miércoles, mayo 13, 2009
De absentismos.
Me acompañó también en al menos uno de los dos exámenes, y es algo en lo que no recuerdo muchos precedentes. Sobre todo porque era el peor examen que hemos tenido este curso. El pequeño creo haberlo aprobado, pero el de ayer ya era una odisea que abordé bastante bien para mi estado. Los pocos candidatos a superarla nos sentamos en mesas de becarios, sin ninguna vigilancia. Lo mismo podíamos haber sacado la petaca de whisky que copiar con libertad, tal fue la fe que nos dispensó el profesor. Conmigo no era necesaria, y creo que con el resto tampoco. Yo copié en Matemáticas porque me fueron impuestas y desde siempre supe que no eran mi vocación, tan solo un obstáculo; pero esta carrera me gusta y la he elegido tanto por placer como mirando al futuro. Absurdo resulta copiar cuando venimos a aprender... No saqué nada más que el termómetro, eso sí.
La corrección de un examen rara vez es objetiva, por ello la temo después del toque de atención que ese mismo profesor nos dio esta mañana. Y era con motivo de la asistencia a clase. Yo, cierto es, poco he faltado para lo que llevo encima. Podría, quizá debía, haberme quedado esta semana en casa, pasando de exámenes y de lo demás, por ver si esta infección iba remitiendo, pero no lo hice. En parte porque he comprobado que en ciertas asignaturas de esta carrera se da una importancia a la asistencia mayor que en el propio colegio. Y no me estoy refiriendo solo a las experimentales del Plan Bolonia, aunque estas también te pueden mandar a casa con la excusa de ser una clase no presencial. Del resto también hay algunas en las que pasan lista, e incluso en las que no pasan muchas veces ese factor es tenido en cuenta a la hora de poner la nota. A mí en ocasiones me ha beneficiado, no lo negaré, aunque en general me parece impropio de esta institución. Debería puntuarse tan solo por el conocimiento.
Cuando una asignatura es más compleja, como la de ayer, un método de asegurarse el aprobado puede ser la asistencia y hacer los deberes, por así llamarlo. En el caso contrario, en una asignatura fácil quizá no puedas aspirar a la Matrícula porque faltaste algunos días, por motivos a veces justificables, a veces no. Porque los profesores muchas veces meten en el mismo saco a todos: a los que no acuden por enfermedad, a los aquejados de simple vagancia o quienes realizan un viaje cuya ocasión no pueden perder, como el mío de Estocolmo. El problema no es la falta de asistencia, creo yo, sino la falta de matriculados. En una clase de ciento treinta alumnos, ¿a quién le va a importar que falten veinticinco? Pero comprendo que en la nuestra, la perspectiva de dar clase a tres puede ser poco esperanzadora. Aunque también hay quien lo hace sin inmutarse...
Yo creo que el ir a clase no es una obligación. Es un derecho, porque nosotros hemos pagado créditos para asistir. Y también puede ser, por qué no, un placer, porque nosotros hemos escogido con plena libertad (al menos yo) esta carrera, y espero que todos lo hayamos hecho por el deseo de ampliar nuestro conocimiento en materias que nos gustan. Que todas las asignaturas no nos van a gustar por igual, eso está claro. Aún no hay carreras a la carta, y muchas veces el hecho de que te guste o no una materia depende de cómo sea impartida.
Por cierto, muchas veces los profesores también hacen absentismo sin devolvernos las horas por las que hemos pagado, así que el problema no siempre está en el mismo lado. En fin, mañana y pasado me personaré en las pocas horas que me quedan, y ya el fin de semana se podrá descansar sin el peso de unos exámenes para los que aún falta un mes.
domingo, mayo 10, 2009
Unos que vienen, otros que se van.

viernes, mayo 08, 2009
Sicko.

jueves, mayo 07, 2009
Pronóstico equivocado.
Este comienzo de mes es un poco surrealista. Primero tengo que anular el viaje a Zaragoza por los exámenes. Ahora mismo no tengo fiebre, pero eso no me salvará de la visita al médico en breve, porque sino lo segundo podría ser la propia anulación de los exámenes. Antes los virus solo se presentaban por Navidad, respetando mi horario lectivo. Ahora no solo no lo respetan, sino que aparecen en los peores momentos. Bueno, al menos me respetaron alguna estimulante parte de la semana... En fin. Confiemos que entre hoy y mañana esté derrotado.
miércoles, mayo 06, 2009
Que vuelva el frío...

lunes, mayo 04, 2009
Frivolidades.

sábado, mayo 02, 2009
Alarmismos.
No es mi intención, pues, burlarme de de un virus que en el peor de los casos puede llegar a afectarnos; sin embargo, no puedo evitar una sonrisa al ver las fotos de esas estudiantes que llegan de Méjico con pañuelos de Snoopy, o similar, a modo de mascarillas. ¡Y luego nos reíamos de Michael Jackson! Claro que quizá mi problema sea que, en el caso de que haya viaje de final de carrera, nunca propondría un destino tan lejano. Mi primera opción natural sería Grecia, para ver in situ todos esos sitios de los que nos han hablado hasta la saciedad en la carrera. Allí lo peor que podría pasarnos sería que empezaran a quemar coches a nuestro alrededor, o algo así.
A mí no me preocupan tanto estos virus que surgen de vez en cuando, todos ellos relacionados con algún animal doméstico, como los otros que, por rutinarios, apenas atraen la atención de los medios salvo excepciones. ¿Por qué no se insiste tanto con el sida, una verdadera pandemia y para la que, a diferencia de la gripe del gocho, no hay vacuna? Pero no, se baja la guardia y apenas se recuerda el uno de diciembre. Y la verdad es que hay transmisiones que, aunque sean de otro tipo, no por ello son menos peligrosas. Ya que Méjico ha sido el foco del contagio, recuerdo hace un par de años que la revista Zero mostraba una encuesta en la que se decía que dos de cada tres mejicanos varones no compartiría domicilio con un gay. ¡Vaya! Pues, que se sepa, hasta ahora no se ha demostrado que la homosexualidad sea una enfermedad contagiosa. Antes podría serlo la intolerancia, y esta sí que provoca muertes, no solo un centenar por año. De ahí que, cuando el año pasado vi ese peñazo de peli llamada El cielo dividido, me sorprendí al ver que los dos manitos se comían la boca en público como si estuvieran en la calle Pelayo. No se quién tendría más razón, si la encuesta o la película, en todo caso reconozco que yo en su día también canté lo de Matarile al maricón...
En fin, pues si de aquí a un tiempo yo también me veo con la mascarilla, me arrepentiré de estas líneas; el caso es que ahora solo me preocupa la fiebre sintáctica y teatral, en la que me sumergiré hasta dentro de una semana. Y vosotros ya sabéis, si lo de la gripe ya os machaca en demasía vuestros oídos, aquí tenéis un enlace directo para presenciar muertes más inofensivas, puesto que son de ficción:
http://www.pigmaliontv.com/capitulo02.html
jueves, abril 30, 2009
Y seguimos.
Por si alguien lo había olvidado. A partir de esta medianoche, presumiblemente, saldrá a la luz el segundo capítulo de Pigmalión. Mañana es fiesta así que no tendré mayor problema en esperar a que salga. Desde aquí me solidarizo con los compañeros que tendrán que pasar el Día del Trabajo rodando. ¡Qué gran oficio es este del guionista para los perezosos! Aunque lo vi en exclusiva durante el estreno, tengo ganas de revisarlo y comprobar las mejoras que Hopewell ha prometido. Y vosotros, amigos, si en el primero no os coscásteis de mucho, seguro que en este ya os picará el gusanillo sin remedio, además tenemos alguna escena subida de tono (el reclamo ideal para aquellos seguidores de Mentiras y gordas) Así pues, mientras yo me consumo de nervios por el próximo examen puesto a traición el día 8, os deseo un feliz visionado y que la legión de seguidores de este proyecto siga creciendo. ¡Tack!
martes, abril 28, 2009
Como los demás.

domingo, abril 26, 2009
Perder las formas.
Tampoco entiendo por qué una entidad como la Universidad de León pierde las formas. Primero convoca un concurso de novela para el que no da fecha de fallo. A dicho certamen se presentan nueve novelas, cifra ridícula a todas luces. De esas, tres son premiadas, una proporción del treinta por ciento aproximadamente. A los otros seis autores nadie se preocupa de mandarles una carta, un correo o aunque sea un mensaje diciéndoles que dejen de esperar en balde. Al final me entero a posteriori de que el 13 de marzo (!) se entregaron los premios. Y me entero gracias al Google,por suerte:
http://www.leon7dias.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1783&Itemid=519
El primer premio fue a parar a una novela con el curioso título de Los buenos poetas no se acuestan con putas (¿debo entender según esa máxima que yo soy buen poeta?) Mi profe favorita de este curso estaba de miembra entre el jurado, claro que ella no podía saber que yo concursaba (de hecho, cuando se falló el premio ni siquiera habíamos cruzado palabra) Tengo interés por preguntarle, sin ánimo de reproche, qué le pareció mi novela, de hecho necesito saber su opinión. Mentiría si dijera que no estoy defraudado: lo estoy. Es normal, el quedar fuera dentro de una selección tan corta siempre defrauda. Pero me da igual. Los concursos siempre son subjetivos, por eso no me gustan. Perdí 20 euros por presentarme al mismo. La próxima vez me lo pensaré mejor, quizá los ahorre para ir luego a la calle Montera y escribir una novela para la siguiente edición, llamada Los malos poetas se acuestan con (malas) putas...
sábado, abril 25, 2009
Paro, paro, paro.
Yo tuve cuatro trabajos y de ninguno de ellos me echaron (bueno, uno quebró, pero es lógico; nadie pagará tres euros por un alquiler si por ese dinero puede descargarse la película legalmente) No obstante, y haciendo una comparativa con mis compañeros, he de alegar con respeto que para esos viajes no necesitaba tantas alforjas. Pero bueno, yo no era el caso más sangrante. He visto médicos e ingenieros entre sandwiches, palomitas y pizzas. Solo tenéis que ver las noticias para saber que parece que, a más cualificación, peor.
Ni siquiera para el Corte Inglés era necesaria. Como comentaba el otro día a Oli, yo esperaba estar allí a las órdenes de algún caballero refinado que amara la literatura, pero en el fondo lo de los libros era lo de menos. Con todo, era un empleo bien pagado. Muchas veces me he preguntado si hice bien en dejarlo, y creo que la respuesta es afirmativa; básicamente, porque me lo puedo permitir, no todos tienen mi suerte. Esta era mi última oportunidad para hacer esta carrera de la manera que la hago. Las otras opciones hubieran sido la UNED o, siendo generosos, la Universidad de la Experiencia. Dentro de unos meses entraré en el ecuador de la misma y, pese a mis nervios actuales, puede que con los dos primeros cursos limpios. Como experimento, si es que se puede considerar así, no está resultando fallido.
Filología Hispánica (nombre menos estúpido que Grado en Lengua Española y su Literatura), como otras carreras injustamente infravaloradas, nos otorga cierta ventaja sobre quienes creen que somos unos vagos que nos llevamos subvenciones de Educación para seguir manteniendo clases semivacías. Con crisis o sin ella, la lengua española va a seguir siendo estudiada, porque no en vano es la tercera o cuarta en importancia mundial, y se está extendiendo de manera pasmosa por los mismos Estados Unidos. Aunque son muchos los lazos que tengo aquí, yo estoy dispuesto a ir a cualquier sitio con tal de tener trabajo digno, a cualquier sitio que me permita poseer un espacio tranquilo en el que escribir, mi auténtica vocación, e Internet para seguir colaborando con esos escritos en buenos proyectos, como ahora mismo estoy haciendo con gusto.
Quizá sea pronto para pensar en esto, pero no demasiado... Bueno es motivarse, sobre todo de cara al último y complejo mes de clase.
jueves, abril 23, 2009
Verdades, y gordas.
No es que me considere yo un genio, pero a veces se cuándo un guión es una mierda aunque no haya visto la película. Me pasa con otra película de adolescentes o post-adolescentes, Fuga de cerebros (¡jamás un título mejor escogido!), "escrita" por guionistas de Los Serrano y que, de forma harto incomprensible para mí, está a concurso en el festival de Málaga. ¡A concurso! ¿Optando a qué premio, el de Peor Película? Conste que ese festival apostó el año pasado por el cine de género con Tres días...
Pues eso, que un poco de verdad de la gorda no vendrá mal a la nueva ministra. Y al tándem Albacete-Menkes solo le deseo que la próxima vez se agencie una mejor colaboradora, como Lucía Etxebarría, con la cual escribieron Sobreviviré, una de mis películas favoritas del cine español, y que retrataba con gracia y buen gusto el tema de la bisexualidad.
viernes, abril 17, 2009
De celebración en celebración.
Y el sábado una boda, hacía tanto que no iba a una que ya casi ni me acuerdo, así que vayamos desempolvando el viejo uniforme del Corte Inglés... Como sea que la boda es a la hora de comer, por la noche hay opción de salir por la capi, y luego un par de días para lo usual: cónclave con Oli, rules por el centro, etc.
El martes celebraremos qué buenos est... digo son (el subconsciente...) los profesores de Filología que nos llevan de excursión (aunque, como yo ya estaré allí, solo tendré que chuparme la vuelta) Así que no hay tiempo que perder, voy a meter las cuatro cosas, pero bien seleccionadas, que necesito, y nos veremos la próxima vez, quizá en uno de esos consabidos locutorios.
miércoles, abril 15, 2009
De parto.

martes, abril 14, 2009
Semana de Ilusión.

sábado, abril 11, 2009
Volvemos a Yutú.
Estoy pasando una gran Semana Santa, no deslucida por aquellas hordas que violan impunemente mi derecho a la libre circulación en la vía pública. ¿No podrían crear pasillos con el rótulo de: Paso libre para ateos? En fin. Y la que viene va a ser muy buena también, por varios motivos. El sábado se casa unas de mis primas, por lo cual volveré a la capi, no se si a tiempo para la fiesta de estreno de Pigmalión. ¡El miércoles 15, amigos, recordadlo aunque yo lo haré por todos los medios posibles!
Y ya tenemos un canal de Youtube, como aquel de otra vieja serie... ¡Bien! Volvemos al Yutú, con todos sus comentaristas demagogos y aquellos que nos ponen roscos para hacer bajar la media. Bueno, está claro que cuantos más caminos de acceso lleven a la serie, tanto mejor será. Así que os deseo que paséis un buen fin de Semana Santa, que luego regresa el curro a todos los niveles,
jueves, abril 09, 2009
Mejor en latín.

martes, abril 07, 2009
Cuestiones desde la holganza.

domingo, abril 05, 2009
Elogio de la locura (II)

sábado, abril 04, 2009
Vampiros light.

viernes, abril 03, 2009
Elogio de la locura.
¡Esto sí que es una locura!
martes, marzo 31, 2009
Viejo, ¡pero macho!

lunes, marzo 30, 2009
Esto sí que es un crepúsculo.

sábado, marzo 28, 2009
Sueños de cine.

viernes, marzo 27, 2009
La metáfora de la espicha.

miércoles, marzo 25, 2009
El juego ha comenzado.

lunes, marzo 23, 2009
Serie Z.
Ahora voy a hablar de una adaptación de videojuego, algo que le encanta a Uwe Boll, considerado como el Ed Wood de este siglo. Con En el nombre del rey hace méritos para ese título, desde luego. Arrastra una mala fama que yo ya conocía, sin embargo no me impidió ver la película, porque soy fanático del género incluso en sus más ínfimas muestras. No salí defraudado respecto a la (poca) calidad. No obstante, mereció la pena perder el tiempo con ella aunque solo fuera para disfrutar con sus abundantes dosis, no se si autoconscientes o no, de surrealismo.
La película está hecha como de retales de la gran obra de Tolkien: hay un remedo de las minas de Moria, otro de cualquier bosque encantado de la saga y de hecho sale el tío que hacía de enano Gimli, ahora imitando a Gandalf. La palma se la llevan no obstante unos bichos que quieren parecerse a los orcos pero apenas enseñan su rostro, supongo que para que no se vea lo cutres que son sus caretas. Paso a hablar del reparto, porque es alucinante, te puedes encontrar de todo: desde Burt Reynolds haciendo de rey hasta un Ray Liotta muy maquillado, pasando por Terminatrix de amazona amortizando escote. Lo cierto es que la historia tiene un montón de personajes, y una trama que no se sabe por dónde cogerla, con anagnórisis o reconocimiento incluido. Por no hablar de ciertos desfases espacio-temporales... Se supone que está situada en el medievo, en un reino imaginario. Pues bien, el héroe usa un boomerang, que si no recuerdo mal procede de Australia. En un momento dado salen unos tíos vestidos de ninja, haciendo artes marciales. Y lo mismo se invoca a Dios que luego se habla de dioses... Last but not least, está el tema del diálogo. Este fin de semana hemos estado trabajando con los de la serie, y sabemos la gran importancia que tienen para un guión sólido. Pues bien, aquí son risibles. No por hablar en estilo medieval uno tiene por qué sonar ridículo...
Así pues, os invito a ver este filme solo si queréis comprobar tanta desfachatez; si no, probad con El luchador: en esta, otro actor acostumbrado a la serie Z sostiene sobre sus hombros el peso de una película que corría el riesgo de quedarse en telefilm. Alabemos su resurrección, aguada por el gran Harvey Milk.
sábado, marzo 21, 2009
Homo sapiens.

jueves, marzo 19, 2009
La feria de las vanidades.
No se. Yo tampoco estoy por criticar mucho porque la semana que viene, supuestamente, será la espicha de Filosofía, pero si yo voy será en unas condiciones que no atenten contra mi dignidad (término que tomo prestado de uno de los personajes de nuestro proyecto en marcha) Al menos no me herniaré por mover el culo unos metros para que luego el campus no parezca el de Gaza hace un mes o así. Pero bueno, hoy había una multitud digna de un motín, y los pocos que entraban en mi facultad lo hacían para vaciar el depósito antes de llenarlo de nuevo. Nosotros tuvimos Tradición Clásica, pero ni el ambiente ni el tiempo incitaban a bucear en mitos como Troya, la Odisea o Alejandro Magno. Finalmente acabamos la tarde en el Cafelito, gozando de una charla intelectualmente más estimulante al son de la música de jazz; cualquier día entrará Woody Allen por la puerta para unirse a la misma (Es que... Es que... Es que... Lo que yo no entiendo es...) ¿No sería gracioso que en una próxima película situase un tablao flamenco en León? Todo es posible.
Por cierto, irónico hubiera sido cursar la asignatura antes citada en Primero de carrera. Por entonces ideé un guión con no pocas similitudes con el mito de Odiseo: después de un largo viaje, toca el regreso a Ítaca...
martes, marzo 17, 2009
La foto viene al pelo.
domingo, marzo 15, 2009
Fin de semana cazurro. (II)
No ha habido pues, tras tanto viajecito, momento para aburrirse. Junto a todos los amigos con los que he estado, que también son compañeros de clase, asociación o proyecto, me ha entrado una sensación regeneradora, muy positiva. Como si un avance en todos estos campos surgiera para hacerse imparable. Y puede que lo sea. Solo me faltó salir anoche, pero, ay amigos, ya dije hace una semana que las juergas casan mal con el trabajo, ya no solo el estudio, y en ocasiones deben ser sacrificadas. No es algo relacionado con hacerse más mayor, quizá sí con hacerse más maduro. No se si me explico bien, pero da igual; lo que quería era escribir un poco en el blog, que eso también es un descanso entre actividades varias. Espero que paséis una tarde de domingo tan útil como la que yo espero pasar (excepto si estáis con resaca, en ese caso solo deseo que la paséis como mejor podáis...)
jueves, marzo 12, 2009
Fin de semana cazurro.

martes, marzo 10, 2009
Escandinavia.
domingo, marzo 08, 2009
Islandia.

viernes, marzo 06, 2009
Coda viajera.
jueves, marzo 05, 2009
Dop (II)
Respecto al bautizo, momento culminante del viaje, he de decir que no me enteré de mucho, pese a contar con una pequeña guía en español del acto. La cura (es una religión civilizada, las mujeres pueden profesar) estuvo muy amable con nosotros, alegrándose de que algunos españoles pudiéramos haber asistido a la ceremonia. Además el bautizo en sí no fue muy pesado, y luego pasamos a la casa parroquial a tomar unos canapés y unas copitas de champán. De esa guisa me veréis en la foto de abajo, junto a diversos cuadros de temática religiosa. Eran unos cincuenta invitados o así, entre adultos, niños y bebés; la mayoría, profesores compañeros de Pedro, con los que pude charlar en inglés. Es curioso, me entendía bastante bien con ellos, no como esta mañana haciendo el Listening en clase, donde me daba la impresión de que todos hablaban borrachos o como si se hubieran metido algo inconfesable en la boca.
Eso sí, tras la party tocó, a la familia más reducida, recoger todo y arramblar con la montaña de regalos de Marcelo para introducirlos en un taxi hasta el domicilio de los orgullosos papás. Recuperamos fuerzas yendo a por comida en un hindú. Y el picante no se repitió por la noche, eso da prueba del cansancio que arrastrábamos...
Poco más que decir, me reclaman los dos o tres folios de apuntes pendientes. Que he vuelto encantado, y con ganas de regresar a la capital sueca, quizá con un clima más agradable. Mañana si puedo comentaré alguna impresión más.
lunes, marzo 02, 2009
Dop.
Nos remontaremos pues a unas horas antes de mi partida. Ante la perspectiva de una noche insomne me hallaba viendo un filme soporífero, High School Musical 3: una especie de Utopía adolescente que al final termina como una melódica invitación a cortarse las venas. ¡Glups! Como sea que su director es coreógrafo, y la mayoría en ese oficio suelen ser gays, me entretuve en deducir algunos guiños en ese palo, en especial todo lo que tiene que ver con el personaje de Lucas Gabreel, no en vano uno de los integrantes de la troupe de Harvey Milk.
Salimos a las 2.30, con un conductor gañán en la misma línea del Manolo de El diez por ciento, y hasta las 10:30 no salió al avión hasta Estocolmo. Amenizamos la espera con la Fotogramas, entre otras cosas. Puede que en su día Iberia fuese una compañía con mucho prestigio, yo solo puedo suponer que, en su afán por reducir costes, convirtió la aeronave en una lata de sardinas o quizá una sauna sueca, sin música, casi sin aire acondicionado y, desde luego, sin consumiciones. Y no es que fuera un vuelo de transbordo, que eran casi cuatro horas.
Sobre las 14:30 llegamos al aeropuerto de Arlanda, donde esperamos a Pedro en la primera cafetería. Luego taxi a la capital, que está a unos 40 km., y parada en el albergue. Pese a ser un albergue, y no un hotel, estuvimos muy bien allí. Además (y esto es algo importante) este factor incluía un montón de gente joven, rubia, alta, de ojos azules y por lo general guapa; que además, ejem, debían de compartir baño. No en nuestro caso, que disponíamos de nuestro propio aseo. ¡Por Libia, debía de ser la fucking suite del albergue! Pero bueno, ese día no nos dio tiempo a más que a ir a casa de Pedro y Lisa, a unos diez minutos andando, a verles a ellos y a Marcelo, quien al principio se extrañó mucho de esa visita hispana cogiendo un berrinche. Por cierto, horario europeo: cenamos pronto, unas delicias de pollo con arroz muy buenas, y nos acostamos pronto también, molidos tras la noche en vela.
Al día siguiente tomamos el desayuno, admirando de nuevo la pasarela invernal suecos-suecas, y luego a hacer turismo ya en sí. Primero el Ayuntamiento. Por cierto, no se si huelga decirlo, pero la mayor parte de Estocolmo estaba nevado, y los lagos congelados. De vez en cuando salió el sol, pero un poco para engañar. En el Ayuntamiento se da el almuerzo a los premios Nobel, esos escritores a los que suelo leer poco y a veces desconozco que existan. Cruzamos el puente y nos metimos a redesayunar en La fábrica del chocolate, aunque yo tomé té. Vimos el barrio viejo, algún gran almacén, la zona comercial, el cogollito en sí. No hubo mucho tiempo para el consumismo, pero a mí me gustó el gorro ruso de Pedro y quise llevarme uno de recuerdo. Así fue, cogimos uno de algo menos de 400 coronas (40 euros), rebajado a la mitad, que no fue un mero souvenir sino una herramienta muy útil para luchar contra la nieve y el frío tanto el viernes como el sábado.
Luego cogimos el bus hasta el restaurante donde habíamos quedado con Lisa, Gerd y el tío de Lisa, cuyo nombre temo haber olvidado. Ese sitio se fundó en 1731, lo cual deja en pañales a Casa Benito. Vegetarianos abstenerse, tomamos un filete de reno, sí, de esos bichos de Papá Noel que al día siguiente vería en Skansen. Conste que los tienen domesticados en granjas, no van por ahí volando delante de un trineo. Era como carne picada, y me supo muy bien. Luego fuimos a ayudar a Lisa a llevar a Marcelo a casa, que tienen el ascensor escacharrado y hay que subir la sillita a pulso. Por la tarde intentamos llegar al museo Vasa, uno de los dos más importantes de Estocolmo, pero, ay de estos horarios invernales, ya había cerrado. Al menos tomamos el barco para el regreso, dejando que el gélido aire nos curtiera la cara. Atravesamos de nuevo la zona comercial, con parada en una librería, qué menos. La semana pasada se estrenó en Suecia la adaptación al cine de Los hombres que no amaban a las mujeres, primera entrega de una trilogía que ha sido todo un pelotazo, incluyendo Pozuelo. Yo no la he leído, pero espero hacerlo pronto. No compré nada de todos modos, que aún conservo caudal de la Cuesta Moyano.
Pedro nos llevó a cenar a un restaurante por la zona en la que vivía él antes, el Pelícano (nombre españolizado, desde luego) Aún a riesgo de sonar ridículo, trataré de transcribir el nombre del plato que tomé: Pitt y panna, ¿podría ser así? Supongo... Una mezcla de cuadraditos de patata con trozos de bacon, pollo, etc. Todo ello coronado por un señor huevo frito.
Bueno, me falta el día grande, el del dop (bautizo) y la mañana en Skansen, un lugar que me ha parecido mágico y lo pongo en el mismo nivel que otros de diversos países que me han marcado de forma especial. Ahora, a sanear la casa y la clase.