
viernes, noviembre 30, 2007
1 - 12: DÍA MUNDIAL CONTRA EL SIDA.

jueves, noviembre 29, 2007
Congreso de literatura leonesa.

martes, noviembre 27, 2007
Crónica Matritense (2ª parte)

Esta es la gata del piso de Manuel Becerra. Tuvimos una anterior, que era un coñazo y la devolvimos. Esta es mimosa, pero tampoco agobia demasiado. No recuerdo el nombre, pero bueno, si Holly Golightly no se lo ponía al suyo...
Nos habíamos quedado en mi almuerzo del sábado, que llevé a cabo en un Donner Kebap de la calle Hortaleza. Preferiría haber comido con mi tío Guille, pero cuando llegué a Legazpi ya eran las cinco de la tarde, hora del té para los british y también para nosotros en dicha sobremesa. Claudia, el tío y yo amenizamos un rato de tarde hablando un poco de todo, en especial de la dificultad que entraña ahora el vender un piso, ya que el abuso inmobiliario ha llegado a tal extremo que está a punto de estallar todo por los aires. Tras ello, quedé con Nacho por Callao, dimos una vuelta por la FNAC, que estaba hasta las trancas, porque si hay algo que tengo claro de Madrid es que, por mucha crisis que haya, en fines de semana impera el consumismo a lo bestia. Por eso salimos pronto de allí, rumbo a una serie de cafeterías que estaban tan a reventar como los grandes almacenes, menos mal que el Rodilla es un clásico que nunca defrauda y pudimos tomar algo allí.

Y he aquí la cómoda, armarito o como se diga, del salón de la casa. La decoración no la escogí yo, claro, pero tiene su encanto, ¿no?
Tras salir por la noche, agradecí bastante que Oli, por razones muy diferentes a las mías, estuviera muy cansado como para ir al museo del Prado. Venus and company tendrán que esperar... Bastante dolor de cabeza tenía yo, fue un milagro que incluso pudiera arrastrarme hasta el cercano barrio de Pacífico para visitar de nuevo a Nacho y a Jose, el otro compañero de piso que no pudo venir al día anterior. De nuevo merodeamos un poco, porque ellos obviamente no es que suelan salir mucho por allí, hasta encontrar una taberna irlandesa apropiada para la reunión que queríamos mantener el actor, el escritor y el periodista y también escritor en ciernes no? A las diez regresé a Manuel Becerra, para que Claudia y yo pudiéramos poner la conclusión a la visita, si bien mi último acto en Madrid fue ayer por la mañana, por suerte logré encontrar el libro que a León no llevan porque creen que somos demasiado paletos como para interesarnos por el psicoanálisis: el tomo segundo de las Obras Completas de Sigmund Freud. Antes de eso, vimos la película de los Doors, por Oliver Stone, que tiene todos los tics de ese director, pero pese a ello logró algo que parecía imposible, no dormirme a aquellas horas y con la nochecita que había pasado. Así que solo puedo añadir: Come on baby, light my fire on.

Muchas cosas ha visto este catre. La mayoría, confesables.
PD- Esta segunda crónica es más breve porque estoy algo cabreado, hoy fui a clase para una sola hora que resulta habían cambiado, y al volver me llamaron de Tele-2 para decir que debía una factura, pese a que llamamos para anular la línea y mandé un fax que, ¡mosquis!, resulta que no ha llegado. No quiero discutir con un compañero trabajador explotado, así que me limitaré a colgar. ¡Pues ahora resultará que el chorizo soy yo! Se cree el ladrón...
lunes, noviembre 26, 2007
Crónica Matritense (1ª parte)


Patria y religión, menudo día. Oh, dioses, cuántas muertes habéis causado con vuestra inexistencia, al menos eso puede comprobar quien se acerque a ver la maravillosa exposición Dios.es, del Centro Cultural de la Villa. Es muy original, y además tiene una obra de teatro que se representa aproximadamente cada hora, y en la que dos actrices realizan varios skteches que reflexionan sobre la violencia en nombre de la fe. Creo que todos, ateos y creyentes, deberían echar un vistazo porque habla de temas fundamentales, y lo hace de manera nada tendenciosa.
Luego huí de allí, como de la peste bubónica, para irme a los más amistosos terrenos de Alonso Martínez, Bilbao y Chueca. Frente a la intransigencia, filosofía, y eso hice, comprando el primer tomo de una colección que no voy a hacer, por cara, y que trae a Sócrates y Platón. Ya se sabe, más Platón y menos Prozac. Si estuviéramos hablando de mi facultad, diríamos menos Filosofía y más Letras.
jueves, noviembre 22, 2007
Matriti: En Madrid.
martes, noviembre 20, 2007
Oportunidades perdidas.

jueves, noviembre 15, 2007
¡Jó, qué frío!


miércoles, noviembre 14, 2007
REGRESO A PONFERRADA: PARTE 2. (LA ENTRADA NÚMERO 200)

¡Ahí estoy! Con el palitroque que contiene tres años de desvelos, autohaciéndome la foto en el baño del restaurante chino Gran Muralla II, sito en la calle General Vives, que fue mi rúa durante el penoso primer curso de Cinematografía. Por cierto, ¿os he comentado que, en dicho curso inicial, la asignatura que más suspendí fue la de Fotografía? Lo digo por excusar la calidad de la misma, y por ende del resto de las que pueda colgar en este blog.


All good things come to an end, así que comencé a planificar el regreso. Y, si hay algo de que realmente tengo pésimos recuerdos es del ALSA interurbano, otro factor relacionado con mi libro, por ello no me quedaba duda de que iba a volver en tren. Me dirigí hacia la estación, situada en el barrio del Temple, el cual domina ese egregio caballero de ahí arriba.

Había tiempo aún para una última ventanita hacia el pasado, y he aquí mi segunda y por el momento última morada como estudiante en el Bierzo: el hostal Santa Cruz. Abajo podéis ver que hay otro chino llamado Gran Muralla I, así que entre ambas ediciones de la saga se estableció mi conexión oriental de vivienda en la ciudad. Ni que decir tiene que allí vivía como un rajá, yo solito, y si alguna pega puedo poner es que, al no tener cocina, en ocasiones me daba al antiguo vicio de engullir bolsas de Rufles onduladas sabor jamón de 180 gramos. No puedo escribirlo sin que me tiemble el pulso. Debe ser el mono.

No, no hay foto del tren, no quise cansarme ni cansaros a vosotros, por lo tanto me voy con la instantánea que resume el motivo de este viaje, lo que me permite entonar el ¡Misión cumplida! Soy titulado en Cinematografía y Artes Visuales, y con eso a mí me vale. A quien no, tendré mucho gusto en argumentar su valía. Bueno, el papelito no es que sea muy grande pero, supongo que en esto al menos, el tamaño no es lo que importa...
PD- Mañana jueves 15, concierto de la amiga y vecina Lantana en León, a las 21:00. El bar es El clandestino, en la calle Corral de San Guisán, 10. Yo tampoco tenía ni idea de dónde estaba, coged un mapa, os aseguro que es un sitio con mucho encanto. Allí estaré. Porque ella lo vale.
lunes, noviembre 12, 2007
REGRESO A PONFERRADA: PARTE 1.
He aquí la prueba, estos son los horarios de Segundo y Tercero de CAV. Aún quedan un par de promociones antes del cataclismo, y además los restos del naufragio se están reorganizando en forma de módulos de FP. Así que, ahora que al fin lo he investigado por mi propia cuenta, compruebo que aún queda un último estertor, y subí a la quinta planta para ver que, en efecto, allí seguían dando las clases teóricas de cada especialidad. Lo que sí habían cambiado era el ascensor, menudo descojono. Era de esos que hablan, y además lo hacía con una voz femenina de fuerte acento hispano, con frases como Puerta se sierra, Puerta se abre, Piso sero. Menos mal que en Ponferrada no tienen Filología Hispánica como para escuchar semejantes patadas al idioma.


Tiempo atrás, un grupo de visionarios decicieron otorgar a Ponferrada el título de Ciudad del Cine. De aquel deseo, perviven el Festival de Cine, los Multicines La Dehesa, la Escuela de Cine (por dos años) y, eso de ahí arriba, el Monumento al Cine, que pese a su apariencia no es una atracción del Port Aventura. Si creéis que es feo, pensad que en León tenemos estatuas peores. ¿Por qué el asesino del Cojonazos no se estampó contra un vomitivo grupo escultórico de la calle Burgo Nuevo? Es un monumento a la familia tradicional, menudo gol que le colaron al amigo Amilivia, y lo de tradicional lo supongo porque uno de sus tres miembros es una especie de rectángulo con tetas. De todos modos, en comparación con el par de mamotretos que os voy a enseñar a continuación, esto es arte puro.

Mamotreto Number One: el alcalde de Ponferrada tiene suerte. Por muy mal que lo haga, es imposible que sea peor que el anterior. Riete tú del escándalo de la gomina, aquel hombre envió, espero que al menos fuera de su bolsillo, una carta más extensa que la de los Corintios la cual podría llevar este título: Yo no acoso. Sin embargo, ¿qué coño es eso de ahí arriba? ¿Una televisión gigante que solo pone anuncios? ¿Cómo pueden prostituir la belleza natural del parque del Plantío con una mierda como esa? Bueno, bueno, ojito, que también tiene labor informativo. Creo que no podéis leerlo, pero debajo de ese culo de mujer hay una línea roja que pone ATENCIÓN TRÁFICO: CORTADO ACCESO, y ahí se corta la frase, lo cual, ahora que estudio Lingüística, me gustaría elucubrar sobre cuál puede ser la relación entre la imagen y el mensaje. ¿Cortado el acceso por detrás? ¿El acceso de vía estrecha, el de vía ancha, los dos? Cualquier día vamos a tener una desgracia, imaginemos que el conductor del camión se queda mirando las trabajadas nalgas y pierde el control, estampándose contra algún jubilado que salga de pasear. Yo ya lo advierto.

Mamotreto Numer Two: Si el bocata vegetal pudo funcionar a modo de magdalena de Proust haciéndome regresar al pasado, esta visión me llevó de vuelto no a Ponferrada, sino a Madrid. ¿Pero qué pinta esa torre ahí? ¿Acaso van a meter a toda la población de la ciudad a vivir allí? En fin, vamos a ver cosas más bonitas, que realmente las tiene.

Vaya cambio, ¿eh? Este es el puente sobre el río Sil, y aquí comienza la saga de los Abrasadores, por eso la foto estaba más que cantada. Al fondo, el castillo de los Templarios, al cual en esta ocasión no entré, pero sí estuve por sus laderas haciendo un poco el cabra. Así que, como sea que hay que estudiar, precisamente, Latín, aquí el caballero templario de abajo y yo os decimos adiós hasta la próxima parte. Que Egeria os guíe en vuestros viajes.

domingo, noviembre 11, 2007
¿Por qué no te callas?

viernes, noviembre 09, 2007
HACE UN AÑO YA ANDÁBAMOS POR AQUÍ.

Sin embargo, cuando me vine aquí a primeros de noviembre del dos mil seis, alrededor de esa decisión tajante se ceñía una red de motivaciones varias, no todas confesables. Se diría que me fui huyendo del trabajo, pero no era para tanto. Ya es paradoja, pero es el mejor empleo que he tenido en mi vida, si bien no el más aguantable, de ahí que en los últimos tiempos estuviera planificando un improbable regreso de hijo pródigo. Sí, yo pudiera haberme quedado en Pozuelo, en ese gran equipo que formaba junto a Oli. Pese a esos señorones que se creían por encima de mí, cuando en tantos aspectos estaban por debajo. A principios de noviembre, ya quedaba lejos el Five Carros Affaire y remitía la campaña de libros de texto. El jefe no quería que me fuera; yo, en cierto modo, tampoco. Pero hay dos palabras que obran un poderoso influjo sobre mí: una se llama Navidades, y va bastante más allá de ser el período comprendido entre la nochebuena y los Reyes Magos. Son, casi, un estado mental. La otra, la tenéis ahí arriba: Los Abrasadores, y su estreno en sociedad, en la sociedad que les creó. Nada de esto pudiera haber sucedido si me hubiera quedado en el Hipercor a vaciar, solo un poquito, los inmensos bolsillos de los moradores del corredor oeste madrileño.
No se si este es un buen día como para mirar hacia atrás. Mis posibilidades de ocio para esta tarde se han ido desplomando una tras otra. Madrugué tan solo para un par de clases, y aunque he dormido lo estipulado, a estas cosas uno nunca se acostumbra. Y, encima, lejos de evadirme ayer me puse una película de Wong Kar Wai, una triste historia de amor llamada In the mood for lover, con la que, pese a que no soy chino, me identifiqué por algún motivo. Tampoco voy a mentir haciendo suponer que mi regreso es desdichado. El martes tuve una cita de la que salí satisfecho, el miércoles otra de dispar calado, ayer seguimos creando los cimientos de una asociación con la que, pese a mi función de espectro, estoy muy ilusionado. Y mañana reanudaré de algún modo mi vida social. También son necesarios momentos para la reflexión, para que mensajes como estos puedan salir bien.
Sin embargo, hoy sí he notado algún leve detalle que indica mejoría respecto al año pasado y, sobre todo, una sensación de tanto alivio como que se ha aprendido de errores que ya no se cometen en situaciones similares. Yo hay una cosa que tengo muy clara. Para las grandes metas de nuestra vida, me da igual en qué ámbito queramos conquistarlas pero tienen que ser aquellas que su mera existencia se erija en razón vital, un paso diminuto puede tener significancia análoga a uno grande en cualquier otro terreno menor. El año pasado cometí torpezas, sin embargo reconozco que ahora las observo desde una posición cómoda, lo cual me permite esbozar una sonrisa irónica mientras pienso ¿Ese era yo?, aún a riesgo de que ese yo pueda volver a serlo cualquier día en la actualidad.
La memoria filtra recuerdos desagradables, pero también los mismos son necesarios para comprender qué nos ha llevado hasta aquí. Hubo ocasiones desaprovechadas, situaciones mal resueltas, comunicaciones no transmitidas; pero también, y de manera inesperada, que es la más complaciente de todas, surgieron momentos que ahora mismo no se cómo recuperar. Podría intentarlo, quizá incluso mañana mismo. O dejar que reposen allí en el pasado, evocados, que no calcados, como recurso artístico para un guión que nace tan de situaciones humanas como en otra época lo hizo el de El ser reprimido. Como se que es muy difícil, pero lo neguemos por adelantado, el que el azar disponga encuentros tan casuales como esos, por ahora prefiero dedicarme a intentar mejorar aquellos episodios que quedaron inconclusos o sobre los que, en todo caso, ahora recae una nueva perspectiva. Y lo haré sin prisa. Con pasitos pequeños, que a la vez de gigante.
miércoles, noviembre 07, 2007
Epitafio por el Cojonazos

sábado, noviembre 03, 2007
Huelga de guionistas. ¿Y yo?

jueves, noviembre 01, 2007
Dibujante novato, constipado y en día de fiesta, intenta hacer bocetos de la mala de su saga.

No comment.
PD- Alicia, si lees esto, quiero que sepas que me he quedado estupefacto por la desaparición de tu blog original, que para mí siempre fue el auténtico. ¿Realmente has sido tan Medea como para cometer ese filicidio? Bueno, no queriendo prejuzgar, espero que podamos tomarnos la semana que viene ese té que te debía de hace tiempo. Besos.
miércoles, octubre 31, 2007
Timofónica strikes back!

lunes, octubre 29, 2007
Breve crónica del disparate informático.

sábado, octubre 27, 2007
ÍTAKA, primer pasito.

miércoles, octubre 24, 2007
FUCK OFF KACINSKYS!! (o como se diga)
Aspectos varios nos disuaden de poder pensar así. Al comenzar la semana, me agasajé con un apropiado regalo de cumpleaños, esta camiseta con el rostro de Hitch, que para mí es lo más parecido a llevar el rostro de Dios, idea en la cual reincido tras leer en un libro las vicisitudes de sus rodajes. También había comprado un par de mamonadas en el mercadillo romano del Corte Inglés, sorprendiéndome de que dicho centro pudiera albergar una iniciativa cultural, en vez de las habituales pibas bailando en bragas. Por ser un lunes de mañanas, estaba prácticamente solo, y con el aroma del incienso y la banda sonora de Gladiator se me creó el ensueño de trasladarme a la antigua Roma, donde siempre he creído, y lo mismo de Grecia, que tal vez podría haber llevado una existencia más plena. Quién sabe, quizá en otra vida fuera un fundador de la Legio VII.
Por otro lado, ya estoy inscrito en el taller de literatura creativa del MUSAC, aunque mi plaza aún no es segura. Si lo es, tendría la ventaja de salirme por diez euros frente a los desproporcionados setenta que vale la misma actividad organizada en el Albéitar. Respecto al Internet, estamos llegando a la era Wifi, que nos viene con un poco de retraso pero al menos podrá solucionar de una vez estos vaivenes blogueros que en los últimos días he tenido que zozobrar. También, y en esto sí que llevaba haciéndome rogar desde verano, he comenzado En busca del tiempo perdido, de Proust, y la verdad es que dicho título no podía venir más al cuento para este curso. Hasta se lo podría haber plagiado para el guión que me encuentro escribiendo. Es más, creo haber entendido el significado de la famosa magdalena que siempre sacan a colación cuando se habla de esta obra. Cuando oí hablar esta tarde de una supuesta espicha de mañana a la que no tengo pensado asistir, aunque por ciertas razones debería, el cerebro se me retrotrajo hacia las mismas espichas del campus de Ponferrada, ciudad donde da la impresión de que es más rentable un centro comercial o una niña embarazada que una escuela de cine, solo que cambiando la cucharada de té con migas por el sorbo de calimocho con bollu preñau que mañana dudo que pueda llegar a saborear. Mal empezaríamos. Si acaso, en algún momento como ocasión especial…
Sin embargo, y por si alguien no ha comprendido el título, la mejor noticia para mí de esta semana es que Europa se ha librado de su último reducto reaccionario, aunque quizá no del último racista, viendo a Suiza. La peor exportación polaca desde el anterior pontífice ha recibido una doble patada en el culo correspondiente a ambos gemelos que casi convierten la celebración del Orgullo en Varsovia en algo tan peligroso como si se celebrara en Teherán. El próximo, Bush. ¡Ya queda menos!
domingo, octubre 21, 2007
APUNTES DOMINICALES

- De la celebración de mi cumpleaños: fue íntima, reducida pero a mí me gustó, sobre todo porque los incidentes de la misma noche de hace un año ya parecen lejanos. Que, aunque sea ahondar en lo obvio, vamos para arriba, y de vez en cuando se tienen más ganas de tomar las copas en casa antes que pagarlas a precio asequible comparado con el de Madrid pero aún así gravoso para las alforjas del parado. En mi defensa he de añadir que anoche fue la facción más joven la que nos disuadió de salir por el Húmedo un rato. Pero sus razones tenía, oiga. No las escribo, pero las respeto. Piso franco forever.
- Del estreno de mi cumpleaños: hace un año coincidió en la misma fecha el estreno de Yo soy la Juani, un filme lleno de eslabones perdidos, triste anticipatorio de verdaderas tropas de macacos como las que íbamos a encontrarnos aquel mismo fin de semana. Pero claro, la película pinchó. Sin ser del todo una basura, el público al que iba dirigida prefirió gastar su dinero en el tunning, las pastis y los tangas del Carrefour antes que sentar el culo en una butaca. Como el cine español es incomprensible, ahora preparan una segunda parte.
En esta ocasión han estrenado otra película que también saca los instintos más primitivos del homo sapiens, aunque en este caso con mayor éxito de público y, por increíble que resulte, de crítica. Eso sí, la campaña promocional en España está siendo absolutamente demencial. Del original Superbad han traducido a Supersalidos, y han asignado la estrategia publicitaria a una revista de esas de culos y tetas. Por lo general, las películas suelen destacar las reseñas positivas de periódicos, revistas especializadas, siendo elitistas algún Cahiers du Cinema, algo así. Pues bien, la única que tiene el cartel del filme es de la susodicha revista de tetas y culos, que también debo suponer fue la encargada de enviar a la presentación de la cinta a una tía rubia de nombre extranjero que no pinta nada en la película, que creo que es actriz y sale en una serie que yo jamás he llegado a comprender, se que salen policías, y su única finalidad en la foto imagino que era esta de florero junto a los tres feos (alguno no tanto) protagonistas.
El guionista de esta película es Seth Rogen, que ya hizo una buena labor en la comedia Virgen a los 40, y del que dicen que junto a otros de la tropa están formando un resurgimiento de la comedia friki americana, pero con cierto marchamo de calidad. Yo espero ver el filme y ya os comentaré, pero vamos, que si por el marketing tuviera que fiarme, sospecharía que estoy ante la cosa más descerebrada posible y saldría corriendo hasta encontrar al Bergman más cercano. Ya veis. A fin de cuentas, esto también es una vuelta al cine de los 60-70. Pero no al que hablábamos el otro día. Más bien al de Porky´s, Desmadre a la americana y la ya citada Revenge of the Nerds.
- Del outing (salida del armario) de mi cumpleaños: no, no hablo de mí ni de nadie real. Hablo de una noticia que me sorprendió. Mal que le pese a Alejandro, voy a hablar de Harry Potter. Su última entrega no me sorprendió nada, pero sí la declaración de su autora, de que el director del colegio de magos, Dumbledore, era homosexual y se enamoró de su compañero Grindelwald, a quien en dicho tomo se presenta como muy atractivo. Eso sí, luego su amado se pasó al lado oscuro y tuvieron que hostiarse a varitazo limpio. Pero, caramba, señora Rowling, esto sí que es una historia de puta madre, ¿y va usted y me aburre hasta la saciedad en su desenlace con los previsibles amoríos de los adolescentes, desembocando en un final de lo más conservador y, peor aún, abierto a secuelas? Bueno, la sorpresa es relativa, porque ya me imaginaba que en ese internado tenía que haber más armarios que en la saga antecesora de Narnia. Eso sí, la veda se abrió a posteriori. Primero, el Potter cinematográfico dice que no le importaría hacer de gay. Ahora, esto. Y para la próxima película, menudo cachondeo, a ver si se va a malinterpretar toda la protección que el anciano siempre quiso prestar a su pupilo. En fin. Teniendo en cuenta que lo escribe una mujer, a mí siempre me ha parecido curioso que, bajo mi punto de vista claro está, esta serie esté llena de personajes masculinos bastante más enigmáticos, oscuros e interesantes que los femeninos. El último secreto acaba de aparecer. Pero es una pena que no lo sacara en papel. A fin de cuentas, eso no le iba a hacer menos millonaria, y sí más rompedora. En el peor de los casos, los polacos meterían a Dumbledore en el gulag de los personajes infantiles invertidos, en la celda contigua a Twinky Winky. Pero sería un riesgo perfectamente asumible.
viernes, octubre 19, 2007
EASY RIDERS, RACING BULLS: UNA HISTORIA ÉPICA. PARTE 2

Me toca los huevos porque yo esto lo tenía que haber escrito posiblemente ayer, hoy al fin he retomado el guión de ÍTAKA y estoy bastante entusiasmado con su avance y una nueva alternativa de resolución que me ha surgido. Por tanto, no creáis que vaya a dedicar el mismo esfuerzo neuronal en ambas acometidas. En correlación al ensayo de Peter Biskind del que hablamos, ahora he comenzado un nuevo libro, también en inglés, sobre la década de los sesenta, ya convulsos en todo el mundo y especialmente en los Estados Unidos de América: Vietnam, derechos civiles, lucha afroamericana, liberación de la mujer, drogas, beatniks, hippies, incluso el Stonewall… En 1969, una pequeña película de moteros iba a dar un petardazo que soliviantó el anquilosado sistema cinematográfico del Hollywood de aquel entonces. Se trataba de Easy Rider, desde luego, aunque el pistoletazo de salida ya lo había dado un par de años antes Bonnie and Clyde, una película de género que subvertía los roles generales del viejo esquema: los héroes son los bandidos, la autoridad el villano. Aunque hubo muchas películas míticas durante aquella última edad dorada, sin duda Easy Rider es la que podría considerarse testamento de la época. Y abrió la veda a un nuevo y numeroso grupo de cineastas, la mayoría jóvenes y muchos procedentes de la televisión o de escuelas de cine en las que se entusiasmaban con los autores del cine europeo u oriental (sí, aquellas mismas películas que nos ponían en Ponferrada y el profesor debía pedir que la gente se callara, snif, de una puta vez). Algunos de estos nombres no os sonarán de nada, y ello es debido a que, como ya hemos dicho, es esta una historia épica con muchas bajas por el camino. Por poner algunos nombres, pues Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Peter Bogdanovich, William Friedkin, Hal Ashby, Paul Schrader, Robert Altman… Luego llegó otra generación posterior, que había mamado la teta televisiva más que la del cinefórum, aquellos de los que dijeron que destrozaron el cine, considero que injustamente, instalando la mentalidad del blockbuster. Y son dos nombres bastante más mágicos para mí que todos los anteriores: George Lucas y Steven Spielberg.
Y las obras que produjeron, aparte de las citadas, refresquemos tan solo un poco la memoria: El padrino, Taxi Driver, Tiburón, La última película, El exorcista, Chinatown, Star (of course) Wars… La lista completa acojona, pero solo pongo algunas famosas.
Era un tiempo en que el director era la estrella. Como cita uno de los testimonios, estaban haciendo las películas que querían hacer. Pero esa libertad también fue su tumba. La fama, las drogas y, sobre todo, una megalomanía rampante, les llevó a afrontar proyectos cada vez más suicidas que en casos acabaron con su carrera y en otros casi con su cordura. Con dos películas buenas, les decían que eran unos genios y, claro, se lo creían. Y sin tener a nadie que les dijera que no, se convirtieron en dioses próximos a su caída, hasta el restablecimiento del orden en la década de los 80, con Reagan en el poder del país y los ejecutivos en el de las productoras, regresando a una comercialidad a ultranza, con excepciones, que es lo que ha llegado hasta nuestros días, aunque en los años 90 surgiera un tipo de cine independiente del que el Peter Biskind habla en otro excelente tomo que también encontraréis en la misma colección y que habla de Sundance, Miramax, Tarantino, etc.
Bueno, yo he de confesar que en mi ideario posiblemente pese más el cine de los 80 que la contracultura, pero considero que por aquel entonces se hacían filmes comerciales, sí, pero que no estaban reñidos con la calidad, nada que ver con la gran mayoría de estrenos veraniegos actuales. Bajo mi punto de vista, debería haber espacio para ambas propuestas, cada una en su campo. Porque a mí me gusta compatibilizarlas, tanto desde el punto de vista de espectador como de creador. Si veo a los Abrasadores como mi propia saga de aventuras, también escribo ÍTAKA como algo muy personal, íntimo y de presupuesto ínfimo. Y, de aquellos viejos autores que algunos ahora están muertos, otros haciendo telefilmes y algunos aún en activo aunque por lo general sombras de lo que fueron, me quedo con el Lucas que logró ponerme los pelos de punta con el Episodio III, antes que con el oscarizado Scorsese de Infiltrados, aunque al menos dicho filme le dio un premio que ya merecía y logró reunir en la gala a los Cuatro Fantásticos de antaño. Poco importa que hayan perdido un tanto su fuerza. Quien tuvo…
Ahora, que todo el mundo preconiza la muerte del cine, realmente yo no se hacia dónde se dirige todo esto. Yo tengo suerte porque, sobre todo, me considero escritor. Y, de momento, nadie va leer libros por el móvil. Porque es un puto coñazo. Me gustaría rodar este guión, la verdad. Hace cuatro o cinco años, a saber, comencé a trabajar en el mediometraje El ser reprimido. Una vez terminado, y como ha sucedido también este año, hubo quienes, incluso gente del equipo, prefirieron quedarse solamente con los aspectos negativos. Y otros, entre esos me incluyo, que aún pensando que solo llegaba a la categoría de ejercicio, por lo menos bajo su roñoso envoltorio latía una historia digna de ser contada. Porque eso es lo que soy yo, un contador de historias. Poco me importa cómo lo haga. Puedo filmarlas, escribirlas, recitarlas o cantarlas, pero todo viene de la misma manía de crear. Ya lo dije, y Oli está de acuerdo conmigo, que este oficio es duro. Y que ninguno veremos el cielo, aunque esta frase no es mía. Si yo no hubiera rodado El ser reprimido, ni el documental sobre el MAL, ni Vagos y Maleantes, yo no estaría aquí. Desde luego que si ruedo mi guión no lo haré de esa manera, pero todo el recorrido me ha valido para saber qué es lo que quiero y qué no. Se que no estoy en Berkley durante los años 60, estoy en la facultad de Filosofía (sin Filosofía) y Letras de León, pero, en diferentes contextos, para mí de aquí también se puede sacar arte. Podría hacerlo de la malhablada profesora de Lingüística, o del también malhablado y filósofo a su manera profesor de Latín, con su teoría, desde la izquierda eso sí, de que España se rompe, y de su inconformismo del que mete las mismas hostias contra la Religión que contra la Educación para la ciudadanía, y que habla de la homosexualidad en Grecia con una normalidad pasmosa que sin duda en la clase del colegio no hubiera presenciado.
Todo es vida, una vida de la que mañana cumplo un año más, y orgulloso aunque a veces no nos parezca digna de vivirla. Es mentira, merece la pena, de ser vivida y narrada, aunque para ello tengamos que transformarla. Yo os digo, amigos y familiares, que no creo que vayamos a ser la generación que salve el cine español, que esto quizá sea tan solo una quimera y luego muchos acabemos de funcionarios, lo cual al menos sería un empleo fijo. Pero, si se diera la oportunidad, leed este libro, un par de veces como he hecho yo si es posible para quedaros con la inmensidad de los detalles, y aprended de él. De lo bueno, y de cómo no caer en los mismos errores que cometieron sus protagonistas, aunque a veces es complicado, porque suele ser el mismo sistema el que nos pone la trampa.
Sin saber qué me deparará el futuro, lo que si se es que necesito estímulos, y este libro es uno de los grandes. Seguiré escribiendo, porque creo que ahora mismo es la mejor manera de llegar a mi aniversario, y pardiez que solo pienso ya en acabar esa primera escaleta que, no sin temor, pondré en las manos de quiénes lo requiráis para su valoración.
Verba volant, scripta manent.
Recordadlo, y que el gobernador de Libia me permita estar con vosotros al menos veintiséis tacos más.
