jueves, junio 28, 2007

Redículo


Buscando en el baúl de los recuerdos, Juancho y yo hemos encontrado unas pinturas especiales Games Workshop que aún conservaban la frescura intacta.Va a ser un último y penoso intento, porque hoy, después de que un heavy de una tienda rolera me haya aleccionado sobre cómo pintar y a mí me haya sonado a chino, pensé que quizá mejor sería pasar a saco de la entrevista esa e ir a ver el Orgullo. Pero no hay nada de qué enorgullecerse. Tengo que ir ahí, poco me importa hacer el ridículo entre frikis, por lo menos así tendré algo que contar en el blog, que me remuerde la intriga sobre cómo podrá ser esa fucking entrevista.

Bueno, que el gobernador de los Skaven nos acompañe.

martes, junio 26, 2007

Skaven


Mi trabajo depende de un puñado de... ¡Ratas! No puede ser. ¿Qué diría Rambo? Ratas, las odio... Pues sí. Quizá lo más lógico sería ir a esa entrevista reconociendo que soy un infiltrado y que lo de pintar muñequitos en mi tiempo libre no es que sea mi aficción, pero necesito un trabajo como sea, si es en Games Workshop pues oye, al menos así podría tener la ocasión de conocer a tipos cuanto menos curiosos. Sí, claro que jugué a Warhammer... Mas o menos hace una década, cuando compré esas figuritas de hombres rata que ahora me dispongo a pintar sin tener la más zorra idea, por gusto lo haría al estilo de Jackson Pollock, arrojando botes de pintura sobre ellas para ver cómo quedaban. O, ya que la entrevista es el 29, las pinto de todos los colores y digo que es un arco iris en honor al día del Orgullo Gay. En todo caso, no estamos como para andar desperdiciando oportunidades de empleo. Si me tengo que poner la careta de friki rolero, la pondré, al igual que en el Corte Inglés tuve que ponerme la de facha para no acabar a hostias con todos. La lógica no me cuadra. Si no me cogieron en lo de los libros, que es donde controlo, id a saber qué opciones habrá para algo en lo que hace mucho que dejé de tener idea...


PD- Para aquellos que quieran dejar de trabajar.

Toda la información sobre juegos de azar.

viernes, junio 15, 2007

Escritura interruptus


Ayer concluyó la ronda de contactos para valorar la sinopsis de El desafío, y ha gustado bastante. La última supervisión la realizó su inspiradora, y aunque ella me dio la idea, luego me lió de manera que hoy me ha sido imposible trasladarla al papel. Lo comido por lo servido, ah!

No hablo de ella, que a fin de cuentas también escribe, pero me cuesta soportar a cualquiera que menosprecie la tarea del creador. Si, los comentarios del blog los puedo escribir con los ojos cerrados, pero ahora estamos hablando de otra liga.

Esto es más que un relato, no se si llegará a novela corta, según cómo cuadre, pero en todo caso continua otra novela de hace años, y debe marcar distancias. Yo juraría que ayer, que volví relativamente pronto, no fue una de esas noches matadoras, en cualquier caso me he visto incapaz para empezar el relato con las ideas que, eso sí, sí me surgieron en el día de hoy, cuando César está leyendo un poema de Allen Ginsberg y las reflexiones que le producen. Para mí escribir es un placer. Y una necesidad. Pero no lo puedo hacer a la ligera, según lo que vaya a escribir. Podía llegar totalmente muerto al Rodilla, al Corte, al otro. Se resentía, pero podía hacerlo. Esto es otra cosa. El que se haga sentado y sin horarios no le resta mérito. He tenido la gran suerte de que este proyecto me haya venido sin que nadie lo esperara, pero requerirá más tiempo del que en principio pensé. Para bien, desde luego.

miércoles, junio 13, 2007

No nos gusta nuestro cine


Salió una encuesta el otro día diciendo que casi al sesento por ciento de los españoles no les gusta nuestro cine. Pues no me sorprendió. En lo que llevamos de año, el cine español ha ido peor imposible. A la hora de buscar culpables, hay mucha variedad. El colectivo del cine español es libre de estar politizado todo lo que quiera, pero eso también resta entradas. El boicot existe, de eso que no quepa duda. Por lo que se refiere a las propias películas, yo la mitad no llego a comprender siquiera cómo se ruedan. Las hay que se hacen para ganar premios, películas pequeñas, intimistas, carne de festivales pero dirigidas a minorías. Y luego están los productos populacheros, basura destinada a vender pero que no siempre lo consigue. Luego hay excepciones, pero pocas. Directores que tienen gancho, dos o tres, coproducciones, boca-oreja, productos alimentados por la tele... Y falta frescura, que la peña ya se aburre de ver siempre la misma historia, el dramón social o la comedia de jóvenes idiotas, por no hablar de los viejos verdes que con tal que enseñen tema lo que les echen.

Se pueden hacer buenas películas y comerciales con poco presupuesto. Se ha demostrado, y nosotros vamos a intentarlo desde luego. Mar Adentro puede que sea o no para tanto. Pero que no todo sea Mar adentro please. O es que va a tener que venir Woody Allen para rescatarnos?

lunes, junio 11, 2007

Vagos y maleantes, Fin de la primera fiesta.


Aún me parece increíble que hayamos logrado colgar seguidos doce capítulos y cuatro vídeos de tomas falsas, vale que de trayectoria irregular, pues solo faltaba, pero en general creo que podemos estar satisfechos, y que hemos demostrado que, cuando nos hayamos en plenitud de condiciones y no hay muchos contratiempos, sabemos movernos bien en este terreno.

Quiero agradecer a todos los actores y desde luego a Oli, que es quien más horas ha echado al proyecto. También a quienes nos han inspirado desde León o Madrid. A todos aquellos que nos han visto, y sobre todo a quienes nos votan, agregan a favoritos o dejan comentarios. Y a quienes nos animan para seguir, como de hecho queremos hacer, si bien alternando con otras creaciones de diverso signo y alcance. Supongo que debería hacer un amplio resumen sobre lo acaecido durante estos meses, o incluso desde el germen de la serie ya el año pasado, pero el hecho de que mi creatividad me tenga de rehén me ha forzado ya bastante esta tarde a trabajar en la respuesta dramática a los vagos, una historia muy dura para mí por muchos factores y que no me ha dejado mucha capacidad ya expresión por hoy.

Así que, hasta que regresen, Vagos y Maleantes forever.

viernes, junio 08, 2007

Proyectómetro


¿Os acordáis de esos proyectos de los que hablaba en el blog en enero? Veamos que ha sido de ellos y cuales han surgido además.


- Poemario: Complicado. He escrito varios poemas, alguno incluso lo he publicado aquí, pero la verdad es que me cuesta bastante. Habra que esperar igual al año que viene.


- Obra de teatro: De momento nada. Creo que Alicia quería escribir Esperando a Follot, así que a ver si entre descanso y descanso del Dia puede...


- Vagos y Maleantes: Sobran las palabras. Primera temporada completa, con sus altibajos pero la hemos realizado con un par de huevos.


- Los Abrasadores II: Escritos 50 primeros folios. Es larga. Espero concluir el año que viene, escribire bastante en los solitarios y calurosos dias de verano.


- El ser reprimido: Ha sido sustituido por un mediometraje bastante similar, del cual ya os hablaba antes.


Nuevos:


- Crónicas de SanFran: lo que habéis leído en el blog, pero aumentado, corregido y mejorado.


- The ten per cent: es decir, El diez por ciento traducido al inglés. En cuanto termine la temporada de la serie, nos pondremos entre Oli, Paco y yo para lograr el american dreamz de llevarlo alli y sobre todo a SF.


Alguien da mas? A este paso acabaré en el manicomio...

jueves, junio 07, 2007

Vuelta a los orígenes


El piso de República Argentina tiene la peculiaridad de que, pese a que jamás he llegado a dormir ni una semana seguida allí, para mí desprende un aura mítica de la que carecen el resto. Será porque ha sido mi particular estudio, donde he estudiado, escrito o me he relajado en momentos agobiantes. El lugar más clásico para los rodajes, nuestros primeros y más bien cutres rodajes, al lado de los cuales incluso los capítulos de Vagos y Maleantes parecen obras de ingeniería. Y también un lugar hedonista, que ha conocido muchas fiestas, aunque ninguna demasiado brutal, y momentos surrealistas para la historia.

Esta es mi segunda estancia larga en León en pocos meses, con la diferencia de que esta vez no he sido yo quien la ha buscado, bueno, al menos no de manera directa. Si de la anterior surgió la serie de la que antes hablaba, en esta ocasión vamos a dar un salto en otra dirección, digamos que una acción y reacción frente a las críticas, casi ninguna de ellas constructiva, que hemos recibido por la misma. Porque, dado que ya hemos demostrado que funcionamos en la comedia pese a que haya quien no lo crea, estábamos buscando un proyecto serio, por así decir, pero yo no estaba dispuesto a devanarme los sesos solo por encontrar una idea con la que salir al paso sino que, una vez más, sabía que sería la idea quien me encontraría a mí.

En efecto, y debemos agradecerlo a Alicia, que una vez más me ha inspirado y con la cual me encantaría trabajar juntos, he aquí la idea: es sencilla, y en su sencillez reside su fuerza. Un chico, una chica, un piso y un desafío. Pese a la apariencia, hay que trabajar con esto mucho, muchísimo, esto no se va a rodar en este mes. Porque tan solo si sale de maravilla logrará poner los pelos de punta al espectador.

República Argentina no solo será el estudio en el que trabaje esta idea. Es que es EL escenario, desconozco si rodaremos alli pero desde luego que en mi mente escribiré pensando en él. He llevado ya el equipo. Varios libros para los momentos de descanso, té, una comba por si quiero ejercitarme, todos los útiles de escritura y, desde luego, todos los amigos y familiares que me ayudarán en esta empresa si quieren pasarse por allí o seguir comentando en los míticos bares leoneses. Que duda cabe que la facción madrileña, con Víctor, Oli y todos los demás, también contarán mucho en esto.

Asi pues, no es que abandone la compilación de las crónicas de SanFran, pero eso puedo hacerlo en Madrid, dado que allí no tengo piso mítico en el cual inspirarme.

Por cierto, que también tengo mascota para el piso. Es el muñeco de la foto, de George W.Bush, al que puedo estrujar para que me salgan las ideas.

Que el antiguo gobernador de Texas os acompañe.

sábado, junio 02, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio XVI.


REGRESO A LA DURA Y SUCIA REALIDAD

O bien regreso a Ítaca, que es una frase que a Oli le gusta bastante. Pero no es de Odiseo la tarea a la que debo enfrentarme a mi vuelta, sino más bien propia de Hércules, si una de sus doce pruebas fue limpiar unos establos, a mí me toca limpiar este piso del barrio del Pilar al que he retornado fugazmente, y que resulta del todo obvio no se asemeja al Galleria Park Hotel, ni al apartamento de Paco en Bethesda, puede que ni siquiera estuviera a la altura del motel de las colegialas hormonadas. He recibido el sumo mandato de nuestra casera, alterada que no histérica, y la cuestión es que tenía tan claro que este episodio iba a verse proyectado que no me ha sorprendido en absoluto su reacción. Tú y yo lo sabíamos, otra expresión a la que suelo recurrir con Nacho, aunque creo que él en esta ocasión no intuía lo que sus obras y sus no-obras iban a desatar. Tercer dicho popular: No se os puede dejar solos. Por no tener no tengo ni una cazuela limpia donde calentarme un té, por eso aprovecho que tengo de nuevo teclado español para escribir una palabra de lo más apropiada: ¡Coño!
Si es que es aterrizar aquí… El vuelo de regreso se me hizo ligeramente más pesado al ser nocturno por mi incapacidad de dormitar bien, aunque al principio me entró la modorrilla por la suculenta cena que nos habían preparado los de Air France, de la que quise excluir el champagne, primero porque no tenía a nadie a mano con quien brindar por volver a la vieja Europa al grito de ¡Champagne for everyone! Y las burbujas subiendo hasta el cerebro no debían casar muy bien con el jet- lag. Había un adolescente dando cada poco golpecitos en el respaldo de mi asiento, supongo que no lo hacía a propósito pero luego me sorprendí cuando nos bajamos, era un chaval bastante parecido a Ludwig Gaveston, con su melenita rubia, e iba acompañado por su hermano mayor, más alto, sanote y de pelo corto, y el patriarca, un Dartagnan envejecido cuyos longos y blondos cabellos empezaban a clarear, y cuya perilla aristocrática y americana, a juego con la que llevaban los vástagos, les hacía parecer un grupo de la elite, con su bilingüismo anglofrancés, si se hubiera dado una catástrofe tendríamos que reservarles un sitio en el bote salvavidas. Perdí de vista a aquellos genes afortunados donde los pasaportes, ya estaba en París, pisando por primera vez suelo francés. ¡Qué ganas de cantar la Marsellesa, como en aquel biopic sobre Edith Piaf que vi en el avión! Como en Nueva York, mi estancia parisina se limitaría al aeropuerto y al Dutty Free. Por suerte la espera fue más breve, y como suele pasar en estos vuelos de conexión, el cacharro que nos llevaría al fin hasta Madrid era un aerobús, y como su propio nombre indica no se prodigaba en comodidades. Poco importó. Al igual que al llegar a Dulles, se me hizo en cabecear y tomar una bebida. La azafata nos dijo que habíamos llegado al aeropuerto de Bajaras, y más que el error gramatical me hizo gracia en el sentido de que nunca más que entonces había tenido tantas ganas de bajar de allí. Todo había salido cuasi perfecto en el viaje, tan solo podía enfrentarme ya a la posibilidad de que no apareciera mi maleta por la cinta. Sí lo hizo. ¡Pero coja! Sí, amigos, mi bolsa, que aún no había cumplido ni un mes, perdió una rueda en acto de servicio, en parte debido a la excesiva carga con la cual saturé su espacio, en parte por las me imagino torpes manos que la habrán transportado océano a través. No puse una reclamación por el desmembramiento. Pudo más el cansancio que la necesidad de reparar a ese bulto de saldo proveniente de Alcampo.
Establecí cuartel general en mi antiguo piso de Manuel Becerra, imaginando que este sería territorio comanche, y acto seguido me eché la siesta más larga de la que tenga recuerdo. En realidad fue una mezcla entre siesta y horas de sueño nocturnas, interrumpida por la llegada de Claudia, con la cual cené y comencé el ineludible ritual de enseñar fotos y más fotos. Con este horario tan inusual es normal que antes del amanecer ya me hallara más que despierto. Así que a rememorar mis conocimientos del barrio. Desayuno, noto que el hecho de que en Estados Unidos el fumar en cafeterías fuera restrictivo era una diferencia bastante notable respecto a aquí, vuelta al clásico Super Sol para comprar viandas con que hacer un arroz a lo receta de nuestra familia. De vuelta en casa, furibunda llamada prevista en la bola de cristal, preparación de bártulos para la tarea, papeo y aquí estoy, contento porque creo que hoy es el único día del mes que me toca hacer de chacha. ¡Si es que con estos viajes burgueses voy a acostumbrarme mal! Que le vamos a hacer. Aprovechemos lo bueno mientras podamos, que todo tiene remedio menos la muerte, y el sentido del humor nunca va a faltar, como bien lo demuestra la foto. A fin de cuentas, si esto se parece a la cienaga de Shrek, bueno era escenificarlo.
Hoy no hay más tiempo para reflexiones. Quizá en la versión del director.
Que el gobernador de Libia, el de California, y la fuerza estén con todos vosotros.

FIN

jueves, mayo 31, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio XV


WHASINGTON DC: RATA DE MUSEO.

Mucho me va a costar escribir esta cronica, no tanto por pereza como por el hecho de que es la ultima que voy a relatar desde aquí, a menos que algun cataclismo no deseado me obligue a permanecer mas, factor que me desagradaria ya que el viaje ha sido perfecto hasta ahora y no hay ninguna razon para alargarlo, maxime cuando por azares de la vida voy a poder extender mi ociosidad por un mes en mi ciudad natal, y eso si que me satisface bastante.
Nadie espere tracas y fuegos en mi despedida, porque en el par de dias de los que he dispuesto a nuestro regreso de SF, me he limitado a hacer la misma ruta que tantos y tantos turistas que llegan a la capital del interior en pos de los monumentos de patriotica visita, o de todos esos autobuses amarillos que escupen a escolares de la misma manera en la que a nosotros nos llevaban a ver el museo del Prado o el cine IMAX en Madrid como si fuera el colmo de la modernidad. Mi primera jornada se baso mas en lo que se denomina el Federal Triangle, posiblemente el triangulo con mas poder del mundo. Y he de reconocer que al menos desde el punto de vista arquitectonico si que impresiona.
Comence por el obelisco en memoria de Whasington, hay que detallar que Estados Unidos es una nacion fundada en su mayoria por masones, no es dificil encontrar numerosos signos misteriosos y arcanos en los billetes y por todas partes, como este gigantesco pilar de reminiscencias egipcias que podria bien erigirse en vertice del triangulo. Hacia un lado se vislumbraba al fondo el memorial de Lincoln, separado por la piscina reflectante. De estructura parecida al Partenon, es solemne de austeridad y por la fuerza que desprende la majestuosa figura del presidente sentado, no se si se basarian en el Moises de Miguel Angel para esculpirlo, pero se diria que va a girar el rostro para observarnos de frente. Complete la triada de presidentes ilustres con el Jefferson Memorial, en forma de templo redondo hacia el cual se llegaba bordeando una laguna. He de remarcar a todo esto que hacia un calor mucho mas sofocante que en California, que a fin de cuentas tenia un clima mas mediterraneo, y la explanada del Mall, pese a las hileras de arboles plantados, no propiciaba mucha sombra a la cual resguardarse. Las distancias entre un monumento y otro eran mayores de lo que podria deducir del mapa, por lo cual tenia ya ganas de meterme en algun lugar fresquito. Al volver pase a cierta distancia de la Casa Blanca, aunque no me interesa mucho ni ella ni quien alli vive, y luego cogi la avenida de los museos, estrenando el momento Smithsonian. Mi primera parada fue el museo nacional de arte africano, en el cual destacaba una colección perteneciente a la Walt Disney Company con varias mascaras y figuras inquietantes cuanto menos. Luego rodee unos jardines de escultura al aire libre, y no precisamente de donnadies, sino que alli a la intemperie estaban plantadas como setas obras de Picasso, Miro, Rodin y un largo etcetera. No salia de mi asombro, pero aun me faltaba un edificio ilustre, ese que suele ser utilizado de fondo en los telediarios cuando realizan la conexión con esta ciudad, el Capitolio, hogar del Senado y la Camara de representantes, hacia alli me acerque, hasta las escaleras porque estas estaban cortadas salvo para grupos acreditados. A mi lo de andar me va por momentos, y aprovechando que pese a irme arrastrando estaba en racha, tire hacia arriba, para descubrir el downtown de la ciudad y coger algo de comer que mas bien iba a ser merienda. En un Starbucks estaba disfrutando de mis primeras zanahorias desde que me vine aquí, cuando, como una vision de futuro sin bola de cristal ni nada parecido, me vi aislado entre un grupo de colegiales multietnico que se puso a jugar a dar palmitas y otras cabriolas. Llegue hasta Dupont Circle y ahí ya cogi el metro hasta Bethesda, pero no seria mi ultima contacto con la capital, porque luego Paco me llevo, en coche claro, a visitar Georgetown y su universidad, donde el buen amigo del presidente, quien le bautizo como Ansar, suele dar una conferencia magistral de vez en cuando. Tambien paseamos por el puerto deportivo, no de mar sino del rio Potomac, aunque con tanta animacion como una version en miniatura de Fisherman’s Wharf. Tanto nos enrollamos que al volver a la ciudad nos habian cerrados todos los restaurantes, poco me importo porque yo ya no tenia donde caerme muerto y las ventajas de la pasta instantanea siempre son bien recibidas en esos casos.
Ayer volvi a introducirme en mi maquina del tiempo, pero esta vez no retrocedi diez anyos, sino quince. Estuve en cuatro museos, pero la mitad de ellos, pese a la seriedad que su misma designacion conlleva, podrian haber pasado por Disneylandia. Especialmente el de historia natural, pero es obvio. Animales y dinosuarios, un parque jurasico de huesos en el cual pude comprobar si los topicos sobre colegios yanquis eran ciertos, y entre aquellas manadas, todos con la misma camiseta de Trip to DC o algo asi, podian rescatarse varios prototipos que reconocia de haber estado toda mi vida expuesto al colonialismo cultural via TV primordialmente. La cosa no era muy diferente en del aire y el espacio. Ya para rematar fui a comer a McDonalds, por una cuestion pragmatica mas bien, queria comida que llenase sin entrar en cavilaciones sobre de que estaria hecha. No me dio vergüenza ajena el ir alli, si el observar a un abuelete encorvado que deberia estar en una merecida jubilacion y sin embargo ahí llevaba la gorra con los aros, menudo anacronismo, iba arrastrandose cogiendo vasos y yo recogi mi bandeja, aunque lo hubiera hecho de todos modos. Digamos que en los museos tambien se aprende de la cultura actual del pais... Mas que aviones y cohetes, entre los que ando muy verde, me intereso una reducida pero interesante colección de tesoros de la historia americana, rescatada de un museo que ahora mismo esta en obras, que atravesaba diversas epocas a traves de objetos iconicos, desde el sombrero de Lincoln hasta la rana Gustavo, pasando por simbolos cinematograficos como los chapines de rubi del Mago de Oz y los maduritos androides de Star Wars, cuya foto adjunto. Como sea que aproveche hasta las cinco y media, hora de cierre de todo el sistema Smithsonian, aun estuve por dos museos interconectados, las galerias Fleer y Shackler, especializadas sobre todo en arte asiatico, ahí como solo eran vasijas y cosas parecidas no es que hubiera muchos colegios desde luego, y por ello me permiti un respiro.
La cena de despedida en Bethesda se llevo a cabo en Mon Ami Gabi, un restaurante frances, casualmente cuando hoy vuelo con Air France y tambien podre degustar de una cena gabacha en pleno vuelo. Pero nada comparado con esa, con las mejores patatas fritas vistas por aquí, no en vano las llaman french fries, y un par de buenas tajadas de pollo, se que esto no tiene gracia excepto para ciertas personas que se reiran bastante, pero bueno, fue un excelente colofon, y ademas con perspectiva de futuro, ya que Paco y yo comentamos la ya estudiada posibilidad hacer una traduccion de mi novela El diez por ciento al ingles, que posiblemente iria bastante bien en una ciudad como San Francisco. No es que desee alcanzar el american dream, pero hay que explorar todas las posibilidades asi que Oli, si lees estas lineas, que sepas que tienes parte en el negocio. Finalmente, tras la cena dimos una vuelta por Barnes and Noble, una librería de cuatro plantas enfrente del restaurante, con el resultado de una buena adquisicion cada uno, tengo bastantes libros en ingles almacenados, me alegro por ello ya que voy a hacer efectivo mi boicot a la FNAC y necesito reservas.
Y se acabo. Pense incluso en aprovechar hasta el ultimo momento e ir al zoo a ver los osos panda, pero bastante sensacion de leonera ya me da esta habitacion cuando la observo, asi que aquí hemos terminado amigo mio se acabo. De capital a capital, y luego a la capital del antiguo reino. Espero que me perdoneis si os abandono, pero me queda una buena sesion de cabalgada encima de la maleta.

martes, mayo 29, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio XIV


ENTRE COPAS Y CURVAS: UNA DESPEDIDA DE ALTURA.

Llega el triste momento de decir Goodbye California, y un espero que solo Hasta la proxima, San Francisco. Escribo ya en la paz del despacho de Paco, que he recuperado en mis ultimos dias de regreso a Whasington, tras el peregrinaje por las tres residencias del viaje, y a la tercera fue la mas ruidosa, debido a un equipo juvenil y femenino de softball, que es un deporte como el beisbol pero en soft. Debido a las orgias que montaban en la habitacion contigua, me dieron ganas de reescribir mi novela El diez por ciento, pero cambiando el sexo de los deportistas que se estrellan en pleno con su autobus. A juzgar por las maneras de algunas de esas lozanas muchachotas, en algun caso ni siquiera seria necesario cambiarlo. No seguire por ese camino, que ya la serie Vagos y Maleantes ha sido acusada de machista, aunque en el caso de ayer la paliza con bates de softball hubiera estado del todo justificada.
Lo que importa es que ayer cerramos con un broche de oro nuestra aventura californiana, a la que solo resta ya el apendice de este par de dias en la capital para conocer lo basico. Al comienzo lo tuvimos complicado. Hoy se celebraba el Memorial Day, por los caidos en todas las guerras que han tenido y por desgracia siguen teniendo los Estados Unidos, quien leyera las noticias al margen de las elecciones de ayer comprobaria que no solo causan victimas americanas. Pues eso, la gente estaba de puente, y encima se inauguraba un nuevo parque de atracciones a las afueras, el Discovery Kingdom, y cual manada se lanzaron todos en pos de unas montanyas rusas que me revolvian las tripas solo de verlas. Al principio atasco por ello, que se disolvio cuando entramos en el valle de Napa. Nosotros, que tenemos familia con tradicion en los vinyedos, y familiares con propension al buen vinillo, nos sentimos muy apegados a la vid, planta que se encontraba por millones alli, cubriendo campos y campos de extensas winerys, la mayoria de las cuales podia visitarse para una catar, comprar o hacer un recorrido guiado a traves de ellas. Las de la carretera principal estaban bastante masificadas, quiza en ello influya que el turismo crecio mas aun, al igual que nos sucedió a nosotros, por imitacion de la pelicula Entre copas, cuyas localizaciones no logre identificar porque no la tengo muy reciente, pero que sin duda era un estimulo. Escogimos una que estaba mas aislada, fue la unica que visitamos pero, sin lugar duda, debe de estar entre las mejores, si no la mejor.
Se llama Clos Pegasse, y es al mismo tiempo un vinyedo y una galeria de arte. No exagero. Su propietario es un millonario que por amor al vino decidio armar todo eso, con lo cual no obtiene ganancias. El disenyo de las instalaciones se hizo en concurso a traves del SFMOMA, y al mismo concurrieron arquitectos reconocidos de todo el mundo. Y no solo el edificio principal. El patio, el atrio, todo esta lleno de esculturas y estatuas tanto modernas como tesoros del pasado, obras que tienen como tematica, no podia ser de otro modo, un canto al vino y al hedonismo, con muchos Bacos alegremente borrachos y lujuriosos. Tuvimos suerte tanto al descubrirla como al pillar la ultima visita guiada, por un entusiasta empleado que daba sus explicaciones tan de carrerilla que mas bien podria decirse que rapeaba. Nos bajo por las cuevas subterraneas donde reposan los toneles, y aquellas galerias tambien estaban trufadas de relieves grecolatinos, originales o replicas, llenos de efebos desnudos y figuras mitologicas. Un oasis de arte y vino, dos factores que hacen que la vida sepa mucho mejor. Porque tras la charla vino la cata, en total siete variedades, con el consiguiente riesgo de control de alcoholemia. En fin, la suerte que nos acompanyo en todo el viaje tampoco fallo en esa ocasión, y degustamos las dos listas de caldos, una de selección y otra de reserva, yo intente parecer profesional, no se si en la foto se nota, tened en cuenta que el nivel de calidad de mis vinos se remonta al tintorro del barrio Humedo, pero habria que no tener sentido del gusto para no notar que estos eran de nivel mucho mayor. Paco se llevo una botella y todo.
El vino sin comer deja algo mareadillo, por desgracia nos pasamos la otra vinateria en la que ibamos a parar, una estilo villa italiana, y por ello salimos del valle de Napa para ir a descubrir el de Sonoma, mas escondido y que tiene menos vinyedos, alli el interes principal recae en la propio ciudad, de significado historico. En su ayuntamiento ondeaba una bandera de Espanya que solo tenia el escudo de Castilla y Leon, id a saber por que. Tras tapear algo en un mejicano, fuimos a dar a San Franciso la despedida que se merecia. Fue emociante porque no sabiamos que ibamos a entrar por el Golden Gate Bridge, y la puerta dorada nos acogio en menor tiempo y sin la epica que llevaba impresa la trayectoria en bicicleta. Aprovechando que teniamos el Mustang descapotable, el ultimo destino alli seria una ruta panoramica, siguiendo tanto la guia como un documental que vi, elegimos la calle Lombard, conocida como la calle con mas curvas del mundo, y puede que sea cierto para tan solo de un breve trazado en toda su longitud. No eramos los unicos con esa idea, porque Lombard Street subia una pendiente muy empinada en la que una interminable cola de coches se iban dejando los neumaticos y los frenos mientras esperaban el turno para arrivar a la cima de la colina sin saber, tontos al igual que nosotros, que por calles paralelas podria llegarse desde arriba en linea recta, al igual que el tranvia. En fin, vale que solo fueron cuatro o cinco curvas, bastante cerradas, pero merecio la pena. Y, ohu, que es San Francisco, vete a saber si volveremos algun dia, espero que si.
Regresamos por el puente de Oakland, fue inevitable la gracieta del juego de la oca: De puente a puente... Pero no nos llevo la corriente, que de eso ya tuvimos bastante en el rio Merced, sino que llegamos al hotel justo a tiempo para la fiesta del pijama.
Bueno, Frisco, alla hemos ido, y de alli hemos venido.

Moleskine de un viajero en USA. Episodio XIII


RIO ABAJO: CRONICAS DE YOSEMITE. (AND TWO)


Insisto en que no estoy comiendo demasiado durante mi estancia, y si cuando lo hago es en pequenyas y grasientas proporciones, al menos luego intento bajarlo rapidamente. Tampoco es conveniente pegarse una caminata sin las suficientes calorias, ademas no podia irme de Estados Unidos sin tomar un desayuno tipico, y posiblemente mejor que aquellos que nos daban en Inglaterra, cuando los huevos fritos parecian tan planos como los que venden los chinos de broma. Asi que mas huevos, pero revueltos, salchichas, bacon, y... un cuenco con fruta. Que carajo, habia que llegar hasta las secuoyas. Y no lo pudimos hacer en coche, porque al ser sabado la zona se habia masificado un tanto, y nos permitieron ir alli en un autobus hibrido, mas ecologico, pero el sitio merecia la pena. Mariposa Grove es el hogar, aunque no el unico, de las secuoyas gigantes, los organismos mas longevos del planeta, enormes arboles tanto a lo alto como a lo ancho en los que sin duda se inspiro George Lucas, natural del estado, para crear la luna de Endor y sus persecuciones en El retorno del jedi. Por cierto, que manyana se cumplen treinta anyos desde el estreno de la primera (o cuarta?) parte de la saga. Una pena que no estemos en Los Angeles, igual hasta desfilan tropas imperiales, pero bueno, snif, todo lo bueno acaba, George, comprendo que no quieras devanarte los sesos en hacer tres episodios mas, la verdad es que el ultimo ya era el mejor broche.
Pero bueno, la ruta nos dejo momentos estelares y al regresar por camino poco transitado pudimos descubrir el bosque en si, con multiples ardillas y me voy sin haber visto ningun oso, si acaso a lo lejos, casi mejor asi. Digamos adios a Yosemite, ha sido breve pero muy sustancioso el estar alli, me quedo con ganas de haber hecho alguna excursion de las clasicas, de aquellas en las que yo siempre acababa detrás y con la lengua fuera y ninguno sabiamos a ciencia cierta el destino final.
Pero habia que volver a la civilizacion, esta vez el GPS, un invento que nos esta ahorrando mucho tiempo y gasolina, habla incluso, nos indico un regreso por donde antes no habiamos estado, para que se vea la cantidad de ecosistemas que se pueden alternar en el mismo estado, a veces nos recordaba un poco a Espanya, campos de golf junto a zonas deserticas, avenidas de palmeras junto a casas residenciales de hispanos, granjas de vacas al mas puro estilo de la America profunda...
Aunque en principio dije que regresabamos a Oakland, en realidad ha sido a una poblacion cercana, Hayward, un lugar que parece bastante aislado, mas bien de paso, como lo es este hotel, que se diria del tipo de los que frecuentan personas de negocios, aunque esta tarde lo habia tomado una tropa de zagales que celebraban un cumpleanyos, por suerte parece que hace poco se han calmado o les han calmado, porque esta cronica esta llegando a su fin y, si bien hoy no nos hemos dado mucho tute, el kilometraje a mi siempre me cansa y este domingo de elecciones en la patria natal, en las que no voy a participar y de todos modos no creo que mi voto cambiase nada, parece que iremos al valle de Napa o alguna zona circundante de vinyedos, siempre he tenido ese gusanillo desde que vi la peli de Entre Copas, aunque no tengo ni pajolera idea, Paco siempre puede darme unas nociones y si no, siempre cabe la opcion de hacer como que se sabe y luego soltar una frase recurrente... Ligeramente afrutado o algo asi.
Bueno, ya veremos si manyana hay cronica desde Falcon Crest.

lunes, mayo 28, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio XII


RIO ABAJO: CRONICAS DE YOSEMITE (ONE)

Lo que me gusta mas del rio es que nunca es igual que ayer, sus aguas siempre corren sin descanso, si en paz deseo yo vivir un precio he de pagar, no saber lo que este rio esta ocultando. Rio abajo lo vere...
Me ha parecido lo mas apropiado comenzar asi. Con la primera estrofa de la cancion Rio abajo, por estos lares Just around the riverbend, de la pelicula Pocahontas, que nunca ha sido bien entendida y supongo que por ello en una reciente encuesta de personajes populares sobre filmes de Disney tenian la desfachatez de colocarla en ultima posicion. Pero yo si comprendi su mensaje, quiza demasiado turbio para la audiencia infantil, y cuando descendiamos por las aguas del rio Merced me venia al casco esta tonadilla, en un doble sentido, primero por la evidente semejanza fisica de la situacion, todos podriamos ser la princesa india, cambiando Virginia por California, paleando el agua si bien mejor preparados y descontando al mapache. Y, en sentido metaforico, la letra habla del doble camino entre la estabilidad y el riesgo, colocarse en posicion acomodaticia o aventurarse por los rapidos del rio aun a riesgo de ser engullidos por la corriente. Si hay que hacer una correlacion respecto a la vida, yo disfrutaba cuando la lancha mas violentamente era zarandeada por las olas, mientras que cuando el cauce se estabilizaba, me entraba una cierta modorra, hasta el punto de casi cerrar los ojos para disfrutar de una placida siesta amarrado al remo.
La idea era excelente desde luego, tuvimos suerte de descubrir ese lugar que nos daria la oportunidad de hacer rafting por un rio salvaje de aguas tan pristinas que en muchos lugares se veia el fondo. Yo tampoco estaba muy seguro de cómo saldria la ruta. Mi experiencia era mas bien poca. Di paletadas en mi ultimo viaje al extranjero, en Finlandia, en una barquita sobre un lago. Lo mas parecido a lo de ayer fue en el populachero descenso del Sella, junto a mi tia Luisa, pero aquello era mas en plan romeria, como llevando la tortilla de patatas en el compartimento de la piragua, la cual volcamos un par de veces, por lo cual era un mal antecedente. Ademas, tendria que coordinarme y recibir instrucciones tanto de companyeros como de monitora que hablaban un ingles cuyo dominio por mi parte no deja de estar en el nivel de turista en viaje de dos semanas. Todos mis temores, al igual que en el puente, se disiparon en el momento de la accion, y fue una travesia del todo inolvidable, que quedara ademas inmortalizada porque, precisamente debido a ese estar lost in translation, no me entere de que una nayade acuatica, rubia y con tanga sobresaliendo (las chicas y chicos de la montanya son los mas guapos), nos iba sacando fotos, en la mayoria de las cuales salgo con los ojos cerrados, incluso en una, que obviamente no voy a colgar, mi rostro alcanza un nivel tan inhumano de contorsion que se diria se ha convertido en El grito de Munch. Solo era la emocion...
Aun faltaba el Yosemite Park en si mismo. Hay que reconocer que los yanquis cuidan bastante de sus parques naturales, y este es verdaderamente asombroso, no solo por los pinos y las cascadas, que aunque hermosos se pueden encontrar en otros paisajes, quiza en la propia Leon sin ir mas lejos, pero el sello distintivo de Yosemite son los enormes bloques de granito, mazacotes formados por el desprendimiento de un glaciar hace miles de siglos, que se muestran de manera majestuosa como gigantes comtemplando su territorio. Antes de llegar a ellos, sin embargo, volvimos a la maquina del tiempo de Tis, nada mas entrar en el parque y ver la primera cascada, que ni siquiera era la mejor, con el aire oxigenado se nos metio en vena un chute de espiritu abrasador y comenzamos a triscar cual cabras, saltando de piedra en piedra para intentar alcanzar mas de cerca el salto del agua, hasta un punto en el que el raciocinio que aun de ninyos nos ha salvado de rompernos la crisma en todas las excursioncitas nos advirtio de que nos dieramos la vuelta para continuar el resto del viaje en coche, con unas quince o veinte paradas en total, desigual duracion, porque era la unica manera en la cual abarcariamos la ruta trazada hasta el final. Comenzamos primero por unas cascadas de bastante mayor altura que las primeras, luego atravesamos el impresionante Capitan, la mayor mole en granito del mundo, y luego comenzamos a subir hacia la zona de miradores, en concreto el objetivo final del Glacier Point, un lugar desde el cual se dominaba toda la zona, otra prueba a riesgo de vertigo.
Aun nos quedaba un rincon por descubrir en Yosemite, que dejamos para la excursion matutina de hoy. Incluso la cena tuvo el mismo sabor de aire libre que el resto del dia, porque fuimos a un lodge que estaba situado mas rayando la entrada al parque que el nuestro, y alli pedimos un menu muy de la tierra, pizza and beer, que no obstante en una mesa de la terraza, contemplando esa naturaleza agreste que no todos los dias se ve, nos supo a menu cinco estrellas. This is life, amigos.

domingo, mayo 27, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio XI


REGRESO AL DEPORTE, ROAD TRIP Y CAMBIO RADICAL (AND TWO)


El estado de California, empero, no se termina alli, por lo que nos dispusimos a realizar un road trip en toda regla por la nacion mediterranea en direccion norte, hasta Yosemite National Park. Para darle un tono mas mitico, un Mustang descapotable rojo nos esperaba en el aeropuerto de SF. Pronto abandonariamos la sofisticacion urbanita por monotonos paisajes de granjas y cultivos, la America profunda, llena de iglesias que parecen centros comerciales y territorios baldios de esos en los que, según una buena dosis de imaginacion estimulada por el visionado de cientos de peliculas la mayoria de serie Z, podriamos avistar un OVNI si fuera de noche, o caer pasto de una horda de zombis paletos o mutantes canibales. Hicimos una parada en el pueblo de Merced, donde estaba el centro de turismo en el cual abastecernos de mapas del parque nacional y confirmar la ruta que estabamos siguiendo. Habia que llegar hasta Mariposa. Si el nombre os parece curioso, es porque aun no os he dicho que antes pasamos por un tal Manteca. Aeropuerto de Manteca? Nada mas cierto. De hecho, Mariposa era el ultimo atisbo de civilizacion antes de entrar en los adelanyos de Yosemite. Tras eso, tan solo habia aislada tienda de comestibles que, supongo que por ser consciente de su condicion exclusiva, se puso el simple nombre de The Market. Suerte que el Cedar Lodge tenia mejor pinta de la idea mental que me habia formado, con un aspecto tan rustico y todas esas estatuas de osos, visitantes ocasionales del lugar con los cuales espero no tener el gusto de cruzarme. A pesar de que yo, con la resaca del bike trip, podria haberme echado a dormir justo despues de la llegada, aun salimos a dar un breve paseo por los alrededores, Paco vio una serpiente, motivo de pensarnos bien donde pisar. Al pasar habiamos visto un lugar donde se concertaban excursiones para bajar el rio Merced haciendo rafting, y por tener una experiencia mas, que no se dijera que el ferry fue nuestro ultimo contacto con la navegacion, fuimos a reservarlo para por la manyana. No habia ya mucha gana de ir a cenar a alguno de los pueblos de los alrededores, por lo que tomamos algo en el mismo Lodge, muy oportunamente porque asi pude comprobar como se esta en un verdadero dinner americano, con su estilo retro anyos cincuenta, de esos que tienen sillones acolchados de rojo, maquinas para poner musica, aunque la nuestra no funcionaba, billar en el cual varias jovenes lugarenyas con aspecto de pocas luces estaban jugando, y un camarero rubio y con tatuajes. La comida? Hamburguesa, patatas y cerveza, faltaria mas. No se si la digestion me sentara muy bien. Pero bueno. Voy a dormir como cualquiera de tantos y tantos troncos de los que nos rodean. Ni siquiera puedo colgar estas cronicas, pero en un par de dias volveremos a Oakland y desde alli la aventura de la vida agreste se dara por concluida. Por ahora, vayamos a pelear con los rapidos.

Moleskine de un viajero en USA. Episodio X


REGRESO AL DEPORTE, ROAD TRIP Y CAMBIO RADICAL (ONE)

Escribo esta cronica, en el limite de mis fuerzas y sin una conexión wireless mediante la cual pueda colgarla instantaneamente, en la habitacion de un motel de carretera en plena montanya, el Cedar Lodge. Estamos en las puertas del Yosemite National Park, y hemos pasado de amanecer en la suite del Galleria Park de San Francisco a pernoctar en este establecimiento con cierto encanto, no tan cutre como imaginaba en principio, bastante mejor que cualquier lugar en el que Abrasadores y demas realizamos nuestras excursioncitas en los montes de Leon, aunque no menos cierto es que esta perdido en medio de la nada, el pueblo mas cercano se llama El Portal y de hecho si acaso puede que disponga de un portal para los escasos habitantes que alli moren cual eremitas. Esto si que es un cambio radical y no los del programa de la cirugia estetica, pero al menos un viaje contrastes es un viaje que permite ver multiples facetas del lugar visitado, y en este caso lo estamos consiguiendo.
Que nadie me juzgue mal. Yo soy un apasionado del campo y la naturaleza. Yo idee las excursiones de primos mientras pudieron realizarse. Yo iba a realizar un documental en el Puerto de San Isidro, y aun no descarto un proyecto similar. Yo siempre busco, y no suelo encontrar, gente que quiera echarse la tienda de campanya a la espalda y liarse a andar, sin machacarse desde luego, que al menos yo suelo tener actividades sedentarias y si salgo a disfrutar un poco el aire fresco me traen al pairo las prisas. En este viaje que ha hecho de la variedad su principal estimulo, ha habido un punto de giro, tras la jornada de ayer que podria resultar de hecho climatica.
Comencemos por ahí. Cierto que la actividad matutina no pudo resultar mas sosegada, en cinco dias ya habia condensado casi todo lo que me resultaba basico de visitar, tan solo faltaba la guinda del pastel, la joya de la corona, y podria seguir con estas comparativas hasta el infinito, solo digo que si se dice en voz alta el nombre de San Francisco la mayoria pensara en el Golden Gate Bridge, y ese era el objetivo para la tarde. Hice bien, pues, en relajarme antes. En los Yerbabuena Gardens me tome un picnic sobre el cesped mientras me empezaba las Tales of the City de Armistead Maupin, unas cronicas, tal como pudieran ser estas, que se publicaron inicialmente en el San Francisco Chronicle para luego reunirse bajo el formato de varias novelas. Me gusto reconocer lugares de la accion que si las hubiera leido antes me sonarian como algo extranyo. A las tres regresaba el hotel para inicar junto con Paco, que ya habia terminado su congreso, y Katya, una companyera de currelo rusa, el bike trip que me hizo retroceder diez anyos en mi vida, no solo por rejuvenecer, sino porque mas o menos esa era la epoca que recuerde que cogi mi ultima bici, creo que en Finlandia. Es realmente necesario que me vaya al extranjero para montarme en ese cacharro? Puede. Me las veia muy felices yo pensando en que podria atravesar ese simbolo a pie, algo factible aunque poco probable tras llevar cinco dias de subidas, bajadas y rules en general. Las piernas tampoco iban a descansar, pero al menos optamos por otro medio desde el cual se gozaba de una sensacion mucho mas reconfortante.
La bici, si. Fuimos a una empresa muy organizada que se encargaba de todo, alquiler, mapas, luego vuelta en ferry. No recordaba mucho de bicicletas. La ultima por la que tenia un carinyo especial fue una que fue llamada porqueria, pero al menos gozaba de un sillin bastante mas comodo que este gracias al cual me acuerdo cada vez que me siento, si, para tener un culo dolorido no hace falta visitar Castro. Yo no es que desprecie el deporte, pero aparte de que no estoy acostumbrado, creo que tengo un problema de resistencia. Con excepciones, he visto a lo largo de los anyos como tanto en el colegio como en el ultimo campamento de trekking en el que me enrole, conseguia todas las metas, pasito a pasito, pero a mi ritmo y siendo adelantado incluso por personas con el doble de grasa en el cuerpo que yo. Bueno, no es algo que me averguence. Mi carrera de deportista profesional fue la primera que deseche. De todos modos, teniendo en cuenta que llevaba casi una semana de caminata intensa y poco acostumbrado a esas lides, creo que no se me dio mal. Mi ruta en bici por la bahia solo tuvo ciertas trampas cuesta arriba, por aquellas traicioneras colinas que no subi a pedal sino a pata, con la bici a cuestas y a mi bola frente a todos los mailots que me adelantaban. Eso si, el puente lo pase completo sobre ruedas. No me hubiera atrevido a permanecer mucho tiempo de pie alli. Impresiona. La caida hacia al oceano debe ser tremenda. Un lugar muy atrayente para suicidas, de hecho en el siniestro ranking de lugares para despojarse de la vida, ocupa el numero uno. Eso pensaba yo mientras circulaba por alli, y algun alma en pena debio sentir telepatia hacia esas cavilaciones, porque en ese mismo momento decidio engrosar la estadistica poniendo fin a una existencia a la cual no debia otorgar mucho valor. Si, un suicida se arrojo desde el puente, aunque yo por suerte no contemple la escena, fue Paco quien casualmente observo el momento fatal, el y al menos dos testigos mas que llamaron a la policia para confirmar su testimonio. Una nota macabra para una travesia que estaba resultando un canto a la vida y a la libertad, y es que no todos los dias se recorre el Golden Gate Bridge con el viento de la bahia refrescandote la cara. Born to be wild. Juro que, si este verano me toca servir sandwiches o vender cuadernillos a la gentuza de turno, tratare de revivir esa escena como el contraste entre una existencia que se apaga y otra que no piensa en el miedo, en el vertigo, solo en seguir hacia delante sin mirar atrás y pensando en la meta.
Y aquella fue Sausalito, el primer pueblo nada mas cruzar el puente, abundante en galerias de arte y anticuallas que recorrimos en mas bien poco tiempo, ya que debiamos coger el ultimo ferry que nos llevara de nuevo al puerto de San Francisco. Era uno de los pocos medios de transporte que no habiamos utilizado en este viaje, via maritima, y eso es raro en una ciudad costera, asi que cumplimos y terminamos en el muelle uno de la calle Embarcadero, por la que nos subimos con las bicis el paseo hasta regresarlas al garaje para luego cenar una vez mas en Fisherman’s Wharf, y aunque se barajo un retorno a la Boudin Bakery, ya fuera por no repetir o porque un viaje tan prodigioso como ese necesitaba de un sitio a la altura, fuimos a un restaurante de mayor categoria, el Gamurro’s, italiano con especialidades de la bahia, aunque Paco y yo pedimos el plato tipico durante toda mi estancia aquí, la pizza, aunque la mia con langostinos, que no se diga. La cena y nuestra ultima noche en el Galleria Park fue decir adios al lujo y hola a la aventura, lamente de veras tener que despedirme de esa ciudad de la que se dice que todo el mundo se enamora, y yo no soy ninguna excepcion. Suerte que en pocos dias he podido descubrir muchas de sus maravillas, pero se necesitaria una vida complementaria para desarrollarla alli.

miércoles, mayo 23, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio IX


EL ESPERPENTO NACIONAL (DE CALIFORNIA), POR REESE LEON. (TWO)


Hoy desayunamos en McDonalds, un par de hashbrown, no se si lo he escrito bien por cierto, una especie de filete de patata empanado. El inexistente sistema de seguridad social yanqui, que estos dias Michael Moore critica en Cannes con su documental Sicko, lleva a la paradoja de que, como me explico Paco, haya ancianos en puestos que se asocian a los jovenes, sirviendo Happy Meals y cosas asi. Penurias americanas, otra es la obesidad morbida, habia un par de personas afectadas de esta enfermedad, epidemia en breve, que aun asi seguian desayunando y no precisamente zumos. Aunque es triste, no pude evitar pensar en el potorro...
Por aquel entonces no sabia que iba a recordar, y de muy buena manera, como se cocina en mi tierra, aunque algo en mente si que tenia planeado, porque mi primera parada era el barrio latino de Mission, en concreto la Mision Dolores y luego Valencia Street. La primera es la unica que queda de las misiones fundadas en California por Fray Junipero Serra, colonizador espiritual de estos lares. Como dije antes, las iglesias me dan mal rollo, pero admire su belleza exterior. Luego continue hasta el Dolores Park, muy agradable, gente tirada en la hierba tomando el sol en banyador. Tambien habia un par de tios dandose el lote, signo de que iba en buena ruta hacia Castro. Envidia sana y verde como el entorno. La calle Valencia, cuyo nombre ya declara intenciones, no solo tiene muchos establecimientos latinos e hispanoparlantes, sino tambien varias librerias de clara vocacion progresista, academias de artes, tiendas hippies y un amalgama muy estimulante. Yo fui a la Casa del Libro. No, no es una sucursal de la cadena de librerias en la cual no me cogieron de currante. Es una pequenya tienda que vende libros en espanyol y tambien funciona como galeria de arte. La llevaba una mujer con aspecto yanqui pero que hablaba castellano perfectamente. Compre un par de libros a la irrisoria cifra de un dólar cada uno, y ella me dio una informacion que no se pagaba con dinero, la de recomendarme el restaurante Esperpento. Fui alli, y por solo 24 pavos pude llenarme tanto como no recordaba desde las tapas de Semana Santa. Racion de campinyones al ajillo, tortilla de patata, pan tumaca por hacer un guinyo al amigo catalan, y regando con Estrella de Galicia, con dos balls. Las camareras hispanas muy majas. Ya se puede quedar Dios en el cielo que yo lo encontre alli. Hablando de Dios, mi viaje a la nueva Sodoma coincidio con la muerte de una de sus mayores bestias negras, el telepredicador Jerry Falwell, famoso por sacar del armario al teletubbie Tinky-Winky. En Castro le han dispensado burlescos epitafios. Alli tenemos pesos pesados que no le van a la zaga, como Cesar Vidal. La comida, tras lo de Picasso y Cervantes, ya me puso del todo patriotico, y de buena gana, poniendome el traje de Martin Cortes, me hubiese echado a la calle con Acebes, Zaplana, Vidal y Rouco, ellos con la rojigualdas y yo con una de la republica que vi en un escaparate, y por las calles de Castro hubiesemos hecho un remedo de la gloriosa manifestacion del 18-J, pidiendo papa y mama hasta que nos cosieran a hostias.
Si, nuestros pais necesita menos politicos como los anteriores y mas como Harvey Milk, el primer miembro del ayuntamiento que declaro publicamente su homosexualidad y fue asesinado junto al alcalde George Moscone. Hay una plaza en su honor a la entrada de Castro. Por cierto, en el cruce de Market con dicha calle esta izada la bandera del arco iris mas grande que he visto nunca. Pero no solo esa, tambien se ve colgada de todas las farolas de un amplio trecho, incluso en las papeleras. En Chueca no han llegado tan lejos desde luego. Habia muchos gays con perros. No exagero. De hecho, creo que vi un certamen de fotografias de gays con perros. Baje junto al Castro Theater, que es un precioso edificio que organiza ciclos de cine, revivals de filmes clasicos y proyecciones interactivas. Habia varios carteles de pelis de Hitchcock, y tambien una sesion programada de Grease con un sistema de subtitulos para que el publico cante las canciones... Ja, ja. Ya me gustaria verlo. Fui a la Different Light Book Shop, una librería de ambiente con un cuarto de siglo de solera. Alli hice la compra mas abultada en toda mi estancia, pero no me arrepiento. Solo se trataba de los libros que traia apuntados y otro que no habia manera de encontrarlo en Espanya. Comparando el precio en euros, salgo ahorrando bastante. Y de todas maneras, tras el dispendio, buen yantar y buen leer, regrese a la vida barata no sin antes tener un curioso episodio de Lost in translation. El barista del Starbucks al que ya he ido un par de veces entendio bien mi pedido, pero cuando me pregunto el nombre, le dije Luis. No es tan raro no? Aquí hay un San Luis, o quiza podia haberlo entendido en su version anglofila de Lewis. Pues va el tio y me pone Reese. Pero ese no es nombre de tia? Yo el unico que conozco es Reese Witherspoon. Broche esperpentico para un dia de tal manera. Espero que os lo hayais pasado bien. Lo que es yo, aunque cansado como siempre, lo he hecho.

Moleskine de un viajero en USA. Episodio VIII


EL ESPERPENTO NACIONAL (DE CALIFORNIA), POR REESE LEON. (ONE)

Aclaremos un poco el titulo, avanzando sobre el terreno. Veamos, si alguien hace del esperpento uno de los pilares de su creacion, incluso llamando a una de sus novelas, inedita, El esperpento nacional, y luego viaja a un pais extranjero, cuantas posibilidades hay de que el unico restaurante de comida tipica de su pais se llame, precisamente, El esperpento? Una entre un millon? Pues, de una manera a su modo tambien esperpentica, en mi se ha dado. Y vale que luego por dentro habia flamenco, guardias civiles y mantones de Manila, pero quien le dio nombre al establecimiento al menos digo que yo que conoceria la obra del gran Valle-Inclan.
Antes de llegar al suculento almuerzo, debemos pasar una jornada campestre dentro de la ciudad, un dia de campo podria decirse remedando el titulo del relato de Guy de Maupassant que lei de hecho ayer, gran escritor que he descubierto en mi estancia aquí. Mi meta era el Golden Gate Park. Paco estuvo el dia anterior en la meta final del Bay to Breakers, y llego hasta la playa del oceano Pacifico. Yo no hice tanto, luego veremos por que, pero esa gran arteria verde que ocupa una extension considerable dentro de la ciudad era uno de mis objetivos estrella. Para llegar hasta alli, atravesaria otro de esos lugares con encanto de los que SF esta llena, y si antes hablabamos de los beatniks de North Beach, pues al parque se puede llegar atravesando la calle Haight, que en su cruce con Asbury da nombre al barrio hippie vestigio de los sesenta, si, la decada de If you come to San Francisco be sure to wear some flowers in your hair. Colores chillones por todas las fachadas, flower-power, murales, muchisimas tiendas de fumetas, recuerdos, abalorios, papel higienico con la cara de Bush, librerias anarquistas... Un barrio de buen rollo, con algunos ancianos de luenga barba que quiza hayan sobrevivido a la epoca, o no sean mas que otra faccion de homeless trasladados a un sitio que acoge a colgados de variada catadura.
Nada mas llegar al parque hay una colina, Hippie Hill, que recuerda aquellos dias en los que se retozaba escuchando a Janis Joplin o Jimmy Hendrix, pero yo pase directamente hacia la unica zona que tenia especificada como apetecible de visitar en la guia. Por alli esta el museo californiano de ciencias, pero estaba en obras. Habra elecciones a la vista? Atravese una plaza en la cual habia un anfiteatro de estilo griego que supongo se utilizara para conciertos, y rodeandola numerosas estatuas de carácter cultural, entre ellas una de nuestro Cervantes con Quijote y Sancho Panza, que si a Shakespeare le dan todo un jardin, en el cual estuve mas tarde, que menos que un buen busto que le recuerde. Llegue a la Japanese Tea Garden, creo que no requiere traduccion, un jardin pequenyo pero precioso, de estilo no se si japones o chino, que de eso sabe Paco mas, pero abundante en pagodas, detalles zen, bonsais y arroyuelos. Una delicia poder contemplar ese paisaje tomando un te verde helado, o de jazmin. Yo asi lo hice, cuando aun tenia pensado llegar bastante lejos. Como rinconcito prefiero ese, aunque mucho mas espectacular y variado era el jardin botanico, un verdadero bosque para perderse, de hecho yo me perdi en un par de ocasiones, delimitado por zonas geograficas, con especies de cada pais y tambien de la zona de California, algunas secuoyas de tamanyo normal, las gigantes las veremos en Yosemite. Este sitio, junto al anterior y el Shakespeare Garden, constituyo el triangulo verde en el que me movi ayer. Peque de un par de errores. El mas obvio fue desorientarme claro, pero tampoco tenia vituallas como para hacer un almuerzo en la arena, porque crei que el sitio seria como el Retiro, con sus puestos de barquillos y churros, y alli no habia nada de nada, por lo que tuve que volver a la casita del te a comer lo unico consistente que tenian alli, Doritos y Chetos. ¡Que recuerdos a mi juventud de buscador de tazos! En el fondo no me importo, porque el sitio me habia enamorado, y en una segundo recorrido pude ir perdiendome en detalles que antes no habia captado. La cultura oriental se basa en ellos... Asi que te y literatura de calidad, un binomio que me ha otorgado muchos placeres este anyo, y si encima es en plena naturaleza, suenen seraficos clarines. Dejemos la playa quiza para cuando visitemos el Golden Gate Bridge, y si no pues oye, siempre nos quedara la de Gijon...

Moleskine de un viajero en USA. Episodio VII


SUBIDAS, BAJADAS, AULLIDOS Y TRANVIAS. (AND TWO)


No estoy acostumbrado al ejercicio fisico, andar ando mucho pero lo de correr es otro cantar, sin embargo si me hubiera gustado participar, junto con Paco, aunque solo fuera por curiosidad, en la casi centenaria carrera Bay to Breakers, un recorrido que atraviesa la ciudad, pasando por el Golden Gate Park hasta llegar a la playa del oceano Pacifico. Hasta ahí todo normal. Pero no es que tenga la solemnidad de unos Juegos Olimpicos... Mas bien, se distingue porque los corredores suelen ir disfrazados de manera cuanto mas estrafalia mejor, e incluso muchos llevan cacharros realizados con carritos de la compra a la manera de los Autos Locos. Vamos, como Carnaval pero a ritmo mas ligero. Hasta ahí se notaba la influencia hispana con esas cuadrillas directamente llegadas de una suerte yanqui de los sanfermines, quiza habian leido a Hemingway, pero los carros-toros eran geniales. Otros iban directamente casi en pelotas, quiza trasladando el espiritu del proximo Gay Pride hasta aquí. Todo un show, vaya. No se si sera solo esta ciudad, pero parece que los yanquis saben pasarselo bien. No seria la unica nota surrealista de la jornada. La siguiente iba a ser del todo inesperada, porque fui a acompanyar a Paco al Moscone Center, y fui a comer a los Yerbabuena Gardens, que circundan el centro de convenciones. Alli habia una explanada de cesped con un escenario, y multitud de gente espatarrada en la hierba creando una pequenya version del Woodstock que se estaria viviendo en el Golden Gate Park tras la carrera. Se trataba de un festival que se celebra en los jardines, del cual no estaba informado, y mi mayor sorpresa fue ver el grupo que tocaba, una de esas mezclas imposibles que solo pueden funcionar en este pais. Black Majal, como en parte su nombre hace suponer, es un grupo de cantante hindu, con su turbante y mostacho a lo Sandokan, que hace un estilo que se define en el programa como Punjab Funk. Que eso pueda resultar raro solo puede suceder para quien no lo escuche, porque a mi la fusion de ritmos tradicionales indios con el funky y el hip-hop de un negro que aportaba una nota aun mas exotica, la verdad es que me convencio, y me tumbe en el cesped como uno mas, dando cuenta del bocata mientras disfrutaba del concierto.
No suelo tener mucho interes en visitar lugares religiosos, y cuando lo hago es mas bien por admirar un exterior de gran impacto artistico, como el de nuestra catredral de Leon, que le da mil vueltas a la Grace Cathedral, un remedo de la Notre Dame de Paris que ha salido de buena factura, pero lo que mas me llamaba para ir alli era un detalle muy curioso que bajo ningun concepto se hubiese esperado de ningun templo catolico espanyol, ni casi se diria del resto de Estados Unidos. Nada menos que una capilla especial dedicada a la memoria de las victimas del SIDA, que en vez del San Pancracio habitual tenia como objeto de veneracion un mural realizado por el artista pop Keit Haring, que era homosexual y murio de la misma lacra al poco de terminar la obra. Me quito el sombrero ante los feligreses de San Francisco. Rompi otra costumbre, y deje un par de pavos en el cepillo. La causa merece la pena. Creyentes o ateos, es algo contra lo que se ha de luchar.
Y tras la espiritualidad, contracultura. Tocaba ir hasta North Beach y seguir en parte la ruta de los beatniks, aunque a decir verdad mi cansancio pasaba factura ya un poco por la resaca de la Coit Tower y otras cuestas que debi subir para llegar a Nob Hill, la colina de casas pudientes donde esta emplazada la catedral. Como sea que a mi siempre me sobran libros para leer, y prefiero seleccionarlos bien antes que tener un monton de los cuales vaya a desechar la mitad, apunte tan solo tres titulos para este viaje. Un par los tenia reservados para la jornada de Castro, mientras que el otro lo consegui, como tenia pensado, en ese barrio, si bien no en la librería mitica en la cual se imprimio, la City Lights Book Store, sino en el Beat Museum, que es un apendice de la anterior, con recuerdos de aquella generacion y obras de sus autores, por lo cual era como si lo hubiera adquirido en la misma. El libro en cuestion se llama Howl, Aullido, es de Allen Ginsberg y es un pequenyo poemario que en proporcion armo un enorme escandalo alla por los anyos cincuenta, cuando fue tachado de obsceno y fue perseguido con dureza, abriendo el terreno a toda una serie de movimientos contraculturales de los cuales el mas puntero fue el beatnik, del cual se considera a Ginsberg como uno de sus progenitores.
Resulta complicado leer poesia en una lengua diferente a la tuya, pero la primera impresión de Howl, sentado en un butacon del Starbucks, fue de una fuerza y un poderio que justifica sin duda el impacto en aquella sociedad aun secuestrada por la Caza de Brujas. Ya habia leido una de las composiciones del poemario en castellano, lo cual gana en comprension pero pierde los matices del texto original. Si al llegar mis ultimos dias veo que aun hay dolares que gastar, lo hare en libros, desde luego, y si puede ser de aquellos autores que tienen mas dificil traduccion en nuestro pais.
Yo no me considero un beatnik, desde luego, y tampoco se muy bien bajo que faceta clasificarme. Pero lo que si comparto es el amor por la creacion sin ninguna barrera que sentian aquellos pioneros. Truman Capote ridiculizo a Kerouac, diciendo que no escribia, sino que mecanografiaba. A mi ambos autores me complacen, supongo que porque mi propio estilo es un poutpurri que no hay por donde cogerlo... Pero al menos espero tener un estilo propio, aunque se vaya metamorfoseando. Inspiracion no me falta, y esta viaje me ha dado mas. Hay cierta idea que no se si me atrevere a llevar a cabo...

martes, mayo 22, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio VI


SUBIDAS, BAJADAS, AULLIDOS Y TRANVIAS (ONE)


Que es un turista sin un museo? Le quitas eso y la camara, y entonces las senyas de identidad se desvaneceran. Pese a todo, yo solo tenia uno en la lista, el SFMOMA, es decir, el museo de arte moderno, tan solo superado por el de Nueva York. No abria hasta las once, asi que por hacer tiempo me baje Market Street, que es la arteria principal de la ciudad, hasta el Civic Center, donde esta el ayuntamiento y los principales edificios de gobierno. Quiza fuera porque era aun pronto para un sabado por la manyana, la cuestion es que nada mas abandonar el segmento de calle que se englobaba dentro de la zona financiera y exclusiva donde esta situado el hotel, tan solo se veian vagabundos, pero no de manera aislada, sino que, gregarios o solitarios con su casa – carro a cuestas, extendian su territorio de homeless a lo largo y ancho de la acera, de vez en cuando alternandose con las tipicas pandillas que salen en las peliculas, de jovenes negros con estetica rapera, conste que es un mero apunte sin animo de xenofobia. La otra cara de America, inevitable comentario. Hay que senyalar que estos sin techo han dado muestras de ser bastante inofensivos, y si alguno me abordaba yo hacia como si entendiera aun menos el ingles de lo que lo hago. Llegue a United Square, la unica plaza que he visto dedicada a algo por lo general tan inutil como las Naciones Unidas, y segui el paseo hasta el City Hall, ayuntamiento para entendernos.
Tocaba momento cultural, y me vi gratamente sorprendido al ver que la exposicion temporal estrella del SFMOMA era una retrospectiva acerca de Picasso y su influencia sobre los pintores americanos contemporaneos y posteriores a el. Fue de hecho lo que mas aprecie en el museo, sin quitar por ello importancia a su colección permanente, con buenas muestras de artistas como Matisse, Klee, Miro, Warhol, Pollock y Diego Rivera entre otros. Orgullo patriotico en el extranjero, al menos en el terreno del arte. Ver como todos esos yanquis abarrotaban y admiraban la obra de nuestro gran genio de la pintura del siglo pasado, hacia el cual se rindieron sus compatriotas como bien se exponia en las frases encomiasticas estampadas sobre las puertas, me henchia el animo pese a encontrarme yo solo alli.
Tras el museo, el espiritu culto get fucked, a menos que se entienda como cultura culinaria propia del pais el visitar sus establecimientos clasicos de comida rapida, tan arraigados a la tierra que ni siquiera han llegado aun a nuestro pais. Comi en Del Taco, puro tex – mex. ¡Andale! Ahora que lo pienso, no estoy comiendo tan mal en mi estancia. De hecho, en algunos momentos ni siquiera como, o lo hago picando. En cambio, hago jornadas a pie tan largas que valen por todo lo que no he caminado en varios meses. Y si solo fuera andar en terreno liso, valga, pero es sabido que San Francisco es una ciudad con colinas, y la vista mas panoramica de la ciudad y la bahia se encuentra en una de ellas, Telegraph Hill, hogar de la Coit Tower, hacia la cual dirigiria mis pasos por la tarde, no sin antes haberme desplazado en otra de las atracciones clasicas de San Francisco, el tranvia, en concreto el tradicional de madera, mas orientado hacia visitantes, que sale del cruce de las calles Market y Powell. Es un rincon muy animado ese. A veces se ponen chavales negros a bailar break-dance, y de continuo hay un hombre viejo del mismo color que lleva un cartel diciendo que Jesucristo nos ama, sin mayor informacion. Lo mejor del tranvia, mas alla de estar montando en una reliquia, es comprobar con que pericia sube las calles, de tortuosa ascension, pese a ir cargado hasta las trancas. Por lo demas, no tiene mucho misterio. Aunque ayudo bastante el remolque, aun me quedaba un buen repecho hasta llegar a la torre. Mereceria la pena. Desde lo alto de Coit Tower se divisa completamente toda la ciudad, pudiendo apreciar asi mejor sus contrastes. Bien lo saben quienes explotan el edificio, porque cuatro dolares y medio por subir en ascensor un minuto resultaria ridiculo de no ser por el privilegio de dominar todo San Francisco de un vistazo. Luego los pies se iban solos cuesta abajo, desde luego, pero aun era poco el uso que habia dado de ellos.

Moleskine de un viajero en USA. Episodio V


DE LA SUITE AL MCDONALD’S, UN MILLON DE CHINOS Y YO, MARINERITOS EN TIERRA. (Y DOS)


Desayunamos en el hotel, luego Paco marcho al Moscone Center, el palacio de convenciones, y yo pues hacia un rumbo incierto, porque en principio queria ir hacia Embarcadero, la calle que bordea el puerto, pero acabe en una zona bastante mas cercana, Chinatown. La reconoci por su famosa entrada en forma de puerta con dos leones chinos custodiandola. No es que tuviera pensado comenzar por ahí, pero callejeando me vi sumergido en una marea asiatica, porque era temprano y me meti por Stockhom Street, alli compre mis primeros souvenirs, tambien una pulsera con moneda china de la suerte para mi, y mas adelante tope de lleno con los mercados de Stockhom, un bullicio de puestos y cientos de habitantes del barrio, una especie de China dentro de la propia ciudad, tuve la impresión de ser el unico turista, y no cambie de idea hasta llegar a la calle Grant, que era donde estaba situada la puerta pero yo la cogi bastante mas arriba. Esa si es una avenida orientada hacia los visitantes, con todos esos bazares, hermanos mayores de aquellos que estan proliferando tanto por mi ciudad natal, y que para el viajante de presupusto escaso es buena excusa para atiborrase los bolsillos de baratijas que llevar a modo de souvenirs, aunque la verdad es que yo todavia no he adoptado del todo esa estrategia. Estaba esperando a los ultimos dias, no sea que la inspiracion me permita encontrar obsequios economicos pero no de naturaleza tan evidentemente cutre. Lo que si queria era encontrar la fabrica de galletas de la fortuna, originarias de San Francisco aunque tambien cuenten con descendencia bastarda entre nuestros chinos nacionales. Para llegar a ella, debi utilizar ya desde la primera jornada el sentido de la orientacion con mapa adosado, y no se me dio mal porque la minuscula fabrica esta situada en un callejon lateral, pero es tanta su fama que pronto se lleno de foraneos. Pille una bolsa, que seria mi unica comida, aunque dudo que las fortune cookies se puedan convertir en penitencia de una hamburguesa. Los mensajes de dentro, que por un lado tienen una serie de numeros como si fuera la Primitiva, por el otro muestras sentencias supuestamente profeticas, que en algunas cosas aciertan pero otras resulta inteligible del todo. Como una que me decia que voy a pasar por una experiencia divertida a traves de dunas del desierto. Querra poner en evidencia que nos vamos a perder?
Involuntariamente me meti luego por una calle llena de locales de strip – teases, sex – shops y demas parafernalia decadente, no se llamaba calle Montera sino Broadway, y estaba situada en North Beach, la zona beatnik cien por cien, pero a esas horas y sin bombillas de neon resultaban de lo mas inofensivo, y mi objetivo primigenio al cual me dirigia era el puerto. ¡El mar! Cuanto tiempo ya sin posar mis ojos sobre el. Y alli estaba en todo su esplendor, con el puente hacia Oakland cruzando el horizonte. Embarcadero es un paseo que bordea todos los muelles, hasta llegar a uno de nombre famoso, el Pier 39, hogar tanto de los conocidos leones marinos como de un centro comercial que semejaba una Disneylandia marinera. Una zona turistica a mansalva. Pero merece la pena, aunque solo sea por ver a esa colonia de enormes bichos que crean un efecto hipnotico hacia un espectador que no esta en un zoo ni un acuario, sino contemplando a unos animales que han elegido instalarse alli sin necesidad de ser alimentados ni de hacer otras monerias que no sean su propio comportamiento, tumbados a la bartola sobre las plataformas como enormes salchichas de foca, que luego en cambio son capaces de nadar y saltar agilmente del agua hacia la madera, y de pelearse entre ellos a empujones por asentarse en la mejor parcela. Si, como si fuera un infante, reconozco que me quede embobado durante un buen rato, convencido de que el espectaculo de la naturaleza en su propio estado no se puede comparar en absoluto al oropel con el que se adornan centros comerciales como ese, trampas para pudientes que desde luego a mi no me atrapo, porque me fui con mis galletas a otra parte, recorriendo un poco mas de Embarcadero hasta que regrese al hotel para esperar a Paco, habiendo localizado ya un sitio para una cena mas decente que la anterior, algo mas alla del Pier 39 habia una fabrica de pan de larga tradicion, la Boudin Bakery, que tambien servia platos tipicos de San Francisco y otras variedades. Asi que, aunque termine algo harto de la calle, alli regrese, seguian en forma los leones marinos y todo, yo queria tomar un Chowder Claim, que es un mendrugo de pan abierto y usado de cazuela para una salsa con almejas. Tomo el mundo lo pedia alli. Supongo que fue eso lo que me llevo a comerlo, el borreguismo, teniendo en cuenta que a mi el sabor a pescado nunca me ha gustado demasiado. No podia comprender como en el camino nos habiamos encontrados tantos potes de pan vacios, abandondas a su suerte tras haber alojado el viscoso mejunje. Necio pensamiento. Yo tambien me deje medio recipiente. En efecto, sabia demasiado a pescado. Pero al menos me dio fuerzas para retomar los pasos en el cuarto en un dia y confio ultimo paseo por Embarcadero desde Fihserman’s Wharf. A la vuelta tambien pasamos por Broadway, y como era de noche si vimos de todo, incluso furgonetas con gente llegando para ver a las nude dancing girls y un hombre en sillas de ruedas, mecanica desde luego, remontando la colina para internarse en el barrio, quiza tambien quisiera tener una racion de contemplativo pecado. En fin, como podeis comprobar, es un viaje compacto en una ciudad compacta. Todo no lo veremos, pero vamos a aprovechar hasta el ultimo segundo. Aunque nuestros pies nos supliquen, nuestro nivel de grasa vaya aumentando peligrosamente hasta convertirnos en Leones marinos, y en mi caso me haya puesto tan colorado por el traidor sol californiano como uno de esos cangrejos tan tipicos tambien de aquí.

domingo, mayo 20, 2007

Moleskine de un viajero en USA. Episodio IV


DE LA SUITE AL MCDONALD’S, UN MILLON DE CHINOS Y YO, MARINERITOS EN TIERRA. (PART ONE)

Por donde empezar, por donde... Por el principio he de suponer. Poco me importa ya que pueda haber no no lectores receptivos, porque mas que para un publico me he comprometido para conmigo mismo a terminar estas cronicas que de momento no deberia seguir llamando de Moleskine, aunque asi lo haga, porque las teclas para mi siempre han sido mas veloces que la pluma y el numero de acontecimientos a detallar en la ciudad motor de este viaje van siendo demasiados, y con los suficientes matices como para echarlos a perder con un par de comentarios inanimes. Quien sabe, puede que corregidas y aumentadas puedan constituir una humilde aportacion al genero de la literatura de viajes.
Por el momento me conformo con dar constancia de ello. De nuestra salida de Bethesda al aeropuerto de Dulles, y el consiguiente vuelo de cinco horas costa a costa, amenizado por un programa de selección de peliculas con audio hispano mas que espanyol jaja, de calidad desigual, daba la impresión de que fuera un programa doble de la sesion Mayores de Cine en la cual todos los ancianos de Madrid se apretujan por un euro: El velo pintado, que al menos tenia cierta calidad, y Miss Potter, o Miss Cursi seria un titulo mas apropiado. Al menos cumplieron la funcion de hacer menos pesado el trayecto, hasta poner los pies en suelo californiano. A partir de ahora es cuando la envidia comenzara a corroer conciencias y nos lloveran epitetos de burgueses para arriba, perfectos candidatos a la guillotina. Confio en que la foto que he colgado me salve. Porque, como por otra parte es logico en un director de laboratorio que asiste a uno de los congresos medicos mas grandes del mundo, teniamos a un apuesto chofer caucasico esperandonos con un cartelito donde las maletas, que nos llevo hacia Frisco en un coche de cristales tintados que, sin ser una limusina, si tenia bastantes comodidades. El hotel desde donde redacto esto fue la meta de llegada, el Galleria Park Hotel, en Sutter Street, que os sonara tanto como le puede sonar a uno de aquí Alfonso V, pero esta en el Financial District, o lo que es lo mismo, rascacielos a mansalva. Nuestra suite esta dividida entre el dormitorio y un saloncito con mesa de trabajo y un sofa-cama que hubiera sido mi destino natural de no ser porque motivos de la convencion me otorgaron la posesion de una enorme cama de matrimonio, de esas en las que solo me faltaria una belleza al lado y un cubo de... ¡Champagne for everyone! Pero que nadie se lleve a enganyos. Este es un viaje de contrastes, casi podria decirse que los propios que tiene la sociedad estadounidense. Pero no es necesario ponerse tan profundos, en realidad es solo una cuestion circunstancial, que ahora la pompa proceda del generoso presupuesto de una empresa yanqui, y cuando el congreso termine ya sera otro estilo, si bien por pocos dias.
Ademas, cualquiera nos veria esa noche pelando langostinos, cuando la realidad fue otra. No tanto por estirar el dólar como porque eramos unos recien llegados sin idea de la ciudad, cenamos en el primer sitio que habia cruzando la acera. Y cual pudo ser ese? Lo habeis adivinado, un McDonald’s. Bueno o malo, ir a USA y no comer alli es como si un ingles en Ibiza no se pusiera hasta el culo de pintas. Y una buena comparativa con nuestro pais, porque, en efecto, aquí los hispanos tambien copan el porcentaje de dependientes de la tienda del payaso. Tratare de no sentirme culpable, amigos. A fin de cuentas, tanto el horario como el modus vivendi que estamos desarrollando aquí son propios de la gente mas sana. Ya hemos podido comprobar, aunque sea de pasada, que San Francisco es una ciudad de alboratada vida nocturna. Pero Paco ha venido a currar, y yo pues... Salir? Beber? Lo mismo de siempre? No por cierto. No he venido aquí a hacer las mismas cosas que llevo haciendo desde (y sobre todo) el dia uno de enero. La rutina es acostarse a las doce y levantarse a las seis y media. Tampoco es que sea una ciudad de grandes distancias, al menos no en las zonas de mayor interes turistico.