que una sola vida vale más que la nación más grande que se pueda inventar. Quizá sea una respuesta a quienes aún siguen creyendo el bulo de que son proetarras. Y que a Alejandro Sanz le metieron un ratón por... Ejem.

- Sola: otra de sus canciones desgarradas, que conecta, no solo en temática, con el que puede que sea el mejor tema de la banda: París. De hecho, al final introducen el comienzo de aquella canción... La primera vez que escuchamos en voz de Leire algún fragmento de la discografía anterior. Y no desentona.

Pues eso. Es un repaso bastante somero, pero teniendo en cuenta que mis intereses literarios ahora mismo están centrados en otra cosa, no está mal.

martes, septiembre 02, 2008

La aventura de la vuelta al cole.

Resulta curioso ese anuncio del Corte Inglés en el que los niños regresan al cole como si se tratara de una excursión por Hogwarths, suponiendo que se escriba así. Para odisea, la de los vendedores que tienen que hacer frente a sus enfurecidos padres cuando las reservas no llegan o lo hacen a plazos. Aventura... O pesadilla.

A diferencia del anterior, este curso no habrá disparates universitarios, en principio. Hoy me di un vuelto por la facultad, para cotillear pero también para informarme. Veo una de cal y otra de arena. Por un lado, me gusta el horario. Los viernes solo tenemos una clase, durante el segundo cuatrimestre. Es bastante ligera, además, ¡y a la una de la tarde! Bien está. Voy a tratar de hacer un curso más sociable, y la noche de los jueves es clásicamente universitaria. A primera hora, por lo general, tendremos que estar bien despiertos: de lo contario, seremos nuevamente tildados de momias. Lo malo es que pone que las clases comienzan el miércoles 24. No obstante, imaginando que eso será la presentación del curso académico, me mantengo en la idea de ir la última semana a Madrid. Me viene bastante mejor, desde luego. Si cambio de idea, ya os lo diré.

Aprovecho para felicitar a Alejandro, el primero de dos grandes amigos que cumplen años esta semana. Ahora, voy a abrir de nuevo la Caja de Pandora porque me dispongo a corregir El diez por ciento de cara a mandarlo a un concurso en el que tengo poco que perder y mucho que ganar...