martes, agosto 11, 2009

Esta película es para idiotas.


Este verano me está dando por repasar viejas escaletas de guiones, aún no desarrolladas, y una de ellas responde al título, pretendidamente ambiguo, de Esta película es para idiotas. Aunque tiene elementos de sátira, como burlas al Islam difíciles de llevar a la pantalla si uno quiere conservar la cabeza sobre los hombros, al repasarla siento que en general mi deseo al escribirla era el de la diversión pura y dura. Ello concuerda con la época en la que se escribió, poco después de llegar a Madrid tras acabar la carrera en Ponferrada, un momento de incertidumbre antes de mi asentamiento en el piso del Pasaje de Montesa. Buscando comparaciones, creo que ese fue el mismo deseo que me impulsó a crear un proyecto que esta vez sí fue llevado a la acción, el de Vagos y Maleantes. Una diversión que, sin renunciar por momentos a cierto trasfondo, buscara la mera y simple carcajada. Y como la risa siempre es más difícil de provocar que la lágrima, esto fue malentendido por mucha gente que no pudo o no quiso verlo así, cosa que aún hoy me la sigue sudando.

Yo no se si soy un intelectual, lo que es seguro es que no presumo de serlo. Por ello, puedo permitirme elogiar películas a las que otros no dedicarían ni un minuto de su tiempo. Voy a hablar de un filme que he visto varias veces, y no es El Padrino ni Casablanca. Se llama Espía como puedas, y ya el título hará huir a muchos. Lo curioso es que es de los mismos creadores que engendros como la saga Epic/Disaster/Movie, Casi 300... pero mucho mejor, en otra esfera. Hay diferencias, desde luego. La más importante es, con mucho, Leslie Nielsen. Las otras tenían actores desconocidos, sin ningún carisma más allá de la presencia carnal de Carmen Electra. Pero Leslie Nielsen dignifica cualquier película, por mala que sea. Nunca le darán el Oscar, pero es un genio, un genio de la comedia. Su mera presencia en pantalla ya me hace reír. En su calidad de actor y productor ejecutivo nos lleva a un tiempo en el que las películas de parodias (o spoof movies) aún no se producían como rosquillas y mantenían un nivel aceptable de calidad (allá estaba el bueno de Leslie en la fundacional Aterriza como puedas) Los últimos bodrios antes mencionados no se puede decir que tengan guión, son una mera colección de chistes poco afortunados en su mayoría. No hay trama. En Espía como puedas al menos intentan hacer una parodia de la serie de James Bond, con referencias a muchas otras películas y un curioso reparto que tiene desde actrices con Oscar, Marcia Gay Harden, hasta cameos frikis de Hulk Hogan, Pat Morita o Mr. T. En el peor de los casos, el filme dura una hora y cuarto, así que tampoco puede asegurarse que sea una pérdida de tiempo. Watchmen duraba el doble y no solo me pareció una pérdida, sino que me enervó y las únicas risas que me produjo fueron involuntarias por su parte.

Me ha sorprendido el que hayan tardado tanto en crear una película llamada Spanish Movie. Me han robado la idea, aunque lo cierto es que yo pensaba dar mucha más caña de la que a priori parece que van a dar, a juzgar por los avances. Sus creadores han sido listos al llamar al rey de las ... Movie para el anuncio, junto a un símbolo del surrealismo español últimamente resucitado (¿quién entiende esto de las modas?) como Chiquito de la Calzada. Tal vez sería hora de rescatar una cumbre del absurdo hispano protagonizada por este, como Aquí llega Condemor... El pecador de la pradera y darle una segunda parte. A este paso acabarán regresando los tazos con su jeto y el ¡Fistro! y ¡Mecaguen tus muelas! Ay amigos, nos hacemos mayores...

viernes, agosto 07, 2009

Pereza.


De entre todos los, por así llamarlos, vicios que he experimentado, ninguno me resulta tan irresistible como la pereza. Al igual que el pecado original, parece que desde nuestro nacimiento se nos ha grabado en la frente el espíritu del trabajo, como si fuera una maldición bíblica: Ganarás el pan con el sudor de tu frente. Pero no creo que la pereza sea un pecado, ni tampoco un defecto equiparable a la ira, la envidia o la soberbia. Es un placer, un lujo que no todos pueden permitirse.

Lo que más me gusta del verano es el poder experimentarla con tanta libertad. La sensación de que no hay nada que hacer y no tienes por qué sentirte culpable por ello; la sensación de que el tiempo parezca detenerse, de que puedes dar cuantas vueltas quieras más en la cama. Se acusa mucho a los estudiantes de refocilarse en la pereza, pero no es tan bonito como parece. Depende de la estrategia. De manera incomprensible para mí, hay quienes prefieren hincar los codos bajo este calor insoportable; yo, no, y además gracias a ello marcharé a Madrid a finales de este mes y comienzos del siguiente. Aunque ahora pueda vaguear, durante el curso he tenido que esforzarme incluso en días en los que los propios trabajadores libran, muchos sábados, domingos y fiestas de guardar. Y es mentira que vaguee a la manera de un Homer Simpson, ya que es él quien me viene a la mente (gracias a la Guía para la vida de Bart Simpson, un libro que os recomiendo para reventar a carcajadas) A mí los placeres me gusta degustarlos en pequeñas redomas, e incluso en un mes tan bobo como este de agosto (¿puede haber otro más?) me estoy dedicando a escribir todos los días, unos más y otros menos, tengo recados mil e incluso ayer me atreví a hacer limpia del Fucking Cajón, un desastre de guarida en la que se amontonaban apuntes de Filología, cientos de hojas de escritos, Moleskines y otros aperos. ¡No fue tarea fácil!

Así pues, la vagancia es un derecho cuando has sabido ganártela, y cada cual sepa cómo administrarla. Yo, habiendo visto que he escrito cosas que no sabía que hubiera escrito, tampoco puedo considerarme un adalid de la pereza, como pudiera parecer por esta entrada. Pero para mí escribir no es un trabajo, por eso mi máxima aspiración sería que me pagasen por escribir. Entonces no podría verme como un trabajador, no al menos a la manera de una Corín Tellado... Mejor una obra breve pero bien inspirada que no decenas de mamotretos que vayan a engrosar las tablas de la Cuesta Moyano, ¿no creéis? Bueno, hay una excepción, que sería escribir por encargo, pero aún así mejor es prostituir a las musas antes que prostituir tu dignidad en cualquier curro de medio pelo...

martes, agosto 04, 2009

Quitarnos de en medio.


Ayer vi un documental de National Geographic traducido como La tierra sin habitantes, aunque mejor hubiera sido La tierra sin humanos. Population Zero, que así es el rótulo original, se plantea el supuesto de qué sucedería con este planeta si, por la razón que fuese, la raza humana desapareciera en este mismo momento, como por arte de magia. La conclusión es que, si queremos que la Tierra se recupere, lo único que hay que hacer es... quitarse de en medio. Es decir: la Tierra puede seguir sin los humanos, pero no los humanos sin la Tierra (a menos que se de la dudosa opción de encontrar otro planeta o inventar la máquina del tiempo)

Al principio, el caos. Cuando los humanos desaparecieran, miles de mascotas y animales quedarían atrapados en casas, granjas y zoos; algunos lograrían salir y tomar las ciudades, otros morirían. Los reactores nuclerares explotarían extendiendo sus tóxicas nubes de radiación, y miles de aviones caerían en picado. Sin embargo, después de ese inicial desbarajuste, el ritmo de recuperación sería asombrosamente rápido. Llevamos miles de años jodiendo a la Madre Naturaleza, pero bastarían un par de siglos para que esta hubiera borrado o enterrado casi todos los símbolos de nuestra supremacía, empezando por los monumentos más modernos.
Es un documental catastrofista, pero a la vez esperanzador. Catastrofista como le encantaría a un Roland Emmerich, que ya amenaza con estrenar 2012... en 2009, y así seguir amenazando con las enésimas profecías sobre el fin del mundo. Esperanzador porque la Tierra podría recobrarse y volver a ser un vergel. La putada es que para eso nuestra raza tiene que extinguirse. Lo cierto es que me ha encantado porque esa es la premisa de Los Abrasadores. Voy a adelantar cosas que aún no habéis leído, por si tuviera fuerza para escribirlas: Eteria es una gran villana porque, en el fondo, tiene razón. Es un espíritu de la naturaleza, vengativo y ya derrotado en el pasado, que quiere cargarse a los humanos y lograr el control de un mundo paralelo e inviolado, cuya defensa está a cargo de los Guardianes del Umbral, es decir, los Abrasadores. (Guardianes del Umbral se llamará la segunda novela que, siendo optimista, continuaré escribiendo el próximo verano) Así pues, lo que Eteria busca es cumplir la premisa de este documental, frente a otros espíritus más comprensivos que quieren ofrecer una última oportunidad a esta raza tan inteligente como estúpida que, según mi propia Cosmogonía, no fue creada por Dios sino por... Bueno, tampoco voy a revelar todas mis cartas, ja, ja.
Mosquis, ¡ahora me han entrado ganas de seguir con la saga! Pero, en fin, también debo dar cabida a proyectos más personales (y asequibles) en los que pueda meter cositas que en los otros libros, a fin de cuentas juveniles, mi conciencia no me dejaría. Os dejo con la recomendación de ver este documental; no es de los que se usan para dormir la siesta, está narrado como thriller y, os lo aseguro, es más corto, entretenido y catastrofista que la película de la que hablé ayer.

lunes, agosto 03, 2009

Boring Men.


Yo que creía que este verano ya no iba a poder soportar un filme más demencial que Mentiras y Gordas... Pues lo hay, y tiene muchísimo menos sexo y muchísima más violencia. Se llama Watchmen y está basado en lo que, a decir de algunos críticos supongo que pelín exagerados, es el Ciudadano Kane del cómic. Eso no me dice nada, porque a mí la peli de Orson Welles me parece buena pero no la mejor de la Historia. Ay, esos tratamientos realistas o pseudorealistas de los superhéroes... La última de Batman, que la hicieron también como si fuera El padrino, convenciendo a casi todos menos a mí. Si yo no leo tebeos no es porque los desprecie, sencillamente me gustan más los libros. No he leído el Watchmen original, desconozco si será una historia pretenciosa pero la película sí lo es. Es una basura pretenciosa y aburrida, algo difícil de perdonar. Mira que ayer empecé a jugar en Facebook al mítico juego de las pompitas y podría haber practicado mucho durante las dos horas y media, interminables, del filme.

Como siempre, voy a destacar algún punto positivo. Me gusta la premisa, algunos detalles de homosexualidad implícita que ya pudimos ver en 300 y, sobre todo, el prólogo durante los créditos; ahí vemos a los héroes codeándose con figuras clásicas en la historia de Estados Unidos, departiendo con Andy Warhol y Truman Capote o asistiendo a Studio 54 con Village People. Un detalle genial, pero luego la pifian. Yo supongo que el problema del director es que ha querido ser muy fiel al original. ¿Por qué? ¿Es que no entiende el significado de la palabra adaptación? Un filme de generoso presupuesto como este no debería ser solo sufragado con el dinero de los fans, sino del público en general. Peter Jackson, más acertado, sacrificó a Tom Bombadil, la guerra civil hobbit y en general hizo lo que le dio la puta gana con la obra maestra de Tolkien, con un resultado aceptable. Snyder ha caído en una hipertrofia total, de tramas, personajes y peroratas. Un totum revolutum que juega a obra épica pero da risa, de forma involuntaria.

Y, aunque va de seria, incluso parece tomar elementos del Batman de Joel Schumacher, como el traje de Búho Nocturno o el parecido de Mr. Frío y el Dr. Manhattan. Este último, con toda su aureola mítica, es lo más ridículo de toda la película. Es como el Gigante Verde del maíz, pero azul y totalmente rasurado, con un pene que para estar en reposo me parece excesivo. Yo no llegué a conocer del todo cuáles eran sus poderes, excepto el de soltar soliloquios extraños y alguna que otra chorrada como la que dice al final: Me voy a otra galaxia más tranquila. ¡Olé! Lo de su estancia en Marte es como un viaje de ácido, pero el desenlace en la Antártida no le va a la zaga. ¿Y la tigresa mutante o lo que fuera eso? ¿Y el asesino moralista, que parece un émulo de Chuck Norris que no se sabe por dónde mira con esa máscara?

Si es que los extremos se tocan, porque esta me parece tan boba como la de Los 4 fantásticos, pero aquella por infantil y esta porque va de adulta, con una violencia muy realista y a mi juicio injustificada (¿se creerá que aún está haciendo remakes de zombis?) y un poquito de sexo con otra frase para la Historia: Chupar tu dedo es como chupar una pila. En fin, solo os recomiendo ver estas cosas en verano, cuando hay más tiempo. Watchmen juega a ser cine de gran calidad, un espectáculo como los de antes... Pero si queréis saber por qué el cine es grande, visitad el blog del amigo Hall, que lo ha retomado para gran alegría de todos sus seguidores, entre los cuales me enorgullezco de ponerme a la cabeza.


PD- Y si la película es pretenciosa, atención a la publicidad: Del visionario director de 300... ¿Cómo?

sábado, agosto 01, 2009

Parchiseando.


¿A qué día estamos hoy? ¿A uno de octubre? El mes empieza raro, no solo por el tiempo. Ayer, aunque hubo vinos y discoteca, entre medias anduvimos jugando unas pachangas de parchís, algo insólito pero divertido (sobre todo mientras vas ganando) Y el sitio elegido fue el Ékole, ese mítico café que sirvió de plató para El ser reprimido, antes de que retiraran los tableros de ajedrez...

En fin. Nos hacemos mayores, pero no demasiado. Un síntoma de ello es que estuve por bajar la película, por decir algo, Sex Drive, pero deseché la idea en un suspiro. Antes, cuando estaba más cerca de la edad de sus protagonistas, me gustaba ese tipo de películas; ahora no, antes bien las encontraría irritantes. Es más, ya el propio cartel me irrita. Los chistosísimos traductores españoles han añadido un rótulo cargado de ambigüedad semántica, ¿En qué coño estás pensando, tío? Quien sabe, quizá algunos titulados en Filología Hispánica encuentren empleo en distribuidoras, los hay mucho peores.

Bueno, en esta estropeada tarde voy a seguir con una lectura que viene al pelo, Séneca y sus estoicas tragedias. Por la noche podremos poner el broche a una tríada como las que no recordaba desde hacía bastante.

viernes, julio 31, 2009

El enlace prometido.

http://www.facebook.com/ext/share.php?sid=115738516405&h=f0Km5&u=a-5wk&ref=mf

Para amenizar la espera del próximo capítulo, os dejo el enlace a este programa, a modo de aperitif. Breve pero intenso, espero que os guste, lo mejor está al final... Por mi parte, ayer acabé la escaleta, es decir, la estructura del guión y ahora solo queda la parte más amena y divertida, que es poner los diálogos; esa será tarea apropiada durante el curso. Ahora, dentro del díptico drama-comedia (conste que a mí me gusta mezclar géneros...), esbozaré un poco la obra de teatro Esperando a Follot, antes de y durante mi estancia en Madrid, que será más larga en tiempo y en presupuesto, je, que la anterior. Posiblemente me vaya el 20 y volveré en el mes de septiembre, no a exámenes por fortuna pero sí a la matriculación y un curso de verano pendiente. Por ahora toca seguir saliendo por esta pequeña y mediana ciudad con los coleguillas, y que no falte. Acaba un mes que empezó fuerte y luego se fue deshinchando, así como mi mente se está deshinchando ahora así que... ¡Hasta agosto!

PD- ¿Os gusta la mamonada que he añadido a las entradas? No se por qué lo hice, pero bueno, supongo que porque hoy no rijo bien. Y porque no hay posibilidad de escoger una reacción negativa...

miércoles, julio 29, 2009

Tras la cámara.

Anoche, tras una ronda de tapeo, nos preparamos para ver el reportaje sobre Pigmalión en la 2. Se hizo de rogar, eso sí... Coincidencia o no, ayer se informó de que el cine español pierde espectadores, al igual que el extranjero, así que no era mala fecha para explorar nuevos campos de la ficción en Internet. Antes de ello hubo que soportar varios clips con personas que me hacían pensar en la canción People are strange... Estaba esa especie de Frikópolis llamada Campus Party e incluso apareció la mismísima Deborah Hombres, no se a cuento de qué. Pero al fin pude ver una familiar escena, con una joven corriendo entre árboles, tanto la de la serie como otra recreada de cara al programa. Fue algo corto, como sospechaba, pero los planos salieron bien y dio la impresión de no ser nada improvisado, desde luego. Hubo que compartir el espacio con otras dos series hermanas, y es una pena que no hubieran grabado el reportaje cuando estábamos rodando Vagos y Maleantes. ¿Os imagináis una escena de Martín y su tanga, de la realización del potorro, de Divine? Demasiado fuerte, incluso para la una y media de la madrugada.
En fin. Como dije en su momento, lo bueno de que el séptimo capítulo se retrasara es que el octavo, esperemos, no lo hará. Cuando asome el hocico os lo haré saber, de momento felicito a los participantes en el programa y, si descubriera algún enlace al mismo, para el blog que irá.

martes, julio 28, 2009

De aquí a la fucking fama.

Esta mañana compré la Fotogramas, comprobando que el único estreno del mes que me estimula es, una vez más, la producción anual de Pixar, Up (y si acaso el último Lars Von Trier, pero miedo me da...) Los de esta revista ya no es que se repitan, es que dan pena; la portada de agosto del 09 es la misma que la de... agosto del 08. Ejem. Cansado estoy de ver los morros de Angelina Jolie, estoy hasta la punta de una parte de mi cuerpo que se adaptaría perfectamente a los mismos. Si no fuera porque es una tradición infantil me pasaría a la Dirigido, y encima podría dármelas de cinéfilo...
En fin. Nosotros no tenemos a Angelina, ni puta la falta que nos hace. A una hora intempestiva pero aún razonable, la una de la mañana, en el programa de la 2 Tras la cámara va a emitirse un reportaje sobre Pigmalión, cuyo contenido es un misterio para mí y por ello estoy deseando que llegue... No tenéis excusa, al menos los estudiantes y parados; basta con tomar un algo para celebrar nuestro estreno en la cadena más salvable de todas, y luego a amenizar la espera, por ejemplo, leyendo la Fotogramas y la gran cantidad de guarradas que le da por traer este mes. Si alguien padece insomnio, luego echan también ahí una de las múltiples secuelas de Aeropuerto. Espero que eso no quite las ganas a quienes tengan la suerte de volar el mes próximo... Bueno, pues espero que esto sirva para darnos un empujoncito, al menos. Si hay algún enlace, ya os lo pasaré mañana.

domingo, julio 26, 2009

El criticón (III)

En resumen, creo que los materiales eran adecuados pero los directores ni por sí mismos ni con la ayuda de la señora ministra han sabido tratarlos. Una pena, porque con tantos guionistas jóvenes y en paro que pudieran haber aportado sus propias vivencias, bastante más creíbles… Yo tenía ganas de ver esta película, aunque también me daba un poco de miedo. Ahora pienso que, aunque mala, me ha hecho aprender algunas cosas; casi prefiero una historia mala que me provoque reacciones antes que una buena que me deje indiferente… El mayor incentivo para haberla visto es que, pese a la desmesura del conjunto, tiene algunos detalles en los que sí me puedo identificar. Desde luego que ese es un factor extrínseco a la película, que en otros espectadores podrá cambiar. Como decía Alicia por Facebook, eso no tiene nada que ver con el arte ni con que el filme sea bueno, en todo caso lo remarco como motivo para haber perdido una hora y cuarenta minutos viéndolo antes que otras miles y miles de películas mejores que jamás visionaré.
Es un retrato generacional, pero no de toda una generación y profundizando solo en determinados aspectos. Salvando las distancias, podríamos pensar qué pasaría si Rebelde sin causa fuera transportada al presente (y raro es que aún no hayan pensado en rehacerla): James Dean haría de Nico, y Sal Mineo de Tony, imagino… Bueno, elucubraciones aparte, creo que ya he escrito más de lo que debería. Mi último deseo es que los directores recobren el buen pulso que han demostrado en trabajos anteriores, ya que su imaginario, al menos, tiene bastantes puntos en común con el mío.

sábado, julio 25, 2009

El criticón (II)

Volveré a la crítica de Jordi Costa. Ahí dice que lo mejor de la película son los involuntarios picos de humor que produce. Hombre, yo no se si será lo mejor, pero en todo caso es un elemento muy destacado, para su desgracia. Es una pena que, partiendo de una buena premisa, al menos a mí me lo parece, luego el filme naufrague por alcanzar el propósito contrario al que deseaba. Cuando quiere hacer comedia, exagera; cuando se pone dramático, incluso trágico, no mueve a ese sentimiento. Por ejemplo, la escena de vodevil con Alejo Sauras haciendo de la enésima reencarnación de Alejo Sauras (qué ironía, él que se hiciera famoso interpretando a uno de los primeros gays televisivos…) Después de que la cámara se recree en la anatomía de varios efebos, más que en las mujeres, resulta que cuando quieren ponerse chistosos lo hacen a costa de las gordas, lo cual me resulta algo irritante. Entre tanto gesto involuntario, no se si se habrán dado cuenta del homenaje a la escena de Lo que el viento se llevó de Mammy apretando la faja, o lo que fuera, a Escarlata…
Los diálogos, al margen de su calidad, están mal escogidos. ¿Cómo es posible que, antes del trágico sacrificio, Ana de Armas diga Ese tío me está jodiendo. No, está jodiendo con otra en el baño, el cabrón? ¿No se dan cuenta de que con esa expresión, a lo Camilo José Cela, están arruinando el dramatismo de la escena? Y no es la única. Creo que se han desaprovechado elementos dramáticos como las relaciones de los personajes con sus familias, que tenían mucho más potencial y hubieran aportado aire fresco frente el cansino droga-sexo, sexo-droga. Y, cuando quieren meter algún mensaje de crítica social, suena como si ya lo hubiéramos escuchado mil veces, en plan Tu Iglesia no admite a los gays como yo.
Como aspecto negativo, Jordi Costa alude a algo externo al filme en sí, que son las implicaciones de su éxito. Bien mirado. Aún es pronto para que las imitaciones de la película empiecen a florecer, sin embargo esta tiene ciertos paralelismos con otro fenómeno juvenil que la ha superado en taquilla, el de Fuga de cerebros. También protagonizado por Mario Casas, este filme que no he visto ni pienso ver es otro rollo, en plan homenaje a las comedias americanas de los 80 como Porky´s. En ambos proyectos lo que más miedo me da es la dependencia que el cine está creando de las estrellas televisivas. Y luego está el dilema del cine español: ¿Buenas taquillas con mala crítica, o buena crítica y mala taquilla? El término medio es deseable, desde luego, y quizá haya que esperar a Amenábar con su Ágora para lograrlo. O la antes mencionada Pagafantas podría ser buen ejemplo, a juzgar por los comentarios escuchados. ¡Hay cabida para todo, incluso para el irreductible Garci!

viernes, julio 24, 2009

El criticón (I)

Así pues, quizá en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso pudiera averiguarse cuál fue la aportación de la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, al guión de esta película, ya que por ahora yo no me lo explico. Otro misterio, para mí, es cómo los directores de una de las pocas películas españolas que he visto más de una vez, Sobreviviré, han perdido cuatro años en realizar un proyecto que, al margen del éxito de público, va a lastrar su carrera artística. Aquel filme, que también trataba el tema de los diversos vericuetos del amor y la sexualidad del ser humano, lo hacía desde un enfoque mucho más sabio; allí había actores, más que estrellas de televisión, y romanticismo antes que exhibicionismo. Quizá aquí buscaron volver a sus inicios, a ese Más que amor, frenesí que yo no he visto pero cuya imagen de un polvo gay en la ducha se me quedó grabada en mi infantil retina, ja, ja.
Yo no necesito hacer una crítica de esta película porque os recomiendo la concisa y, como casi siempre, certera de Jordi Costa en Fotogramas. Tomándola como base, comentaré algunos aspectos bajo mi prisma. En primer lugar, el enfoque religioso del que hablaba anoche. Dejen de leer quienes no quieran saber el desenlace de la historia, pero lo cierto es que no se pierden nada, y para mí fue bastante previsible. Hay un personaje episódico en la trama llamado Cristo, interpretado por un Asier Etxeandía más parecido a un elfo oscuro, sin embargo ese no es el auténtico Mesías del filme. Ese papel recae en un Mario Casas con ridícula voz aflautada; con él comienza la historia, en una pose de crucificado, y con él termina, primero en una especie de Piedad, ambientada tan solo con cantos corales, y luego en una aparición fantasmal con reminiscencias de resurrección. Con todo, yo me quedo con una escena poco antes del desenlace, en la que nuestro héroe, con un colocón casi místico, realiza una especie de Última Cena, en la que en vez de hostias ofrece pastillas, y luego alza sus brazos hacia el cielo como diciendo Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
Al observar todo esto yo me pregunto, ¿realmente esa es la visión que querían darle sus guionistas? Bajo unos personajes tan planos y unos diálogos tan risibles, ¿se esconde una versión homosexual y actualizada del, pongamos, Evangelio según San Mateo de Passolinni? Más misterios sin resolver…
Antes de ver esta película yo me decía Ya verás como al final muere el gay… En efecto. Hay un par de lesbianas (o al menos creo que lo sean, pese al no me gustan las etiquetas), que salen vivitas y coleando; sin embargo Tony, que así se llama este Mesías, parece morir como un chivo expiatorio por todo ese desenfreno descerebrado; parece morir por, literalmente, nuestros pecados, los de toda una generación ante la que sirve de advertencia. Es la víctima inocente. Lo lógico hubiera sido que muriera el acabado, el pasado de vueltas que interpreta Hugo Silva. Pero no… Recuerda un poco a la muerte del Plato de Rebelde sin causa. Como apunta el libro, y luego documental, El celuloide oculto, hubo un tiempo en el que un personaje no podía admitir su homosexualidad de forma abierta en el cine sin sufrir algún castigo al final, ya fuera un personaje positivo o negativo. Pero, claro, necesitaban inmolar a un personaje que inspirara lástima, alguien sensible; de nada hubiera servido matar a otros más desagradables, de los que el guión anda sobrado.
El personaje de Tony es el lado tenebroso y gay del Pagafantas, y esta comparación la hace el propio director de esa película, que no he visto pero que estoy seguro de que será bastante mejor que esta. Es cierto; su supuesto amigo, de quien hace Yon (¿o Poyón?) González, ya no es que le pida fantas, es que tiene los huevos de pedirle el dinero de la carrera para pastillas. Uno de los puntos positivos que veo en esta película es que, dentro de las hordas de adolescentes que habrán ido a verla, sin duda existirán grupos de chicos gays o bis que podrán identificarse con el protagonista, y tomar como ejemplo su valentía a la hora de decirle las cosas claras a su obtuso amado. Seguro que comparten su sufrimiento, esperemos que no su trágico desenlace…

Moraleja.

Cuando uno está escribiendo un guión de largometraje, creo que puede ser positivo el que se imponga cierto tipo de ejercicios, aunque algunos constituyan verdaderos autos de fe. Acabo de hacerlo con el visionado de Mentiras y Gordas, y el símil religioso no es baladí; me ha parecido una película religiosa a su manera, moralista, y no soy el primero que lo dice... Me ha dejado tan acongojado que creo que, aunque todos los días que restan del mes escribiera sobre ella, aún me quedarían cosas por decir. Así pues, de lo malo se aprende, y mucho, por suerte mi guión no tiene demasiado en común con este, escrito a ¿seis? manos. Bueno, alguna parte sí, como la del menáge a tróis, pero el mío es menos onanista y tiene más sentido... En fin, asumamos esta inenarrable experiencia mediante el sueño.

martes, julio 21, 2009

El continente perdido.


Hoy terminé la campaña del juego de ordenador, con el hundimiento de la Atlántida (no así de sus habitantes), y el sacrificio de mi héroe, convertido en una especie de semidiós. ¡Loado sea Zeus! Tras mi victoria, llegaron los títulos de crédito en los que aparecían fotos grupales de los frikis que diseñaron el juego, emborrachándose o divirtiéndose en general (bueno, no se si serán frikis pero parecen tener una buena cultura mitológica)

Ahora podré sacudirme la indolencia y dedicar más tiempo a este blog y otros menesteres; creo que la siguiente campaña, la de ampliación, la dejaré para el próximo curso, para esos días tontos o resacosos en los cuales uno no sabe qué hacer. En el fondo tengo ganas de que llegue dicho curso, pero no por los madrugones ni por las clases vespertinas (esperemos que haya pocas), sino porque cada vez me gusta más esta carrera, y de haberse quedado en tres años se me hubiera hecho corta.

Si el último capítulo de la serie se estrenó con retraso, también con retraso os pondré el enlace, aunque no por ello deje de animaros a que sigáis nuestra creación, que dentro de una semana saldrá en un programa de La 2, Tras la cámara, el cual por lo visto se emite a la una de la madrugada, como si fuera el porno del Plus... En fin, los ociosos no tendremos problema para ver este reportaje, que se promete jugoso. De momento, podéis ir abriendo boca con esto:


viernes, julio 17, 2009

Mi vida como un jabalí.


¡Qué grandiosa es la vida, cuántas coincidencias, ironías y casualidades utiliza para sorprendernos! Lo he comprobado hoy mientras jugaba al Age (dígase Eich) De hecho, es de lo poco que podría hacer hoy tras haber estado anoche en la fiesta que montaron los de la revista Azul Eléctrico, en la cual espero colaborar, esta vez sí, para el próximo número.

Esta semana, que he empezado a escribir un guión llamado, por ahora, Los cerdos, resulta que en dicho juego me he visto convertido en un pariente cercano, el jabalí. Tras la Ilíada viene la Odisea, y en uno de esos extraños recovecos que tiene el juego he pasado de Egipto a la isla de Circe, la pérfida hechicera que me convirtió en jabalí, con la misión de escoltar a una piara de cerdos, que en realidad son los compañeros de Ulises, hasta que logremos el asalto a la fortaleza de la bruja. Lo que pase después lo desconozco porque no he seguido con la partida, pero sospecho que va a tener poco que ver con Homero. Por desgracia, algunos de los puercos que tenía bajo mi amparo han acabado tan despedazados como el cochinillo que me metí el pasado domingo (una delicia... ¡Suerte de tener gustos omnívoros!)

Circe, a quien iba a referirse uno de los personajes del guión cuando continuara la escritura, qué curioso... Espero verme sorprendido más veces por esa clase de positivas señales.

jueves, julio 16, 2009

Retrasillo.

Bajo ese título genérico de razones técnicas, no muy esclarecidas pero con las que debemos ser comprensivos, el estreno del séptimo capítulo de Pigmalión se ha retrasado algunos días. Un motivo de disgusto para sus seguidores, que espero que hayan ido creciendo estos meses, y también para mí, ya que lo considero un capítulo interesante, en el que veremos facetas hasta ahora desconocidas de algún personaje. Como dice Hopewell, no hay mal que por bien no venga y así la espera hasta el octavo será menor... En cuanto salga a la luz el esperado episodio, lo haré saber por esta vía.
Por otro lado, me he estado fijando en las plazas solicitadas para la Universidad de León de cara al próximo curso. Como siempre, hay grandes desigualdades. El grado en Lengua Española y su Literatura tiene catorce plazas, el doble que los Siete Magníficos que solemos ir a clase, y con los cuales espero seguir contando en Tercero. Curiosamente, pese a no ser muy popular, el grado tiene plazas limitadas. Y me ha sorprendido ver que tiene una plaza más que el grado en Lengua Moderna o algo así (vamos, lo que era Filología Inglesa), el cual de momento se queda en 13. Falta aún la matriculación de septiembre, claro, no en vano yo me incorporé a la carrera en dicha fecha. Y falta ver qué decisión toman todos aquellos que están en lista de espera para las carreras más solicitadas. Parece que todo el mundo quiere ser enfermero o enfermera... ¿Será porque ahora se están quejando de que hace falta un cupo muy superior? No se. Con todo, la filología es un plato muy delicado como para que lo degusten paladares de cualquier clase... Más vale pocos pero selectos y, como diría Virgilio, más vale un campo pequeño pero bien cultivado.

miércoles, julio 15, 2009

Los cerdos.


Ayer tuve un cónclave con tres hermanos muy queridos por mí, tanto que espiritualmente podría considerarme uno cuarto. Durante el mismo expuse las escenas iniciales y algunos conceptos básicos del guión que estoy escribiendo. Tras meditarlo, creo que no voy a escribir aquí la sinopsis, tarea engorrosa y que ahora mismo no tengo segura del todo. A algunos de los lectores de este blog os enviaré el guión, una primera versión, y si antes de ello os comento algo supongo que será a viva voz. Es mejor así, para no romper la magia de un proyecto que no se muy bien cómo clasificar, a mí que nunca me han gustado las etiquetas. Solo diré que su protagonista es Jonás Virgil y que empieza en un autobús, como me gusta que suceda en mis historias (aunque soy consciente de que no todas pueden comenzar así)

A veces me sorprendo de la gran cantidad de ideas y esbozos que tengo por mis cajones, como si fueran un almacén con víveres a la espera de tiempos de sequía creativa, una escasez que por fortuna no suele afectarme. Lo cierto es que me siento a gusto escribiendo este guión, y soy feliz por ello. Me entusiasma, supongo que porque tiene muchos aspectos personales, mezclados como siempre con la ficción de manera que proporciona una grata sensación catártica a la hora de escribir, a veces amarga pero del mismo modo que cuando tienes que tomar una medicina...

Con gran interés sobre todo he redescubierto la escaleta de ÍTAKA, la primera cosa que escribí justo después de reiniciar Filología en León. Ese sí que sería un buen proyecto para retomar, por no hablar de El ser reprimido, Lejos del Arco Iris... En fin. Más vale que sobren, eso es obvio. Aún no he podido ver el último capítulo de Pigmalión, pero en cuanto lo haga os pasaré otro pequeño recordatorio.

martes, julio 14, 2009

Vuelven las Piérides.

Quiero decir, vuelven las Musas. Disculpad el cultismo, estoy leyendo a Virgilio para continuar recogiendo los frutos del curso. Esto lo hago por placer, no por obligación, ahí está la clave. Hay gente que está esperando que llegue el verano para apoltronarse en alguna playa o piscina abarrotada, tostándose bajo los efectos nocivos del sol, aguantando las caídas pieles de los cuerpos ajenos o, en el mejor de los casos, avistando algún top-less en el horizonte con más o menos chicha... Yo no, a mí lo que me gusta del estío es el tiempo que tengo para escribir y para leer, ya sean clásicos o no. Aparte de otras muchas actividades, claro, no me las voy a dar de anacoreta. Pero es que a veces parece que durante el verano haya, casi por obligación, que hacer algo especial. ¿Y por qué? Si yo quiero viajar, y lo seguiré haciendo estos meses, me puedo dedicar a ello durante el resto del año, sin tener que soportar este puñetero calor que le hace ser la estación más detestable, al igual que detestaba los campamentos veraniegos (posiblemente en mi perjuicio, pero no por ello me arrepiento de haberlos detestado)

Este blog no suele irse de vacaciones, ha estado unos días inactivo por visitas familiares y por la deliciosa sensación de no hacer nada que uno puede permitirse en estas fechas. Es parte de mí, pero no me siento atado a él. En contra de lo que pudiera creerse, el juego de ordenador antes mencionado no ha tenido mucho que ver en el parcial abandono. Quería terminar la campaña, pero esta se está volviendo eterna. Ardió Troya, bajé al Hades y tras mil vueltas ahora andamos por Egipto, merced a todas las curiosas licencias que se han tomado los programadores del juego. Tras el encanto de la novedad ahora toca dejarlo un poco de lado, porque hoy mismo voy a proseguir con dos proyectos, ambos relacionados con mi título de guionista (que no es un título fantasma, ni un título momia)

El primero tiene el título provisional de Los cerdos, y es un guión de largo cuya escaleta he comenzado y que, a diferencia de anteriores tentativas, quiero acabar. Quizá mañana pueda colgar aquí la sinopsis, aunque siempre se me da mejor escribir mis ideas antes que explicarlas. El otro, desde luego, es continuar con los guiones de Pigmalión, cuyo séptimo capítulo se estrena mañana. Allá va el enésimo recordatorio:



http://www.pigmaliontv.com/



¡El juego continúa! Y esta vez sí que no me refiero a Age of Mythology...

viernes, julio 10, 2009

Va a arder Troya.


Madrid es una ciudad peculiar, agobia cuando estás cuando allí pero al marcharte sientes algo de nostalgia (a León le pasa algo parecido a veces) Lo cierto es que, de no ser hipersensible al calor, me hubiera gustado quedarme unos días más, pero creo que habrá mejores ocasiones a lo largo del verano.

Tras la tempestad viene la calma, y me siento un poco vago, con ganas de no hacer nada de provecho. Esa actitud, no obstante, se confronta con el deseo de ponerme a un par de proyectos literarios en breve. Después de ahorrar en Madrid por la técnica del despiste, me he comprado un juego de ordenador, cosa rara en mí. Pero tiene su lógica, se llama Age of Mythology y me atraía por varias razones, aparte del irrisorio precio:

1) Me permite recrear mitos que he estudiado durante el curso, sobre todo los griegos.

2) Es de estrategia, de ese tipo de juegos que hacen pensar, entretienen y de vez de cuando también te cabrean, y mucho.

3) El Héroes está un poco amortizado ya...

Lo estrené ayer y lo cierto es que me ha encantado, traté de compatibilizarlo con la escritura y la lectura con resultados un poco nefastos para mis ejércitos, que se perdían por el mapa para acabar más asaetados que un San Sebastián. Ahora mismo estoy en la toma de Troya, se nos dijo que duró unos diez años pero yo creo que, si Hefesto nos ampara, la tomaremos antes, pues ya estoy en el episodio del caballito de madera (que no sale en la Ilíada, aunque ese es otro cantar) El juego se toma licencias, desde luego. Como que los habitantes de la Atlántida ayudaron a los griegos (!) en la toma, o durante la misma aparecen héroes que no participaron como Hércules o Jasón, amén de muchas criaturas mitológicas emparentadas con las del Héroes. Aquiles no aparece por ninguna parte pero sí está Agamenón, el pobre sin pisparse de lo que le pasará cuando llegue a su casa...

En fin. Que está sitiada cual hija de la gran puta y que Paris se lo pensará dos veces la próxima vez antes de ceder a un ataque de lujuria. Ya os iré comentando acerca de mis proyectos, que no creo que vayan a verse resentidos por mi ansia de conquistar civilizaciones antiguas.

miércoles, julio 08, 2009

¡Bazura!


Ladran, luego cabalgamos (por cierto, si esta frase está en el Quijote yo no recuerdo haberla leído) Pero viene al caso respecto a los criticadores habituales de las fiestas del Orgullo, que cada vez parecen estar más de los nervios. Ya no saben qué sacar para construir algún argumento medianamente útil, lo último ha sido algo tan banal como la cantidad de basura que generan, algo que se podría aplicar a centenares de festejos y cuyo volumen varía según lo extendido de los mismos (y, en Madrid, ahora mismo no hay fiestas más concurridas que estas que acaban de pasar) Así que ya pueden acusarnos de basura moral y basura física. En general, ¡bazura!
Aunque yo odie las comparaciones, a veces más dañinas que un cáncer, no puedo evitar aplicarlas a dos fiestas muy cercanas entre sí, el Orgullo y San Fermín. A todos los que vienen con lo de circo y ridículo... ¿Qué es más ridículo? Con todos mis respetos, para mí es lanzarse a un posible suicidio televisado en directo (no en vano eran las fiestas favoritas de un conocido y suicida escritor) Pero no son tratadas por igual. Ni en apoyo institucional, ni en apoyo mediático. Tuvimos que soportar cómo el domingo por la tarde, en el telediario de la cadena pública, se sacaron de la manga un concurso de dobles del literato antes citado y, en cambio, no dedicaron ni un segundo a una manifestación que reunió a más de un millón de personas.
Sí, he dicho manifestación; no circo, ni fiesta, ni carnaval. Pero, eso sí, es una manifestación festiva, lo cual no tiene nada de malo. Vamos a empezar a triturar tópicos, porque aquí todo el mundo se cree con patente de corso para opinar, incluso cuando está a años luz de la idea sobre la que opina. La web de El Mundo sacó un artículo antes del Orgullo en el que un par de colectivos, de extrema izquierda y de extrema derecha, trataban de hacerse propaganda a base de criticar, más bien de forma zafia. Cuán cerca están los extremos entre sí... Yo me alegro de que surjan alternativas al movimiento más mayoritario, pero si el único bagaje que muestran son una catarata de tópicos y lugares comunes... Trataré de analizar alguno:
1) El coñazo de la carroza: vamos a ver, en esta manifestación hay dos partes que yo diferencio claramente. Está la primera, que contiene la cabecera principal y luego las asociaciones, sindicatos, partidos, ONG,etc. Luego están las carrozas, que a mí no me gustan especialmente pero no obstante respeto. Así que eso de los musculitos bailando encima de la carroza... No, que no. Los habrá, pero que no se conviertan en el emblema de la marcha porque sería denigrarla. Yo vi más bien una mayoría de gorditos velludos...




2) La fiesta: el Orgullo es una manifestación, no un sepelio. Se pueden reivindicar las cosas con alegría, que a veces se deforma hasta convertirse en esperpento, pero no hay por ello que culpar a la mayoría. Lo que pasa es que, claro, se refleja lo que vende, y también lo que se puede usar como arma. En el periódico no veréis una foto de la pancarta Escuelas sin armarios ni tampoco de alguna delegación de ciudad de provincias... Más bien podréis toparos con la enésima variación del mamarracho que va a lucirse y que le hagan fotos como si fuera un fenómeno de feria. Voy con otro símil, imaginad una manifestación contra el terrorismo en la que solo salgan reflejados algunos neonazis jóvenes junto a residuos falangistas y frikis por el estilo. ¿Es esto imparcial?
Y lo de la basura... Ejem. ¿Tendremos que clausurar también el Barrio Húmedo de León? Vale que mucha gente tenga un problema de civismo, pero eso no entiende de orientaciones sexuales. Y, si no, fijáos en las espichas, en las que se da una heterosexualidad apabullante como la que tengo pensado reflejar en mi próxima obra Esperando a Follot.
Así que, si a ellos les parece risible la manifestación, a mí me lo parece su actitud, unas pataletas que provienen del hecho de no saber meterse en sus asuntos y dejar a los demás que se metan en los suyos. ¡Hakuna Matata, vive y deja vivir!
Podría escribir cientos de líneas sobre esto, pero prefiero diversificar un poco mi escritura. Ayer me vinieron a ver las musas, así que ya tengo perfilados los dos proyectos que empezaré (pero no creo que acabe) este verano: uno cómico y el otro dramático, aunque sin pureza total en ninguno de los géneros. No abandonaré el blog, pero mis reflexiones no serán tan profundas como quisiera. ¡No se puede abarcar todo, my friends!

PD - Ahí tenemos a Claudia, desarrollando junto conmigo una labor insólita: dar apoyo a la policía para abrir paso a los políticos y demás capitostes. Los fucking jefes de la seguridad, jaja.

sábado, julio 04, 2009

La Tonta.

Cuando voy a Madrid, en vez de listas yo hago tontas, y esta vez con todo el sentido de la palabra. El jueves por la mañana debía de tener mi mente algo nublada, aunque no por la resaca, el caso es que metí todo tipo de chorradas que no creo que vaya a usar demasiado y en cambio me dejé la tarjeta de crédito. ¡Increíble! Si no fuera porque tengo unos amigos y una familia estupendos, merecería pagar la penitencia de ir a la concurrida plaza de Chueca con un cartel que pusiera MAMADAS A 5 EUROS. A este respecto diré que ayer me abordó una prostituta a vagina armada, en plena Gran Vía y a las nueve y media de la noche, menudo método de ganar clientes... Se me tiró literalmente encima, con una presa de kung-fu que casi no me pude quitar, me sentí agredido y molesto porque siempre me vengan las feas. Tenía que haberle dicho que no me gustaban las mujeres pero para qué mentir, me bastaba con añadir No me gustan las mujeres como tú. En fin, esas cosas solo pueden pasar en Madrid...
En fin, como no suele haber mal que por bien no venga, gracias al desliz no derrocharé en estos pocos días que voy a estar aquí. Y menos mal que son pocos, porque el calor me está atorrando y nuestro piso cada vez tiene menos muebles y más cucarachas. Je, je. No vuelvo sin un Cucal de esos, las mata bien muertas. Creo que todas las criaturas tienen derecho a la vida, pero en el caso de las cucarachas lo cierto es que tengo que revisarlo. Bueno, pues no añado mucho más porque el banco de este locutorio es casi peor que el de nuestras aulas de Filología. Hoy es la manifa, luego habrá que salir un poco a ver si podemos ver gente conocida entre todo el barullo, mañana espero ver al viejo amigo Hall y pasado al aún más viejo, como amigo, Hopewell, con quien estuve rodando un corto ayer de figurante, tarea en la que quizá aún se me recuerde de la serie Siete Vidas...

miércoles, julio 01, 2009

¡Hasta el Día Bisex!

Hoy por fin puedo decir que el curso está finiquitado, a falta de un par de créditos de Libre Configuración que quizá me saque en un curso de verano. Me sorprendió sacar buena nota en el desganado examen del lunes, por ello me he permitido el capricho de estrenar dos trapitos en la gran cena de filolologos de esta noche. Nada que vaya a sacar a los comerciantes de la crisis, puesto que estaban al setenta por ciento rebaja, a poco me los regalan. Pillé una camiseta con la inquietante faz de Heath Ledger como el Joker. Me da un poco de mal fario, dada la ironía de que ese personaje no murió en la película pero sí el actor en la vida real poco después, merced a una intoxicación de medicamentos. Yo hoy poco me voy a intoxicar, no en vano viajo mañana aunque desde Madrid estén llegando pésimas noticias de que el Ayuntamiento quiere cargarse las fiestas de Chueca, que para mí son las fiestas de Madrid. A la entrada del Sphera me abordó un compañero del Corte para ver si quería la puñetera tarjeta que me salió gratis (relativamente) cuando estuve trabajando allí. Me dio pena y la hice, pero no creo que me la concedan. Soy estudiante y sin ningún trabajo, ni siquiera precario. Y por ahora creo que seguiré así, porque de lo contrario dudo que fuera siempre limpio de curso en curso.
Hablando de esto, he estado mirando en el Diario el calendario del curso que viene, tanto con Bolonia como sin ella. Considero una de las mejores decisiones de mi vida el haber vuelto a acabar la carrera, y más aún porque me he librado a tiempo de los nuevos grados. 37 días más de clase les calcan, nada menos. No es que yo piense que tenemos demasiados días lectivos, pero son 37 días más que tenemos para estudiar, escribir, viajar o lo que nos pete. Y, en Bolonia, los exámenes de septiembre pasan a julio. Es decir, que si la cagas en junio pues no pasa nada, vas a la semana siguiente a la repesca, jeje. Por cierto, el día de inicio de mi curso es simbólico: 23 de septiembre, Día de la Bisexualidad. ¡Vaya! Yo esa jornada quería hacer un acto como el que al final no hicimos el año pasado, y espero que así sea, puede que dicho inicio sea tan solo la presentación con el rector y bla, bla, y que el primer día de clase sea un lunes, como es usual. Bueno, ya veremos. Ahora, a celebrarlo con los compis (y a aquellos que no tengan tanto motivo de celebración, al menos a darles ánimos...)

martes, junio 30, 2009

No me olvido...

Pese a todos los fastos de estos días, los exámenes y demás, no quiero olvidar que mañana se estrena el sexto capítulo de Pigmalión:

http://www.pigmaliontv.com/

Los quince días que han transcurrido desde el quinto también se me han pasado volando, aunque han sido tan intensos en su parte final que los siento como si fueran un mes. Una pena que ahora que voy a ir Madrid no haya rodaje, me gustaría (si los directores me lo concediesen) haber hecho algún pintoresco cameo, no importa si tengo que morir o no porque tampoco sería la primera vez que Hopewell me mata en la ficción... Ejem. No se, quizá podría salir de algún muerto anónimo, o haciendo la voz de Maés para doblar a Pigmalión. En fin, para otra vez será... Me voy a hacer los preparativos.

lunes, junio 29, 2009

La entrada número 500.



¡Qué suerte! La entrada número 500 va a coincidir con un día mágico como el de ayer. En la facultad ya no quedaba ningún periódico de El Mundo, así que al bajar lo compré. ¡Vaya! Así que mis compis de Filosofía y Letras, por no hablar de los profesores, me habrán visto posando como una star, con la camisa de bollera y la camiseta de Chueca. Sí, de esta guisa, aunque no se vea mucho:




Acabo de terminar Segundo de Filo, la nota saldrá el miércoles. Estoy cansado, no tanto por el examen como por el intenso fin de semana que he vivido. Por eso no voy a escribir mucho, necesito asimilar los hechos y prepararme para la continuación de la mani de ayer. Por ahora, os dejo un par de enlaces y la foto del Diario.

http://www.diariodeleon.es/noticias/noticia.asp?pkid=462704

http://www.la-cronica.net/2009/06/29/leon/concretacion-del-dia-del-orgullo-gay-40742.htm

Lo de concretación es para mearse. ¿Y si contrataran a un filólogo? En fin. Como dije sucintamente ayer, gracias a todos (y, si hay algo que he aprendido en este recién acabado curso, es que al decir todos ya estoy diciendo todas) Gracias también por ayudarme a llegar a las 500 entradas. Me he hecho adicto al blog, sin que me pese...

domingo, junio 28, 2009

sábado, junio 27, 2009

Orgullo LGTB León 09 (II)

Antes estuve intentando colgar, sin éxito, el cartel del Orgullo de este año en el blog, así que su información la reflejaré de modo directo cuando llegue el momento.
Está siendo un fin de semana de noticias luctuosas (no solo ha muerto Michael Jackson, sino también Victoriano Crémer, que le llevaba más de medio siglo al primero); sin embargo, también hay razones para el optimismo. Saqué Notable en el examen gordo del lunes, y ya solo me queda por aprobar el de pasado mañana. Tarea sencilla, a priori, pero trataré de no confiarme porque tengo no pocas distracciones en mi mente. También es positiva la celebración del Orgullo LGTB, que comenzó ayer con la foto que os he colgado abajo.
Creo que va a ser mejor que la del año pasado, estamos hablando de una mejoría progresiva en la que aún faltan detalles, como uno que echo en falta ahora mismo. Me refiero a una fiesta, que hubiera sido esta noche. No se muy bien por qué no se ha llevado a cabo, quizá debí insistir más o, el problema más obvio en esto, me haya desentendido un poco por los exámenes. Con todo, aunque esté ahora aquí escribiendo estas líneas, luego si nada se tuerce saldré; mañana no podré hacerlo, o al menos sería arriesgado. San Pedro no será como San Juan, pero para mí el verdadero fin de fiesta será con mis coleguis de Filología y, si me apuráis, aún en Madrid, el próximo sábado que no se parecerá en nada a este.
Diversidad León, aún sin haber crecido lo deseable, se está volviendo mediática. El evento de ayer también fue emitido por la televisión local de León, y hace unos días nuestra presidenta, Jana (que no Hanna), salió en Antena 3. Es una visibilidad de la que yo no participo. Quizá os preguntéis por qué, entonces, escribo esto de modo público. Bueno, es la diferencia entre un blog que busca la popularidad y otro que mantiene pocos pero fieles seguidores (aunque 5500 visitas no son moco de pavo); no estoy seguro de conocer a todos estos, pero me inspiran la confianza suficiente para dar a este espacio una dualidad pública-privada. Además, no tengo nada de lo que arrepentirme. Me considero un privilegiado, camino en la frontera entre la heterosexualidad y la homosexualidad, tratando de aprovechar lo bueno de cada ámbito. Y por lo general vivo en coherencia con estas ideas, no exenta de pragmatismo. Ya lo creo, podría daros ejemplos concretos y próximos pero no lo haré, porque eso sería ahondar en intimidades que por ahora no reservo para este moderno tipo de creación literaria. Ni siquiera con seudónimos tan pintorescos como los que acuñaba Alicia en su añorado y a ratos desquiciante País de las Pesadillas.
Mañana a las 20:00 horas saldrá la manifestación desde la Catedral, y las 20:30 se leerá el manifiesto en Botines. Si irá mucha gente o no, me es indiferente. Hay dos Españas, y también hay dos Leones. Quienes dentro del segundo prefieran ocultarse, al menos que sepan que existimos y podemos ayudarlos, como el anterior colectivo me ayudó a mí en su momento.
Podáis ir o no, espero que entre todos logremos ir cambiando esta sociedad pazguata e hipócrita, con actitudes como las que ayudaron a lanzar en picado la carrera de Michael Jackson. A este respecto, yo nunca creí las acusaciones de pederastia que se le hicieron. Me parecía un espíritu excéntrico, qué duda cabe, pero puro, lastrado por múltiples traumas. Demasiados buitres negros se juntaron a su alrededor para hacer rapiña, sobre todo económica. Pero él ya está dentro de la única inmortalidad que en estos momentos considero que existe, que es la de la fama. Ahora ya está en otro lugar, quién sabe, quizá en el país de Neverland...

Orgullo LGTB León 09 (I)


Mi comentario personal vendrá luego, por ahora os invito a leer la noticia. ¡Viva la diversidad!

miércoles, junio 24, 2009

Felicidades, Juancho.

Hoy es el cumpleaños y santo de Juancho, a quien podéis ver en la foto grupal de primitos a la derecha. Lo celebramos a la vera del río, con serpentina, confeti y unos fuegos artificiales que, eso sí, no entraron dentro del presupuesto. Como parece que puedo ahorrar para cualquier cosa menos para una cámara digital, no tengo ahora mismo imágenes del evento, pero mereció mucho la pena, pese a las consabidas secuelas.
Regalé a Juan una trilogía épica que había leído hace una década o más. No le llega a Tolkien a la punta de la pipa, pero sigue bien sus pasos y lecturas como esa me ayudaron a forjar las historias de los Abrasadores en las que él también es protagonista. Me gusta regalar cosas mías, no es cuestión de gastar o no, sino algo más sentimental...
En fin. Ahora voy a terminar mi penitencia por los excesos y mañana comenzará la última chapada del curso, eso espero, y con suerte también algún paseo por las instalaciones de las fiestas, que no estarán tan abarrotadas como seguramente lo estén hoy.

martes, junio 23, 2009

Anatomías y asesinatos.


En efecto, anoche vi el remake de Viernes 13, y me hizo tanta gracia que incluso tomé notas, como si estuviera en una clase de la Escuela de Cine. Analicemos algunos puntos de su estructura:


Hay dos prólogos, a falta de uno. El primero coincide con los títulos de crédito y recrea el desenlace de la película fundacional de la saga. No lo quiero destripar, nunca mejor dicho, pero incluso yo, que no soy seguidor de la serie, se que en esa el asesino no es el hijo con la careta, sino la madre. Así pues, ya tenemos un punto de encuentro entre el pasado ochentero y el presente.


El segundo prólogo es tan largo que yo pensé que se trataba del primer acto. Se ve lo típico: dos parejas y un nerd van de acampada a ver si hallan una plantación de marihuana. Y resulta que a la media hora (casi) todos están muertos, y sale el cartelón de Viernes 13. ¡Mosquis! Y yo que pensaba que estos iban a ser los protagonistas... Salvando las distancias, parecía como la estrategia de Hitchcock en Psicosis.


Dos prólogos, y dos grupos de idiotas dispuestos a ser sacrificados como víctimas. El segundo es más extenso, contiene un par de parejas rubias y guapas y también dos frikis para dar diversidad, uno negro y el otro asiático, ambos porreros y onanistas. Aparece también el protagonista en sí, y una serie de palurdos que nunca pueden faltar en escenarios de este tipo.


El resto, para qué hablar. Hay algún detalle icónico, como la manera en la que Jason consigue su máscara. Hay un último susto tan previsible que ni me molestaré en ponerlo. Se cumplen las normas no escritas del género: si alguien moja, la palma. Y vaya si lo hacen, hay toda clase de tetas: tetas con aceite, tetas con agua, y tetas solas asimismo, sin aditamentos aunque quizá con algo de relleno.


Aunque no sea una revisión paródica, hay humor tanto voluntario como involuntario. Como fuera que ayer estaba perezoso, no quise llegar en mi experimento a apuntar la gran cantidad de frases chorras que se sueltan. Quizá recuerde alguna, como botón de muestra:


- Tío: A mí no me gusta el pescado. Tía: A mí no me dices eso...


¿Suficientemente deprimente? Pues para qué soltar más. Hoy es San Juan, noche de brujas que dicen, o al menos de hogueras, así que habrá que salir a ver si quemamos nuestros malos deseos, o al menos los atenuamos un poco. ¡A pasarlo bien!

lunes, junio 22, 2009

Profetizando.

Ayer estaba que me subía por las paredes, pero ello era porque hasta esta mañana desconocí la nota del primer parcial de Lengua II: un ocho. Acojonante marca para un examen durante el que la fiebre me subió varias décimas. Este detalle me dio más confianza y no creo que haya problema respecto a pasarlo, ahora ya solo queda uno.
Por relajarme, me bajé el disco (el disco, creo que no hay más que uno) de Russian Red; este blog tiene tan pocos lectores que no creo que ninguno me denuncie por ello, ¿verdad? No lo hice por delinquir, sino más bien por efecto terapéutico. Llevo queriendo tener ese disco desde que fui a su concierto con Josh-Royal, pero no compro un cd original desde el de Lantana, y ese porque me lo firmó, je, je.
Por la noche pusieron dos espacios que me recordaron mucho a mi estancia en Madrid. Uno era la última versión de King Kong. Bastante aburrida, pero nosotros supimos hacerla divertida... El otro era un especial de Cuarto Milenio, un clásico moderno en los pisos de la capital. Es uno de los pocos programas televisivos que me gustan, relegado a horarios por lo común imposibles. Resulta que Nacho estaba también conectado y solito en casa, como yo, así que pudimos chatear rememorando esos tiempos, entre múltiples chanzas. Una pena que no pudiera ver todo el especial de Iker Jiménez, el sueño me venció antes (¿habrá posibilidad asimismo de bajarlo?)
Se trataba de un especial sobre profecías, así que me puse a ver si profetizaba la nota del examen, aunque soy bastante malo para eso. Tampoco profeticé que el bus llegaría diez minutos tarde, pero aún así a tiempo para empezar. Fueron dos horas escribiendo sin parar, relegados en el mismo pasillo que la otra vez, y con una vigilancia del profesor que no superó los diez minutos, como mucho.
Bueno, abreviaré porque estoy cansado, aunque no tanto como con el examen del año pasado por estas mismas fechas. Hoy voy a hacer lo que ayer no pude, tomar la noche libre y sin cargas. Mañana seré agasajado en la fiesta de mi primo y abrasador Juan, entonces ya podremos divertirnos. Hoy también hay Cuarto Milenio, aunque va en plan acojone y, aunque no soy supersticioso, no se si lograré aguantarlo. En Madrid lo conseguí alguna vez, aunque luego me costaba mirarme en el espejo. Puede que haga un doblete de miedo con la versión actualizada de Viernes 13, saga que siempre me importó un carajo. En fin. Si no nos vemos mañana, feliz San Juan.

sábado, junio 20, 2009

Tengo tantas cosas, tengo todas en mi mente.


Ayer hablaba de la vía del medio y, aprovechando que ahora empiezan las fiestas de San Juan, diré que el modo de opinar sobre estos festejos suele tirar más bien hacia los extremos. Si tienen un presupuesto abultado, se dice que son un derroche. Si no, que son cutres. Pues qué queréis que os diga, yo si estamos en época de crisis prefiero que se ahorre en eso que no en otras cosas más necesarias.

Hay varias cosas que me llaman la atención en el programa de fiestas. Por un lado, estando lleno de corridas y del día de la llingua llionesa, no entiendo por qué no aparece la manifestación del Día del Orgullo LGTB. Tendré que consultar mis fuentes a ver si hallo alguna respuesta, habida cuenta de que el propio PSOE dijo que tenía intención de asistir.

Puestos a ahorrar, se han sacado un miniciclo de cine al aire libre cuya programación dice poco de la cordura de su responsable o responsables. Y es que juntar la adaptación de Crepúsculo con la de Desayuno con Diamantes no tiene mucho sentido. Y se suma a la fiesta la redactora del artículo del periódico confundiendo libros de Truman Capote, qué desastre.

La única actividad de las fiestas a la que quería ir no está organizada por el Ayuntamiento, se trata del concierto de La Oreja de Van Gogh de esta noche. Y no voy, mal que me pese, por algunas razones. Ya comenté lo de tropezar dos veces con la misma piedra, y además no a todo el mundo le gusta el estilo de los donostiarras. Yo me quedé con pena de no haberlos visto cuando estaba Amaia, en fin, puede que se reunan en una gira de despedida cuando cumplan los sesenta...

Por cierto, no quiero que se me pase comentar alguna cosa de la película que vi ayer, más insustancial tras haber terminado el estudio. Se llamaba Los seis signos de la luz y me confirma en dos cosas:

La productora Walden Media está ayudando a cierto auge del cine fantástico infantil y juvenil.

Todo este cine se basa en novelas que puedan convertirse en alegorías cristianas. En esta película no faltan temas como: la luz contra la oscuridad, la familia numerosa reunida para ir a misa en Navidad, el hijo pródigo, la tentadora Eva, la serpiente, profecías varias sobre un salvador, el alma de un escogido como instrumento para vencer al mal... Para qué seguir. Aunque la peli pasó sin pena ni gloria, la verdad es que es una buena historia de aventuras, al margen de su ideología.

Pues nada, en resumen, que feliz Día del Español, de la Música, feliz santo a los Luises, feliz verano y feliz inicio de las fiestas (¿y feliz conclusión de los exámenes?) Algo me olvidaré, pero bueno, felicitados estáis.

Feliz Día de la Lengua Española.

Hoy he descubierto que es el Día de la Lengua Española, no se por qué al igual que desconozco por qué mañana sea el de la Música. No obstante, me gustaría escribir un rato sobre esto, y dejaré el tema que tenía planeado para más tarde, quizá durante la sobremesa ahora que ya he terminado el temario.
Este día, puesto al azar o no, resulta importante para todos, y más para mí. Primero, porque sin lengua española yo no estaría escribiendo esto. Segundo, porque estoy cursando una carrera en la que dicha materia es uno de los dos grandes pilares que la sustentan. Ironías de la vida, esta efeméride se celebra cuando en un par de días tendré un examen de Lengua pura y dura, así que esperemos que la coincidencia sea buena señal. Tercero, porque la enseñanza de nuestro idioma es la salida más frecuente bien para Filología Hispánica bien para el próximo grado. Ya sea en España o en el extranjero, o que sean los propios foráneos quienes se desplacen hasta aquí.
Este último es uno de los temas que se tratan en el reportaje del Diario de León de hoy. El otro es sobre los cursos gratuitos de español que se imparten a inmigrantes en la fundación Sierra Pambley, dirigidos por el compañero y conferenciante Mario. Volviendo a los extranjeros que hacen cursos en León, tenemos las declaraciones de la directora del Centro de Idiomas, Marina Marquieda (sic, aunque no es la peor gamba que comete el diario hoy) Esta mujer, que por un lado me otorgó la Matrícula del curso pasado y por el otro me dejó en San Juan postrado en la cama, pide hacer un esfuerzo porque solo el dos por ciento de los extranjeros que estudian español en la comunidad lo hacen en León. Resulta escandaloso que, pese a toda la fama que tiene, Salamanca se lleve casi ocho de cada diez a este respecto. Veremos si ahora esto mejora con el convenio suscrito con la Universidad de Washington, de momento hay 180 alumnos este verano, los cuales confío que descubran que el encanto de esta ciudad no está solo en tomar tapas.
En fin, yo el día lo celebraré estudiando los desquiciantes árboles acostados de quien se ocupará de inaugurar estos cursos, Salvador Gutiérrez. ¡Qué mejor ocasión! Feliz día, luego hablaremos de otros asuntillos pendientes.

PD- Según una encuesta que se publica ahí, la palabra más votada del español es Malevo. ¿Sabían quienes votaron qué significa? Yo no, y tampoco tengo intención de buscarlo. La segunda es Chapuza, lo cual es una declaración de intenciones...

PD 2- Si tenéis tiempo, leed la Tribuna de opinión, que está muy bien.

viernes, junio 19, 2009

La vía del medio.


La semana que viene, quizá previendo algún exceso, tengo pensado leer un libro sobre Zen. Soy partidario de seguir la vía del medio, incluso en momentos como este, que se dicen estresantes. No para mí, lo mejor es compensar deberes y placeres en su justo equilibrio (espero no arrepentirme el lunes de este comentario) Por ello, en cuatro días tendré estudiado el que para mí es el peor examen del curso. Bueno, miento. No es el peor, no es el más difícil, pero sí el que más materia tiene, siento un cierto deja vú (expresión que sigo sin saber escribir) porque el de Lengua I lo cateé también un lunes a las diez de la mañana. Claro que el sábado anterior no había faltado una visita a la terraza de Benito´s House. Aunque digan que el ser humano suele tropezar dos veces con la misma piedra, procuraré que se anule esa sentencia este fin de semana.

Además de estudiar, estos días he tomado el té con dos amigos, dormido todo lo apetecible y visto un par de pelis, una tan larga como su título. Y ninguna de evasión, por cierto, antes bien un documental catastrófico pero verídico llamado Tierra y el peliculón antes citado, El curioso caso de Benjamin Button. ¿Cuántas personas habrán pensado, como yo, que era un material más adecuado para Tim Burton? Pero David Fincher no lo hace mal, aunque se fuera casi de vacío en los Oscar. Al igual que Slumdog, se trata de un cuento con aromas clásicos. Si aquel era videoclipero y de tono independiente, este es una gran producción con regusto al Hollywood antiguo. Y creo que me decanto, en este caso, por lo tradicional. B.B. me ha gustado aunque, como todos los filmes de cierta extensión, tenga altibajos.

Un premio que sí ganó con justicia fue el de Maquillaje, y también otro para los Efectos Especiales. Cuando nace como anciano, Benjamin Button parece una mezcla de Gollum y Pozí, y poco a poco va recuperando los rasgos de Aquiles-Pitt. Magia del cine o no, a los cuarenta años (los mismos por los que rondará el actor) Button parece de hecho más joven-mayor, y al llegar a los veinte el lifting digital es acojonante, más que el de Cate Blanchett desde luego. Parece Fernando Torres con el pelo más corto... No me extraña que la coña del año haya sido que, entre las estrellas de Hollywood, todos parecen ir con el reloj para atrás, como el que se convierte en símbolo de esta película.
Sería interesante elucubrar sobre qué haríamos cada uno de nosotros si pudiéramos en un momento dado crecer en este sentido inverso. No se, en ese caso, si me hubiera metido en la Escuela de Cine, a la que el vicerrector se refería hoy desde la prensa como una experiencia amarga (¡y eso que él no la cursó!) Pero bueno, no se si eso fue un error o no, pero el seguir con la actual me parece un acierto así que voy a machacar el tema y medio que me queda. Mañana, seguramente, seguiremos charlando.

miércoles, junio 17, 2009

Matrículas al dente y a la boloñesa.

Esta mañana hemos estado en el emporio del triangulito verde para comprar viandas de cara a las vacaciones (las de mis padres, las mías no llegan hasta el 29) Cogí un bote de salsa boloñesa, que ahora trataré de bajar con el té.
Es lo que tiene la boloñesa, que unas veces sienta mejor y otras peor. Cuando se aplica a los estudios pasa igual. En el examen del próximo lunes la asistencia, la participación, las conferencias, en fin, todo lo accesorio va a ser de gran importancia a la hora de aprobar. Sin embargo, en la única asignatura que hemos tenido realmente aboloñada, creo que no llegué a la Matrícula de Honor por algunas pellas, nada del otro mundo, que me bajaron medio punto. Hombre, yo considero que no estamos en el colegio ya, y si algunas clases las tengo por estimulantes otras me aburren sobremanera. Con todo mis ausencias, no demasiadas, se dividen entre justificables viajes, una justificable fiebre y cierta vagancia no justificable pero a la que tengo derecho si luego demuestro que de conocimientos estoy bien surtido. Eso sí, cuando el profesor decreta Clase no presencial, eso significa que, aunque hayamos pagado los créditos, él se la puede pirar y nosotros nos quedamos en casita haciendo deberes o lo que nos de la puñetera gana. Sutilezas a la boloñesa, también, pero bueno. Este curso no me ha ido mal con el experimento.
Sí alcancé la Matrícula, sin aderezos, en Teoría de la Literatura, cuyo profesor es el crítico de poesía del Diario de León, José Enrique Martínez. Durante este curso estuve a punto de enseñarle algunos poemas de mi cosecha, para que me diera su opinión sincera a ser posible. No lo hice, tal vez por vergüenza. La profe de la boloñesa anterior también estuvo en el jurado que defenestró El diez por ciento y tampoco, por ahora, he querido consultarla al respecto. Otras razones serían el miedo a su crítica o que quizá pensara que estaba intentando hacer la pelota. El curso que viene, sabido ya que no hay necesidad de dar betún, quizá lo intente otra vez porque además impartirá otra asignatura más adecuada con la materia, Métrica.
Quizá, entre mi reducido corpus, tenga tres o cuatro con posibilidades de ser analizados por tan docta figura. Llevo un par de meses de sequía poética, tal vez ahora que las circunstancias cambiarán por momentos podré hacer un esfuerzo. Os lo haré llegar en ese caso por el otro blog, el hermano pobre, olvidado pero no por ello menos estimado.
Así que de asignaturas vamos 6-3, como si se tratara de un partido de la selección en ese torneo raro que se han sacado de la manga. Cuando se me asiente la salsa seguiré en ello y quizá no me pille el astado, como dejé caer de forma algo catastrófica...

lunes, junio 15, 2009

Cap. 5

Esta mañana, antes de repasar, me desayuné con el quinto capítulo de Pigmalión, cuyo enlace vuelvo a presentar porque siempre es bueno tenerlo a mano:



http://www.pigmaliontv.com/



Sí, esta vez son ocho minutillos, uno más que esas citas rápidas de las que nos habla la ministra de Cultura en una nueva peli que lleva su firma (¡y yo que aún no he podido ver Mentiras y gordas!) Se me pasó volando, ¡y quiero más! Estoy ansioso pese a que yo, claro está, sí que se cómo sigue la intriga. Bueno, el 1 de julio está muy cerca, antes pasaré un par de exámenes más y unas fiestas locales. He sacado billetes para Madrid, del 2 al 7, con una buena rebaja. Espero no arrepentirme porque no se pueden descambiar (es de las últimas ofertas, en verano of course ya no habrá)

En Inglés he sacado Notable, y me pareció raro que yo fuera el único, salvo un par de Erasmus. Desde luego que la mujer, con su rictus de institutriz británica, no ha corregido al alza. Y que es considerable el salto desde el Inglés del curso pasado, al nivel de Maristas, al que hemos tenido durante las dos últimas semanas de este... Pero ya no volveré a tener ese idioma en la carrera, así que ahora toca practicar.

Pues nada, mañana saldré de otro duda y mientras tanto os animo a degustar ese capítulo a prueba de empollones e hiperactivos. ¡Salud!

sábado, junio 13, 2009

Hot and cold (II)

Qué curioso, la canción de la que hablaba ayer ha llegado al número uno de los Cuarenta. ¿Y os habéis fijado en la foto que colgué de la piba, con una sandía a modo de teléfono? Me recordó, sin remedio, al Digamelón? de Martes y Trece, aunque las había peores, otras en las que salía con un plátano.
Dije ayer, o me dijeron, que no tenía de qué quejarme, y es cierto. No lo haré, aunque me encuentre leyendo la poesía de Garcilaso, que es en sí misma una queja perpetua. Generalizando, todos somos unos privilegiados. Todo podría salir peor. Podríamos haber nacido en Irán.
No me quejo pero me reafirmo en lo que dije ayer: el azar me ha cambiado el fin de semana. Este sábado debería haber sido el anterior. Puede que la ración de lógica que me tocaba este mes la haya dilapidado en los exámenes, y bien está que sea así, puesto que para salir ya están las fiestas a la vuelta de la esquina. Raro o no, el comienzo del mes se me ha pasado volando, el tiempo cada vez pasa más rápido sin que sepa si eso es buena o mala señal. Los capítulos de Pigmalión son el mejor calendario posible, el lunes se estrena el quinto:

www.pigmaliontv.com

En este, la amenaza en la sombra se dejará notar en la luz, aunque sea de manera tenue. Os agradezco de antemano que lo veáis aunque se que, al menos para los estudiantes, no es época muy descansada. Pero un cuarto de hora de emoción e intriga será la desconexión perfecta. A fin de cuentas, ¿no es el tiempo que durarían en una serie televisiva los anuncios? O casi. Así que, quince de junio, nuevo estreno y examen de Teoría de Literatura. Confiemos en que ambos sean un gran éxito.

viernes, junio 12, 2009

Hot and cold.


¡Oh, Fortuna, diosa ciega y caprichosa, cuán equivocada suele ser la forma de otorgar tus dones!


(Se nota que he tenido un examen de literatura del Renacimiento, ¿verdad?)


No tengo de qué quejarme este comienzo de mes, con todo. Tengo ya una asignatura aprobada con Sobresaliente, cuasi Matrícula (el cuasi podré explicarlo en otro momento), y esta semana pasé dos exámenes, y de ambos estoy satisfecho de un modo u otro. Mi humor es excelente, y solo lamento que no hubiera sido así el viernes pasado. ¡Noche de infausto recuerdo! A estas horas ya estaba por poco en el lecho donde, a decir de Sancho Panza, se olvidan todos los males y el vivo más se asemeja a un muerto. Pero no estaba enfermo, no en el sentido de la gripe puñetera de comienzos del pasado mes; tenía un estado un tanto triste y malencólico (no me libro de este vocabulario...) Quizá todo se debiera al cansancio acumulado o, si quisiera ponerme estupendo, diría que tuve una crisis de ansiedad como la participante del OT inglés, aunque yo no podría presentarme con lo del I have never been kissed. No se. Fui rehén de mi cuerpo, ante el que una embotada mente poco podía rebelarse.

No fue un caso de indecisión, aunque yo suelo padecerla a menudo. De ahí el título de la entrada de hoy. Voy a hablar de una canción de Kate Perry, pero no la de I kissed a girl, no, esa la dejaremos si acaso para el 23 de septiembre. Lo haré de otra cuyo título tenéis ahí arriba. Amén de discotequera, la he tomado con ella porque, a lo poco que he podido entender sobre la misma, tiene cosas en las que puedo identificarme.

Bueno, su filosofía tampoco es que sea muy profunda. Es lo bueno que tiene cantar en inglés, te permite decir frases de este calado: Tú cambias tu mente como una chica cambia de ropa (?) Y el estribillo, pues eso, es una sucesión de contrarios como salida de Barrio Sésamo.

Tú eres frío y caliente.

El sí y el no.

Dentro y afuera.

Arriba y abajo.

No se, poco más he podido entender de la voz de pito de Miss Perry. Y suerte que en el examen de Inglés no hubo Listening, porque eso aunque no perdáis oído cuesta identificarlo.

La oposición frío/ calor es la más lógica dentro de la terna, y tiene una gran tradición dentro de la poesía petrarquista, como figura para el contraste entre la castidad y el deseo sensual. ¡Pobres hombres! Yo también la usé en ese antiguo post en el que hablaba de Islandia, así que poco más puedo añadir. Del resto, deduzco que la canción se dirige a alguien de pensamiento muy variable, y en eso sí que por desgracia suelo incurrir. Me llamaría inestable, pero creo que ese es un término cargado de connotaciones bastante negativas, no se ajusta a la realidad. Casi prefiero hablar de un pensamiento veleta, que en ocasiones por suerte se rectificar. Porque también tuve mis dudas sobre acudir o no a la Comunión de Madrid, pero al final no hice el capullo y, tras ese balsámico viaje, he gozado de una semana muy productiva y sin altibajos. Y que así dure, sobre todo para el del 22, porque en ese creo que me pilla el morlaco sin remedio.

Así pues, solo me queda lamentar de nuevo una suerte que ha intercambiado, por así decirlo, estos dos viernes de lugar sin sentido alguno, y agradecer la paciencia de todos a los que pueda haber salpicado ese escaso día y medio de tiempo gris y lluvioso. De manera especial, en un gesto que debiera tener más a menudo, quiero acordarme de mis padres, ya no solo por la nochecita en parador de cuatro estrellas, sino por permitir que me reenganche a esta carrera, la cual tiene asignaturas tan maravillosas como aquella de la que me he examinado hace unas horas. No es ironía; cierto que la docencia ha sido, esta vez sí, inestable y nos ha hurtado a autores como Fray Luis de León o San Juan de la Cruz (que yo descubriré por mi cuenta y gusto), pero en general casi toda la literatura de esa época me parece fascinante y además me ha dado ideas creativas de cara a este verano.

Si a alguien le hace apuntarse a un diálogo humanista, que me lo haga saber.

jueves, junio 11, 2009

Quijoteado final.

Aún no tengo tiempo para profundidades, ni debiera tenerlo hasta fin de mes. Esta tarde no voy a poder celebrar que ha llegado el buen tiempo el cuarenta y uno de mayo; bien me hubiera gustado hacerlo con un té moruno a lo Cide Hamete Benengeli, pero debo terminar la interminable historia que este arábigo historiador narró, pasarme la velada con Don Quijote y el Lazarillo, a cada cual más desventurado. Del caballero de La Mancha, localidad de la que cerca estuve este domingo, solo me quedan cinco capítulos y tengo la impresión de que el bueno de Cervantes, ya en sus últimos años de vida, comenzó a aburrirse de su personaje, y con ello a los lectores también mediante la repetición de escenarios, episodios, travestismos y personajes. Pero pronto Don Quijote pasará a mejor vida, la de la Fama, y espero que eso no os sorprenda porque su desenlace creo que es algo tan universal como puede serlo el de sus contemporáneos Romeo y Julieta. Cervantes tuvo que matarlo para que no le salieran más copias bastardas, entonces que no había derechos de autor ni demandas por plagio.
Ayer salió un señor hablando en la Feria del Libro de Madrid, gracias al cual yo estuve haciendo pesas en el Corte Inglés de tanto que me pedían el voluminoso primer libro que escribió. Dijo que un libro tiene que entretener, que al lector no le importa si está bien escrito. Estoy de acuerdo en lo primero. El Quijote, que tuvo un éxito extraordinario, entretiene, hasta cierto punto, y no solo está bien escrito, sino que es considerado con toda justicia una obra de arte.
Ahora bien, lo que sean los parámetros literarios del público de hoy no puedo saberlo, al margen de las modas pasajeras. Me conformaré con que la gente lea, en un país en el que la producción nacional más taquillera se llama Fuga de cerebros. Don Quijote representó el desencanto que inundaba aquella sociedad barroca. Aún estoy esperando a un Quijote moderno que haga lo propio en la nuestra. Y no se ocuparán de ello los Abrasadores, que son héroes en el sentido de clásico de la acepción, aún con toda la carga peculiar de que la puedan ser dotados.

lunes, junio 08, 2009

Resucité.

No tenía pensado escribir hoy, pero he abortado el visionado del filme Buscando un beso a medianoche. Estoy hasta los huevos de películas indies con personajes que parecen tener la necesidad de decir agudezas cada tres segundos. La primera media hora pase, pero luego acapara la función una mujer desequilibrada y para desequilibrio bastante tuve hace unos días. Tenía razón Josh, la peli es una mierda y muchos de nosotros tendríamos el material necesario para construirla mucho mejor.
He cogido cuatro medios de transporte, realizado un examen, desesperado en la biblioteca buscando un libro aparentemente disponible, visitado los chinos y ahora me dispongo a descansar y mañana seguiremos con otra asignatura enseñada a retales y con quijotesco surrealismo. Me temo que va a ser un mes magro en entradas, y me da pena porque quería hablar de muchas cosas. De cómo este es el mes 6-9, es decir, 69 (gracieta del tipo de las que muestra la película de antes), de cómo se han comido mi Matrícula de Honor a la boloñesa o de cómo alguna canción de apariencia banal tendría ocultas identificaciones con mi persona. Incluso podría animarme a comentar el sermón del cura de ayer, eso sí que fue sutileza: ¡comparar la vida de un niño con la de un perro para posicionarse en contra del aborto! Pues hombre, cómo se nota que los chuchos no van al paraíso.
No se si llegaré a hablar de todo esto, pero lo pongo al menos para refrescar la memoria. Y ahora me voy, aunque no tenga prisa. ¡Que ya no hay clases! Volverán a finales de septiembre, o puede que a mediados, que a este paso pretenderán que volvamos con la cangrejada playera como la que yo, sin playa, tengo en las napias. Suerte a los que estáis como yo, a los que no también.

lunes, junio 01, 2009

No estoy...

... al menos hasta el viernes. Está claro que este blog no siempre puede ser igual de productivo, por ello lo dejaré por unos días. Esta semana me juego dos de las tres Matrículas de Honor a las que aspiro, por ello no es deshonor faltar. Otra cosa es el blog poético, pero en ese ya explicaré en su día las razones de mi ausencia. Sin embargo, lo prometido deuda est:

www.pigmaliontv.com

Así no necesitaréis hacer mi carrera para saber quiénes son las Moiras.