lunes, marzo 31, 2008

POST ESPECIAL FIN DE MES.



Ayer comencé una partida de Eurohéroes, algo que no tiene nada que ver con el chiki chiki de los wevos ni nada que se le semeje. Mi adicción por los videojuegos es algo que quedó atrás, en el siglo pasado, sin embargo suelo hacer excepciones, de manera ocasional, cuando se trata del Héroes, por ejemplo en períodos vacacionales como el que mañana llega a su fin. Siempre me han atraído los retos difíciles, cuando no imposibles, no se si por fortuna o por desgracia. Ningún ámbito se salva en esto, ni siquiera el ocio. Hace un mes o dos descubrí un escenario de juego muy original en cuanto a que, por primera vez, se desarrollaba en nuestro continente europeo, pero con la fantasía propia del Héroes. Eso me atrajo mucho. Llevar lo sobrenatural al mundo verdadero, es lo que yo hago con los Abrasadores y por tanto el argumento me sedujo al momento. ¿A quién no le gusta conquistar el mundo en sus ratos libres, aunque sea en una pantalla de ordenador? Yo era un bárbaro que, desde su castillo inicial en Oslo, debía asolar la Vieja Europa. En mi primer intento, llegué poco más allá de Helsinki antes de ser barrido del mapa. El Héroes no es un juego como para rendirse a la primera, por tanto decidí que la partida de esta tercera escapadita madrileña iba a ser la misma. Pero replanteada, claro. Estrujándose más las neuronas, que para eso vale el juego, no es una chorrada de matar marcianitos porque sí. Ironías de la vida, comencé ayer, cuando sentía mi cabeza estar siendo trepanada por agujas invisibles, merced a los excesos sabatinos (¡y eso que nos quitaron una hora!) Pese a ello, y con un intermedio para ir a visitar a los colegas de Pacífico, mi héroe, una especie de goblin de grotesco jeto, arrasó cual Julius Caesar desde Oslo hasta Sarajevo, pasando por Alemania, Italia, Francia y, a altas horas de la madrugada, llegando ya a la patria, con sus castillos señalados de Madrid, Granada y Santiago (se supone que era en la Edad Media...) Yo no se si por mis venas corre la sangre de Don Pelayo, pero sí se que ese afán de reconquista me hizo dormitar durante los combates, que entablaba la máquina de modo automático.


No voy a echar mano yo de tópicos y decir que los jugadores de videojuegos ven mermada su vida sexual, aunque quizá ayer pudiera darse el caso. En realidad el gafe viene del propio mes de marzo, pero bueno, aún así me ha quedado cierto resquemor, porque enfrascado en mi aventura bárbara, no pude ver el aviso de una persona que el año pasado, justo antes del viaje a USA, me dejó muy buen recuerdo para el mismo. Mi profesor de latín distingue entre follar y hacer el amor, yo también. En esa ocasión, hice el amor del bueno. No se si pudiera haberse dado la oportunidad, desde luego que ahora ya no, pues inminente es mi partida. En el fondo, no es tan distinto de jugar al Héroes... Si no lo consigues a la segunda, quizá a la tercera con mejor estrategia. Cuanto más alto es el reto, también mayor la satisfacción. La partida recién la acabo de terminar. Llegué al norte de África, al círculo polar ártico y conquisté mi última plaza nada menos que en Islandia, forzando a mi rival a suicidarse en Glasgow. Suena friki, ¿verdad? Bueno... Hay frikis y frikis.


Frikis que mandan vídeos a Youtube de su amiga borracha enseñando el tanga, y también frikis que se lo quieren currar un poco más, aunque el resultado en parte no sea el esperado. Hoy, queridos amigos, la serie Vagos y Maleantes ha perdido dos capítulos. Todos estamos de acerdo, por lo menos todos los que formamos el equipo creativo principal. Fimosis y Mis tetas, ya desde el título, eran zafios, burdos y mal rodados. Hacían reír a la gente, claro. Ese objetivo al menos estaba conseguido. Pero, al igual que no obligamos a nadie a firmar un contrato si quería participar, no tiene sentido que si alguien no quiere salir siga estando allí. Siempre y cuando, eso sí, sus razones estén fundamentadas. Eso no signfica quitar toda la serie, pero bueno, por un lado es como el principio del fin. Y eso no está mal. Una etapa ha concluído. Vimos la serie Little Britain, quisimos imitarlo con menos medios, lo pasamos bien escribiendo y mucho más rodándolo. Solo por eso ya merecía la pena hacerlo. ¿Ha servido para algo más? Imagino. Para lo bueno y para lo malo. Yo ya no hago propaganda de la misma. Se la enseño a personas señaladas, quizá para que no piensen que estoy cuerdo, y poco más. Hace unos días, pensé en estirar la idea. Creé un nuevo blog, que borraré dentro de poco. No porque me arrepienta. Simplemente, no puedo dar abasto con todo. Debe haber una jerarquía. Por ejemplo, el guión de El ser reprimido también tiene frikis, situaciones grotescas y humor, pero es otro rollo. Me puedo identificar más. Los Abrasadores y ese deben ser mi objetivo, sin descartar el blog poético y este propio. V y M quedará como símbolo de una etapa confusa para mí, en la que no tenía trabajo, no sabía muy bien qué hacer con mi futuro y para mí era una válvula de escape el esperar cada lunes a que el episodio se estrenara para ver en qué manera aumentaban sus visitas y las reacciones de la peña. Jamás olvidaré esa época. Pero es hora de crecer, un poco más, si cabe.


Quiero que este próximo guión que escriba, como también lo es la saga abrasadora, sea un canto a la amistad. De esa amistad que tiene mi corazón dividido entre dos ciudades, y que me pesa como una losa a la hora de partir mañana. De esa amistad gracias a la cual se fraguó el proyecto de V y M y por la cual también vosotros no podréis ver ya la serie entera, sin que ello me parezca negativo. Nosotros somos mucho más que eso. Si no lo hemos demostrado ya, lo seguiremos intentando. Y ahora, a ponerse las pilas, que mañana empieza un nuevo mes y para mí espero que también una nueva etapa. Es el día de los tontos en Estados Unidos y yo reconozco que, tras algunas estupideces cometidas en este mes, quizá debiera hacerme una foto con las orejas de burro de Sanchez Dragó para colgarla. Pero, bah. Somos humanos. Por eso metemos la pata.




PD - Solo una pega a la partida de Héroes. No haber podido conquistar... Libia.


1 comentario:

Hopewell dijo...

Megapost...
Bueno, de proyectos está lleno el mundo, lo realmente interesante es que te llenen en el momento y que te dediques a ellos en cuerpo y alma para que te satsifagan. Puede que con el paso del tiempo llegues a renegar de ellos, o simplemente a ignorarlos, pero habrán valido la pena si en ellos estuvo puesto el afán y el buen rollo de mucha gente. Acuérdate de "En frío", que es una mierda de corto, pero aún hoy nos trae buenos recuerdos. Igual que "DEP".
Yo he hecho cosas que han triunfado más y cosas que han triunfado menos. Ahí están todas. Y bien a gusto que estoy conmigo mismo...
Y por cierto, los videojuegos son muy interesantes siempre que no se usen con exceso, porque te hacen pensar y te hacen disfrutar. Yo de vez en cuando me vicio unos días, o una semana a un videojuego, y lo disfruto. Con "the movies", por ejemplo, que volví a jugar hace poco, o con los Final Fantasy. O con nuestra querida Wii...