
jueves, abril 09, 2009
Mejor en latín.

martes, abril 07, 2009
Cuestiones desde la holganza.

domingo, abril 05, 2009
Elogio de la locura (II)

sábado, abril 04, 2009
Vampiros light.

viernes, abril 03, 2009
Elogio de la locura.
¡Esto sí que es una locura!
martes, marzo 31, 2009
Viejo, ¡pero macho!

lunes, marzo 30, 2009
Esto sí que es un crepúsculo.

sábado, marzo 28, 2009
Sueños de cine.

viernes, marzo 27, 2009
La metáfora de la espicha.

miércoles, marzo 25, 2009
El juego ha comenzado.

lunes, marzo 23, 2009
Serie Z.
Ahora voy a hablar de una adaptación de videojuego, algo que le encanta a Uwe Boll, considerado como el Ed Wood de este siglo. Con En el nombre del rey hace méritos para ese título, desde luego. Arrastra una mala fama que yo ya conocía, sin embargo no me impidió ver la película, porque soy fanático del género incluso en sus más ínfimas muestras. No salí defraudado respecto a la (poca) calidad. No obstante, mereció la pena perder el tiempo con ella aunque solo fuera para disfrutar con sus abundantes dosis, no se si autoconscientes o no, de surrealismo.
La película está hecha como de retales de la gran obra de Tolkien: hay un remedo de las minas de Moria, otro de cualquier bosque encantado de la saga y de hecho sale el tío que hacía de enano Gimli, ahora imitando a Gandalf. La palma se la llevan no obstante unos bichos que quieren parecerse a los orcos pero apenas enseñan su rostro, supongo que para que no se vea lo cutres que son sus caretas. Paso a hablar del reparto, porque es alucinante, te puedes encontrar de todo: desde Burt Reynolds haciendo de rey hasta un Ray Liotta muy maquillado, pasando por Terminatrix de amazona amortizando escote. Lo cierto es que la historia tiene un montón de personajes, y una trama que no se sabe por dónde cogerla, con anagnórisis o reconocimiento incluido. Por no hablar de ciertos desfases espacio-temporales... Se supone que está situada en el medievo, en un reino imaginario. Pues bien, el héroe usa un boomerang, que si no recuerdo mal procede de Australia. En un momento dado salen unos tíos vestidos de ninja, haciendo artes marciales. Y lo mismo se invoca a Dios que luego se habla de dioses... Last but not least, está el tema del diálogo. Este fin de semana hemos estado trabajando con los de la serie, y sabemos la gran importancia que tienen para un guión sólido. Pues bien, aquí son risibles. No por hablar en estilo medieval uno tiene por qué sonar ridículo...
Así pues, os invito a ver este filme solo si queréis comprobar tanta desfachatez; si no, probad con El luchador: en esta, otro actor acostumbrado a la serie Z sostiene sobre sus hombros el peso de una película que corría el riesgo de quedarse en telefilm. Alabemos su resurrección, aguada por el gran Harvey Milk.
sábado, marzo 21, 2009
Homo sapiens.

jueves, marzo 19, 2009
La feria de las vanidades.
No se. Yo tampoco estoy por criticar mucho porque la semana que viene, supuestamente, será la espicha de Filosofía, pero si yo voy será en unas condiciones que no atenten contra mi dignidad (término que tomo prestado de uno de los personajes de nuestro proyecto en marcha) Al menos no me herniaré por mover el culo unos metros para que luego el campus no parezca el de Gaza hace un mes o así. Pero bueno, hoy había una multitud digna de un motín, y los pocos que entraban en mi facultad lo hacían para vaciar el depósito antes de llenarlo de nuevo. Nosotros tuvimos Tradición Clásica, pero ni el ambiente ni el tiempo incitaban a bucear en mitos como Troya, la Odisea o Alejandro Magno. Finalmente acabamos la tarde en el Cafelito, gozando de una charla intelectualmente más estimulante al son de la música de jazz; cualquier día entrará Woody Allen por la puerta para unirse a la misma (Es que... Es que... Es que... Lo que yo no entiendo es...) ¿No sería gracioso que en una próxima película situase un tablao flamenco en León? Todo es posible.
Por cierto, irónico hubiera sido cursar la asignatura antes citada en Primero de carrera. Por entonces ideé un guión con no pocas similitudes con el mito de Odiseo: después de un largo viaje, toca el regreso a Ítaca...
martes, marzo 17, 2009
La foto viene al pelo.
domingo, marzo 15, 2009
Fin de semana cazurro. (II)
No ha habido pues, tras tanto viajecito, momento para aburrirse. Junto a todos los amigos con los que he estado, que también son compañeros de clase, asociación o proyecto, me ha entrado una sensación regeneradora, muy positiva. Como si un avance en todos estos campos surgiera para hacerse imparable. Y puede que lo sea. Solo me faltó salir anoche, pero, ay amigos, ya dije hace una semana que las juergas casan mal con el trabajo, ya no solo el estudio, y en ocasiones deben ser sacrificadas. No es algo relacionado con hacerse más mayor, quizá sí con hacerse más maduro. No se si me explico bien, pero da igual; lo que quería era escribir un poco en el blog, que eso también es un descanso entre actividades varias. Espero que paséis una tarde de domingo tan útil como la que yo espero pasar (excepto si estáis con resaca, en ese caso solo deseo que la paséis como mejor podáis...)
jueves, marzo 12, 2009
Fin de semana cazurro.

martes, marzo 10, 2009
Escandinavia.
domingo, marzo 08, 2009
Islandia.

viernes, marzo 06, 2009
Coda viajera.
jueves, marzo 05, 2009
Dop (II)
Respecto al bautizo, momento culminante del viaje, he de decir que no me enteré de mucho, pese a contar con una pequeña guía en español del acto. La cura (es una religión civilizada, las mujeres pueden profesar) estuvo muy amable con nosotros, alegrándose de que algunos españoles pudiéramos haber asistido a la ceremonia. Además el bautizo en sí no fue muy pesado, y luego pasamos a la casa parroquial a tomar unos canapés y unas copitas de champán. De esa guisa me veréis en la foto de abajo, junto a diversos cuadros de temática religiosa. Eran unos cincuenta invitados o así, entre adultos, niños y bebés; la mayoría, profesores compañeros de Pedro, con los que pude charlar en inglés. Es curioso, me entendía bastante bien con ellos, no como esta mañana haciendo el Listening en clase, donde me daba la impresión de que todos hablaban borrachos o como si se hubieran metido algo inconfesable en la boca.
Eso sí, tras la party tocó, a la familia más reducida, recoger todo y arramblar con la montaña de regalos de Marcelo para introducirlos en un taxi hasta el domicilio de los orgullosos papás. Recuperamos fuerzas yendo a por comida en un hindú. Y el picante no se repitió por la noche, eso da prueba del cansancio que arrastrábamos...
Poco más que decir, me reclaman los dos o tres folios de apuntes pendientes. Que he vuelto encantado, y con ganas de regresar a la capital sueca, quizá con un clima más agradable. Mañana si puedo comentaré alguna impresión más.
lunes, marzo 02, 2009
Dop.
Nos remontaremos pues a unas horas antes de mi partida. Ante la perspectiva de una noche insomne me hallaba viendo un filme soporífero, High School Musical 3: una especie de Utopía adolescente que al final termina como una melódica invitación a cortarse las venas. ¡Glups! Como sea que su director es coreógrafo, y la mayoría en ese oficio suelen ser gays, me entretuve en deducir algunos guiños en ese palo, en especial todo lo que tiene que ver con el personaje de Lucas Gabreel, no en vano uno de los integrantes de la troupe de Harvey Milk.
Salimos a las 2.30, con un conductor gañán en la misma línea del Manolo de El diez por ciento, y hasta las 10:30 no salió al avión hasta Estocolmo. Amenizamos la espera con la Fotogramas, entre otras cosas. Puede que en su día Iberia fuese una compañía con mucho prestigio, yo solo puedo suponer que, en su afán por reducir costes, convirtió la aeronave en una lata de sardinas o quizá una sauna sueca, sin música, casi sin aire acondicionado y, desde luego, sin consumiciones. Y no es que fuera un vuelo de transbordo, que eran casi cuatro horas.
Sobre las 14:30 llegamos al aeropuerto de Arlanda, donde esperamos a Pedro en la primera cafetería. Luego taxi a la capital, que está a unos 40 km., y parada en el albergue. Pese a ser un albergue, y no un hotel, estuvimos muy bien allí. Además (y esto es algo importante) este factor incluía un montón de gente joven, rubia, alta, de ojos azules y por lo general guapa; que además, ejem, debían de compartir baño. No en nuestro caso, que disponíamos de nuestro propio aseo. ¡Por Libia, debía de ser la fucking suite del albergue! Pero bueno, ese día no nos dio tiempo a más que a ir a casa de Pedro y Lisa, a unos diez minutos andando, a verles a ellos y a Marcelo, quien al principio se extrañó mucho de esa visita hispana cogiendo un berrinche. Por cierto, horario europeo: cenamos pronto, unas delicias de pollo con arroz muy buenas, y nos acostamos pronto también, molidos tras la noche en vela.
Al día siguiente tomamos el desayuno, admirando de nuevo la pasarela invernal suecos-suecas, y luego a hacer turismo ya en sí. Primero el Ayuntamiento. Por cierto, no se si huelga decirlo, pero la mayor parte de Estocolmo estaba nevado, y los lagos congelados. De vez en cuando salió el sol, pero un poco para engañar. En el Ayuntamiento se da el almuerzo a los premios Nobel, esos escritores a los que suelo leer poco y a veces desconozco que existan. Cruzamos el puente y nos metimos a redesayunar en La fábrica del chocolate, aunque yo tomé té. Vimos el barrio viejo, algún gran almacén, la zona comercial, el cogollito en sí. No hubo mucho tiempo para el consumismo, pero a mí me gustó el gorro ruso de Pedro y quise llevarme uno de recuerdo. Así fue, cogimos uno de algo menos de 400 coronas (40 euros), rebajado a la mitad, que no fue un mero souvenir sino una herramienta muy útil para luchar contra la nieve y el frío tanto el viernes como el sábado.
Luego cogimos el bus hasta el restaurante donde habíamos quedado con Lisa, Gerd y el tío de Lisa, cuyo nombre temo haber olvidado. Ese sitio se fundó en 1731, lo cual deja en pañales a Casa Benito. Vegetarianos abstenerse, tomamos un filete de reno, sí, de esos bichos de Papá Noel que al día siguiente vería en Skansen. Conste que los tienen domesticados en granjas, no van por ahí volando delante de un trineo. Era como carne picada, y me supo muy bien. Luego fuimos a ayudar a Lisa a llevar a Marcelo a casa, que tienen el ascensor escacharrado y hay que subir la sillita a pulso. Por la tarde intentamos llegar al museo Vasa, uno de los dos más importantes de Estocolmo, pero, ay de estos horarios invernales, ya había cerrado. Al menos tomamos el barco para el regreso, dejando que el gélido aire nos curtiera la cara. Atravesamos de nuevo la zona comercial, con parada en una librería, qué menos. La semana pasada se estrenó en Suecia la adaptación al cine de Los hombres que no amaban a las mujeres, primera entrega de una trilogía que ha sido todo un pelotazo, incluyendo Pozuelo. Yo no la he leído, pero espero hacerlo pronto. No compré nada de todos modos, que aún conservo caudal de la Cuesta Moyano.
Pedro nos llevó a cenar a un restaurante por la zona en la que vivía él antes, el Pelícano (nombre españolizado, desde luego) Aún a riesgo de sonar ridículo, trataré de transcribir el nombre del plato que tomé: Pitt y panna, ¿podría ser así? Supongo... Una mezcla de cuadraditos de patata con trozos de bacon, pollo, etc. Todo ello coronado por un señor huevo frito.
Bueno, me falta el día grande, el del dop (bautizo) y la mañana en Skansen, un lugar que me ha parecido mágico y lo pongo en el mismo nivel que otros de diversos países que me han marcado de forma especial. Ahora, a sanear la casa y la clase.
martes, febrero 24, 2009
CRÓNICAS MAÑAS.
Sacha Guitry.

Dejamos a la srta. Bueno currando y, mientras la esperábamos, nos dedicamos a algo más lúdico, jugar a la Oca; gané 12-8, conste que yo prefería el parchís. Ella llegó más tarde, con el resto de troupe de Magenta. El cónclave se disolvió pasado un rato, y Jota y yo aún paramos en un bar de camino a casa, donde esperaban otro par de colegas. Un buen sitio de música rockerilla.
Poco más he de añadir. Mi valoración es positiva, y si ha habido algún reparo en su mayor parte ya lo habría previsto. Como el que, al ser un viaje tan condensado, el cansancio me pasó un poco de factura, creando un mal humor que a veces puede interpretarse mal. Pero no se olvide que no deja de ser algo experimental, que no va a salir perfecto en un primer intento. Y ahora a Suecia. Vamos allá, allá vamos. Jai ho!
sábado, febrero 21, 2009
Orígenes y consecuencias del miedo.
De aquesta guisa tengo pensado salir esta noche por Zaragoza. Parece una locura, ja, pero es tiempo para hacer locuras. Antes, en la Edad Media por ejemplo (época de la que está sacado mi disfraz), el Carnaval tenía un sentido mucho mayor. Recordemos la Batalla entre Don Carnal y Doña Cuaresma del Libro de Buen Amor. Ahora la Cuaresma ha perdido bastante significado, sin embargo Carnaval sigue siendo una fecha para que la gente, por irónico que resulte, se quite la careta. Hacía bastantes años que no lo celebraba, pero este se dan todas las circunstancias necesarias para que desee una vuelta a lo grande. Lo cierto es que este viaje, más corto de lo que desearía, me recuerda a uno que estuve a punto de llevar a cabo hace bastante tiempo, y se quedó en un mero proyecto; no por causas ajenas, sino por mi propia indecisión, mi propio miedo. ¿Cuál fue el origen de ese temor? No tengo tiempo para disertar, pero hay una causa que cobra fuerza: la incomunicación. ¿Y su principal consecuencia? Pues el dolor, la puñalada trapera que yo no tuve intención de asestar pero lo hice, llevado por mis demonios. Por fortuna, todos solemos tener la oportunidad de redimirnos, y para mí ha llegado hoy.
Virginia Woolf en Las horas: No se puede encontrar la paz evitando la vida.
miércoles, febrero 18, 2009
Que la Fuerza me acompañe.

Como esta de la entrada, posando con los viejos colegas robóticos R2 D2 y C3PO.

Para no perder más el tiempo en frikadas y ponerme de inmediato a repasar el examen, aquí os dejo con las sabias enseñanzas de uno de mis mentores, el maestro Yoda: Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes. Amén.
Ceguera moral.

martes, febrero 17, 2009
Mil millones, cero neuronas.

Sin embargo, había un rasca-rasca de esos que nos conceden la ilusión de pillar un pellizquito de euros. En vano, pero al menos leí una noticia a doble página que me alegró, y dice mucho del espíritu del periódico: el nacimiento de la primera peña gay y lésbica del FC Barcelona. Quienes se preguntan que por qué incluso aquellos a los que no les gusta el fútbol suelen inclinarse por ese equipo antes que por el Real Madrid, ahí tienen ese bonito gesto.
Como contraste, al lado pusieron una retahíla de expresiones homófobas, proferidas por personas (?) relacionadas con el balompié a diversos niveles: jugadores, entrenadores e incluso mandatarios que debieran velar por la cordura de todos ellos.
¡Buf! Lo cierto es que el mundo del deporte suele ser sumamente hipócrita. Pillan a Michael Phelps fumándose un porro y se arma la de Dios, y sin embargo no cuando se escuchan sandeces tales que hirieron de gravedad mi inteligencia, por no hablar de mis sentimientos. En base también a velar por la higiene mental de mis lectores, no emponzoñaré este blog escribiéndolas, tan solo una: Prefiero jugar antes con un drogadicto que con un homosexual. Firmado: un futbolista cuasi anónimo, que no pasará a la Historia por su arte y por eso supongo que viene con estos sapos, quizá motivados por el influjo de las propias drogas. Pero, ¿de qué les sirve ganar tanto dinero si luego no tienen asesores de imagen que les impidan quedar como gilipollas? ¿Viviremos siempre en la época de Gil y Gil o nos iremos aproximando más al espíritu de Jorge Valdano? ¡Menudo ejemplo para la juventud!
El fútbol no es ni gay ni hetero, ni de izquierdas ni de derechas. Yo mismo me enfudé la rojilla hace años para ir a animar a los nuestros (cuando perdían siempre) Así que ojalá la igualdad se vaya apoderando de uno de sus más intrincados bastiones. Ni cánticos simiescos ni cánticos sobre mariquitas.
Hablando de sandeces, el próximo sábado voy a Zaragoza. No es que el viaje sea una sandez en sí, pero resulta que al alcalde de allí, un jarrón chino del gobierno de Felipe González con innegable parecido al Jaffar de Aladino, le ha dado por poner una calle al fundador del Opus, Escrivá de Balaguer. ¿Hacía falta meterse en semejantes berenjenales? Bueno, al menos va haciendo méritos para ser el próximo embajador en el Vaticano. Gracias a la gente, a la buena gente que he conocido allí puedo saber que una ciudad no se refleja en la catadura moral de sus regidores...
domingo, febrero 15, 2009
Granjero busca esposa.

jueves, febrero 12, 2009
Película militante... y terapéutica.

lunes, febrero 09, 2009
Madrid´s blog II.
Hoy he cometido un buen acto y un mal acto, pero la balanza no se ha equilibrado: he salido ganando gracias al malo, ja, ja.
Que nadie tiemble, empero. Solo me he aprovechado de una señora o señorita quien, gracias a su despiste, me ha financiado parte de mi expedición a la Cuesta Moyano. Estuve moderado, solo pillé seis libros, uno para regalo. Si se ve que el precio está entre uno y tres euros, se notará que no es dispendio. Tan solo lo sería si yo viviese en Madrid, porque este lugar me arruinaría (pero bueno, lo que no me he gastado en copas el sábado por la noche lo gasté el domingo por la mañana en libros. ¿Ganadores? El cerebro y el hígado)
Al volver en metro, la fémina dejó caer un billete de diez euros prácticamente hecho un canuto. Yo me dije: ¿Será esta la ocasión que el fatum me ha destinado para redimirme un poco de mis gastos? La daremos el lapso de cinco estaciones, hasta Legazpi. Si se da cuenta, pues nada. Si no, no será culpa mía el que trate su dinero como si fuera un folleto de propaganda. No hay mal que por bien no venga. Así pensará en dar más uso al monedero. Y, voilá, en Legazpi se paró al igual que yo, ignorando el billete que me agencié, y desde aquí quiero dar las gracias por el descuido. Ni antes era un cabrón ni lo seré ahora; si llega a ser uno de cincuenta o la cartera... En fin. Lástima que no hubiera sido una señora con aspecto de reaccionaria adinerada, eso me hubiera creado menos cargo de conciencia.
Pero la gente también se aprovecha de mí en el transporte público, y de una manera a mi parecer mucho más ofensiva. Al ir a coger el tren hacia Majadahonda, con el fin de una reunión creativa que era uno de los puntos álgidos del viaje, un joven melenudo (pero no con signos de vivir en la indigencia) se coló gracias a mi billete. Ya sin duda alguna, no solo se aprovechó de mi dinero sino que para pasar la barrera se colocó frente a mí en una posición contra natura, ja, ja, que a un desconocido yo no se la puedo consentir a menos que me atraiga a primera vista. Ni le reproché eso ni le delaté a unos guardias que, ejem, se encontraban mirando en dirección opuesta. Ya se lo que estaréis pensando: 10 frente a 1,95 ya es diferencia.
Pero, desde el punto de vista moral, ¿quién se aprovechó más? Claro que la moral es siempre relativa...
PD- Hoy, si el plan se desarrolla de manera adecuada, toca celebrar por anticipado los días del Orgullo Friki y LGTB. Milk y Star Wars Exposition. Ya contaré...
viernes, febrero 06, 2009
Madrid´s blog.
Mi viaje en el Alvia de ayer fue bastante cómodo, no sin anécdotas. Antes de llegar a Pucela, un grupo de jóvenes de estética perro-flautesca vino a okupar parte de mi vagón, y luego me los volví a encontrar en diversas fases de mi camino: Atocha, Pacífico y al fin en la glorieta de Legazpi, donde casi atropellan a algunos, no se si por colocón o alelamiento.
Más tarde dejaron el lugar a un grupo de jubilados, a algunos de los cuales tuve que subir la maleta. Es de suponer que su destino final sería Alicante, aunque no está el tiempo para mucha playita. Desde luego que iban equipados para un largo viaje. Recién llegados a Madrid, en el parón que hubo justo antes de bajarme, se sacaron una señora merienda: botella de vino, tortilla, embutido...¡Ah, aquellas damas que no pudieron probarlo por el colesterol! Así luego la esperanza de vida es más alta en ellas.
Pues yo hoy he cenado tortilla, jamón, chorizo y queso. Me faltó el vino, aunque no vendría mal para la inspiración. Tenía que reponer fuerzas luego de resistir los embates del consumismo más atroz en el centro de Madrid. Porque eso de visitar más de diez tiendas y no comprar nada... (Bueno, si acaso creando la intención) Suerte que uno no es nuevo aquí y ya sabe a qué atenerse.
Otra cita de calendario:
Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.
Groucho Marx.
Ese sí fue un gran cómico, y no los que han fundado el Saturday Night Live español (¿en jueves? ¡¡ Vaya anomalía semántica) Pensar que del original americano salió gente como Bill Murray, entre una lista interminable. Claro que la culpa no la tienen solo los actores, sino los guionistas, creadores de unos gags sonrojantes. Me gustaría acudir a una sesión de brain-storming...
Seguí el consejo marxista y continué leyendo La letra roja, de Nathaniel Hawthorne. Para colmo luego emitieron Porky´s, película dedicada a adolescentes que, curiosamente, a mí solo me hizo gracia en mi infancia. Nada de gracia me hace el probable remake que se sacarán de la manga en brevis.
Conclusión- Aunque existen condiciones para el estudio, dudo que lo haga; mejor acortar la estancia y así tampoco me piraré clases. Mañana, con suerte, comienza mi vida social aquí, y en estos días colgaré este escrito; con retraso, pero así suele suceder en muchas crónicas.
PD- La TV en Madrid, con todo, refleja una variedad de estilos y gustos cuanto menos estimulante. Ahora me ha hecho contemplar dos escenas que preferiría haber soslayado. No creo que me quiten el sueño...
miércoles, febrero 04, 2009
Return to Madrid.
Para acabar con una nota curiosa, debo decir que no he entendido muy bien la rocambolesca historia del Goya desaparecido. Confieso que no la leí por completo, a fin de cuentas eso hubiera sido dar la razón al chorizo, que lo que quería era salir en los medios como fuera. Pues hombre, vaya gracia. Se lo podía haber quitado a Javier Fesser, que tenía dos, o a Penélope Cruz, a quien los premios le salen por las orejas. Pero no, se lo afanó a un pobre diablo director de cortos documentales que igual ya no tiene oportunidad de ganarlo otra vez. Y que debe ser un poco pardillo para dejar el premio por ahí como quien deja una cazadora de segunda mano. Suerte que se lo han devuelto...
El hurtador se define como crítico de cine en paro (¡pues vaya definición! eso podría serlo yo también) que quiere llamar la atención sobre el nepotismo y otros vicios que afectan a la concesión de estos galardones. Su acción es innecesaria: ya lo sabíamos. Si no le gusta, que no vea la gala, como hice yo. Esto confirma que en el mundo del cine patrio hay mucho frustrado, mucha gente con ganas de dar la nota de cualquier modo y, como en todo lo demás, mucho envidioso. Supongo que el alcohol también habrá influido en su heroica acción. De esto deduzco que, si alguna vez llego a ganar un Goya, no pienso dejarlo ni aunque me ponga como una cuba. Y si no que les pongan GPS...
martes, febrero 03, 2009
¡Ratas! ¡Las odio!

lunes, febrero 02, 2009
¿Quién se ha llevado mi medio punto?
A los profesores no les gustan los sobraos, y yo en algún momento he podido comportarme así. Me negué a asistir a su clase magistral para resolver dudas y, para ser sobrao hasta el final, tampoco pienso ir mañana a la revisión. Poco me costaría poner cara de pena a ver si caía ese medio punto, pero no. ¡Este orgullo acabará conmigo! Me da igual. El examen de Latín Vulgar me salió bien, a mi juicio, y en esa materia sí he demostrado esfuerzo desde el primer día. No entraré a predecir la nota, solo espero conocerla antes de mi partida.
Por cierto, ayer vi los Goya a retazos, al tiempo que veía también una frikada absoluta llamada Outlander. Me alegro por Camino, ya comenté mis razones, y también por Benicio del Toro en el papel del Che. Por cierto, muy guapa estaba Concha, Hopewell, jeje...
domingo, febrero 01, 2009
Vulgaridades varias.

