viernes, febrero 29, 2008

Hasta dentro de cuatro años.


Esto no lo digo por Rajoy, sino por el día 29 y último de este mes, que no se suele prodigar mucho. Ha sido un mes, en líneas generales, muy bueno, y voy a concluirlo de manera tranquila, porque así lo requiere. Algo defraudado porque no ha salido aún la Fotogramas de Marzo con el especial Oscars, y estoy convencido de que en Madrid ya estará en los kioskos, este fin de semana trataré, en la medida de lo posible, de comenzar con ese examen del 17. Habrá que colgar el cartel de Do not disturb.

A ver si puedo lograr un cierto equilibrio que me permita, más allá de los compromisos académicos, seguir con mis propios proyectos. De aquellos en curso y de los que parecían muertos pero tan solo estaban dormitando cual vampiros a la espera de savia nueva. Eso me ha pasado con el de ÍTAKA, el guion cinematográfico. Incapaz de hallar un tono adecuado entre la comedia y el drama, pensé que, teniendo en cuenta que se basa parcialmente en la Odisea, podría escribir dos versiones de la misma historia, según los géneros clásicos del teatro griego, la tragedia y la comedia, creando así una especie de Grindhouse intelectual, una película que se pudiera dividir en dos, no se, una chaladura que ya veremos si continúo o no.

Por ahora, no parece que esté mal este regreso a Ítaca.

martes, febrero 26, 2008

I Aniversario Vagos y Maleantes.



I ANIVERSARIO VAGOS Y MALEANTES.

A lo largo de un año, desde que estrenamos el primer capítulo de la serie, Fimosis, ha habido una pregunta inevitable, entre otras muchas: Pero, ¿y si os sacan estas cosas cuando seáis famosos? Famosos… Hum. Suena bastante a ilusión, a cosa que te mantiene con ánimo pero que, en el fondo de tu ser, sabes que con seguridad se quedará solo en eso, y con suerte podrás llegar a mantenerte como profesor de Literatura, no hablo ya de familia e hijos. Vamos a ver, yo no aspiro a la fama. Porque para eso hay vías rápidas, y cada vez más: que si el Gran Hermano, o cualquiera de sus sucedáneos, que los hay a miles; la prensa del corazón; los que hacen el capullo por Youtube (bueno, nosotros íbamos por ese camino)… Yo, en todo caso, aspiro a ser respetado. Y, más que a mi persona, que se respete a mi obra. Ya que no creo en la inmortalidad del alma, al menos me gustaría que, si merece la pena, lo que escribo pudiera ser leído en un futuro, por lo menos antes de que se produzca el Apocalipsis final de la especie humana. Si dentro de cientos años aún existimos como raza, dudo que la gente recuerde mucho las obras de Ken Follet o Dan Brown, al igual que nosotros tampoco solemos leer folletines dieciochescos que en su época hicieron furor. Para mí, mi obra es mi trayectoria. Y no me arrepiento de nada. Yo no soy de los que condenarían al fuego alguna obra suya. Malo o regular, todo vale para entender la evolución de un creador. Y, por supuesto, ni me arrepiento de Vagos y Maleantes ni tengo intención alguna de borrarla. Reputación… ¿Qué reputación?
¿Acaso somos Rajoy o ZP? ¿Acaso tenemos que encarar algún debate en el que nuestro oponente vaya a sacar alguna foto nuestra en tanga? Somos artistas, titiriteros, untados, como queráis decir. Bardem acaba de hacer Historia. ¿Cómo empezó él? Yo lo he visto, haciendo de Superman en la tele, un ridículo espantoso. Vale que a él le pagaban, mejor era hacer eso que no vender pizzas. ¿Por qué lo hicimos nosotros? ¿Diversión, exhibicionismo, amor al arte? ¿De verdad creímos que eso podría tener salida comercial? No lo se. Fue un cúmulo de circunstancias. Pero me alegro de que así fuera. Y de que la gente lo siga viendo, aunque yo ya no haga propaganda sobre ello.
Más de cincuenta mil visitas en total, y entre ellas más de diez mil corresponden al momento del pajarito. Una compañera me confesaba el otro día que no pudo dormir el día que vio eso. ¡Vaya! Me sentí como un stripper. Y ojalá lo fuera. Como Diablo Cody, que con tan solo tres años más que yo ha ganado el Oscar con un guión más listillo que inteligente. Y ella no tiene problemas de ridículo. De hecho, fue la peor vestida de la alfombra roja. Pero ya tiene la vida arreglada. Yo, dentro de tres años, con suerte estaré en Cuarto de carrera, y lo del Oscar ni aunque me visite la Virgen de Fátima. Ese tipo de excentricidades, en un escritor, no solo no estorban, sino que se ven como señal distintiva. Si me quiero dedicar a otro trabajo, entonces solo me queda desear mentalmente que quienes me contraten no lleguen a descubrirlo.
Por si acaso mi ideal se queda tan solo en ideal, voy a ver si me pongo en serio con mi actual ocupación, y es por ello que no puedo reflexionar más profundamente sobre este aniversario. Tengo exámenes gordos a finales de marzo y de abril, ya no hay excusas, la escritura se verá resentida por esto que ahora veo como complemento a mi carrera, y no como fin.
Gracias a Oli, Nacho, José Miguel, Arrate, Luis, Paula y Sandra. Espero acordarme de todos. Gracias a los que nos vieron, votaron y comentaron. (Esto parece un puto discurso de gala de premios) Gracias a todos aquellos que participan del espíritu de Vagos y Maleantes y que han contribuido a que, al menos para mí, ya sea una serie de culto. Gracias por hacer el ridículo para mí, aunque ahora os arrepintáis.
Y, sobre todo, si hoy me da por comprar una botella de champán, del barato, solo podré decir que me encantaría estar con vosotros y decir aquello de: Champagne for everyone!
Gracias por esos momentos. Jamás en toda mi vida los olvidaré.

lunes, febrero 25, 2008

Gala de los Oscar. En directo y en pijama.

3: 00 a.m.

Van tres Oscar. He visto La vida en rosa, premio al maquillaje, y me alegro del de Ratatui o como huevos se diga, a película de animación. Ni he visto ni tengo pensado ver Elizabeth II, de vestuario.

3: 20 a.m.

¡Esto es para España! (Con dos cojones, le faltó) ¿Quién dijo que los titiriteros no pueden ser patriotas? Pozí, Javier Bardem entra en la Historia con mayúsculas, que 80 ediciones de estos premios no son tontería. Gran papel el suyo, la película puede gustar más o menos, pero su encarnación del Mal personificado, al menos para mí, es acojonante de verdad.
Por lo demás, la infame La brújula dorada gana a efectos visuales (lo único bueno que tiene), y Sweeney Todd, qué ganas tengo de verla, dirección de arte.

3: 40 a.m.

Dos premios de cortos y el de mejor actriz de reparto. No había clara favorita. A mí me gustaba la niña de Expiación, pero al final ha ido a parar a Tilda Swinton por Michael Clayton, que aún no he podido ver. Pero bueno, es una actriz buena y versátil. Fue el Orlando de Virginia Woolf... Y la Bruja Blanca de las Crónicas de Narnia.

4: 00 a.m.

Vamos a mi categoría... Guión Adaptado para los hermanos Coen. No he leído la novela de No es país para viejos, me gustaría. Los Coen son prodigiosos guionistas, de eso no cabe duda, aunque en este filme he echado en falta ciertos destellos que sí tenían sus anteriores películas, algo de humor surreal... En fin. Ellos lo merecen de todos modos.

4: 15 a.m.

Estamos teniendo una noche europea. Pues tanto mejor. Tras dos premios de sonido para el Bourne III o como se diga, llegó el de mejor actriz. Marion Cotillard por La vida en rosa. ¿Sabéis dónde vi ese filme? Nada menos que en el avión que me traía desde Whasington DC hasta ¡oh la la!, París. Y su transformación en una especie de jorobado de Notre Dame vestido de cantante bien merece un premio.

4: 40 a. m.

Hasta el último momento no tenia ni puñetera idea de quién era el oscar honorario de este año. Y no me extraña, porque no es muy conocido. Pese a ello, ha trabajado en obras maestras como Con la muerte en los talones o Los pájaros. Se llama Robert Boyle y es un paisanín cuasi centenario. Felicidades, y gracias por traer el nombre de Hitch a la sala.

4:55 a.m.

Penélope dio el oscar a la película de habla no inglesa. Este año se han lucido, creo que ninguna es conocida. Se lo llevó una austriaca sobre nazis. Y la mejor canción fue para Once, que no es una película sobre venta de cupones, sino un filme independiente irlandés. Qué pena, por otro lado, que no ganara el maestro Alan Menken. Precisamente hoy tengo aquí La Sirenita, se la voy a dejar a Esther para que todos podamos cantar en clase eso de Bajo el Mar... Bajo el Mar...

5: 05 a. m.

La fotografía, mi bestia negra, fue a parar a Pozos de ambición. Luego vino el típico vídeo de los muertos que cerró el aún reciente caso de Heath Ledger, parece mentira que hace tan solo dos años estuviese nominado.

5. 20 a.m.

Había otro español nominado. Era Alberto Iglesias para mejor banda sonora, pero se lo llevó Expiación. Luego vino una surrealista conexión con un grupo de marines en Bagdad que se iban a ocupan de presentar el premio a mejor corto documental. ¿Se atreverían a hacer lo mismo con Michael Moore? Pero este no ganó. Para el caso, bacalao, se llevó el oscar un documental también de línea crítica, sobre los malos tratos a prisioneros afganos y todo eso.

5. 27 a.m.

Mejor guión original, premio al cual debería aspirar yo... Hum... Si para hacerlo tengo que tatuarme, salir vestido de leopardo y decir que tengo un pasado como chapero, por decir algo, se hace. Desde luego que a la Diablo Cody lo que nunca le darán será un premio al mejor vestuario.

5. 55 a.m.

Finis. Pues sí que ha sido el año de Bardem. Ya no solo por su premio, sino porque su película ha sido la triunfadora, a pequeña escala, con cuatro oscar, pero triunfadora a fin de cuentas. Mejor actor sin sorpresa, para Daniel Day Lewis, mejores directores los Coen. Como en otras ocasiones, parece que se premia más a la carrera que a la película en sí. Yo me alegro no obstante. Y ahora os he de dejar, porque mañana debería en principio ponerme con la Lengua. Creo que gracias a escribir esto no me he sobado, no lo voy a repasar así que si hay alguna errata no me tengáis por mal filólogo. De todos modos no estaré muy receptivo al estudio, pero qué le vamos a hacer... No es país para empollones.

domingo, febrero 24, 2008

¿En riguroso directo?


Para celebrar que por primera vez en tres o cuatro años, ya ni recuerdo, puedo ver la retransmisión de la gala de los Oscar, tenía pensado narrarla aquí en directo, aunque no se para qué, habida cuenta de que a esas horas nadie, excepto fanáticos como yo, va a estar despierto. A ver si estoy espabilado y tengo fuerzas, si el Wifi lo permite me llevo el portátil al salón y allí contemplaré una gala emocionante en el sentido de que no hay un claro favorito. Me acompañará mi equipo habitual, Mr. Corn y Coca-Cola, quizá Baudelaire se sume en tiempos muertos. Solo espere que, como en los Spirit Awards de hoy, no triunfe la horrorosa Juno. Quien de fijo que gana, aunque solo sea por lucir sus zapatos valorados en un millón de dolares, será su diablesa guionista, a quien me gustaría preguntar si la repetida escena de los jóvenes haciendo atletismo es una metáfora de los espermatozoides corriendo hacia su meta. De ser así, me parecería lo más inteligente de su guión.

En la foto tenéis mi favorita. En esa película me enamoré de Keira (tabla de planchar, verdad Hopewell?) Knigthley, tanto como la destesté de corsaria del Caribe. Estoy contento, por Libia. Ha sido una gran semana y no puede haber mejor broche final. Así que si a alguien le apetece levantarse a las seis de la mañana...

sábado, febrero 23, 2008

Postales desde Madrid: Campeonato de Wii.


Parece mentira, pero hubo un tiempo en el que ahorrar diez mil pesetas, unos 60 euros, resultaba toda una hazaña para los chavalines de mi familia, que guardábamos la hucha con ilusión para ser de los primeros en comprar la nueva consola Super Nintendo, que ahora mismo duerme el sueño de los justos en una caja del piso franco de República Argentina. Aún con dos cartuchos, entre ellos el mítico Whirlo, intenté conectarla a la tele pero no hubo manera. Será que soy de Letras. En fin... De aquella época tan solo sobrevive el sitio donde la compramos, el Video Club Express, que ha ganado su inmortalidad a base de vender películas, libros, prensa, artículos de teletienda y toda gama de mercancías, ya solo les faltaría vender también favores sexuales como en el vecino Derby.

Como ya sabéis, ahora ya solo le doy al Héroes, que es de ordenador. Sin embargo, durante mi última estancia en Madrid tuve uno más de entre los frecuentes deja vús que me están sucediendo en este curso. Y de nuevo con Nintendo. Cierto aparatito portátil de esa casa me atribuyó, allá por las navidades, una edad mental de 88 años o algo así, sin embargo no le guardo rencor, es posible que esté en lo cierto; mi estreno con la segunda novedad de la marca también tuvo sus traumas, pero con balance positivo. Primero estuvimos jugando un rato al Buzz en la Play y, pese a mi cerebro de Matusalén, logré una apurada victoria. El éxito de la Wii es rotundo, porque ahora anda agotada por todas partes, y se basa sobre todo en la ruptura de dos tópicos sobre este tipo de entretenimientos: es una consola social, y además fomenta el ejercicio físico. Lo cual también tiene sus peligros. Porque si te pones a ello cuando estás bebiendo, se corren ciertos riesgos. Como que alguna copa termine sobre la camiseta del contrincante, o el sofá del anfitrión. En fin. Bien se que hay que tener paciencia, es un axioma que se me revela con mayor fuerza con el paso del tiempo. Pero uno también es mal perdedor. Y aunque no perdí en todo, lo que me importa es que tuve un papel digno, como Rocky en su última (?) aventura. Hablando de esto, Hopewell y yo quedamos a tablas en boxeo; a Nacho le tumbé un par de veces pero me ganó, en un combate que amenazan con colgar en Youtube. Pues oye, estaría bien. A tres días del I Aniversario de V y M, creo que hay quien quiere seguir viéndome hacer el ridículo en la red. A juzgar por los comentarios de las chicas de mi fila escuchados anoche...

En fin. Lo pasamos como enanos, que es lo que cuenta. Cambiando los Cheetos por cubatas, pero el espíritu es el mismo. Y aunque tuviera afán de revancha, es lo mismo, porque no puedo practicar. Siguiendo el ejemplo del Día de la Marmota que cité ayer, podría ahorrar de nuevo para así pillarla y liberar tensión entre horas de estudio. Pero no... Que uno ya no curra, y la pasta de la que dispone prefiere gastarla en libros de Valdemar, chupitos de nombres extraños y otras menudencias. The times have changed very much...


PD- Mañana Oscars, no se si haré crónica en directo, todo se verá. Y la cena muy bien, desde luego. Disfruté todo lo que no pude en Ponferrada. Perseverancia, joven Skywalker...

viernes, febrero 22, 2008

El día de la marmota.


No se puede negar que esta carrera sirve para adquirir toda clase de pequeños conocimientos. En Inglés, por ejemplo, conocimos qué es el Día de la Marmota, aunque muchos de vosotros ya lo sabréis por la película que, en su idioma original, tiene su mismo título (Groundhog Day) Sí, la del tío que se queda atrapado en dicho día. Y eso que yo aún no la he visto. Esta semana ha tenido un poco de eso, ciertamente, Semana de la Marmota, o Semana de la Estupidez, porque todos los días llegaba tarde al bus por un par de minutos y debía ir a pata, lo cual por un lado es un viaje más sano y económico, por el otro no me permite desarrollar cómodamente actividades como las de hoy, leer un poema de mi compañero Santi y dormitar (no por el poema, desde luego, que es muy bueno y espero colgarlo en el blog) Eso sí, justo hoy que llego a tiempo, resulta que me olvido el bonobús.
La vida tiene esas pequeñas casualidades. Tuve que pagar el bus, luego no tenía casi dinero para la hora libre. Recordé que el profesor de Latín me había prometido un café por acertar el sujeto de una oración. No tomo café, pero lamenté que no estuviera. Eso sí, una vez pagada la consumición,apareció en un par de minutos. ¡Por qué poco! Cosas del azar.
Pero eso no quiere decir que sea una mala semana. A menos que la fiebre me vuelva a atacar, hoy tenemos una segunda cena de clase. Y una segunda oportunidad nunca se desaprovecha, así que vayamos allá que luego empieza el chape en serio.

miércoles, febrero 20, 2008

Postales desde Madrid: Intrusismo salvaje.



¡Voilá! A quien se haya repuesto del susto, he de alegar, en mi descargo, que este libro ha sido un obsequio. Su autor ya era rico antes de escribirlo, así que no creo que el hecho de que me lo hayan comprado sirva para agrandar aún más su fortuna. Fue Claudia quien me lo entregó en mi primer día de estancia en Madrid, con una dedicatoria muy significativa, que justificaba su lectura como una manera de penetrar en el pensamiento del Lado Oscuro...

Yo siempre agradezco un libro. Bueno, si el autor es Rappel o Dinio pues dudo mucho que pierda mi tiempo en leerlo. Pero en el caso de este hombre, que ha sido, mal que nos pese, figura clave de nuestra historia reciente, habrá que darle un chance. Cierto que su ideario político lo conocemos bien los que hemos tenido que padecerlo, pero ahora podré profundizar un poco más en el mismo, de mano de estas cartas a un joven español, como yo, que habrá dictado a algún amanuense en la sombra. ¿Será un homenaje a las Cartas a un joven poeta de Rilke? Lo dudo, aunque nuestro Ánsar es bastante aficionado a la poesía, decía admirar a Cernuda, aunque no me pega mucho porque él era de los que confundían las peras con las manzanas y todo eso. Quién sabe.

Ahora mismo tengo tres libros acerca de personajes con tendencias suicidas. Uno sobre Jim Morrison, que dejaré por el momento. Otro que me ha prestado gentilmente Esther, los diarios de Kurt Cobain, lo empezaré en brevis para contrarrestar el del tercer autor, que llevó al suicidio a su partido hace cuatro años. ¡Hay que leer de todo, pardiez! Ya escribiré algún mensaje analizando la filosofía del presidente de honor, una filosofía que, al menos, no se puede decir que tenga ningún tipo de complejo...

sábado, febrero 16, 2008

De griego solo tiene el nombre.


Es regla no escrita que en toda edición de los Oscar se tiene que colar una peli indie. Y otra regla no escrita asegura que estas cintas suelen estar bastante sobrevaloradas. Asi sucede en el caso que nos ocupa, pero no opino lo mismo acerca de la del año anterior, Pequeña Miss Sunshine, que era una verdadera delicia para mi paladar.

Lo más positivo de Juno es que la estrella es el guionista, en este caso la guionista. No es para menos. Se hace llamar Diablo Cody, y fue bailarina de strip-tease y operadora de línea caliente. De eso fue disfrazada a alguna entrega de premios... Pues bien, por difícil que parezca, este guión desprende un aroma profundamente conservador, nada acorde a alguien que a primera vista parece un pendón verbenero.

Aunque la Fotogramas y la Cinemanía suelen ser similares en muchos aspectos, esta vez me quedo con la crítica de la segunda. Y es que el argumento parece de un telefilme. Una adolescente se queda embarazada, no porque sea una guarra sino porque ha experimentado con su mejor amigo. En principio quiere abortar, pero luego le da un yuyu extraño y decide tener el hijo para dárselo a una pareja sana y feliz que no haya podido procrear por sí misma. ¡Ohú! Por muchas palabrotas que tenga, esta película la podrían regalar con el diario Alba y todo. Porque en su conclusión es aún más reaccionaria que en su principio.

El filme es una comedia con tintes dramáticos. Y tiene cosas divertidas desde luego. Pero el tono general me irrita bastante. Es como un concurso a ver quién da la réplica más brillante e ingeniosa, y en el caso de la Juno de marras llega a extremos de verdadera repelencia. Dan ganas de saltar a la pantalla, pegarla un bofetón y pedirla que actúe con un poquito más de naturalidad. Es un guión que se cree muy listo, y no lo es tanto. Esas conversaciones sobre discos y gore, por más que quieran recordar a Tarantino, las podría tener cualquiera. (¿No habláis sobre libros, listillos?)

Esta Diablo debe tener un cabreo considerable con el género masculino. No es de extrañar, si escribió el guion en los descansos de frotarse con la barra mientras palurdos babeantes introducían billetes por sus ingles. De los tres hombres de la peli, el novio es tonto; el padre, un buenazo; el padre adoptivo sale pingando, de irresponsable para arriba. En apariencia es feminista, pero Juno es al mismo tiempo un verdadero canto a la maternidad. Y no me meto con eso. Cada cual que tenga sus ideas. Quien sabe si yo, en otras circunstancias, podría haber tenido ya un retoño. Más lo que hay es lo que hay.

Solo es que esta la tacho de la quiniela, y a ver las otras cuatro.

jueves, febrero 14, 2008

Cinco canciones de amor y desamor.


Yo no se cuál es vuestro concepto de pareja. Yo no la tengo, si acaso podría hablar de medio pareja por usar un aproximado palabro. Aunque la media se convirtiese en entera, yo paso de celebrar el día de San Valentín, aunque, eso sí, reconozco que sí que compré un regalo, cómo no, en ese gran almacén que se las da de conservador y luego vende cositas como esta: una depiladora de cuerpo, la de la foto, pero que venía en un pack de Durex con cuatro condones y dos sobres de lubricante. ¡Mosquis! Eso quiere decir que el regalo es para mí pero repercutirá en esa medio pareja y en quien cuadre. Eso espero, que su dinero me ha costado.

Para quienes sí creáis en esta fecha, aquí os pongo cinco bellas canciones de amor y desamor:


- Touch Me, The Doors.


- Siempre, Lantana.


- Ex-aequo, París y Muñeca de Trapo, La Oreja.


Por encima de todas:


- El animal, Franco Battiato.


Hay muchas más, I know, así que os emplazo a que me las mandéis. (No pongo de Héroes o Búnbury porque espero que Hopewell así lo haga)


¡Love and safe sex for all!

lunes, febrero 11, 2008

Sucinto resumen de doña Cuaresma.


- Jueves 7: Fenomenal estreno del tren Alvia hasta Madrid, parece que el monopolio del ALSA empieza a resquebrajarse. Por la noche, soy obsequiado con el libro de un personaje muy especial... Habrá reseña.

- Viernes 8: Prometida visita a los nuevos Hopewell Studios de Majadahonda, con un soberbio ático desde el que tal vez podría rodarse una versión reducida del final de Abre los ojos. Nuevo regreso a la infancia estrenando la consola Wii. Épico enfrentamiento a tres bandas entre Víctor, Nacho y yo. Merecerá un post más largo. Toda la noche así, y luego acabamos más cansados que ni saliendo de fiesta.

- Sábado 9: Por la tarde, engullido por la marea humana que inundaba los sitios habituales: Fuencarral, Hortaleza, Gran Vía, Preciados... ¿Qué crisis? De noche, consabido garbeo por Chuecalandia con Guille. Sobre todo por el LP, tugurio que lleva acompañándome tres años y al que muchos les gustaría ver perecer en las llamas cual nueva Sodoma.

- Domingo 10: Ya es primavera en El Corte Inglés. Comida entre empleados y ex - empleados: Oli, Gema y yo. La gula triunfó en el VIPS, y a duras penas salimos de allí para intentar, con frustración de nuevo, visitar el Prado. Segunda salida por el centro, más sosegada.

- Lunes 11: Cajón de sastre: veterinario, tercera y última vuelta comercial, con descubrimiento de nueva tienda muy estimulante... Y cansancio, sobre todo cansancio, por lo que mucho más no voy a hacer. Nos vemos en León, allí ya me extenderé en algunos campos.

miércoles, febrero 06, 2008

Let´s go!


Bueno, entre este par de bloques en los que he dividido las vacaciones que tan gentilmente nos han otorgado en la carrera (sobre todo a mí, ¿verdad compis?), el primero queda cumplimentado a la perfección. Era el de escritura, y respecto a eso yo cuando me pongo puede decirse que hasta me engancho. He hecho un par de capítulos que casi parecen media novela, buf. A ver quién tiene el valor de leerla cuando esté completa, aunque conste que será más corta y entretenida que la mayoría de ladrillacos que paradójicamente vendía como roscas en el Corte.

Voy a Madrid porque dije que iría cuando pudiese, desde luego, para que así la ruptura con la capi no fuera tan traumática. Habrá que aprovechar, porque dudo mucho que regrese hasta el final de los exámenes allá por junio-julio. Mensaje a Oli- confiemos en poder ver finalmente el domingo la fucking remodelación del Prado. ¡Este es el mes de Goya! Parece que Toño al fin ha realizado su disfraz del pintor, y le ha valido un premio. ¿Qué te van a dar? ¿Una maja desnuda o ya vas sobrado? Je, je.

Allá vamos, y además estrenando super tren patito. ¡Cuac, cuac!

lunes, febrero 04, 2008

POP & ROCK (Parte III)


2/2/08

Saqué para leer Hacia rutas salvajes, de Jon Krakauer. Si no lo he empezado es porque, cuando me pongo en serio con mis escritos, suelo prestar poca atención a los de los demás. Lo descubrí por la adaptación del mismo que ha dirigido Sean Penn. Trata sobre la historia de un joven licenciado, proveniente de una familia adinerada de la costa Este de Estados Unidos, que deja todo dinero a la beneficencia y se embarca en un viaje sin retorno que hallará su trágico final en Alaska. Sí, a nadie destrozo la película si digo que el destino reservado a tales antihéroes suele ser la muerte. La historia guarda similitudes con Grizzly Man, de Werner Herzog. Hay un punto claro: cuesta creer que ambas sucedieran en la vida real.
¿Idealista, loco, ingenuo, aventurero? Quién sabe. No se a vosotros, a mí al menos sí me ha rondado por la cabeza lo de dejarlo todo y lanzarme a la aventura, al menos durante una temporada. Pero, claro, solo como idea. Sin pensar en llevarla a la realidad porque, a mí que me gusta escribir aventuras, se que vivirlas más allá de la ficción conlleva peligro de muerte. Los Abrasadores, al ser Guardianes del Umbral, tienen la protección de las fuerzas de la naturaleza. Los aventureros de Herzog y Penn no la poseían.
En mi vida, si hay un viaje al norte que me hace echar la vista también una década atrás, y que también se lo debo a Paconcio el Vagabundo, ese fue el breve pero inolvidable periplo finés. (De Finlandia, vamos) No solo no he podido olvidarlo, sino que desde entonces estoy deseando volver. Para el año presente no tengo ningún viaje planeado. Pero, preparándolo con tiempo, sí me gustaría viajar a otro lugar parecido. Unas cosas llevan a otras, descubrí propaganda de esa nación en el folleto del Parque de Yosemite, y cuando regresábamos de allí en el Mustang, Paco me fue contando las maravillas que vivió cuando fue allí. Se trata de Islandia, y solo digo que tengo la idea de ir. No se cómo, ni con quién. Pero para motivar saqué la guía…

No voy a marear la perdiz. Vayamos con la conclusión. Si llamé a este post Pop & Rock fue, en principio, para constatar un hecho. Que, en mi reproductor de canciones, The Doors ha arrebatado el trono a un grupo tan opuesto como La Oreja. No quiere decir esto que uno sea bueno y el otro malo. Cada uno me gusta en su estilo. Pero claro, es imposible equiparar la figura de Jim Morrison con la de Amaia Montero. Creo que empecé a escuchar menos La Oreja cuando se separaron. No voy a juzgar sus nuevos proyectos por adelantado pero, no se, algo se ha roto. Pese a la personalidad mucho más difícil de su cantante, The Doors nunca se separaron. Jim Morrison se fue a París en busca de un merecido descanso. Pero nunca volvió. Su figura, como decía el otro día, me atrae por lo que me veo reflejado en ella. Él, antes que cantante, era poeta, narrador, estudiante de cine… He leído sus letras y la mayoría, no todas, son como pequeños poemas. Posiblemente, llegó a la música a través de la poesía.
A mí me sucede lo mismo. La poesía me cuesta más que la prosa, qué duda cabe. Y, una vez que está ahí, me gustaría que fuera a más. Yo, desde luego, ahora mismo soy un poeta bastante primario. No me creo ni mejor ni peor que muchos que salen en antologías y revistas. Tan solo considero que me queda mucho aprendizaje. Es normal. Cuando tienes varias vocaciones, no todas se pueden despertar al mismo tiempo, ni con la misma intensidad. En mí, como es natural, prendió muy pronto la mecha de la prosa. Pero no por ello voy a limitarme a un solo campo. Concibo el arte como un todo global, y me gusta ir experimentando sus variantes, aún sabiendo que no todo me conviene. Mis poemas no están escritos para ser cantados, casi ni siquiera recitados. Sin embargo, sí que me gustaría poner música a algunos. No tengo ni idea, pero por suerte dispongo de mi instinto. Cuando éramos pequeños, los Abrasadores cantábamos, sobre la marcha, diversos temas sobre nosotros o gente de nuestro entorno. Aquellos que hayáis leído la primera versión de la novela sabréis que así es por la canción de Puri. Je, je.
No se, desde luego que por intentarlo nada se pierde. Cuantos más caminos te abras, más probabilidades habrá de llegar a la meta. Si esto no pasa de chaladura momentánea, lo sabréis. Si no es así, también. La verdad, considero que en estos meses que llevo en León me están surgiendo muchas ideas. Algunas, buenas. Otras, parecen fruto de alguien desesperado o de vuelta de todo, que lleva cuatro años sin lograr un objetivo prefijado. Pese a todo, yo voy en serio. Esta remodelación de la novela, de entre 200 y 300 páginas, será enviada a dolor a editoriales en función del presupuesto. Le concedo la misma importancia, ligeramente superior, que a la carrera. Todo lo demás irá a remolque. Y los experimentos, como se dice, mejor con gaseosa. O con alguna guitarra del Toys´R Us.
En ese hipotético caso, ¿cuál sería mi estilo? Bueno, convencional no, eso dadlo por hecho. No se si más pop o más rock pero, desde luego, de todo lo que he leído relativo a músicos, y no es mucho, la manera de crear a la que más me aproximo, como ya dije, es a The Doors. Tonto y viejo tópico ese que dice que en la variedad está el gusto. ¡Pero qué acertado! Al menos yo, siempre que puedo, procuro practicarlo todos los días. Elegir entre Pop y Rock… Yo no elijo. Me quedo con ambos. Al igual que con…
Una telepizza o un cocido casero.
Lucas y Spielberg o Hitchcock y Wilder.
Tolkien o Capote.
Cotilleo o información.
Vino de mesa o de garrafa.
Blog o diario.
León o Madrid.
Vodka o whisky.
Josh Elliot o Sin Wom.
Estabilidad o libertad.
Warhol o Picasso.

(Podéis seguir la lista. Yo ya me cansé de escribir)

THE END (My beautiful friend)

domingo, febrero 03, 2008

Desvaríos varios.


Bueno, dije que este par de días no iba a escribir, al menos para la novela, y casi he cumplido, tan solo corregí varias hojas y añadí poco más. Ha habido sosiego, aunque también mala leche informática hacia mi persona. En las partidas de Héroes, hemos perdido 1-2. Tenía que haberse quedado en tablas... Alejandro y yo echamos una partida multijugador, algo que no hacía desde los tiempos con Car, Batiatto y Glory, Glory, Aleluya. Pese a estar en situación de ventaja, nos machacó un malencarado pez que multiplicaba ejércitos cual panes y, nunca mejor dicho, peces. Para colmo, el burrito pirata ha dejado de funcionarme, y yo ya me había hecho adicto a la bucanaría, maldita sea.

Así que, por delante, me queda una tarde-noche cinéfila y literaria. Quiero terminar al fin el post de Pop & Rock, leer la Cinemanía, por la noche ver la gala de los Goya, para escuchar a los mismos quejicas de siempre, que tienen que suplicar menos y hacer mejores películas; entre medias, estoy intentando reunir a un grupo de filólogos para iniciar la Resistánce. Veremos...


En fin, me voy. Con tres preguntas al aire:


- ¿Cuál es el programa de TV más friki que hayáis visto en la vida? Difícil saberlo. Pero yo lo estuve pensando, y creo que gana uno que había en Antena 3 y no duró mucho. Se llamaba El castillo de las mentes prodigiosas, o algo así, y era un reality sobre, ejem, adivinos, mentalistas, brujas y otros espantajos. ¡Puro Valle Inclán!


- Si se ponen a ilegalizar partidos políticos inconstitucionales... ¿No deberían empezar por la Conferencia Episcopal?


- ¿Los extremos se tocan? ¿No solo dicen chorradas los obispos, sino también los homosexuales? ¿Por qué no encarcelan al del Tomate por decir que la Generación Tomate marcará una época como la del 98 o la del 27? ¿Sabe él quién fue Lorca?

viernes, febrero 01, 2008

ABRASADORES CBP VERSIÓN 3: EXTRACTO (II)


Me dispongo a colgar cinco o seis hojas más de este nuevo capítulo que ya he terminado, y en las cuales se revelan informaciones que luego conectarán con otras partes de libro o de los siguientes. He tomado buena nota de vuestros consejos. Consciente de que, como dijo Oli, la novela tardaba en entrar en acción, el segundo nuevo capítulo que estoy escribiendo tiene varias peleas, y una parte final de bastante tensión en la que intervienen tres de los cuatro villanos principales. No creo que lo siga colgando,pero si a alguien le interesa, que me lo pida y se lo mando al mail.

Ayer vi una película que me ha motivado bastante en la escritura, se llama Stardust y me recordó mucho a los filmes de fantasía que veía en la infancia. Creí que iba a ser una mierda, por eso la sorpresa fue más agradable. Robert De Niro, creí que ibas a hacer el ridículo, pero estás genial.

Así que por fortuna me siento bien inspirado, si no no tendría sentido quedarse en casa a escribir, aunque la semana que viene ya iré a Madrid a airearme. Allá vamos, por Libia.



Tis se apresuró a seguirle, también Panero, pues los tres se colocaban en el mismo banco, al fondo del aula en el extremo derecho, lo conocían como la esquina de los outsiders, cuando no epítetos peores. La clase tenía seis filas de bancos, tres a cada lado, ocupados por una veintena corta de alumnos de ambos sexos. Frente a cada asiento había una pantalla plana con teclado. La estancia era moderna y no muy recargada, aparte de un crucifijo y otros símbolos de su ideología; la docencia se ayudaba de una gran pizarra electrónica y un proyector de hologramas en el techo, como elementos más significativos. Al hermano Tomás, conocido por una profunda desconfianza respecto de las nuevas tecnologías, le tocó recoger el mando de dicho proyector para coordinar el momento en el que llegaría la comparecencia que les había anunciado.
- En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén- se santiguó, vigilando que los alumnos siguieran su ejemplo, sobre todo aquellos gallitos que le habían querido torear. Panero era cristiano, pero ambos Luises se limitaron a hacer gestos desvaídos- Hijos, hoy en nuestro momento para la oración, sobran las palabras. Vamos a tener un ejemplo práctico de cuán lejos puede llegar un hombre en el seguimiento de la palabra de Cristo. El hermano David, miembro querido y admirado dentro de esta comunidad, nos abandonó con gran pesar por nuestra parte, para ir a predicar la fe entre los salvajes, desarrapados, pobres hombres ateos que viven casi en pelotas allá por las selvas de la Amazonía. El Señor, que últimamente está castigando como se merece a este mundo de pecadores, ha puesto a prueba aún más su paciencia enviándole una plaga en forma de huracán. Pero el hermano David, hijos, está forjado en un acero del que ya os gustaría a vosotros llegar a poseer una laminita alguna vez. Ha continuado allí, ayudando a esa gente sin Dios, y aún ha tenido las agallas de conseguir poder contarnos de primera mano su experiencia. Ahora, pido un respetuoso silencio para escuchar las palabras de este gran hombre.
Los chavales le concedieron ese silencio. Nadie quería problemas con el Oso. Pero mantuvieron sonrisas burlonas en los rostros, no tanto por las circunstancias de la catástrofe como por el personaje que la protagonizaba. El hermano David, alias Cebollo, les había amenizado durante los primeros cuatro meses del curso con sus historias imposibles, casi todas derivadas de sus experiencias de misionero en la selva. Algunas, como la de la anaconda de quince metros que mató con la sola fuerza de sus brazos, gozaban de una fantasía tal que los chicos atribuían a la afición del hermano por el morapio, y sobre todo cuando la clase era después de comer el nivel de verosimilitud descendía en picado. Luego se fue para hacerse cargo de un internado que la orden había fundado en el pequeño y único rincón de la selva amazónica que no estaba aún devastado. Allí educaba a niños indígenas nativos y ayudaba en general a las pocas tribus supervivientes. La súbita aparición del huracán Mitch parecía que iba a conseguir algo a lo que la rapiña del ser humano no se había atrevido del todo aún: la completa destrucción de aquel paraje virgen.
Sin embargo, una cosa era escuchar las batallitas del hermano en clase, y otra creer que algo así pudiera llegar a cumplirse en la realidad. Por ello, cuando Tomás accionó el proyector y apareció una imagen pobre, indicando las dificultades de la captación, muchos se quedaron boquiabiertos. Aquel no era el Cebollo que ellos recordaban, cuyo sobrenombre había sido otorgado por un rostro hinchado, a menudo con el colorete del alcohol, y coronándolo unos pelillos en punta como los de dicha hortaliza. El hermano David había adelgazado hasta que sus ropas le quedaban holgadas. Sus mofletes, hundidos; y la sonrisilla socarrona con la que en ocasiones aludía a los refresquines entre alumnos y alumnas se había torcido en una mueca de desesperación. En directo contemplaban su figura, que estaba siendo azotada por el viento y la lluvia, se agarraba a lo que parecía una especie de tosca chimenea. Casi tuvo que gritar para hacerse oír.
- ¡Estamos en los tejados!- dijo- ¡El agua nos mantiene aislados, necesitamos víveres y medicamentos con urgencia! ¡Las autoridades de aquí no quieren ayudarnos, nos van a dejar morir porque somos un estorbo! ¡Por favor, conseguidnos un poco de ayuda, sois nuestra última oportunidad! ¡Tenéis que presionar al… al doctor… al… doctor Walter Torres para…!
La imagen, cada vez más debilitada, se apagó al fin en medio del parlamento del hermano, dejando a algunos con la duda, y a otros en la misma absoluta indiferencia con la que la habían recibido desde el principio.
- ¿Quién es el doctor Walter Torres?- se preguntó Tis, más para sí mismo que otra cosa, pero fue escuchado por Panero, que se sentaba a su derecha. Tis se había colocado entre Ludwig y él, en prevención de nuevos problemas.
- El doctor Torres- le informó- es la marioneta que ha colocado allí una gran empresa multinacional para hostigar a esa gente. Necesitan no se qué sustancia natural que solo se encuentra por esa zona, y por eso quieren matarles de hambre y de enfermedad. Si quieres, yo te puedo pasar una información bastante más fiable de la que nos de él.
Panero se refería a que el hermano Tomás se encontraba entre las filas, repartiendo folletos sobre cómo ayudar a los damnificados por el huracán, más dirigidos a sus padres que a ellos. Tis sonrió. Era la primera vez que su compañero le preguntaba antes de mandarle un correo, antes que hacerlo de manera directa y masiva.

Durante el momento previo, muchos estuvieron menos pendientes del drama amazónico que del que se les podía avecinar después. Porque don Hipólito iba a dar las notas de cuarta evaluación de su asignatura. La suya era tan solo una más entre las siete que tenían, pero catear o no significaría o bien disfrutar desde entonces en la más que necesaria piscina si no se tenía ninguna más suspensa, o cargar con ella hasta los exámenes de recuperación de finales de junio.
- Bien, ¿por qué no os calláis?- dijo Hipólito ante el momento de distensión que se había producido entre la salida del hermano Tomás y el inicio de su clase- Bien, bueno. Os he enviado a vuestro correo los exámenes corregidos. No obstante, y aunque no está en mi ánimo el humillaros, voy a dar las notas en voz alta, porque para algunos solo les vale la política del palo y de la zanahoria, y así espero que su mal ejemplo motive a otros esforzarse…
- ¡Oh, no!- se elevaron algunas voces a coro.
- ¡Callad! Vamos a ver… Arancha, cuatro; Avelino, ocho; Canseco, dos; (…) Gaveston, cuatro con setenta y cinco;
- ¡Cuatro con setenta y cinco!- protestó Ludwig desde su asiento- ¿Qué mierda de nota es esa?
- ¡Gaveston, calla! Te merecías menos. La Conferencia de Bandung no es un concierto de heavy. Por donde iba… León, diez; Molleda, rosco; Panero, seis; por cierto, Panero, medio año preguntándomelo y todavía no sabes que el nombre del presidente de la II República es Niceto Alcalá Zamora.
- ¿Niceto o Aniceto? – preguntó, una vez más, Panero.
- ¡NICETO!- gritó don Hipólito con una voz aún más cavernosa si era posible- Si me dejáis acabar… Reguera, siete; Rodríguez, nada; y Rubenín, cuatro y medio. Eso es todo. ¡Silencio! Si alguien quiere protestar, ya sabe.
Tis escuchó su sobresaliente sin demasiada sorpresa, temiendo que ese pudiera ser motivo de nueva fricción con su amigo, que no estaba pasando una temporada agradable como para pensar en el estudio.
- Bien, ahora vamos a dejarnos de pamplinas y aprovechar el tiempo. Los que habéis aprobado, como buenos compañeros guardad silencio para que los otros repasen para el examen y consulten sus dudas. Podéis hacer la quiniela, echar la siesta, lo que queráis, pero no os paséis de listos que si no os mando un trabajo de doce páginas sobre el auge de la China post-comunista. ¿Entendido? ¡At… At… Acthsssssssss!
Los estornudos de don Hipólito eran bastante cómicos, porque después de los dos primeros ¡At…!, luego se llevaba ambas manos a los bigotes y lograba frenar la fuerza del aire expulsado entre los puños, produciendo un sonido parecido a una pedorreta. Tis los bautizó como estornudos abortados, pero en esa ocasión se rió para adentro, porque no quería saber nada de los chinos. Comenzó a plantearse cómo organizaría esos tres cuartos de hora libres, con su primera meta en cabecera: ella. Isabel Guerra, una chica que se sentaba casi en el otro extremo del aula, hacia quién quería haber enviado una sonrisa seductora nada más entrar, si no fuera porque estaba más pendiente del rapapolvo del Oso a Ludwig. Ahora disponía de una pobre línea de visión hacia ella. Ni siquiera es que fuera una chavala de las que poblaban los seriales de sobremesa, Tis no se interesaba por las macizorras de la clase que, por otro lado, solo se dirigían a él para solicitarle favores estudiantiles; él buscaba un término medio, alguien con quien pudiese empatizar, ese era un factor clave. Él mismo se consideraba un término medio. Era bajito entre los demás, y se había quedado tan flaco que a alguno, tras ver los documentales de don Hipólito, le dio por llamarle Auschwitz. Entre esa delgadez destacaban unos grandes ojos verdes y nariz aguileña, enmarcados por una mata de pelo rizado, casi imposible de peinar.
Su objeto amoroso, que era también de las que sacaban buena nota, permanecía ausente, quizá jugando a hundir la flota por su ordenador con otras amiguitas. Era morena, de cabellera lisa, poco pecho pero pronunciado, y una tez bronceada que cubría con ciertas dosis de maquillaje. Tis pensó en hablar con ella durante el intermedio entre la clase de Hipólito y la del hermano Carlitos. Pero… ¡Aquel maldito sudor que se le empezaba a congelar por el aire acondicionado! Tis miró hacia su izquierda. Ludwig estaba con el rostro hundido casi en la pantalla, descifrando unos apuntes que él mismo le había enviado. No era buena idea volver al ataque con la colonia. En la otra dirección, Panero leía en una página de contrainformación algo que por lo visto le estaba escandalizando.
- ¡Increíble! ¡Qué vergüenza! Tienes que leer esto- susurró, mientras ya estaba apretando el botón de Reenviar.
- Panero, no se si es buen momento- comentó Tis con suavidad, ya estaba abriendo su bandeja de entrada porque, descartando el riesgo de acercarse a la chica, se propuso enviar un mail para citarla aquella misma tarde, después de que fuera a clase de kárate con sus primos y Ludwig.
- Se estaba viendo venir. Antes de lo que creía, pero ya está. Hay que informar a la gente- continuó Panero. Amor y política, cada uno estaba absorto en su terreno y sin escucharse el uno al otro.
Tis miró hacia la mesa de don Hipólito, el profesor estaba leyendo una novela de Patrick O´Brian, sin controlar mucho a sus alumnos. Nervioso, le envió cuatro líneas a Isabel para quitárselo de encima, y luego poner su atención en ese extraño chaval con el que apenas había hablado durante todo el curso y ahora parecía que el amago de pelea le hubiera dado confianza. Abrió el correo múltiple que Panero había enviado a toda la clase bajo el rótulo de MUY URGENTE, para encontrarse con que, en el estado de agitación que le dominaba, apenas pudo distinguir un marasmo interminable de letras, cifras y datos bajo un título en grandes caracteres: GOLPE DE ESTADO EN MONGORNESIA.
- Hum… - murmuró Tis- ¿Y ese sitio dónde se supone que está? Me temo que esta mañana ando algo sobado, más que de costumbre. ¿Me podrías hacer un resumen?
Panero le arrojó una mirada de compresión, que reservaba para aquellos neófitos a los que tenía que guiar en algún asunto enrevesado.
- Está en Oceanía. Es un país insular, un archipiélago de origen volcánico. Está formado por miles de islas, la mayoría inhabitadas, pero muchas de ellas albergan a una tribu indígena antiquísima, casi tan vieja como el hombre.
- ¿Y por qué han dado un golpe de estado? Bueno, si hace falta alguna razón, porque por esos lugares siempre andan a la gresca.
- Pues verás, debido a la misma naturaleza de dicha tribu, siempre ha habido leyendas sobre la misma. Hablan de tesoros enterrados en las entrañas de los volcanes, que habrían pertenecido a antiguos guerreros, los Guardianes del Umbral. Hablan de amuletos que podrían haber protegido a la tribu, que siempre ha sobrevivido pese a las múltiples amenazas que se le han puesto por delante. Incluso, y eso sí que entra dentro del terreno de la fantasía, dicen de la existencia de puertas interdimensionales hacia un mundo paralelo. Entre todos esos cuentos, hay algo que sí es verdad. Lo que a los militares les importa es esquilmar todas esas islas, aprovechar sus riquezas naturales más que las de los mitos, y luego convertirlo todo en un resort turístico para vendérselas a ricachones. El gobierno depuesto, elegido de manera democrática, no estaba por la labor de permitir ese atropello. Entonces, los golpistas han buscado una excusa. Y vaya que si la han encontrado, en la figura del doctor Cruncher.
- ¿Cruncher?- al menos un nombre sí que le sonaba a Tis entre aquel batiburrillo- ¿Ese no es un terrorista en busca y captura?
- ¡No!- exclamó Panero, provocando que don Hipólito alzara un poco la vista del libro- Esa es la historia oficial, León, pero creo que deberías empezar a informarte por medios alternativos. El doctor Cruncher no es más que un chivo expiatorio. Si hubo atentados, no se puede probar que él estuviera implicado en los mismos. Es un científico con una radical concepción del ecologismo, sí, ¡pero en estos momentos no queda otra salida que ser radical! El mundo se está yendo al carajo, y con medidas simples ya no se va a solucionar nada. Cruncher dice la verdad, es incómodo y por eso lo demonizan y él se tiene que ir al exilio, en algún lugar de Mongornesia, con un grupo de gente que sí cree verdaderamente en sus ideas.
Tis había escuchado una versión un tanto diferente acerca de Cruncher y sus acólitos, a los que se tenía como poco por una secta de iluminados, como mucho por un grupo ecoterrorista. Se planteó si Norberto Panero no sería un topo que estaba intentando captarle.
- El general golpista y su gentuza dicen que, claro, el gobierno estaba protegiendo demasiado a Cruncher, y en nombre de la democracia, la seguridad, la lucha contra el terrorismo, bla, bla… Ahora el país va a convertirse en un parque de atracciones.
Tis le seguía con una cierta atención, que se evaporó al recibir el mensaje de respuesta de Isabel. No sabía cómo cortarle con tacto.
- Oye- le interrumpió- ¿Qué te parece si quedamos mañana y me lo explicas con más calma, tomando algo?
- No puedo- se lamentó Panero- Me han quedado las Mates.
- ¡Malditas sean! Yo este año me he salvado pero porque me puse profesor, no te creas. Bueno, pues no se, el verano es largo, ¿no? Yo en julio me voy varias semanas a Inglaterra, pero luego está agosto, esperando que no las cargues para septiembre.
- ¿Te vas a Inglaterra? ¿Al viaje que ha organizado el colegio? ¡Yo también!
Tierra, trágame, pensó Tis, aunque luego recapacitó. Por su naturaleza tímida, mejor sería llevar a alguien conocido de antes.
- Muy bien, muy bien, eso es una gran sorpresa. Bueno, dicen que esas nuevas aeronaves no tardan nada, pero aún así podremos charlar. Y ahora, si me disculpas, tengo que abrir un mensaje… urgente.
A Tis le pareció que Panero ponía mala cara al uso que él estaba haciendo de su término urgente para aquellos tontos asuntos de adolescentes, sin embargo él volvió a sumergirse en la red para contactar con sus células durmientes o lo que fueran, y Tis se abalanzó hacia aquellas líneas que se le hacían tan cortas. Le respondía, con pocas frases pero varios iconos sonrientes, que no tenía ningún problema en quedar donde la escultura de la Vieja Negrilla, más conocida entre los primos por sus colosales atributos, a la hora convenida.
- ¡Bien!- exclamó un triunfal Tis, para luego ponerse serio al notar en él las frías miradas tanto de Ludwig como de Panero.

miércoles, enero 30, 2008

ABRASADORES CBP VERSIÓN 3: EXTRACTO (I)


Antes de nada, dar la bienvenida al universo blog a mi delegado, compañero y amigo Edgar, con su:




Como en los viejos tiempos, voy a colgar un trozo de lo que estoy escribiendo, no el capítulo entero porque es muy largo, solo un par de extractos. Si tenéis la paciencia de leerlo, espero que os guste, por Libia.



Maristas.

Los dos chavales bajaron a grandes trancos la rampa empedrada que conducía al patio principal de su colegio. Aquella mañana, la temperatura parecía marcar un nuevo máximo histórico, pese a que eran solo las nueve menos cuarto. Las canchas de futbito y baloncesto se mostraban desoladas, y en lo alto del edificio refulgían brillantes los paneles solares que habían instalado el verano anterior de cara, principalmente, a aprovechar su energía para mantener las aulas refrigeradas.
Tis apenas podía seguir el ritmo de su acompañante, conocido como Ludwig por sus pocos amigos, y como Luis Gaveston por sus familiares y el resto del mundo.
- ¡Pisa el freno, tronco!- le suplicó, con la voz entrecortada por los jadeos. Se sentía incómodo y sucio, con un par de círculos húmedos bajo las axilas, provocados por el sudor, como un estigma que iba a acompañarle en la última jornada del curso.
- Vamos tarde- le recordó Ludwig- Nos darán con la puerta en las narices y luego nos cazará el Oso. Ya sabes que no puede verme. Aunque el sentimiento es mutuo.
- Nos va a cazar de todos modos, así que relaja. Que aquí no todos estamos tan atléticos como tú.
- Podrías estarlo si quisieras- replicó Ludwig con una sonrisa. Él no estaba tan afectado por el bochorno porque iba bastante más ligero de ropa, llevaba una camiseta sin mangas, bermudas y sandalias. Al mirarle, Tis sufría por adelantado los comentarios que se iban a producir cuando entrara con él en clase.
- Bueno, no me extraña que no quieras verlo. Con esa pinta creo que te va a mandar de vuelta a casa con una patada en el culo.
La sociedad avanzaba, pero los hermanos Maristas seguían siendo muy estrictos en cuanto al vestuario de sus pupilos.
- Me trae al pairo. Es el último día de clase. Luego que me quede alguna para junio o septiembre, me da igual. Adiós curas, adiós normas morales, adiós.
- Sí, pero aún nos quedan dos años más en este tugurio.
- Si no nos secuestran antes.
- ¡Ludwig!- gruñó Tis, que no quería bromear con ese tema- ¿Sabes? Ya se por qué estás de ese humor. Yo también leo noticias por Internet.
- ¿Sí?- murmuró su amigo, fríamente- Pensaba que solo estabas abonado a la página de Sin Wom.
- Es por lo de tu abuelo. A mí también me llegó el mail de Panero. Mira, yo no se qué pensar, la verdad. Tu abuelo me odia. No, espera. Nos odia. A Car, a Juan, a Espe y a mí. Pero no por eso deja de ser tu abuelo.
- ¡Ahora no quiero hablar de eso!- exclamó Ludwig, al tiempo que entraban en el hall principal y pudieron agradecer su oscuridad, la notable diferencia térmica frente al exterior que abandonaban.
Tis trató, en pocos segundos, de hallar algún tema frívolo con el que cortar ese conato de agria conversación, y se fijó entonces en que, por muy sudoroso que estuviera, Ludwig siempre olía a perfume. Un factor muy a tener en cuenta ahora que afrontaba el último obstáculo físico, las escaleras de acceso a su pasillo.
- Oye, ¿me puedes dejar un poco de tu colonia?
Su amigo se paró unos instantes en un escalón, desconcertado.
- ¿Para qué puñetas quieres mi colonia?
- Porque huelo a rayos. ¿Quieres estar aspirándome durante cinco horas?
- No me importa.
- Un poquito…
- ¡Que no! Para que encima huelas como yo. Si ya se creen que estamos liados, entonces ni te cuento.
- Venga, no seas rata. Por cierto, ¿es de hombre o de mujer?
- ¡Vete a la mierda! Esta colonia es de contrabando, me la trajo un soldado a cargo de mi abuelo, con gran riesgo para ambos.
Al fin habían llegado al corredor donde se encontraba su aula, cuya puerta ya debía encontrarse cerrada, pues al fondo del mismo se vislumbraba una figura apoyada en la pared. Pese a la falta de luz, dedujeron que sería, como ellos, un alumno que llegaba tarde al momento de la oración, que en aquel colegio era, nunca mejor dicho, sagrado.
- ¡Vamos, hombre! No puedo parecer un guarro. Hoy al menos no. Ya sabes por qué.
El guiño de complicidad que le hizo a Ludwig sirvió en poco para apaciguarle, antes bien el efecto contrario. Su amigo se paró en seco, libre de una prisa que ya no tenía sentido, y miró fijamente a Tis a través de unas gafas de sol que aún no se había quitado, como si los cristales filtraran los rayos fulminantes que le estaba enviando. Al fondo, el compañero tardón volvió el rostro hacia ellos, quien sabe si por aburrimiento o afán de cotilleo.
- Así que quieres MI colonia para tu amorcito- le espetó Ludwig- Mira, si quieres te la dejo cuando de verdad vayas a ligar con alguien. No cuando solo vayas intentarlo.
Tis no pudo replicar, Ludwig se había dado la vuelta para alejarse hacia el aula, y el resentimiento hacia su amigo se diluyó al mismo instante en el que se acercaba hacia la tercera figura del pasillo, un chico de figura lo bastante característica como para ser reconocido con facilidad. Llevaba una camiseta rota, gafas de pasta, el pelo revuelto y sobre todo lucía un rostro inconfundible, con sendos mofletes hinchados que lucían marcas de acné, los cuales le otorgaron motes como los de Hogaza o Hamburguesa. Era Norberto Panero, el rojillo oficial de la clase. Ludwig se fue directo hacia él, y Tis pensó por un momento en frenarle, creyendo que le tumbaría sin más de un puñetazo. Los chavales se reían de él a sus espaldas por algunas maneras femeninas, que él tampoco exageraba sino que eran producto más bien de una naturaleza sensible; pero pocos lo hacían de frente, porque repartiendo sopapos y patadas no era nada suave.
Panero le vio venir sin inmutarse. Su rostro representaba una variada simbología. Por un lado, expresaba cierta ternura, como la que se tiene por un chucho desamparado. Por el otro, podía adoptar una mueca de desagradable altivez, como si se encontrara a una escala bastante superior que el destinatario de su mirada. En ese caso, Panero optó por la segunda opción, la que mayor perjuicio podría causarle.
- Panero, quiero que dejes de enviar esos correos con basura sobre mi abuelo- le exigió, nada más llegar hasta su altura.
El otro no dijo nada durante unos segundos, para luego responder con su habitual parsimonia.
- Tu abuelo es un fascista, Gaveston. Tú no tienes la culpa, pero la gente tiene que saberlo. En este país aún queda un poco de libertad de expresión, mal que les pese tanto a tu abuelo como, sobre todo, a tu hermano.
Todo arde si se la aplica la chispa adecuada, era la estrofa que recordaba Tis de una vieja canción que les ponían sus padres. Y Ludwig era lo que necesitaba. Agarró al joven por la pechera de su raída camiseta, pero él siguió sin reaccionar, aunque le mantenía la mirada sin amilanarse.
- ¡Ludwig, no!- dijo Tis, mientras trataba de abarcar sus anchas espaldas con los brazos. Al hacerlo, sentía el endurecimiento de sus músculos, como en las clases de kárate. Y no era una postura que le agradara.
- No es mi hermano- exclamó Ludwig, tan cerca de él que le estaba escupiendo- ÉL no es mi hermano. Confío en que te quede claro.
La distensión llegó merced al momento que ya andaban temiendo desde antes de entrar al colegio.
- ¡Hijos!- resonó una cavernosa voz a la entrada del pasillo, mientras un personaje algo cargado de espaldas se iba acercando. Era el hermano Tomás, alias el Oso entre otros apodos, alguien que, pese a no ser el director de la escuela, ni su fundador, ni siquiera daba clase ya, era la leyenda viva más importante del colegio. Algo anciano pero con un vigor aún profundamente osuno, calvo y de gafillas ligeras, era tan temido dentro del centro como admirado fuera de él. Y, allá donde fuera, siempre imponía el respeto, por lo que la agarrada entre los tres se disolvió para colocarse mansamente frente a él.
- ¡Hijos míos! ¿No conocéis el dicho de que Hasta el rabo todo es toro? ¡Hasta el rabo todo es toro!- mientras les recordaba el refrán, el hermano apretó uno de los mofletes de Tis con su garra, hasta dejarlo colorado- ¡Pues hasta el último día de clase hay que dar ejemplo! ¿De qué sirve que hayan inventado robots si no sabéis poner un maldito despertador?
- Lo sentimos, hermano- se disculpó Tis, no fuera que volviera a tomarla con él.
- Si es que estos jóvenes de hoy yo ya ni se de qué pasta estáis hechos. A ver, tú- dijo, señalando a Panero- ¿A qué deporte juegas?
- A baloncesto, hermano- contestó, en tono neutro.
- ¡Baloncesto!- repitió Tomás con un gruñido- ¿Y ese es un deporte de hombres? ¡Es un deporte de barriobajeros!
El dedo acusador del hermano pasó sobre Ludwig, pero no se paró en él. Le ignoró. Lo cual era una verdadera ironía, porque el joven era el más deportista, con diferencia, de los tres. Medía uno ochenta, diez centímetros más que Tis, y aparte de la fuerza que Panero ya había sufrido tenía un rostro de carpeta de colegiala de quince años, la misma edad que ellos, con su media melena rubia y los ojos almendrados.
- ¿Y tú?- inquirió a Tis.
- Yo, ejem… Kárate. Voy a kárate.
- ¿Y eso qué es, me quieres hablar en cristiano?- bramó el Oso- Esto es increíble. El único deporte de hombres es el balonmano, no me cansaré de repetirlo.
- Y soy cinturón amarillo ya… - susurró Tis en voz baja, sin que el hermano, algo tapia, pudiera percibirlo.
- En fin, entremos. Habéis tenido suerte, hoy no os voy a castigar, porque doy yo el momento de la oración.
El desayuno de los chicos les pesó como una losa en el estómago. Su tutor era don Hipólito Maestre, aunque de vez en cuando Tomás se pasaba a echarles una filípica que a menudo se terminaba convirtiendo en una especie de advertencia ante la venida del Apocalipsis a la vuelta de la esquina.
- Hoy vamos a contemplar un testimonio impactante, hijos- aclaró el hermano- No sin muchas dificultades, el hermano David ha conseguido contactar con nosotros de manera holográfica, para así hablarnos de la difícil labor que está desarrollando en el Amazonas.
Luego la jornada, que había comenzado con violencia, iba derivando hacia el surrealismo, ya que si dentro del colegio algún hermano podía hacer sombra a Tomás en cuanto a peculiaridad, ese era David. Faltaba aún un tercer vértice en el triángulo, que Tis descubrió nada más abrir la puerta para entrar. En la esquina, cruzado de brazos sobre su mesa con resignación, como hombre consciente de que debe ceder por momentos su protagonismo, estaba su tutor y profesor de Historia y Geografía, don Hipólito Maestre. Al verle, lo primero que comprobó Tis fue si el aula estaba lo bastante fresca como para que Hipólito hubiera adoptado su buque insignia de los comienzos y despedidas de curso: un jersey rosa, de tela fina y brillante color, con el que les había sorprendido allá hacia mediados de septiembre del pasado año. Solo que en un día como aquel parecía sacado de contexto. Tanto la figura como la actitud de Hipólito solía estar llena de contradicciones. Era un hombre de mediana edad, aspecto serio y voz muy grave. Alto, delgado, calvo, su rostro era blanco fácil de las caricaturas, con el cráneo lirondo, sus gafas y un bigote que durante los meses de invierno podía extenderse a barba moteada de canas. Pese a todo, su indumentaria era juvenil, con el jersey rosa y vaqueros desteñidos. Y bajo su apariencia inflexible ocultaba mucha guasa. Hipólito les miró con impaciencia, tras el momento de la oración le tocaba a él dar clase y por tanto quería ventilarlo con ligereza.
Sin embargo, y según la predicción de Tis, cuando Ludwig se disponía a entrar notó él también la zarpa del plantígrado, sobre su hombro medio desnudo.
- ¡Tú!- aulló Tomás- ¿Dónde te crees que vas con esos trapitos encima? ¿Es que compras la ropa al peso?
- Es una camiseta sin mangas, hermano- se limitó a informar Ludwig, con una tranquilidad que llevó al religioso a un estado de enajenación mental.
- ¡Increíble! ¡Increíble! ¡Esto es el colmo de la ingratitud! ¡Tus padres te abandonan, un hombre patriota y decente como el general te cría, se encarga de enviarte a un colegio de prestigio, y tú se lo agradeces saliendo a la calle vestido como un mamarracho! ¡Pobre hombre!
Ludwig no se amedrentó.
- Procuro que mi abuelo no me vea mientras me visto, hermano- comentó, para luego dirigirse hacia su asiento, entre los guiños, besitos y muecas que le enviaban al resto de compañeros.

martes, enero 29, 2008

POP & ROCK (Parte II)


29 – 1 – 08

No bebes, no fumas, no follas. ¿De qué vives, gilipollas? Reza así el adagio clásico, y yo la semana pasada he tenido un poco de todo eso. Vicios, sí, pero vicios en pequeñas dosis necesarias para una feliz consecución de la meta. Y como sea que hemos llegado a la misma con tiempo, alabemos dicho maquiavelismo. Para quienes, como yo, echen de menos el blog de Alicia, me disculparé por no entrar en detalles.
Hoy no he venido aquí a hablar mucho del presente, más bien del pasado, en concreto de tres hechos que me llevan a arrojar mi mirada nada menos que una década atrás. Se dice pronto, pero… Son estos:

1) Ayer vi el filme Súpersalidos (súper parida de traducción) Sin atreverme a ponerlo en las recomendaciones de la semana, tampoco es que sea despreciable. Destaco tres puntos:
a) Es opinión extendida que tiene mayor calidad que la mayoría de pelis de teenagers salidos (o súper) Pero, añado yo, eso no es algo que sea mérito excesivo. Como se dice en el relato de H. G. Wells que acabo de comentar: In the country of the blind, one-eyed man is King.
b) El catetismo de la crítica llega a extremos insondables. Esto no es comedia renovada, si acaso reciclada. Y, desde luego, que le otorguen la misma clasificación que a Casablanca, El padrino, El apartamento o Los pájaros me asquea de manera tal que ganas me dan de pasarme a Dirigido y Cahiers du Cinema.
Es muy divertida, hilarante a ratos (la primera media hora); aburrida y zafia en otros (la fiesta de los colgados); empalagosa en su conclusión… Recae en el mismo defecto que su especie: bajo esa capa tan cargadamente sexual, aunque sin desnudos, subyace una moralina conservadora. Y es de señalar que, después de los cientos de expresiones homofóbicas que pueblan la cinta, al final los dos chavales solo pueden ser capaces de demostrar ternura entre ellos mismos.
c) Lo que más me gustó fue el tono marcadamente autobiográfico. No en vano, los guionistas no han utilizado subterfugio para camuflarse en la piel de los protagonistas y les han llamado como ellos. Al ser demiurgos de su propio mundo, pueden cambiar el pasado a su antojo. Y a eso me suena el idealizado plano final. Y es el único punto en común que tiene con los Abrasadores.

Me lo dijo con buen tino el amigo JoshRoyal. Esa odisea para comprar alcohol no hubiera tenido sentido para nosotros a esa edad, como tampoco lo hubiese tenido el fiestón de chalé con piscina. En otros aspectos sí podríamos estar identificados con los personajes.
Aunque, para mí, es como mirarme en un espejo del callejón del Gato. Me cuesta verme reflejado, creer que alguna vez yo fuera así desde la perspectiva actual. Pero hace una década nosotros íbamos al cine a ver American Pie y cosas por el estilo (y años más tarde American Pie 2 los alumnos de toda una escuela de cine. Eso es más grave) Pese a esta especie de viaje en el tiempo en el que me estoy metiendo, yo me niego a seguir representando ese papel. No lo necesito. Yo siempre he creído que no importa cómo se empieza, sino cómo se acaba.

2) Un ejercicio parecido al de Súpersalidos, aunque con un fondo y una forma en otra clara onda, es el que me propongo comenzar yo esta tarde. Como me planteé hace semanas, voy a empezar un nuevo capítulo de la primera novela de los Abrasadores, no será el único, dentro de una remodelación que voy a llevar a cabo con el único fin de mejorarla y tenerla a punto para una posible comercialización, que no sea a costa de mi bolsillo. Si acierto o no, eso lo tendréis que juzgar vosotros. Ha habido una gran lucha entre dos proyectos en prosa, cada uno con sus propios partidarios: este que voy a hacer, y otro que he titulado de manera provisional Lazarillo del Bernesga y que me encantaría empezar si no fuera porque los Abrasadores son mis hijos y, ya lo dijo Rouco, la familia es lo primero.
Este capítulo tiene cierta semejanza con el filme de Greg Mottola en cuanto a que está ambientado en un colegio (¿habrá colegios católicos en el año 2046?), los protas son pelín más jóvenes y se habla de temas parecidos de la forma más franca posible. Pero menos gruesa, de cara a alcanzar un espectro más amplio de público.
Yo también aprovecho para ajustar cuentas con el pasado, idealizando a un personaje que jamás existió y al que quise haber conocido y querido. Son trampas que nos podemos permitir.
Aunque, puestos a escoger, si hay una figura que justifique el ponerme a escribir, ese es un tipo de origen real, uno de mis personajes favoritos: don Hipólito Maestre. Si alguien ve a Nacho, que le diga que me será imposible escribir sus diálogos sin acordarme de él. Pero que Congo tendrá que esperar un poco…
Finalmente, he de señalar algo: en los Abrasadores habrá acción. Y fantasía. Pero también realismo. Considero que una buena mezcla de todos estos ingredientes es imprescindible para el resultado que busco. Allá se queden los imitadores de Harry Potter que solo buscan millones.
Yo busco algo que no se haya hecho nunca antes.

3) Entre otros y muy interesantes libros, estoy leyendo uno acerca de The Doors, que me he apropiado de mala manera porque era de mi hermano Pedro, el fanático oficial porque tenía todos los discos (de vinilo) en casa, y de ahí, al igual que Héroes, mamé yo el gusto. Estoy en la parte de canciones, ya acabé la biografía. Me sorprendió que, si en ciertos aspectos estoy a kilómetros, en otros soy sorprendentemente parecido a Jim Morrison. Dentro de lo que cabe, desde luego, porque de lo contrario me quedaría un año de vida.
Yo no siempre fui tan aficionado a la música como ahora. Mi primer cd musical fue de The Doors. Corría el año 1998 y, para conseguirlo, yo tuve que subirme también a un escenario. Aunque pocos dieran un duro por mí, yo estaba empeñado en mostrar nuevas facetas de mi ser. Y lo logré, con triplete y todo. En el fondo, es una historia muy friki, como la anterior, buen material por si Hollywood llega a contratarme. En el play-back interpreté a alguien en las antípodas de Jim Morrison, Julio Iglesias. Claro que, por entonces, aún no existía Youtube. Ganamos, y de premio yo escogí ese doble cd de grandes éxitos, ante las poco finas elecciones de mis compañeros (¿Cuál pillaste tú, Hopewell) Mientras escribo esto, suena Light my fire. Soberbia. Esta y otras me han acompañado desde casi siempre. Les tenía algo apartados, pero gracias a otro hermano, Claudia, que me puso la peli de Oliver Stone sobre el grupo, volví a coger el gusanillo.

Tengo conclusiones acerca de estos vaivenes musicales, también otros recuerdos que me llevan hacia ese año, pero los dejaré para una tercera y última entrega, que creo estar abusando de vuestra paciencia, amados lectores.

domingo, enero 27, 2008

Foro de celíacos.


Hoy iba a hablar sobre la marejadilla que se cierne sobre mi facultad, todo un sainete de costumbrismo cazurro, pero mejor dejo para otra ocasión algo tan deprimente.

Ha sido la última jornada de exámenes, y para celebrarlo compré una revista que regalaba una guía de San Francisco de National Geographic. No fue un capricho en absoluto. Me daba ánimos el revivir aquellos gratos días, y eso me hizo recordar que el nombre de quién hizo aquello posible, el doctor Paco León, jeje, hermano y seguidor habitual del blog, últimamente anda bastante en boga en medios de comunicación y cibernéticos. En un foro de celíacos, cuyo link inserto aquí abajo:




están proponiendo una campaña para pedir nada menos a Zapatero que le traigan de vuelta a España. Lo cual, por un lado, me alegraría por tenerle más cerca, pero por el otro no se si podrían repetirse experiencias como la de Frisco... Y si se queda en Baltimore, pues oye... Es el lugar natal de Poe, escritor al que admiro y me parezco físicamente. Je, je. Yo este año no creo que viaje, pero me gustaría preparar algo con tiempo para el futuro, ya os contaré.

Ahora me voy a repasar el curro, mañana confío en colgar la segunda parte de POP & ROCK.

viernes, enero 25, 2008

POP & ROCK (Parte I)




22/1/08

Este es una especie de post especial para el blog que estoy escribiendo por partes, durante unos descansos que no debieran ser tales, porque no me los puedo permitir. ¡Ah, la musa, que entra sin avisar, ya se sabe! Dentro de tres días lo peor, si no todo, habrá acabado, así que ese es mi consuelo. No daré la brasa más en contar la gran importancia que tiene para mí aprobar este par de asignaturas. Primero, porque los que en vez de dos tienen ocho se estarán acordando de todo mi egregio linaje. Segundo, porque tanto clamar por mi injusticia me hace parecer a un Ruiz Mateos disfrazado de Supermán, por ejemplo.
Este escrito estrena un cuadernito que compré esta mañana en el chino. El amigo oriental es muy valioso cuando uno no gana cual JK Rowling patrio. Es de marca Vidal, dentro de la serie Modern Girl, es decir, cuatro muñequitas como las de ahora, con pinta de putones verbeneros. ¡No es de extrañar que la media a la hora de iniciarse en el sexo haya descendido tres años desde mi adolescencia!
Mi muñequita se llama Lucia, sin acento en la i. La escogí no porque fuera la que más me gustaba, sino porque tiene un piercing en la nariz, un aro, y ese es un signo muy importante para este cuaderno, me sería largo explicar ahora por qué. Es negrita, y el único punto en común que tenemos son los ojos verdes.
Cualquiera que lo encontrara, diría que pertenece o a una niña de doce años o a un trastornado de veintiséis. Es rosa, aunque eso me la suda. Para mí, esa mastodóntica frontera que separa los sexos masculino y femenino se me hace liviana. Tengo muy clara mi identidad sexual: soy un hombre. Pero considero que todos albergamos ciertas cualidades de cada género, aunque en algunos casos están bastante atrofiadas. Yo, si no en proporción idéntica, creo estar bastante equilibrado a ese respecto.
Otra cosa es la orientación. Para mí, es como la aguja de una brújula que rara vez se para quieta en un punto. (Sirva como botón de muestra la foto de Denise Richards sin bragas que he colgado en el otro blog. Confío en que nadie la vea denigrante. No se me ocurrió nada mejor para ilustrar el poema. Además, en una semana de meter mucho la nariz en libros, hay que alegrarse la vista. ¡Eso me recuerda que me tengo que ir!)


CODA FIN DE EXÁMENES- Los mismos, muy bien. La actitud del rector, muy mal. La bronca que nos cayó por la mañana pese a ser las víctimas, descomunal. ¿Que será, será? A ver si puedo seguir con este post, porque los fans de las chaladuras de Los Abrasadores no vais a quedar defraudados.

miércoles, enero 23, 2008

Hasta siempre, vaquero.


Apreciado Heath:


Como es aún muy reciente tu fallecimiento, aún no se han desatado muchas elucubraciones en lo que, conociendo Hollywood, será una carrera de leyendas hechas a la medida de quien, como tantos otros en el pasado y los que vendrán, mueren en medio de su juventud, su fama, y dejando un bonito cadáver. No me importa si lo que te dio fue una sobredosis intencionada o por accidente, lo que cuenta es que ahora ya no estás aquí. Y respecto a las causas, eso es todo un mundo en sí mismo. De los famosos solemos quedarnos siempre en el barniz, sin reparar en que son personas humanas con sus dramas a cuestas, a veces multiplicados por su misma condición. Ya lo dijo ese Truman Capote que te arrebató un Oscar que hubieras merecido: Más lágrimas se derraman por las plegarias atendidas que por las incumplidas. No me pararé a pensar si estabas deprimido tras romper con aquella chica mofletuda de Dawson Crece (que a la postre se ha revelado una gran actriz) o qué pudo suceder. Aunque iba a ser una postrera ironía el que te quitaras la vida por desamor de una mujer, tú que pasarás a la Historia por un papel de vaquero gay (más bien bisexual)

Sí, ha sido Ang Lee quien te ha esculpido una estatua para el Olimpo, y eso que por lo visto no fuiste la primera opción para el papel. El público en general no lo se, pero yo desde luego que no te voy a recordar por gilipolleces del calibre de Destino de caballero, Casanova o El patriota. Tampoco por intentos con ganas que se quedaban a medio gas, como el papel de los hermanos Grimm. Solo dos personajes tuyos se han quedado grabados en mi retina. Fugaz fue el de Monster's Ball, cuyo sorprendente suicidio en el filme solo ha sido superado por el tuyo propio, haciendo bueno el dicho. Viéndote, nadie diría que necesitabas pagar a una puta para montarla de inhumana manera, como en el filme.

Y de Brockeback, para qué hablar más. Incluso a quienes no les gusta la película creo que deberían reconocer que te salías. Perdiste el premio, por el que entraban en liza dos modelos de amor homoerótico; el de Ennis del Mar: reprimido, parco en palabras, muy masculino. Y el de Capote, con toda su parafernalia de pluma, verborrea y mala leche. De todos modos, lo que si fue uan debacle, ya lo decía ayer, fue lo de que os quitaran el de Mejor Película. Esos Estados Unidos tan profundos que retratábais en el filme aún no están preparados para premiar a una pareja de gays por muy machotes y casados que estén.

En fin, descansa en paz, y estoy esperando echar un ojo a tu papel póstumo de Joker, aunque lo tienes jodido, porque para mí siempre será Jack Nicholson, jeje.

Nos vemos por el camino, cowboy.

martes, enero 22, 2008

¡YA ESTÁN AQUIIIII..!


Brevísima reseña, a petición popular, sobre las nominaciones a los Oscar. Destacaré algunos puntos:

- Este año está por ver aún que se retransmitan o no. De no ser así, perdería casi toda, por no decir toda, la emoción.

- Pese a ello, estoy dispuesto a hacer la tradicional porra, bien sea cibernética, escrita, etc. Supongo que veteranos en esto como Hopewell o Adri ya se habrán puesto a ello. Yo por ahora lo tengo un poco complicado, porque no he visto ni una de las cinco cintas nominadas a mejor película.

- Siempre suele haber una sorpresa indie, parece ser que en esta edición es la peli Juno, que es sobre una adolescente que se queda preñada y, por lo que parece, no solo no aborta sino que llega a clase con un bombo más grande que ella a cuestas. Tiene pinta de ser una peli simpática, quizá en plan Miss Sunshine, ojalá sea así.

- Lo de Bardem se da casi por hecho, y eso que el año pasado parecía que se lo iban a dar a Eddie Murphy y al final... Esta vez hay menos dudas. La única, si al final podrá subir a decir unas palabritas, jaja.

- Hasta el 24 de febrero, chavales, que este año no hay problema porque los lunes no tengo clase. Así que esperemos que se porten. Una vez más, esta es una edición sin un claro favorito, así mejor. Por mi parte, yo aún trato de reponerme del asalto a mano armada que les hicieron a mis dulces vaqueritos de la montaña Brockeback (y aquí he de sacar de nuevo a colación al tándem Hopewell y Adri porque me pondrán a parir) En fin, la sors, sortis está echada.


PD- Una que merecía más: Promestas del Este. Muy buena.
PD2- ¡HA MUERTO HEATH LEDGER!!!! Hablando del rey... Por Libia, si no lo leo no me lo creo. ¿Será una inocentada? No creo. Hasta sale en la CNN...