lunes, febrero 16, 2015

Réquiem por el Tuerto.

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/hay-mucha-mas-gente-que-vive-muere-soledad-de-cree_957069.html

Los personajes típicos de León siempre han sido fuente de inspiración literaria, desde el demasiado obvio ejemplo de Genarín hasta otros más actuales, algunos de los cuales han pasado a mejor vida (en especial aquellos cuya vida distaba de ser demasiado buena). La última vez que vi al Tuerto creo que fue en la feria del libro antiguo de octubre, de la cual fue expulsado por un librero que declaró estar ya hasta los cojones de tenerlo ahí todos los días. Ahora, en este artículo de prensa que he descubierto por una feliz casualidad, se narra que debió fallecer poco después, sobre Navidad. En efecto, no volví a verle. En todo caso, su presencia era más típica en verano, tiempo de terrazas. 
En invierno le recuerdo de aquellos años en los que madrugaba (cosa que no hago ahora, pero a la que podría verme obligado en cualquier momento). Iba a la facultad andando, un frío del carajo y el Tuerto apareciendo en San Marcelo con aquella inquietante presencia, no lo digo ya por su carácter de tuerto sino porque solía aparecer por cualquier recodo de forma sigilosa. Lo mismo sucedía al llegar el calor, estaba uno sentado con colegas y de repente aquella forma se materializaba casi de manera espontánea, con su cantinela de un euro para un café/bocadillo/etc. Tal y como se recoge en el artículo, no era, en absoluto, un sintecho. Es más, vivía en el mismo edificio al que yo iba a clase de Inglés. En alguna ocasión le vi salir de allí consultando un teléfono móvil que supongo no sería de atrezzo. Cerca de allí, en Botines, estaba yo sentado tomando una limonada con una amiga y una camarera lo largó de ahí rápido, diciendo: ¡Anda, que te he visto sacar dinero del cajero automático! Cierto. Si tenía una pensión de mil euros, que para mí quisiera, lo de ir pidiendo solo se entiende por la razón que se señala en el recorte: la ludopatía. Así pues, para el próximo verano nos quedará la rumana enfadada, quejándose de quien tiene dinero para una birra pero no para ella, así como posibles incorporaciones nuevas. En cuanto a personalidades típicas, que también aparecieron en el mismo periódico, siempre nos quedará el Titi-Charlot, aunque, si sigue cogiendo esos pedos y vacilando a la gente (léase, en especial, mujeres jóvenes), no le auguro un futuro demasiado prometedor. 

2 comentarios:

claudine dijo...

Sii el tuerto, un.personaje extraño e inquietante como bien dices tis... cuando regresaba d la academia opoeduca d la palomera en el otoño/invierno d 2011/2012 me lo encontraba casi siempre en Botines, ren e musmo sitio, donde ahora esta la entrada del parking y me pedia siempre un euro pra un bocadillo... es verdad q te pillaba casi siempre cin la guardia baja y su ojo tuerto, blancuzco, com d malo d peli d suspense, te intimidaba y x eso a veces no te poduas negar o salias corriendo com hice en alguna ocasion; no sabia q era ludopata pro m imaginaba q guardaba algun secreto x su ansia a la hora d pedir dinero... en fin, descanse en paz.

Luis León Prieto dijo...

R.I.P., Claudine. Habrá que leer el libro de relatos que aparece en el artículo o el vídeo de youtube, tienen buena pinta.