domingo, febrero 04, 2007

El eje del mal


Dicen que el fútbol lo une todo. Fijáos en nuestro país. A mí no me gusta visionar ese deporte, bueno, ni ese ni ninguno. Pero siempre acabo sufriendo como un imbécil por culpa de una selección que, por más canciones ridículas que le dediquen, sigue incapaz de pasar de octavos.

¿Cómo comprenderíamos aquí la emoción de un grupo de jovencitas iraníes porque su país, solamente, consiga llegar al Mundial? Fácil. Hay todo tipo de razones, no solo nacionales. Ya no se trata de explicar el tópico de que el fútbol es deporte de hombres. Es que allí, las mujeres ni siquiera pueden entrar a los estadios.

Bienvenidos al maravilloso mundo del ayatolá Jomeini, donde el aperturismo de buena parte de la sociedad se da de hostias con la reserva espiritual de oriente que, buscando el futuro nuclear, les retrotrae a un pasado digno del famoso califato de Córdoba. La verdad, en asuntos religiosos siempre me cuesta ser neutral. La fe siempre me parece muy respetable en el ámbito de lo privado, como hacen los budistas. Pero el proselitismo me da asco. No nos cuenten historias. Si alguien quiere buscar a Dios, que lo busque él solito. Y querer regir un país basándose en entelequias, pues imagináos. Sí, cuesta creer que apartar la vista de ahorcamientos, lapidaciones y flagelaciones sea cuestión de respetar la libertad religiosa.

Por suerte, la sociedad se rebela. Tiene sus instrumentos. Uno de ellos es el cine, y cine irani creo que no es sinónimo de echarse la siesta. El que no me crea, que vea esta comedia de Jafar Panahi, Offside. Las jóvenes, las estudiantes, ese reprimido baluarte por el modernismo. Un grupo de ellas se rebela contra la prohibición de asistir al partido de fútbol por el cual Irán puede clasificarse para el Mundial de Alemania. Lo que sucede a partir de esa premisa, me recuerda a las comedias de Berlanga durante el franquismo. Puro surrealismo cómico, basado en unas leyes imposibles que solo pueden forzar situaciones risibles. Soldados y jóvenes, todos van en el mismo barco aunque estén enfrentados por el régimen. Hacia el final, esa diferencia estalla, y ya nada puede frenar el entuasiasmo.

A pesar del título, yo no comulgo con la doctrina de Bush. Lo de democratizar países ya hemos visto que se le da mal. Confío en que Irán pueda encontrar poco a poco su camino, sin necesidad de que los misiles les masacren. Aunque, si se trata de los del turbante, por mí les manden al carajo a todos.


PD- Hopewell, sí he encontrado al fin una peli que recomendarte. Se llama 13-Tzameti, y me recordó bastante a cierto mediometraje en el que yo me desangraba...

8 comentarios:

Hopewell dijo...

Tengo la peli. Aún no la he visto, pero la tengo...
Cuando tu vas yo vengo de allí...

Anónimo dijo...

Bueno, cómo estamos. este finde has escrito mucho, me alegro.
estoy viendo que cada vez más gente ve este cine...yo nunca he visto nada, pero parece que tendré que ponerme manos a la obra. sobre lo de bush no voy a hablar. acabo de desayunar y no hay que hablar de cosas tan horrorosas depués de comer. no es bueno.
y sí, las religiones deberían ser de puertas para dentro, pero qué se le va a hacer, cuando hay religiones que no sólo te dictan qué pensar sino también cómo obrar en cada momento. ya sabes qué pienso sobre ello. se la vie.

Anónimo dijo...

Hola, Luis, a mi tambien me gusta el cine irani, mi favorita es El Circulo.

Por que todas tus novelas tienen 142 paginas? Es a lo que llega el presupuesto?

Paco

Luis dijo...

Hola Paco,

la película El círculo, también de Jafar Panahi, la he visto y está muy bien, en drama. Pero te recomiendo la de Offside, que es una comedia con ánimo optimista, en un país que no está para muchas bromas.
Sí, es una coincidencia que mis novelas tengan 144 o así páginas. La segunda es mas larga que la primera, pero el de Erroteta lo hizo así. Sí, no hay mucho presupuesto, jaja. Pero merece la pena, al meos para que vosotros la leáis. Como te digo en el mail, he realizado una versión más larga, y desde luego que el segundo libro será más extenso.
Me alegra verte por el blog,

un abrazo

Anónimo dijo...

tía Ágata es uno de los personajes de Woldehouse, lo puse en el relato del viaje. amor mío, mal empezamos si no conoces mi autor favorito!!!
esta vez pase. nos vemos esta tarde, o noche. besos

Luis dijo...

Bueno, tía Ágata en ese contexto me sonaba más al juego. El libro de Woodehouse lo tengo en reserva, ya tú sabes. Tanto darle al blog y se me está resquebrajando la lectura... Pero lo tendré leído, no se si para la próxima vez que nos veamos, pero lo tendré. Besos.

Anónimo dijo...

Te gusta el descodificador? La entrada de Obregon y Losantos es buenisima.

http://www.elmundo.es/elmundo/descodificador.html?a=9226ef1866a7f79b7121e16dc29be1b4&t=1170823595

Paco

Luis dijo...

Bueno, esa sección es de mis favoritas, junto la de James Blog. Leí lo de esos dos elementos, me pareció desternillante, y de hecho vi en directo la entrevista a Losantos un rato, me une una cierta relación con el personaje aunque solo sea por haber vendido tropecientos libros suyos en el curro. Fueron momentos de puro surrealsimo español. Y que sigan así. Ciao